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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2011

ONG banana republic

Jess Garca Pedrajas
Rebelin


Nios negros sonriendo, nios negros llorando, o jugando a la pelota. Mujeres negras gritando, violadores negros, saqueadores negros, ladrones, asesinos negros. Entre ruinas y cuerpos despezados, periodistas blancos, cmaras, todoterrenos de las miles de ONGs desplazadas a Hait recorren las calles y nos traen a casa la actualidad del pas caribeo, que, lamentablemente, no ha podido recuperarse an del catastrfico terremoto sufrido un ao antes los grandes coches de las ricas ONGs vuelven a pasar, levantando nubes de polvo que cubran a los negros muertos, y a los vivos.

Ha sido una catstrofe natural, qu podemos hacer? Se preguntan nuestros compasivos gobiernos, las empresas y las ONGsreconstruir el pas, claro. Donemos entonces, hagamos una gran conferencia de donantes, pongamos en marcha la mayor obra humanitaria de la historia para ayudar a Hait a salir de su miseria endmica.

No ser esta vez. Las donaciones no suelen ser ms que contratos, con empresas occidentales, para realizar grandes obras, muchas sin sentido, o peor an, para poder aprovechar la situacin y explotar las pocas riquezas que puedan quedar en el pas, por medio de proyectos centrados en la energa, los recursos naturales, o cualquier otro sector que sea rentable: tcnicos occidentales, beneficios que salen del pas, nada para los negros que all viven.

Mujeres negras, vestidas de blanco, bailando en funerales grandiosos de recuerdo por las vctimas. Sacerdotes negros rezando, nios negros con caras serias, hombres llorosos, tal vez de rabia e impotencia; s, tal vez se preguntan dnde estaban esas cmaras cuando se manifestaron en contra de la ONU y sus tropas, acusadas por la poblacin de pillajes y malos tratos, en contra de las miles de ONGs que invaden su pas sin, al parecer, grandes beneficios para su gente, en contra de esa misma ONU que avala con su presencia el golpe de estado (ha habido un golpe de estado en Hait? Es la primera noticia que tengo, nos podr decir cualquier jefe de informativos occidental) contra el presidente Aristide en 2.004, pergeado entre EEUU y Francia, y con las tropas de la ONU haciendo el bonito juego sucio; dnde estaban esas cmaras, se preguntan, cuando nuestras asociaciones de campesinos se enfrentaron (y ganaron) a MONSANTO, rechazando su regalo envenenado de semillas TRANS.

No vimos a ninguno de estos cientos de periodistas que vienen ahora al homenaje a los muertos, esos no protestarn, claro. Pero al pueblo haitiano no se les olvida ese olvido, lo recuerdan y eso les sirve para no fiarse demasiado de los que ahora se acercan a echarle una brazo por los hombros, mirando a la cmara, claro, para que quede constancia de que estuvieron all.

Y, por supuesto, las ONGs: cientos de ellas, miles, debera crearse otra ONG que se dedique, exclusivamente, a contarlas. Ms miseria, ms pobreza, ms hambre y muertey ms asociaciones sin nimo de lucro. Pues habrn ido a Hait por otra cosa, porque no parece que los haitianos se estn enterando demasiado de su presencia ni sientan los presuntos beneficios que les traen; a veces los ven pasar, eso s, a ellos a sus aviones o grandes coches. Y la poca ayuda que llega a la poblacin resulta que suele venir de organismos pblicos, como los gobiernos de Cuba y de otros pases de la zona.

Y no, no decimos que todas las ONGs presentes en Hait sean as, simplemente afirmamos que a su pueblo les sobra, sin duda, el 90% de esas asociaciones, de esos gobiernos donantes, de esas empresas que se lucran con dichas donaciones, de esas fundaciones de ricos patronos, y de esa caridad de la gente blanca que los ve por la televisin, porque esa nefasta caridad sirve como excusa para mantener la injusticia social y la crueldad con las que este pas ha convivido casi desde los das de su independencia, hace ms de 200 aos, enfrentando entonces, sin esperanza aparente, como ahora sigue ocurriendo, a los invasores blancos. Desde luego que con eso si podemos contar, con la resistencia de las haitianas y los haitianos a los intentos de someterlos por cualquier medio.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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