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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-12-2010

Espaa
Navidades y telediarios

Carlos Tena
Rebelin


Haca tiempo que no encenda un aparato de TV para contemplar (ver completo sera un acto de masoquismo rubalcabesco) un telediario o noticiero a la borbnica, de esos que llenan el tiempo con paja para que su labor manipuladora cumpla el cometido que la direccin exige, como suele acostumbrar en el 99% de las cadenas nacionales.

Lo ms divertido son los minutos que se dilapidan en informar a los telespectadores que est nevando en toda Europa, novedossima noticia que se ilustra con reportajes en los que se ve un paraje cubierto de copos, una urbe, un pueblo, una autopista o un aeropuerto. Al parecer, el editor de un telediario, considera que la audiencia tiene todo el derecho a ver cmo es la nieve en Londres, mientras algunos viajeros se lamentan de su mala suerte por no haber podido embarcar.

Tras esa conexin, en la que Pars, Ginebra, Berna o Frankfurt aparecen rebozados de un blanco manto de armio (que dira el cursi Javier Maras o el lamentable poeta Luis Garca Montero), se establece contacto con un reportero que comunica a millones de espectadores que en Pamplona ha nevado, ha llovido y ha salido el sol, algo impresionante por su originalidad ya que es rarsimo tal latigazo de la naturaleza contra la villa de San Fermn.

No acaba ah la negrura y caspa informtica que conduce en esta ocasin la dulce presentadora Ana Blanco, tan inimaginable en un film ertico como Rubalcaba defendiendo la democracia. Su mirada brilla en el instante en que nos anuncia que Lorenzo Mil va a hablarnos los platos preferidos en la Nochebuena neoyorquina. Qu emocin me digo, mientras el arroz se cuece en la cocina y dos huevos fritos con tomate aguardan lanzarse al plato junto a aquel. A esas alturas, el Telediario se ha comido diez minutos, informativamente hablando, para seguir conectado en el exterior de la pennsula y enterarnos de que los noruegos comen bacalao desde hace 500 aos. Ana parece que va a alcanzar el orgasmo cuando asegura que despus de la cena llega a todas las casas un personaje muy especial, mientras sonre como si viera la mismo Zapatero; pero no aluda al Intil de Len, sino al vikingo Papa Noel, enemigo o compaero de los Reyes Magos, que este ao, por aquello de la crisis (pronunciada sin nfasis ni mohn) sern menos generosos con los ciudadanos de todas las edades.

Ms emocin viendo otros platos tpicos de estas fiestas ennegrecidas por los desalojos, la rebaja de las pensiones, el paro, la no condena de un delincuente como Csar Alierta porque su actividad mafiosa ya ha prescrito (Supremo dixit) y toda suerte de desgracias, valga el sarcasmo. Ana Blanco da paso al deporte, ese territorio ocupado por las multinacionales y los escndalos, centrado en el ftbol, va felicitacin navidea a los desposedos y mendigos, en el que las estrellas del balompi, caricaturizados convenientemente, se renen para saludar a la audiencia y desearla una Feliz Navidad sin un duro en la cuenta.

Por la pantalla, para animar a los millones de personas que cenarn lo que se pueda, con la rabia en el cuerpo por tamaa manipulacin de la realidad, mientras se hurta al espectador la decisin de la directiva de El Pas por rebajar el sueldo de sus trabajadores en un 50%, la persecucin por parte de la polica espaola, inslita y aberrante desde todos los puntos de vista jurdicos, de la ciudadana francesa Aurore Martin por asistir a mitines de un partido legalizado en Francia, como es Batasuna; la nula informacin sobre los bonos de deuda que vende el gobierno de ZP, para que los prximos 5 aos sus seoras puedan seguir dictando medidas para salvar a los banqueros y empresarios; el silencio absoluto sobre el masivo envenenamiento de civiles en Panam, por un compuesto qumico contenido en un jarabe, que ya costado la vida a 200 civiles y miles de afectados.

Pero, eso s, un minuto para contemplar, con el rostro crispado de la Dulce Ana Blanco, cmo una decena de agentes venezolanos lanzaban agua contra cien esculidos que arrojaban a su vez piedras, ladrillos, bolas metlicas y otros objetos. Crea que la noticia radicaba en la posibilidad de que el lquido elemento estuviera en plena ebullicin, a 100 grados, pero resulta que era fra.

Me toco el pulso y miro el reloj. Han sido 50 minutos de pnico informativo, de autntica demostracin de lo que no debe ser un espacio en el que se destaque lo ms importante de cuanto acontece en buena parte del globo.

Navidades blancas, ordena Oliart, Navidades grises (de los de antes) para muchos, Navidades negras (a lo Obama) para millones de jvenes y ancianos, de desheredados por los recortes salariales, de miles de mujeres maltratadas, de presos polticos o no, que no pueden beneficiarse de las normas de la Ley Penitenciaria porque, desde Caamao al Supremo, desde Conde Pumpido al Constitucional se apuesta por un quinquenio de crcel, represin, ruina econmica, golpes a los manifestantes, bestialidad nacional y, para rizar el rizo, Las Gilipolleces del Borbn en el Portal de Beln. Que caiga la mierda sobre todos los culpables.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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