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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2010

poca pica

Daniel Vanhove
Mondialisation

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


El fin de ao se acerca a pasos agigantados. En las grandes ciudades los escaparates se engalana con sus bazas ms hermosas para seducirnos, llenos de tentadoras ideas y de regalos que se han vuelto indispensables para que las fiestas sean un xito. Las luces centellean por todas partes. Como cada ao, el alcalde de Pars inaugur oficialmente la iluminacin mgica de la avenida ms bella del mundo (segn los parisinos) pero con unas bombillas de bajo consumo, segn nos seala. Ah, uf, que tranquilos nos quedamos! Porque, al fin y al cabo, hay crisis, no?

No es como en Iraq, un pas que, devastado por veinte aos de embargo y de guerras fomentadas por Occidente y por la intervencin ilegal britnica-estadounidense, se encuentra en un estado de deterioro tal que unas horas de electricidad al da son un autntico lujo

De la fiesta de San Nicols a la de Pap Noel, sin olvidar la de San Silvestre, se va a sacar partido de las prximas semanas para tentarnos y, sobre todo, para vaciarnos los bolsillos en nombre de la fiesta, esta ideologa dominante que querra hacernos creer que la vida se articula as: una fiesta permanente, a la menor ocasin, desde la cuna a la tumba, hasta el punto de vaciarla de sentido. Y, sin embargo, hay crisis!

No es como en Hait, este trozo de tierra en el extremo del mar donde la mayora de la poblacin ni siquiera tiene un techo bajo el que cobijarse, sin contar con el clera que causa estragos en medio de una indiferencia casi general

Estacin obliga, los centros de deportes de invierno no son menos. Los medios de comunicacin dedican a ellos una parte cada vez mayor de sus anuncios, tanto en la prensa escrita y audiovisual como en Internet. Algunos anuncios aqu y all preguntan adems si, pobre distrado!, no se habr olvidado usted de reservar fechas y lugares para esquiar. Entre foie gras y champn, pino de Navidad rebosante de los ltimos artilugios para divertir a los nios que tanto nos gustara seguir siendo, no tenemos sino la dificultad de elegir. Aunque, a pesar de todo, haya crisis!

No es como en Gaza, donde desde hace aos una poblacin de un milln y mediodepersonas trata de sobrevivir a su estrangulamiento escrupulosamente orquestado por la ocupacin sionista, con la abyecta pasividad de una clase poltica europea cobardemente cmplice

En otro dominio el Estado francs, al que obsesionan sus indicadores econmicos peores que los de Alemania, acaba de anunciar que se prolonga durante varias semanas la prima para la sustitucin de los coches viejos por los nuevos modelos que contaminan menos. Ah, uf, otra vez! Las personas reticentes y dubitativas van a poder, como las dems, pensar en hacer un acto de ciudadana y calmar sus conciencias comprando in extremis un vehculo bautizado limpio. Y como sealaba un sagaz internauta, o apenado segn se mire, contaminemos menos... para poder contaminar durante ms tiempo. Pero, sin embargo, hay crisis!

No es como para las personas sin techo de nuestras iluminadas ciudades que desde hace muchos das padecen fro hasta el punto de morir a causa de l, sin ruido, como los copos blancos que cubren los pases del norte y que son portada de los telediarios. Fjense en las prioridades

En otro dominio completamente diferente (si bien...), las ltimas revelaciones de Wikileaks siguen levantado oleadas por todas las cancilleras del planeta. Y desde la publicacin de 250.000 cables litigiosos, el personal diplomtico de la mayora de los pases concernidos no ha dejado de fustigar a quien presentanunas veces como un anarquista, otras como el Robin Hood de los tiempos modernos, pero siempre como un inconsciente que no se da cuenta de hasta qu punto estas revelaciones pueden poner en peligrola vida de ciertas personas. La secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, en una situacin ms bien mala, lleva la mentira (aunque eso parece ser un rasgo de familia, como el otro enredado en su momento en su caso Lewinsky) hasta pretender que Julian Assange pona en peligro a todos los responsables cuya sola y nica preocupacin (para cuando la canonizacin?) es el bienestar de los ciudadanos de todo el mundo. Uno creera estar soando al or estas revelaciones en la misma boca de una responsable poltica de pas ms belicoso que pueda existir y al que le importan un bledo los daos irreversibles que ocasionan sus mltiples intervenciones militares! De dnde se puede concluir que, efectivamente, crisis, la hay... Queda por determinar bien cul.

No es como en Afganistn, donde los drones [aviones teledirigidos] de la coalicin prosiguen con sus asesinatos llamados selectivos, flanqueados de sus mltiples daos colaterales que pasan rpidamente bajo el silencio cmplice de nuestros medios de comunicacin vendidos a quienes detentan el poder, y donde ms vale permanecer agazapado en casa de cada uno

Todava en otro dominio, las ltimas semanas han estado llenas de gritos de alarma de nuestros diversos gobiernos a propsito del endeudamiento insoportable de los Estados. Hasta el punto de que los planes de austeridad centrados principalmente contra los ciudadanos florecen por todas partes y ya no saben qu nuevo recorte inventar. Es como si jugaran a ver quin se atreve a golpear ms duramente a su poblacin. Porque, de todos modos, los gerifaltes del FMI que querran ser guardianes del rigor presupuestario (como si ya se tratara del valor ms noble que hay que defender), estos nuevos amos de una ortodoxia planetaria (los mismos a los que se paga exageradamente ms que a cualquiera) no han dejado de decirnos y de repetirnos que nosotros, el pueblo llano, vivimos por encima de nuestras posibilidades y que esta deuda que corremos el riesgo de legar a nuestros hijos es una herencia vergonzosa, envenenada y rotundamente irresponsable. Porque, al fin y al cabo, tenemos que rendirnos a la evidencia de que, de todos modos, hay crisis!

No es como en la mayora de los pases de frica dnde la bsqueda de un poco de comida y agua potable sigue siendo una prioridad diaria, por no hablar de una higiene muy relativa, y que ve as alejarse cada vez ms los pomposos Objetivos del Milenio, ensima promesa de los pases ricos

Y me quedo corto, me quedo corto... en este mundo profundamente enfermo!

As, el capitalismo del que nos han repetido una y otra vez que era un modelo insuperable y que funcionaba principalmente en nuestras sociedades de consumo en las que se animaba a los ciudadanos a comprar a crdito, parece de pronto volver sobre el mismo principio que le ha hecho prosperar durante aos. Aunque aqullos nos repetan la cantinela segn la cual quien paga sus deudas se enriquece esto parece haberse convertido de golpe en la peor de las catstrofes anunciadas. Sin embargo, como sealaba otro internauta, si nuestros Estados estn endeudados, tambin poseen valores. Lo mismo que el ciudadano que se endeuda para comprar su causa la reembolsa a lo largo del tiempo y en contrapartida se convierte en propietario de un bien. La deuda se transforma as en un contravalor del bien que permite adquirir, conservar y mantener. Pero, sin duda es porque hoy hay que persuadirnos de que hay crisis!

A decir verdad, si todo esto contuviera un mnimo de seriedad en trminos de herencia envenenada para nuestras generaciones futuras, es extrao que estas deudas (que no son ms que juegos de escritura negociables en cualquier momento) adquieran de pronto una importancia fundamental cuando al mismo tiempo la herencia de nuestros residuos nucleares, autntico suicidio planetario, no parece asustar en absoluto a las mismas personas que gritan que viene el lobo ante un euro o un dlar que se tambalea o una deuda completamente terica. Y en el mismo orden de ideas, como sealaba pertinentemente Hugo Chvez, si el clima fuera un banco ya lo habran salvado... Pero, qu quieren ustedes, es la crisis!

Tratemos, pues, de ser serios por un momento. Aqu se rasgan las vestiduras por un problema para el que existen varias soluciones cuando ah reina un silencio de oro. Por un lado nos culpabilizan repitindonos machaconamente que nuestros hijos tendrn un tributo imposible de soportar cuando en el caso de lo nuclear hipotecamos el futuro no ya de nuestros hijos sino de todo el planeta durante ms de 100.000 aos! Para hacernos una idea de lo que esto representa, recordemos las dificultades que supone siquiera imaginar cmo vivan nuestros ancestros hace 5.000 aos No, pero, menuda broma! Cmo pretenden que les tomemos siquiera un poco en serio? Por una parte, se agitan como marionetas por una preocupacin temporal y fluctuante en funcin de unas paridades monetarias completamente tericas (hacer que suba o baje el dlar, el yuan, el euro o el yen por medio de un juego financiero especulativo a beneficio de unos pocos) y, por otra parte, el propio reto de la supervivencia de nuestro planeta les deja indiferentes mientras puedan llenar los bolsillos por medio de una red nuclear que tiene un beneficio inmediato y colosal. Busquen el error o, ms exactamente, el perjurio!...

Conclusin: seamos lcidos, la crisis existe, sin lugar a dudas! Pero es mucho peor que aqulla en la que querran hacernos creer: se esconde en lo ms profundo de algunos cerebros enfermos que nos gobiernan. Acaso no es urgente impedir que nos hagan an ms dao?

Daniel Vanhove es observador civil, autor de La Dmocratie Mensonge, 2008, Ed. Marco Pietteur, coleccin Oser Dire.

Fuente: http://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=22251

rCR



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