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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-01-2011

Los efectos globales de la crisis econmica
Una estrategia europea para la izquierda

Michael Hudson
Socialist Project/Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Los efectos globales de la crisis han empeorado an ms por lo que sucede en Europa. Durante treinta aos las contradicciones del capitalismo se han ido superando con la ayuda de una enorme acumulacin de derechos ficticios de la plusvala. La crisis amenaza con destruirlos. Los gobiernos burgueses han decidido preservarlos afirmando que tenemos que salvar a los bancos. Han asumiso la responsabilidad de las deudas de los bancos y no han pedido prcticamente nada a cambio. Sin embargo, habra sido posible hacer que este rescate se condicionase a algunas garantas. Podran haber prohibido los instrumentos financieros especulativos y haber cerrado los vacos tributarios. Podran incluso haber insistido en que asuman su responsabilidad de una parte de la deuda pblica, que aument drsticamente debido a ese rescate.

Ahora estamos en la segunda fase. Despus de pasar la deuda del sector privado al pblico, es la clase trabajadora la que tiene que pagar. Esta terapia de choque se impone mediante planes de austeridad que son todos generalmente similares: un recorte en los gastos sociales y un aumento de los impuestos ms injustos. No hay alternativa a esta forma de violencia social aparte de que sean los accionistas y los acreedores los que paguen. Es obvio y todos lo comprenden.

El colapso de un plan de la clase gobernante

Pero tambin piden que la clase trabajadora europea pague el colapso del proyecto para Europa de la clase gobernante. La clase gobernante pens que haba encontrado un buen sistema con la moneda nica, el pacto de estabilidad presupuestaria (Pacto de estabilidad y crecimiento) y la desregulacin de las finanzas y del movimiento de capital. La creacin de una competencia entre los modelos sociales y la reduccin de los ingresos de los asalariados se convirtieron en la nica manera de regular la competencia inter-capitalista y de intensificar las desigualdades que beneficiaron a slo una estrecha capa de gente en la sociedad.

Sin embargo este modelo empez la casa por el tejado y no era viable. Presupona que las economas europeas eran ms homogneas de lo que son en realidad. Las diferencias entre los pases aumentaron debido a su lugar en el mercado global y su sensibilidad al tipo de cambio del euro. Las tasas de inflacin no convergieron y los tipos de inters favorecieron burbujas inmobiliarias, etc. Todas las contradicciones de un programa limitado de integracin europea que descubren actualmente los liberales del euro existan antes de la crisis. Pero estn estallando bajo ataques especulativos contra las deudas soberanas de los pases ms expuestos.

Bajo el concepto abstracto de mercados financieros se encuentran sobre todo instituciones financieras europeas que especulan utilizando capital que los Estados les prestan a intereses muy bajos. Esta especulacin slo es posible debido a la poltica de no intervencin de los Estados y tenemos que verla como presin aplicada a gobiernos aquiescentes para que estabilicen presupuestos sobre las espaldas de la gente de Europa y defiendan los intereses de los bancos.

Dos tareas inmediatas

Desde el punto de vista de la clase trabajadora es obvio lo que hay que hacer: tenemos que resistir la ofensiva de austeridad y negarnos a pagar la deuda, que no es otra cosa que la deuda de la crisis bancaria. El plan alternativo en el que hay que basar esta resistencia exige otra manera de compartir la riqueza de la sociedad. Es una demanda coherente. Se opone de hecho a la reduccin de salarios, en otras palabras la apropiacin de una parte creciente de la plusvala por el capital.

La alternativa requiere una verdadera reforma fiscal que recupere los regalos que se han otorgado durante aos a los negocios y a los ricos. Tambin implica la cancelacin de la deuda. La deuda y los intereses de la mayora de la poblacin son totalmente incompatibles. No puede haber una salida progresista a la crisis que no cuestione la deuda, sea negndose a pagarla o reestructurndola. En todo caso, algunos pases no cumplirn con sus pagos y por ello es importante anticipar esta situacin y decir cmo hay que administrarla.

Abandonar el euro?

La ofensiva que enfrentan los pueblos de Europa, es innegablemente empeorada por la camisa de fuerza europea. Por ejemplo el Banco Central Europeo, a diferencia de la Reserva Federal en EE.UU., no puede monetizar la deuda pblica comprando bonos del tesoro. Permitira el abandono del euro que se aflojara la camisa de fuerza? Es lo que sugieren como paso inmediato para Grecia algunos de la izquierda como Costas Lapavitsas y sus colegas. Proponen que se haga de inmediato sin esperar que la izquierda se una para cambiar la zona euro, lo que considera imposible.

La misma idea se presenta en otros sitios en Europa y se recibe con una objecin inmediata de que incluso aunque Gran Bretaa no forma parte de la zona euro no est protegida del clima de austeridad. Tambin es fcil comprender por qu la derecha, como el Frente Nacional en Francia, quiere abandonar el euro. Al contrario, cuesta ver cules podran ser los mritos de una consigna semejante para la izquierda radical. Si un gobierno liberal fuera obligado a tomar una medida semejante por la presin de los acontecimientos es obvio que sera el pretexto para una austeridad an ms severa que la que hemos visto hasta ahora. Adems no nos permitira establecer un nuevo equilibrio de fuerzas ms favorable a la clase trabajadora. Es la leccin que se puede extraer de todas las experiencias del pasado.

El abandono del euro por un gobierno de izquierda sera un importante error estratgico. La nueva moneda sera devaluada ya que es, despus de todo, el objetivo deseado. Pero eso abrira de inmediato un espacio que los mercados financieros utilizaran para iniciar una ofensiva especuladora. Provocara un ciclo de devaluacin, inflacin y austeridad. Adems la deuda, que hasta ese momento se denominaba en euros o dlares, aumentara repentinamente como resultado de esa devaluacin. Todo gobierno de izquierda que decidiera tomar medidas a favor de la clase trabajadora caera bajo una enorme presin del capitalismo internacional. Pero desde un punto de vista tctico sera mejor en esta prueba de fuerza utilizar la calidad de miembro de la zona euro como fuente de conflicto.

Es bsicamente verdad que el proyecto europeo basado en la moneda nica no es coherente y es incompleto. Elimina una variable de ajuste, la tasa de cambio, del conjunto de diferentes precios y salarios dentro de la zona euro. Los pases en la periferia tienen por lo tanto la alternativa entre el camino alemn de congelar los salarios o sufrir una reduccin en la competitividad y perder mercados. Esta situacin lleva a una especie de impasse y no hay soluciones que puedan aplicarse de inmediato: dar marcha atrs lanzara a Europa a una crisis que afectara con mayor dureza a los pases ms frgiles; y comenzar un nuevo proyecto europeo parece fuera de alcance por el momento.

Si la zona euro estalla las economas ms frgiles sern desestabilizadas por ataques especulativos. Ni siquiera Alemania tendra algo que ganar porque su moneda aumentara incontrolablemente de valor y el pas pasara por lo que EE.UU. trata actualmente de imponer a varios pases con su poltica monetaria. [1]

Existen otras soluciones que requieren una remodelacin total de la Unin Europea: un presupuesto financiado por un impuesto comn al capital y que financie fondos de armonizacin e inversiones que sean social y ecolgicamente tiles, y que los pases ms ricos ayuden a los ms pobres con su deuda pblica. Pero, de nuevo, ese resultado no es posible a corto plazo, no por falta de planes alternativos sino porque su implementacin requiere un cambio radical en el equilibrio de fuerzas en el mbito europeo.

Qu deberamos hacer en un momento tan difcil? La lucha contra los planes de austeridad y la negativa a pagar la deuda constituyen la rampa de lanzamiento de una contraofensiva. Entonces tenemos que asegurar que la resistencia sea fortalecida por los argumentos a favor de un proyecto alternativo y la elaboracin de un programa que presente respuestas prcticas y una explicacin general del contenido de clase de la crisis. [2]

La tarea especfica de la izquierda radical internacionalista es vincular las luchas sociales que ocurren en cada pas con la argumentacin por una Europa diferente. Qu hacen las clases gobernantes? Reconocen la realidad de las polticas que tienen que seguir porque defienden intereses que siguen basndose en gran parte en lo nacional y son contradictorios. Pero en cuanto tienen que imponer medidas de austeridad a sus propias clases trabajadoras presentan un slido frente unido.

Hay cosas mejores que hacer que subrayar las diferencias muy reales que existen entre los pases. Lo que est en juego es asumir un punto de vista internacionalista con respecto a la crisis en Europa. La nica manera de oponerse realmente al ascenso de la extrema derecha es sugerir otros objetivos que los chivos expiatorios de costumbre y afirmar una verdadera solidaridad internacional con los pueblos que estn sufriendo ms debido a la crisis, exigiendo que las deudas sean compartidas por igual en toda Europa. Por lo tanto, tenemos que presentar, para Europa, un proyecto alternativo al de la burguesa europea que arrastra hacia atrs a todos los pases desde el punto de vista social. Cmo es posible que no se comprenda que nuestras movilizaciones, a las cuales la clase gobernante se enfrenta de manera coordinada en el mbito europeo, tienen que basarse en nuestro propio proyecto coordinado? Aunque es verdad que las luchas que tienen lugar en un marco nacional seran fortalecidas por una perspectiva semejante en lugar de ser debilitadas u orientadas hacia callejones sin salida nacionalistas. Los estudiantes que se manifestaron en Londres gritando todos juntos en esto, todos juntos en esto son un smbolo de esa esperanza viva.

Por una estrategia europea

La tarea es tan difcil como el perodo abierto por la crisis. Sin embargo, la izquierda radical no debe bloquearse en la alternativa imposible e iniciar la arriesgada aventura de abandonar el euro y una idea utpica de armonizacin monetaria. Podramos fcilmente trabajar hacia algunos objetivos intermedios que cuestionen las instituciones europeas. Por ejemplo:

Tenemos que abandonar la idea de que existen atajos tcnicos, suponer que el conflicto es inevitable y estructurar un equilibrio favorable de fuerzas del que forme parte la dimensin europea. Un punto de apoyo es la capacidad de daar intereses capitalistas. El pas que comience podra reestructurar la deuda, nacionalizar el capital extranjero, etc. o amenazar con hacerlo. Los gobiernos de izquierdas de Papandreou en Grecia o Zapatero en Espaa, ni siquiera suean con hacerlo.

El principal punto de apoyo proviene de la adopcin cooperativa de las medidas. Es totalmente diferente del proteccionismo clsico, que bsicamente siempre trata de ganar terreno mordisqueando partes del mercado global. Toda medida progresista, por otra parte, es efectiva en la medida en que es compartida por una serie de pases. Por ello deberamos hablar de una estrategia basada en la siguiente idea: estamos dispuestos a gravar el capital y daremos los pasos necesarios para protegernos. Pero tambin esperamos que esas medidas, que proponemos se implementen en toda Europa.

Podemos resumir diciendo que en lugar de verlas en oposicin debemos pensar intensamente en el vnculo entre la ruptura del proyecto neoliberal europeo y nuestro proyecto de crear una nueva Europa.


Notas

(1) Michael Hudson, U.S. Quantitative Easing Is Fracturing the Global Economy.

(2) Bloco de Esquerda (Left Bloc) Portugal: On the crisis and how to overcome it, 23 de mayo de 2010.

Michael Hudson es profesor distinguido de investigacin de economa en la Universidad de Missouri, Kansas City y autor de Super-Imperialism: The Economic Strategy of American Empire (1968 & 2003) y Trade, Development and Foreign Debt (1992 & 2009). Este artculo apareci en el sitio en la Red de Socialist Resistance.org.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=22708

rCR



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