Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2010

Y si Alemania abandonara el euro?

Mathieu Magnaudeix
Mediapart

Traduccin: Alberto Nadal para VIENTO SUR


Y si la primera economa europea decidiera salir del euro, provocando el estallido de la moneda nica? Mientras el euro se hunde cada da un poco ms en el marasmo (ha retrocedido an el lunes frente al dlar, y las deudas portuguesa, espaola, belga e italiana estn en el punto de mira de los mercados), porqu Alemania no se escapara del caos volviendo al Deutsche Mark, su querida moneda, milagro de los aos de esplendor econmico?

Hace algunos meses an, esta hiptesis pareca totalmente estrafalaria. Pero con la crisis irlandesa, la tentacin del repliegue encuentra un cierto eco en las franjas ms conservadoras de la opinin alemana, hostiles a la idea de tener que poner a flote a Irlanda y quiz maana a Portugal, Espaa, Blgica o Italia.

Con el rescate de Irlanda, que ha mostrado para numerosos expertos que Alemania sostena el euro, este escenario parece improbable. Pero animados por la gestin errtica de la crisis irlandesa por la canciller Merkel, los antieuro pierden sus complejos. Este fin de semana, cuando los dirigentes europeos intentaban ponerse de acuerdo en una ayuda de 85 millardos de euros a Irlanda trufada de medidas de austeridad draconianas (leer nuestro artculo : Du FMI ou de Bruxelles, qui est le plus svre avec lIrlande?), el muy derechista peridico Die Welt se dedicaba a desmontar el mito de las ventajas del euro, afirmando que los pases (Suecia, Suiza) que no lo adoptaron funcionan mejor. El influyente tabloide Bild preguntaba si el proyecto del euro no ha fracasado.

Por su parte, el antiguo patrn de los patronos, Hans-Olaf Henkel, desea claramente una escisin de la zona euro: de un lado los estados del Norte, virtuosos en materia presupuestaria (Alemania, Benelux, Austria, Finlandia). Del otro, los malos alumnos, esos pases del Sur como Francia, Espaa, Italia o Portugal. Una propuesta amplia de altivez nrdica hacia tierras meridionales juzgadas irremediablemente miserables: no estamos lejos de las pasadas sealadas en Alemania cuando la crisis griega (leer nuestro artculo: Grecia: porqu Alemania ha dudado tanto).

Ms all del Rhin, este tipo de discursos encuentra un verdadero eco. Los irlandeses estn hartos de tener que pagar por equivocaciones de los bancos y de sus acreedores internacionales, cuenta el enviado especial en Dublin del Frankfurter Allgemeine Zeitung. Que aade: No son un poco responsables de su miseria?, en un pas en el que la especulacin inmobiliaria se haba convertido en un deporte nacional

Hay que decir que para Berln, el pas financieramente ms solicitado en los rescates de Grecia y de Irlanda, la estabilidad presupuestaria y el respeto de las reglas comunes constituyen un dogma: a los ojos de numerosos alemanes, la crisis actual del euro es exactamente la pesadilla de la que no queran ni or hablar.

Este escenario hara volver a Europa 50 aos atrs.

Los partidarios de un abandono del euro ponen de relieve la extraordinaria buena salud de la economa alemana: el pas parece haber salido ya de la crisis, mientras sus vecinos se arrastran an en la recesin o muestran (como Francia) un crecimiento muy flojo. La recuperacin es incluso espectacular, seala en su blog el economista Arnaud Lechevalier, profesor en la universidad Viadrina de Francfort-sur-lOder.

Explica que, animada por la demanda de los pases emergentes, Alemania, cuya economa se ha girado hacia la exportacin conoce una fase de euforia con un crecimiento econmico sin equivalente en los dems pases de la OCDE y un paro que est en su nivel ms bajo desde 1992.

A partir de 2011, Alemania volver a estar por debajo del umbral maastrichtiano del 3% de dficit pblico, del que su vecinos, empezando por Francia, estn bien lejos. Mejor an, volvera a consumir el prximo ao, debido a la subida de los salarios y la bajada del paro, saliendo as de un largo perodo de estancamiento, prosigue Arnaud Lechevalier. Alemania, a menudo criticada por el desequilibrio de su modelo econmico (exportaciones, moderacin salarial y consumo deprimido), parecera pues a punto de reequilibrar los motores de su crecimiento Una verdadera ruptura!

A priori, esta avalancha de buenas noticias en un contexto europeo depresivo da la razn a quienes piensan que Alemania, competitiva y conquistadora en los mercados mundiales, puede a partir de ahora volar con sus propias alas, y abandonar la vieja Europa amenazada por la deflacin.

Para la mayor parte de los especialistas, tales afirmaciones son sin embargo totalmente fantasiosas. Por otra parte, los dirigentes alemanes no tienen ninguna intencin de abandonar el euro sera una catstrofe, en opinin del ministro de economa en una entrevista a Bild. En respuesta a los Casandra del Apocalipsis, la Frankfurter Allgemeine Zeitung recuerda, por ejemplo, la extrema dependencia de la economa alemana respecto a Europa: ha absorbido el 63% de las exportaciones alemanas en 2009 (el 40% solo para la zona euro), mientras que el 71% de los productos importados en Alemania proviene de Europa

Aunque no guste a los alemanes, recuerda el economista americano Barry Eichengreen (siempre en la FAZ), el xito econmico de Alemania es tambin una consecuencia de la debilidad del euro, mientras que una vuelta al marco podra encarecer drsticamente las exportaciones. En definitiva, romper el principal motor del crecimiento.

De paso, Alemania (como Francia) podra perder mucho empujando a un pas en dificultades tipo Portugal o Espaa fuera de la zona euro: segn un estudio de la Deutsche Bank, los establecimientos bancarios alemanes y franceses estn expuestos en los pequeos pases perifricos de la zona euro por un montante, respectivamente, de 213 y 142 millardos de euros (fuente: Le Monde). Si la zona euro estallase, la deflagracin bancaria sera sin duda importante. Los grandes pases estiman, pues, que no tienen inters en ver estallar el euro.

Sobre todo, prosigue Eichengreen, un escenario as es inimaginable porque mandara a Europa cincuenta aos atrs, y toda la unificacin europea sera puesta en cuestin. Una evidencia: histricamente, el proyecto de integracin europea y la creacin de una moneda nica han estado siempre muy ligados lo que se puede por otra parte deplorar, pues la unificacin poltica no ha estado a la altura.

Sin embargo, en este perodo de crisis aguda, los dirigentes europeos omiten a menudo recordarlo. Comenzando por la canciller ngela Merkel, que teme sin duda despertar el populismo de sus conciudadanos proclamando con demasiada efusin su apego a la moneda nica de todas formas, la lrica no es ciertamente su estilo. Resultado: la canciller ofrece el espectculo de una dirigente irresuelta que no toma verdaderamente el toro por los cuernos de la crisis europea, cuando precisamente la supervivencia del euro est en juego.

Ciertamente, en nombre de la defensa del euro, Alemania ha aceptado poner dinero para ayudar a Irlanda, ahorrando esta vez a Europa el largo psicodrama que haba precedido al rescate griego.

Pero en el fondo, Alemania no vara su doctrina: la austeridad sigue siendo su receta preferida para los pases que no respetan los sacrosantos criterios de la moneda nica (es decir, todos salvo ella). Francamente, nada con qu reanimar el proyecto europeo

Canciller de Tefln.

En varias ocasiones este mes, el mensaje de la canciller ha aparecido confuso. Un da, habla de crisis existencial del euro, luego relativiza sus declaraciones del da anterior. Como para desconcertar a unos mercados muy sensibles a la menor frase!

A mediados de noviembre, ngela Merkel cre el pnico evocando una posible participacin de los bancos e institutos financieros en futuros planes de rescate, despus de 2013, conforme al acuerdo realizado con Nicolas Sarkozy en Deauville el 18 de octubre. La idea no es evidentemente mala, pues determinados establecimientos financieros se han beneficiado ampliamente de la subida de las tasas sobre las obligaciones del estado. Pero el momento no ha sido oportuno: la declaracin ha provocado en el acto una subida de las tasas de inters sobre la deuda de Irlanda (pero tambin de Grecia, Espaa y Portugal), lo que evidentemente ha acelerado la crisis.

Son debidas las contradicciones de la dirigente alemana a la ecuacin personal de una canciller de Tefln, segn los cables diplomticos americanos interceptados por Wikileaks, que evocan una Merkel que evita el riesgo y es poco creativa? Quiz. Pero bastante ms a la extraordinaria complejidad de su situacin poltica.

De hecho, ngela Merkel parece cogida en una pinza entre intereses opuestos, que intenta curiosamente reconciliar a golpe de declaraciones contradictorias y por tanto desconcertantes:

- su mayora (los conservadores de su partido, pero tambin sus aliados liberales).
- su opinin pblica (habr siete escrutinios regionales en 2011, y se anuncian difciles para la mayora en el poder).
- sus bancos (estaban expuestos por 118 millardos en Irlanda, lo que indica que haba que actuar rpidamente)
- el Tribunal Constitucional de Karlsruhe, guardin del templo de las reglas presupuestarias de Maastricht, que no prevn (por el momento) mecanismo de ayuda a los pases en dificultades, esperando una revisin de los tratados europeos.
- finalmente, sus socios europeos.

En el extranjero, ngela Merkel pasa as por ser una madre dura de Europa. Se han visto no pocas pancartas hostiles a Merkel en Dubln este fin de semana: con razones, pues Alemania, que ha inspirado la ortodoxia presupuestaria del Banco Central europeo, parece haber convencido a los dirigentes europeos de las virtudes de la austeridad

A domicilio, pasa en cambio por ser una dirigente demasiado blanda, recuerda el Wall Street Journal. As, en mayo, vende a los alemanes, en su mayora hostiles a una ayuda a Grecia, el fondo de ayuda de 750 millardos de euros a los pases en dificultades, indicndoles que solo ser temporal, y que habr sanciones automticas contra los malos alumnos.

En el mes de octubre, renuncia finalmente a las sanciones, contra la promesa de Nicolas Sarkozy de apoyar su idea de hacer pagar a los establecimientos financieros en caso de rescate financiero tras 2013.

Una propuesta finalmente edulcorada este fin de semana con el realismo de quienes rechazan hacer contribuir a los bancos comenzando por Jean-Claude Trichet, el patrn del BCE y Nicolas Sarkozy, firmemente opuesto al proyecto de la canciller, segn cuenta esta semana el semanario Der Spiegel.

Retrocesos tcticos, destinados a hacer comprender poco a poco a sus conciudadanos que van a tener que resolverse a ayudar a todos los pases en dificultades en el futuro si quieren salvar su moneda? Quizs. Pero consagrando tanta energa a esta tarea, Merkel contina subestimando esta crisis y el papel que incumbe a Alemania a nivel europeo, deplora la Sddeutsche Zeitung, el peridico de Munich (centro-izquierda).

Pues para salvar al euro, habra primero que tener ideas firmemente defendidas, un liderazgo poltico asumido por Alemania, primera potencia de la eurozona, y sin duda ideas nuevas en materia de solidaridad financiera europea. Francamente, se est muy lejos de ello. Hay que decir que en este asunto, Merkel no est ayudada por la fuerza de proposicin de sus colegas europeos, tan ortodoxos unos como otros, y poco ms inspirados.

http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/?x=3436



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter