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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2011

Sobre la triple vrica, el autismo, los fraudes cientfico-politicos y la prudencia crtica

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


El timo de la vacuna que nunca provoc el autismo. As titulaba Ainhoa Iriberri su artculo para Pblico [1] en torno a la triple vrica MMR y los sntomas gastrointestinales y el autismo. Un mdico manipul los datos de un estudio para demandar a farmacuticas era el encabezamiento de su nota.

Antes de entrar propiamente en materia me permito recordar brevemente algunos datos esenciales sobre vacunacin que tomo prestados de una conversacin de enero de 2010 con el gran cientfico internacionalista franco-barcelons, nacido en el campo republicano de Argels-sur-Mer, Eduard Rodrguez Farr [2].

Las vacunas son efectivas para prevenir las enfermedades infecciosas aunque no todas ellas pueden tener vacunas. De qu depende su efectividad? Del tipo de microorganismos de que se trate. Gracias a las vacunas se han eliminado enfermedades infecciosas que eran gravsimas hace muy pocos aos. Actualmente, un mdico joven, aqu, en Europa, por ejemplo, no ha visto morir a la gente de difteria, ni de tosferina, ni de fiebres de Malta, ni de una serie de afecciones que era corrientes, muy corrientes, en los aos cincuenta y sesenta del siglo XX. De hecho, el nico procedimiento que ha permitido eliminar totalmente una enfermedad que causaba alta mortalidad en el planeta, hablo de la viruela, ha sido la vacunacin [3].

Vacunando, ocurre con todas las vacunas, lo que persigue es que el organismo propio reaccione produciendo anticuerpos frente a un agente patgeno que ya es completamente inocuo porque, fundamentalmente, est muerto. Existen enfermedades sobre las que no hay forma hasta ahora de obtener vacunas. Las vacunas contra los virus es uno de los prototipos: hay ciertamente vacunas antivirales altamente eficaces, contra la fiebre amarilla por ejemplo que es gravsima por ser es mortal gran parte de las ocasiones. Pero el virus de esta fiebre es, lo que los farmaclogos llaman, un virus constante, un virus que sigue teniendo la misma estructura a lo largo del tiempo.

Las vacunaciones son obligatorias en algunos pases. En Alemania, en Francia, tambin en Gran Bretaa. En Espaa no lo es. Empero, las personas que no se vacunan estn viviendo a expensas de los que se han vacunado. Toda vacunacin tiene riesgos, desde luego, que dependen del tipo de vacunacin. Se calcula que puede haber una reaccin adversa grave por cada milln de vacunaciones. Hay, desde luego, reacciones leves: la mayor parte de las reacciones adversas se producen en el lugar de la inoculacin (eritemas, inflamaciones, fiebre, dolores articulares).

Los argumentos contra la vacunacin son diversos, no son unnimes. En el mundo anglosajn, en frecuentes ocasiones, y aunque pueda parecer imposible, la reaccin contraria reside en el hecho de que las vacunas provienen de los animales, en que no son productos naturales, y, se afirma, hay que defenderse siempre de manera natural. Siguiendo esta consideracin, pondramos en peligro, moriran de hecho, millones de seres humanos. Otro argumento crtico seala que vacunando no seleccionamos y hacemos ms dbil a las poblaciones. Mejor pasar pgina ante el tufillo fascistoide-nietzscheano de esta argumentacin: por ms epidemias que haya sufrido la humanidad nunca se ha hecho resistente a la peste o a la viruela de forma natural. Sea como fuere, desde el punto de vista estrictamente cientfico, desde el marco conceptual en el que se mueve la ciencia mdica, no hay por ahora ninguna razn atendible contra la vacunacin.

Toda intervencin mdica tiene riesgos y beneficios. El balance, en este caso, no permite dudas ni admite discusin. Son indudables los beneficios de la vacunacin. Eduard Rodrguez Farr recordaba un caso vivido por l: Cuando estudiaba Medicina, te hablo de hace muchos aos, yo he visto nios que se moran Cuando haca medicina en urgencias, el nio se te mora de ahogo y haba que hacerle una traqueotoma porque tena una difteria. Los nios que tenan tosferina se pasaba meses padeciendo enormemente. Las epidemias de tifus, los tifus eran corrientsimos. Y todo esto en la Medicina actual. Si pensamos en la medicina del siglo XIX, en la peste bubnica. Por higiene, por cuestiones sanitarias, la viruela, los brotes de viruela eran terribles. No es necesario continuar. La vacunacin ha sido, y esto creo que pocos mdicos podran negarlo, el arma ms potente que ha habido ms potente que ha habido para prevenir enfermedades.

Se ha comentado en ocasiones que la presencia del timerosal en las vacunas ms recientes ha provocado incremento de autismo en la poblacin. La Audiencia Nacional espaola ha admitido a trmite, o est en trmites previos, una reclamacin de responsabilidad patrimonial al Ministerio de Sanidad y a los laboratorios GlaxoSmithKline, Sanofi Pasteur MSD, Wyeth, Lederle y Berna Biotech Espaa, fabricantes de vacunas con timerosal por los posibles daos que haya causado. La demanda est impulsada por la Asociacin Vencer el Autismo (AVA) y la Asociacin para Proteccin Ambiental a travs del Ecoturismo y en la Defensa de la Salud (ANDECO), en nombre de 59 familias. Aunque no es el timerosal propiamente, se habla de que el mercurio orgnico puede determinar autismo.

No existe ninguna evidencia de que el autismo, en opinin de ERF, est causado por el mercurio. El autismo es un problema complejo. Sostener lo anterior sera equivalente a afirmar que la depresin o los trastornos psicticos, la esquizofrenia por ejemplo, la puede determinar tal o cual producto. No es esa la posicin de ERF: si efectivamente el timerosal determinase autismo, tendramos que tenerse en cuenta que todos hemos recibido ese producto con las vacunas. De 40 millones de espaoles, probablemente 38 estn vacunados contra muchas infecciones y en la poca en que se nos vacun haba timerosal. Con ello, el porcentaje de autismo se hubiera incrementando mucho entre la poblacin espaola. El autismo, recuerda ERF, es una enfermedad muy poco frecuente, grave sin duda, pero que responda a la vacunacin Podra ser una aportacin que incrementara la vulnerabilidad, siempre cabe la posibilidad desde luego, pero esto habra que justificarlo, que demostrarlo. Yo no he visto hasta ahora ningn dato, ningn estudio contrastado, que confirme esa conjetura.

Pues bien, Ainhoa Iriberri ha recordado en el artculo referenciado de Pblico que en febrero de 2010, The Lancet se retractaba de uno de los ensayos clnicos que ms negativamente haba impactado en la salud pblica: un trabajo publicado en 1998, hace ms de una dcada, que vinculaba la administracin de la vacuna triple vrica (MMR), la que protege del sarampin, las paperas y la rubeola, con un nuevo sndrome combinacin de sntomas gastrointestinales y autismo. El paper fue ampliamente publicitado, claro est, por uno de sus autores, su autor principal, el gastroenterlogo britnico Andrew Wakefield. Consecuencia: la esperable: miles de nios en todo el mundo dejaron de recibir la vacuna triple vrica, cuando no todo tipo de vacunas.

The Lancet ha rechazado pblicamente el trabajo. Meti la pata hasta la yugular pero ha reconocido su error (y el horror). Pero, por el contrario, el movimiento antivacunacin, que es casi tan viejo como la traslacin terrquea, sigue defendiendo la estrecha relacin entre autismo y vacunas. Las consecuencias, comenta la periodista de Pblico, se han sufrido incluso en Espaa. As lo demuestra el brote de sarampin que se registr recientemente en un colegio de Granada, en el que varios padres se negaron a vacunar a sus hijos.

Pero he aqu que la British Medical Journal (BMJ) publica desde principios de enero una serie de reportajes que demuestran que Andrew Wakefield no slo manipul los datos para obtener la conclusin que haba conjeturado sino que, adems, confundi a los padres de los participantes en su estudio y false los datos que estos le ofrecieron. El fraude se ha podido comprobar al comparar el historial clnico de los nios con la informacin publicada en la revista.

La revista publica tambin un relato del fraude segn el propio descubridor del desaguisado, el periodista Brian Deer que ha investigado el caso desde 2003: segn sus datos, corroborados afirmativamente por el Colegio General de Mdicos Britnicos, de los 12 nios que se citaban en el estudio de Wakefield, slo a uno se le confirm el diagnstico de autismo regresivo. Eran supuestamente nueve los casos que se citaban en The Lancet. Adems de ello, los pacientes fueron seleccionados por mediacin de activos grupos antivacunacin y el estudio realizado fue financiado por angelicales abogados que pretendan demandar a las farmacuticas fabricantes de la vacuna [5]. El grupo de leguleyos interesados haban contratado al gastroenterlogo Wakefield como asesor. Por si faltara algo, aunque en el estudio se afirmaba que los 12 nios estaban sanos antes de administrarse la vacuna, la investigacin ha demostrado que cinco de ellos haban tenido problemas previos. En el trabajo, la ltima guinda, se afirmaba que los sntomas del nuevo sndrome se haban dado los das posteriores a la vacunacin: en algunos casos pasaron meses.

Wakefield, actualmente, no tiene permiso para ejercer como mdico en Reino Unido. Pero sigue dirigiendo un centro de autismo en EEUU que cuenta con muchos seguidores. No es el nico lugar.

Hay motivos para desconfiar de las farmacuticas? Los hay, tantos como la lista completa, que es infinita, de los nmeros primos. Pero de los desmanes contrastados una y mil veces de las grandes multinacionales, todo un poder fctico de la globalizacin imperial, no puede inferirse que toda crtica, documentada o no, sea pertinente. Si la informacin de Iriberri es correcta en todos sus nudos, la actuacin de Andrew Wakefield, no hablemos ya la del interesado grupo que financi su sesgada investigacin [6], no tiene nada que ver con una ciencia que merezca ese nombre ni con la veracidad y la justicia. Es un fraude, un enorme engao. No solo cientfico sino tico, politico. Los abogados que disearon o le ayudaron en su estrategia son parte contratante de la parte contratada. Nada nuevo bajo el sol: entre listillos sin piedad y revlveres desenfundados anda el juego aunque se enfrenten, sin enfrentarse realmente, a gigantes impos.

Mientras tanto, nias, nios afectados, familias desesperadas que, como todos nosotros haramos, como es razonable desear y hacer, quieren aferrarse a un clavo ardiendo, y son conducidos y estn en manos de gente desalmada. De gentes sin corazn limpio y con la mirada puesta, esencialmente, en sus ya abultadas cuentas bancarias. Lo suyo sigue siendo cazar ratones, no les importa el procedimiento. Que en algunos casos sea una cosmovisin cerril, dogmticamente asumida por tradicin, prejuicio o desinformacin la que mueva la actuacin de algunos (pseudo)cientficos o de algunos abogados interesados no quita un pice de responsabilidad a las dimensiones de la barbarie que estimulan.

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PS: Dado que el Ebro pasa realmente por Zaragoza y Mora de lEbre, y en sus cercanas muri, junto con tantos otros compaeros, un joven soldado republicano llamado Salvador Lpez Campo, me permito resumir una informacin sobre lo sucedido en Bangladesh Naimul Haq, Vacunas para todos, clave del xito-, de la que daba cuenta recientemente rebelin el pasado 7 de enero de 2011 [7], directamente relacionada con nuestro asunto.

Bangladesh es uno de los pocos pases empobrecidos que lograrn cumplir el cuarto de los objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio. Se trataba de reducir la mortalidad infantil en dos tercios entre 1990 y 2015, y eso pese a que, desde luego, la pobreza sigue ubicada en el puesto de mando de la sociedad bangladesh. Cmo se ha conseguido?

Por los esfuerzos para llegar a los distritos ms alejados, aquellos que suelen ser pasados por alto u olvidados cuando se trata de servicios de salud. La mortalidad infantil disminuy 5,3 % al ao entre 1993 y 2007, segn un estudio divulgado en septiembre de 2010. Bangladesh cre una estrategia "equitativa" para atender a todas las familias, sin excluir las ms pobres, combinando planificacin familiar, temticas de gnero, fortalecimiento del sistema de salud y campaas de inmunizacin. Mohammad Amjad Ali Fakir, jefe de salud del distrito Mymensingh, al norte de Dhaka, lo ha explicado as: "Hay un fuerte mecanismo de control. Cada nio o nia cuenta y registramos todos los nacimientos de la comunidad para disminuir las posibilidades de que quede algn menor sin vacunar". Havia Jatun, una ciudadana de unos 60 aos, ha admitido mientras meca a su nieto: "Cuando era joven le hua a la vacuna. Pero ahora que comprendemos los beneficios, rara vez faltamos".

Bangladesh ha obtenido importantes logros gracias a su programa ampliado de vacunacin que incluye inmunizacin contra seis enfermedades infantiles: difteria, tos ferina, ttano, tuberculosis, sarampin y poliomielitis. En la ltima dcada, se apuntal su programa de vacunacin para cumplir el objetivo anual de inmunizar por lo menos a 90 % de los menores de un ao. En 2008, se impuls la campaa "Llegar a todos los distritos" con apoyo de la Unicef. Se calcula que desde entonces hasta ahora se han evitado 9,6 millones de muertes (dos millones ms que toda -TODA!- la poblacin de Catalunya por ejemplo) de menores de un ao (Se estima que ese programa de vacunacin evita que mueran anualmente unos 3,2 millones de menores de 12 meses). Consecuencia de todo este esfuerzo realizado en un pas con medios no sobrantes: alrededor del 98 % de la poblacin est vacunada, incluidas las personas que viven en zonas montaosas de muy difcil acceso.

Bangladesh no registra ningn caso de poliomielitis desde noviembre de 2006. En 2010, se lanz otra gran campaa de vacunacin contra el sarampin y 35 millones de nios y nias recibieron un refuerzo. Ni que decir tiene: los asistentes en salud han sido actores clave de la campaa. Eso significa invertir en sanidad, nunca el dasto es desmedido diga lo que diga el conseller de Economa del gobierno Mas-Mascarell, Andreu Mas-Colell. Bangladesh cuenta con unos 26.000 asistentes de la salud y una cantidad similar de otros dedicados, concretamente, al bienestar familiar y que se encargan de actualizar los registros comunitarios. "Durante aos fue difcil llegar a las zonas ms alejadas sin asistentes en salud y en bienestar familiar", seal Jahangir Alam, jefe de vacunacin y programas de atencin mdica primaria de Mymensingh. Pero lo han conseguido.

Notas:

[1] http://www.publico.es/ciencias/354828/el-timo-de-la-vacuna-que-nunca-provoco-el-autismo

[2] Miembro fundador del Comit Antinuclear de Catalunya (CANC) en 1977, Eduard Rodrguez Farr es mdico especializado en toxicologa y farmacologa en Barcelona, en radiobiologa en Pars y en neurobiologa en Estocolmo. Ha dirigido durante muchos aos el Departamento de Farmacologa y Toxicologa del CSIC en Barcelona. Como experto en toxicologa ha asesorado al gobierno cubano en la epidemia de la neuropata ptica, a la OMS en el sndrome del aceite txico y a la Unin Europea sobre la investigacin en programas de salud pblica y sobre la Encefalopata Espongiforme Bovina. Actualmente es subdirector del Instituto de Investigacin Biomdicas August Pi i Sunyer del CSIC (Barcelona). Socio fundador de la asociacin Cientficos por el Medio Ambiente (CiMA), Eduard Rodrguez Farr es coautor (autor principal para ser ms preciso), junto al autor de esta nota, de Casi todo lo que usted desea saber sobre los efectos de la energa nuclear en la salud y el medio ambiente, El Viejo Topo, Barcelona, 2008 (con prlogo, presentacin, eplogo y notas finales de Enric Tello, Joaquim Sempere, Joan Pallis, Jorge Riechmann y Santiago Alba Rico). La entrevista sobre vacunacin fue publicada por partes en las pginas de rebelin. Una de las referencias: Una conversacin con Eduard Rodrguez Farr sobre vacunas, vacunacin y salud pblica. Las vacunas son efectivas para prevenir las enfermedades infecciosas aunque no todas las enfermedades infecciosas pueden tener vacunas". http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99869

[3] De hecho, como es sabido, la palabra vacuna proviene del trmino viruela.

[4] Qued de manifiesto, recuerda AI, en la investigacin del Colegio General Mdico Britnico (GMC), a cuya trascripcin tuvo acceso la revista britnica BMJ.

[5] Una de las peores y ms estpidas bromas, polticamente muy significativa desde luego, de un programa televisivo de crtica poltica como Polonia (TV3), impensable, todo hay que admitirlo, en otras televisiones pblicas y, desde luego, en la mayor parte de las privadas, es el tratamiento de las crticas de Teresa Forcades i Vila, a quien presentan como una histrica monotemtica que ve por todas partes, se hable de lo que se hable, incluso si se comenta la existencia o inexistencia de nmeros perfectos impares, la conspiracin omnipotente y omnisciente de las farmacuticas. O mejor, como (mal)dicen los guionistas del programa muy serviles en este nudo, mientras hacen temblar estudio y decorados, de las FARMACUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUticas.

[6] Grupo que, ciertamente, ms all de descalificacioes politicas, alguna sancin deberan merecer.

[7] http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=97257

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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