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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-12-2010

De cine, ETA y proceso de paz

Carlos Tena
Rebelin


Estoy seriamente intrigado por el sueo que duermen algunos filmes de produccin nacional (que en su da contaron con ayuda oficial), que de una forma u otra, con mayor o menor suerte pudieron estrenarse sin graves problemas, a pesar de tener como protagonista al llamado Movimiento Vasco de Liberacin y su brazo armado, ETA. En parte de esas cintas exista una cierta dosis de buena voluntad, gramos de rigor, casi imposible objetividad, indefinibles intenciones, discutibles guiones y actuaciones malas, regulares o precisas. En otras, sencillamente, oportunismo. Se imaginan un ciclo en la TVE con esas pelculas?

Fueron aos en los que los gobiernos de la UCD no saban hasta qu lmites alcanzaba ese territorio llamado libertad, por lo que no hubo demasiados impedimentos a la hora de su exhibicin pblica, hasta que tras un par de aos del gobierno socialista que presidi Felipe Gonzlez El Siniestro, ese espacio fuera reducindose hasta extremos inimaginables. El Seor X imparti clases magistrales de neo franquismo, desvergenza, cultura al pelotazo, ordenando no slo el recorte ms zafio de las pequeas conquistas de la sociedad, sino la compra de conciencias dbiles en los predios del PCE y CCOO, maniobra que le proporcion excelentes resultados hasta hoy mismo. Artistas, cantantes, literatos, sindicalistas, periodistas, cayeron como moscas en la tarta del sevillano ms rastrero que ha dado aquella ciudad en los ltimos siglos.

La libertad en Espaa, grosso modo, es hoy, treinta aos ms tarde, como una isla bloqueada por sus propias y aberrantes leyes, que permitiran, siempre y cuando se emperren Velascos, Murillos, Grandes-Marlaskas y otros expertos mamporreros judiciales, que en el caso de que se organizase un ciclo sobre el cine que ha generado el tema de ETA, cualquiera de esos jueces deslenguados y montaraces ordenasen el procesamiento de un consejero cultural o concejal de ayuntamiento, prohibiendo los correspondientes coloquios que se dieran tras las proyecciones y deteniendo a todos los asistentes, incluidos director y actores.

Se imaginan a Rodolfo Ares, Alfredo Prez-Rubalcaba, e incluso el monarca mismo, comentando indignados el asunto con Zapatero? Lo seguro es la llamada inmediata al responsable del ciclo y a las entidades culturales implicadas, demandando informacin exhaustiva sobre el acomodador, el tipo de proyector, la cabida del local, los permisos, y dems elementos a husmear. De ah que ese tema sea, adems de tab, una de las demostraciones palpables de las carencias que se viven en el siglo XXI. Ni en una pelcula de ciencia ficcin.

Vivimos casi como en las ltimas semanas del franquismo ms casposo, entre el delirio y risotadas del PP, la impotencia y desgarro de las Vctimas del Terrorismo de Franco y la monarqua, humilladas y despreciadas por quienes monopolizan las lgrimas de los ciudadanos afectados por acciones de la organizacin armada vasca, a travs de colectivos expertos en manipulacin del dolor ajeno.

Entretanto, despreciables juristas, con el Fiscal General del Estado a la cabeza, se lavan la conciencia en los procesos seguidos en Argentina y Chile contra los militares terroristas de sendas dictaduras. Los mandos del ejrcito espaol, al parecer, no cometieron delito alguno entre 1939 y 1977. Y si lo hicieron, se dict una amnista rastrera que inclua un crimen como el genocidio, que en la jurisprudencia internacional no prescribe jams. O para ms inri, enterarnos por los documentos filtrados en Wikileaks, de que Conde-Pumpido es capaz de anunciar una prevaricacin en toda regla, como se desprende de una carta al embajador de USA en Madrid, asegurndole que la justicia espaola hara lo imposible por no procesar a los asesinos del cmara Jos Couso. Y nadie ha propuesto el inmediato cese del Fiscal General del Estado.

Uno, que en su paso por el servicio militar obligatorio tuvo que servir a un Coronel Auditor, que cuando le vena en gana se iba de viaje y me dejaba slo con las diligencias previas, las preparatorias, las inspecciones oculares e interrogatorios, tuvo que aprender por fuerza varios aspectos de cmo se gesta, decide y se desarrolla una causa o un proceso. De ah que, recordando los casos en los que tuve que trabajar junto a aquel jefe, en contadas ocasiones advert, leyendo sus resultandos y considerandos, una literatura tan barata, fantstica, infantil e impropia de una persona en sus cabales, como los autos a los que he tenido acceso, con las firmas de Velasco, Garzn, Marlaska o Del Olmo.

En la Audiencia Nacional se cometen arbitrariedades y abusos denunciados en decenas de foros, en miles de comentarios periodsticos en Internet, e incluso entre los propios miembros de la judicatura espaola, como Alfons Lpez Tena (y prometo por la constitucin cubana que no es familiar de quien firma) o en su da los aorados y siempre recordados Joaqun Navarro o Jess Chamorro. Ellos y millones de ciudadanos ms defenderan el proceso de paz actualmente abierto en Euskadi, que nicamente tratan de cerrar a cal y canto los de siempre, aquellos que apuestan no por la democracia sino por la venganza, el odio, la humillacin, la represin y la violencia. Trminos que figuran con letras de oro en el despacho del ministro del Interior y en el dormitorio del Rey Juan Carlos.

Ah dejo pues la propuesta de ese ciclo cinematogrfico, con sus debates y charlas, mesas redondas y coloquios, en el que no deberan faltar las siguientes obras, aunque buena parte de ellas carezcan de los mnimos a exigir, como son rigor, hechos contrastados, objetividad, interpretacin, guin y montaje. No obstante, esta lista es aproximativa, pudiendo elegirse las menos malas de las que cito. Buena suerte si alguien se decide.

1977.- Comando Txikia, de Jos Luis Madrid

1978.- Toque de queda, de Iaki Nez

1979.- El proceso de Burgos, de Imanol Uribe

1979.- Operacin Ogro, de Gillo Pontecorvo

1981.- La fuga de Segovia, de Imanol Uribe

1983.- El caso Almera, de Pedro Costa Must

1983.- Euskadi hors dtat, de Arthur Mac Caig

1983.- La muerte de Mikel, de Imanol Uribe

1983.- Los reporteros, de Iaki Aizpuru

1984.- Goma 2, de Jos Antonio de la Loma

1985.- Golfo de Vizcaya, de Javier Rebollo

1986.- El Amor de ahora, de Ernesto del Ro

1987.- La rusa, de Mario Camus

1988.- Ander eta Yul, de Ana Dez

1988.- Proceso a ETA, de Manuel Maci

1989.- Das de humo, de Antxon Eceiza

1989.- La Blanca Paloma, de Juan Min

1991.- Amor en off, de Koldo Izagirre

1991.- Cmo levantar mil kilos, de Antonio Hernndez

1993.- Sombras en una batalla, de Mario Camus

1994.- Das contados, de Imanol Uribe

1997.- A ciegas, de Daniel Calparsoro

2000 .- Yoyes, de Helena Taberna

2001.- El viaje de Arin, de Eduard Bosch

2001.- La voz de su amo, de Emilio Martnez Lzaro

2001.- Asesinato en febrero, de Eterio Ortega

2003.- La pelota vasca, de Julio Mdem

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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