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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-12-2010

Las protestas de Anonymous por WikiLeaks son una manifestacin popular contra el control
Anonymous: protestas contra el Gran Hermano

Richard Stallman
The Guardian

Traduccin de Toms Gonzlez


Las acciones contra MasterCard y Amazon no son hacking. Se trata de gente que busca una forma de protestar en un espacio digital.

Las protestas en la red de Anonymous en apoyo a WikiLeaks son el equivalente en internet de una manifestacin multitudinaria. Es un error denominarlas hacking (un juego de inteligencia y habilidad) o cracking (penetrar sistemas de seguridad). El programa LOIC que est utilizando Anonymous viene ya preparado de manera que no hace falta saber de informtica para ponerlo en marcha, y no rompe ningn sistema de seguridad informtica. Los manifestantes no han intentado hacerse con el control de la web de Amazon ni extraer ningn dato de MasterCard. Entran por la puerta principal y eso hace que las webs atacadas no puedan abarcar tanto volumen.

Tampoco se puede denominar a estas protestas como ataques distribuidos de denegacin de servicio (DDoS). Un ataque DDoS se hace con miles de ordenadores "zombie". Normalmente, alguien trata de romper la seguridad de esos ordenadores (a menudo con un virus) y se hace con el control remoto de las mquinas, despus las monta en una red controlada para que obedezcan sus rdenes (en este caso, sobrecargar un servidor). Los ordenadores de la protestas de Anonymous no son zombies; la idea es que estn operadas de manera individual.

No. Es mucho ms correcto compararlo con la multitud que se agolp la semana pasada en las tiendas de Topshop. No acudieron a las tiendas para llevarse nada, pero le dieron un quebradero de cabeza a su propietario, Philip Green. No me gustara mucho que mi tienda (si tuviera una) fuera objeto de una protesta multitudinaria. A Amazon y MasterCard tampoco les gusta y seguramente sus clientes se enfadaron. Los que trataron de entrar a comprar algo en las tiendas de Topshop el da de la protesta seguramente se enfadaron tambin.

Internet no puede funcionar si hay multitudes que bloquean las webs, de igual manera que una ciudad no puede funcionar si sus calles estn siempre llenas de manifestantes. Pero antes de precipitarse a pedir que castiguen a los que llevan a cabo estas protestas en la red, hay que plantearse por qu protestan: en internet, los usuarios no tienen derechos. Como ha demostrado el caso de WikiLeaks. Lo que hacemos en la red, lo hacemos mientras nos lo permiten.

En el mundo fsico, tenemos derecho a imprimir y vender libros. Si alguien quiere impedirlo, tiene que acudir a los tribunales. Se trata de un derecho frgil en el Reino Unido (debido a la figura legal de la censura preventiva ordenada por un juez), pero al menos existe el derecho. Sin embargo, para montar una web necesitamos adquirir un dominio a una empresa, un proveedor de servicios de internet y a menudo una compaa de hosting; todas ellas pueden recibir presiones para cerrar nuestra web. En Estados Unidos, ninguna ley regula esta situacin precaria. Es ms, existen contratos que estipulan que hemos autorizado a estas empresas a funcionar de esta manera como algo habitual. Es como si todos viviramos en habitaciones alquiladas y los dueos pudieran desahuciarnos en cualquier momento.

El acto de leer en el mundo virtual tambin se realiza sin un respaldo de derechos. En el mundo fsico, puedes comprar un libro con dinero y es tuyo. Tienes libertad para darlo, prestarlo o venderlo a alguien. Tambin tienes la libertad de quedrtelo. Sin embargo, en el mundo virtual, los e-readers tienen grilletes digitales que te impiden dar, prestar o vender un libro, y hay licencias que lo prohben. El ao pasado, Amazon utiliz la puerta trasera de su e-reader para borrar remotamente miles de copias de 1984, de George Orwell. Han privatizado el Ministerio de la Verdad.

En el mundo fsico, tenemos derecho a pagar con dinero y recibir dinero, incluso de manera annima. En internet, slo podemos recibir dinero con organizaciones como PayPal y MasterCard, y el "estado de seguridad" rastrea los pagos realizados minuciosamente. Leyes que anulan la presuncin de inocencia como la "Digital Economy Act" amplan este modelo de precariedad a la conectividad en internet. Lo que haces en tu ordenador tambin lo controlan otros, con software que no es libre. Los sistemas de Microsoft y Apple introducen grilletes digitales, caractersticas diseadas especficamente para limitar a los usuarios. El uso continuado de un programa tambin es precario: Apple le puso una puerta trasera al iPhone para borrar de manera remota aplicaciones instaladas y tambin Windows permita a Microsoft instalar cambios en el software sin solicitar permiso.

Inici el movimiento del software libre para sustituir el software no libre que controla al usuario por software libre que respecta la libertad. Con el software libre al menos podemos controlar lo que el software hace en nuestros ordenadores.
En la actualidad Estados Unidos es un nodo de poder de intereses empresariales. Como tiene que dar la apariencia de que est al servicio del pueblo, teme que la verdad se filtre. De ah sus campaas paralelas contra WikiLeaks: aplastarlo a travs de la precariedad en internet y limitar formalmente la libertad de la prensa.

Los gobiernos estn intentando meter en la crcel a las personas que participan en las protestas de Anonymous en lugar de a los torturadores y asesinos oficiales. El da en el que nuestros gobiernos persigan a los criminales de guerra y nos digan la verdad, podremos decir que el control de las multitudes en internet es nuestro principal gran problema a resolver. Me encantar ver ese da.

Copyright 2010 Richard Stallman publicado con licencia Creative Commons Attribution Noderivs

Artculo publicado en The Guardian  

http://acuarelalibros.blogspot.com/2010/12/anonymous-protestas-contra-el-gran.html


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