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(el Pueblo quiere la paz)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2011

Aralar y la Izquierda Abertzale, diferencias insalvables

Sabino Cuadra Lasarte
Rebelin


El cinco de enero, por sorpresa, Aralar rompi la baraja. Tras un proceso de acercamiento, discusiones e intercambio de materiales de casi mes y medio, su ejecutiva navarra decidi que la forma de entender el cambio y los contenidos del mismo que tienen Aralar y NaBai y la que posee Batasuna estn demasiado distantes como para intentar o buscar una colaboracin conjunta.

Aralar haca suya as la postura expresa y reiterada del PNV, miembro tambin de NaBai, quien haba afirmado que su presencia y la de la izquierda abertzale eran incompatibles dentro de la coalicin, opinin compartida tambin por Uxue Barkos, parlamentaria de NaBai en Madrid. Se ratificaba as, en alguna manera, lo afirmado un par de semanas antes por el vicecoordinador general de Aralar, Jon Abril, quien haba sealado que existan diferencias insalvables para poder concurrir conjuntamente a las elecciones de mayo. A pesar de ello, la postura de Aralar sorprendi un tanto. Veamos por qu.

En las elecciones generales de 2004, Aralar concurri en la Comunidad Autnoma Vasca (CAV) en coalicin con Zutik!, partido surgido en su da de la unin de EMK y LKI. Aquello no funcion ni electoral ni polticamente y nunca ms se supo de aquello. Ms adelante, en las municipales y forales de 2007, Aralar apost con ir con Ezker Batua-Izquierda Unida (EB-IU), formacin de la que, Patxi Zabaleta, coordinador general de Aralar, destac la gran afinidad ideolgica que mantenan: Coincidimos en el 97% de los asuntos, afirm. A pesar de ello, pasadas las elecciones y tras obtener en las mismas unos resultados no muy satisfactorios, se procedi a enterrar la iniciativa.

Mientras tanto en Nafarroa, en las generales de 2004, surga Nafarroa Bai, coalicin formada por PNV, EA, Batzarre y Aralar. Los resultados fueron buenos y ello permiti llevar al Congreso madrileo a Uxue Barkos. Ante el xito alcanzado, en las forales de 2007, Na-Bai, liderada por Patxi Zabaleta, lleg a un acuerdo con el PSN a fin de desbancar a UPN del Gobierno Foral. El acuerdo conseguido se frustr, pues la ejecutiva estatal del PSOE desautoriz el mismo y oblig al PSN a pactar con UPN y entregar a esta formacin reaccionaria el gobierno foral.

Resumiendo, a lo largo de su existencia Aralar no ha tenido dificultades mayores para coaligarse con grupos tan variados como Zutik! y EB-IU, de izquierdas, o el PNV, de derechas; con partidos nacionalistas (PNV y EA) y otros que no lo son (Zutik!, EB-IU) e, incluso, con partidos como el PSE, con quien estaba incluso dispuesto a compartir mesa y mantel en el gobierno foral. Con ninguno ha encontrado diferencias insalvables de cara a concurrir a todo tipo de elecciones municipales, forales, autonmicas o generales. Sin embargo, esto no es posible con la izquierda abertzale. Alguien entiende esto?

Lo anterior es an mucho ms grave si tenemos en cuenta que Aralar ha suscrito ya un acuerdo programtico con el PNV tambin con EA- para concurrir a las prximas elecciones forales dentro de NaBai. Y decimos esto porque el PNV es hoy uno de los principales aliados del PSOE, tanto en Madrid (apoyo a sus presupuestos reaccionarios, a la reforma laboral y a la de pensiones,) como en la CAV (abstencin ante los presupuestos PSE-PP). Es decir, en esta poca de fuertes ataques contra la gran mayora de la poblacin en beneficio de unos pocos bancos y ricachones, Aralar no tiene mayores problemas en pactar con uno de sus principales impulsores, pero, sin embargo, s ve diferencias insalvables para llegar a acuerdos con la izquierda abertzale.

Esta formacin ha propuesto a EA y Aralar en Nafarroa no al PNV- articular un posible acuerdo en torno a tres grandes temas: compromiso con la articulacin de Euskal Herria, acuerdos ntidos de izquierda e impulso de la hoja de ruta recogida en el Acuerdo de Gernika (Acuerdo sobre un escenario de paz y soluciones democrticas, suscrito por varias docenas de grupos polticos, sindicales y sociales, entre ellos, Aralar y EA). Sobre esta base, la izquierda abertzale ha interpelado a Aralar para que explicite cules son esas diferencias insalvables pero no ha habido respuesta alguna hasta la fecha.

Tras un ao de de sembrar frustraciones por sus continuas peleas internas por cuotas de poder y tras la salida de Batzarre, Na-Bai no corre sus mejores tiempos. Su deslavado programa econmico y social y su constante abstencin no sabe, no contesta- ante las huelgas generales convocadas en Nafarroa por la mayora sindical (3) y CCOO y UGT (1), hace difcil que Na-Bai pueda vender una imagen progresista ante nadie. Por otro lado, ahora que comienza a abrirse un futuro que exige compromisos por parte de todas las fuerzas abertzales a favor de la libertad y los derechos de nuestro pueblo, la marginacin de la izquierda abertzale no podr menos que socavar la imagen vasquista vendida por la coalicin. En definitiva, malos tiempos para Na-Bai.

Por el contrario, la potencialidad de un posible acuerdo como el planteado por la izquierda abertzale ya ha sido interiorizada como un evidente peligro hasta por el propio gobierno de UPN quien, con total desfachatez, tras oponerse al mismo, ha sealado a EA y Aralar que lo que tienen que hacer es cumplir la ley de partidos y dejarse de aventuras de este tipo. Mas claro, agua.

Termino. Ninguna razn concreta ha sido dada por Aralar sealando cules son las diferencias insalvables que tiene con la izquierda abertzale. Ante ello, lcito es pensar que, en ltima instancia, sus verdaderas razones pudieran ser otras muy distintas: una, preferir como aliado al PNV antes que la izquierda abertzale y acomodarse as al autonomismo, tibieza social (!) y universo de ste; dos, pretender aprovecharse de una nueva posible ilegalizacin de aquella a fin de reforzarse electoral e institucionalmente ante el nuevo perodo poltico que se abre en Euskal Herria. Dos muy malas razones, evidentemente, Cada cual peor que la otra. Sin embargo, a pesar de ello, deberamos seguir apostando hasta el ltimo momento por la unidad de todas las fuerzas polticas de izquierda y abertzales. Nos va mucho en el empeo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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