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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2011

Buenos modales en la era de WikiLeaks

Slavoj iek

Traduccin: Hugo De Marinis


En uno de los cables diplomticos publicado por WikiLeaks, se compara a Putin y Medvedev con Batman y Robin. Es una analoga til: no es el organizador de WikiLeaks una contraparte real del Joker en The Dark Knight de Christopher Nolan? En la pelcula, al fiscal de distrito, Harvey Dent, un vigilante obsesivo y corrupto que comete sus propios crmenes, lo mata Batman. Batman y su amigo el comisionado Gordon se dan cuenta que la moral de la ciudad se resentira si los asesinatos de Dent se hicieran pblicos, por lo que complotan para preservar la imagen del polica asesino y lo hacen a Batman responsable de las muertes. El mensaje de la pelcula es que mentir es necesario para sostener la moral pblica: solo una mentira puede redimirnos. No es sorpresa que la nica figura veraz en el film es Joker, su villano supremo. l deja claro que sus ataques a Gotham City terminarn cuando Batman se saque la mscara y revele su verdadera identidad; para evitar la revelacin y proteger a Batman, Dent le dice a la prensa que Batman es l otra mentira. Para atrapar a Joker, Gordon fragua su propia muerte una mentira ms. Joker quiere revelar la verdad escondida bajo la mscara, convencido de que eso destruir el orden social. Cmo lo deberamos llamar? Terrorista? The Dark Knight es efectivamente una nueva versin de aquellos westerns clsicos, Fuerte Apache y The Man who shot Liberty Valance, que muestran que para civilizar el salvaje oeste la mentira tiene que ser elevada a verdad: la civilizacin, en otras palabras, debe ser fundada en una mentira. La pelcula ha devenido extraordinariamente popular. La pregunta es por qu, en este preciso momento, hay la renovada necesidad de una mentira para mantener el sistema social?

Consideremos tambin la renovada popularidad de Leo Strauss: el aspecto de su pensamiento poltico que es tan trascendente hoy en da es su elitista nocin de democracia, la idea de la mentira necesaria. Las lites deben gobernar, conscientes del actual estado de cosas (la lgica materialista del poder) y alimentar las fbulas de la gente para mantenerla contenta en su bendita ignorancia. Para Strauss, Scrates era culpable de lo que se le imputaba: la filosofa es una amenaza para la sociedad. Cuestionar a los dioses y al ethos de la ciudad deteriora la lealtad de los ciudadanos y, de esa manera, la base de una vida social normal. An as, la filosofa es la ms elevada, la ms valiosa de las actividades humanas. La solucin propuesta fue que los filsofos mantuvieran sus enseanzas secretas, como de hecho hicieron, pasndolas solo entre lneas. El verdadero y escondido mensaje contenido en la gran tradicin de la filosofa desde Platn a Hobbes y Locke es que no hay dios, que la moralidad es meramente un prejuicio y que la sociedad no se funda en la naturaleza. Hasta ahora la historia de WikiLeaks ha sido presentada como una batalla entre WikiLeaks y el imperio estadounidense. Es la publicacin de documentos de estado confidenciales de Estados Unidos un acto de apoyo, del derecho del pblico a saber, o es un acto terrorista que se postula como una amenaza a relaciones internacionales estables? Pero qu si todo esto no es as? Qu pasara si la crucial batalla ideolgica y poltica est sucediendo dentro del mismo WikiLeaks: entre el acto radical de publicar documentos de estado secretos y la forma en que este acto ha sido reinscrito en el campo ideolgico-poltico hegemnico por, entre otros, el mismo WikiLeaks?

La reinscripcin no necesariamente alude a la colusin corporativa por ejemplo, el negocio que WikiLeaks cerr con cinco grandes peridicos, dndoles selectivamente el exclusivo derecho a publicar los documentos. Mucho ms importante es el modo conspirativo de WikiLeaks: un grupo secreto bueno ataca a otro malo, que tiene la forma del Departamento de Estado de los Estados Unidos. De acuerdo a esta manera de ver las cosas, los enemigos son esos diplomticos estadounidenses que ocultan la verdad, manipulan al pblico y humillan a sus aliados en la despiadada bsqueda de sus propios intereses. Al poder lo tienen los malos en la cspide y no se concibe como algo que impregna el cuerpo social entero, determinando cmo trabajamos, pensamos y consumimos. WikiLeaks por s mismo obtuvo el gusto de esta dispersin de poder cuando Mastercard, Visa, PayPal y el Banco de Amrica unieron fuerzas con el estado para sabotearlo. El precio que uno paga por meterse en cuestiones conspirativas es ser tratado acorde a la lgica de estas cuestiones (No es sorpresivo que abunden las teoras acerca de quin est realmente detrs de WikiLeaks - la CIA?)

Las cuestiones conspirativas se complementan con su aparente opuesto, la apropiacin liberal de WikiLeaks como si fuera otro captulo de la historia gloriosa de la lucha por el libre fluir de la informacin y el derecho de los ciudadanos a saber. Esta perspectiva reduce a WikiLeaks a un caso radical de periodismo de investigacin. Aqu, estamos a un pasito de la ideologa de los xitos de taquilla de Hollywood como las pelculas All the Presidents Men y The Pelican Brief, en las que un par de tipos comunes descubren un escndalo que alcanza al presidente y lo obligan a renunciar. La corrupcin se muestra como que puede alcanzar lo ms alto, pero la ideologa de tales trabajos reside en su alegre mensaje final: qu gran pas debe ser el nuestro, cuando un par de tipos comunes como usted y yo pueden destituir al presidente, el hombre ms poderosos del mundo!

La ltima muestra de poder de parte de la ideologa dominante es permitir lo que parece ser una vigorosa crtica. No hay falta de anticapitalismo hoy en da. Estamos sobrecargados de crticas acerca de los horrores del capitalismo: libros, periodismo investigativo y documentales de televisin que ponen al descubierto a compaas que estn contaminando sin compasin nuestro medio ambiente, los banqueros corruptos que siguen recibiendo abultados bonos mientras sus bancos son rescatados por el dinero pblico, fbricas explotadoras en las que nios trabajan como esclavos, etc. Pero hay una trampa: lo que no se cuestiona en estas crticas es el marco liberal democrtico de la pelea contra estos excesos. El (explcito o implcito) objetivo es democratizar el capitalismo, extender el control democrtico a la economa a travs de la presin de los medios, informes parlamentarios, leyes ms duras, investigaciones policiales honestas, y as. Pero el montaje institucional del estado democrtico (burgus) nunca se cuestiona. Esta situacin se mantiene sacrosanta an en las formas ms radicales de anticapitalismo tico (el foro de Porto Alegre, el movimiento de Seattle, etc.)

WikiLeaks no puede ser visto de la misma manera. Desde el principio ha habido algo acerca de sus actividades que va ms all de las concepciones liberales sobre el libre fluir de la informacin. No deberamos buscar estos excesos en el nivel del contenido. La nica cosa sorprendente acerca de las revelaciones de WikiLeaks es que no contienen sorpresas. No sabamos acaso exactamente qu esperbamos aprender? La preocupacin real estuvo en el nivel de las apariencias: ya no podemos hacer como que no sabemos lo que todo el mundo sabe que sabemos. Esta es la paradoja del espacio pblico: aunque todo el mundo sepa sobre un hecho desagradable, decirlo en pblico cambia todo. Una de las primeras medidas tomadas por el gobierno bolchevique en 1918 fue hacer pblico el cuerpo entero de la diplomacia secreta zarista, todos los acuerdos secretos, las clusulas secretas de los acuerdos pblicos, etc. All tambin el blanco fue el funcionamiento total de los aparatos de estado del poder.

Lo que WikiLeaks amenaza es el funcionamiento formal del poder. Los verdaderos blancos aqu no fueron los detalles sucios y los individuos responsables de ellos; no los que estn en el poder. En otras palabras, tanto como el poder mismo, su estructura. No deberamos olvidar que el poder comprende no solo instituciones y sus reglas, sino tambin formas legtimas (normales) de desafiarlo (la prensa independiente, ONGs, etc.) que como el acadmico indio Saroj Giri lo postula, [WikiLeaks] desafi el poder desafiando los canales normales para desafiar el poder y revelar la verdad (1). El objetivo de las revelaciones de WikiLeaks no solo fue para avergonzar a los que estn en el poder sino para liderarnos a la auto movilizacin para producir un funcionamiento diferente del poder que pueda llegar ms all de los lmites de la democracia representativa.

De todos modos, es un error asumir que revelar en su totalidad lo que era secreto nos va a hacer libres. Esta premisa es desacertada. La verdad libera, s, pero no esta verdad. Por supuesto, uno no puede confiar en la fachada, los documentos oficiales, pero tampoco encontraremos la verdad en los chismes compartidos detrs de la fachada. La apariencia, el perfil pblico, no es nunca una simple hipocresa. E. L. Doctorow una vez seal que las apariencias son todo lo que tenemos, de manera que debemos tratarlas con gran estima. A menudo se nos dice que la privacidad est desapareciendo, que los secretos ms ntimos estn abiertos al sondeo pblico. Pero la realidad es lo opuesto: lo que est efectivamente desapareciendo es el espacio pblico, con su acompaante dignidad. Los casos abundan en nuestras vidas diarias cuando no decirlo todo es lo apropiado. En Baisers vols, Delphine Seyrig le explica a su joven amante la diferencia entre cortesa y el tacto: Imagina que distradamente te metes en un bao en el que una mujer est desnuda bajo la ducha. La cortesa requiere que rpidamente cierres la puerta y digas Pardon, Madame!, mientras que el tacto conducira a cerrar de inmediato la puerta y decir: Pardon, Monsieur!. Solo en el segundo caso, fingiendo que no se ha visto lo suficiente para determinar el sexo de la persona bajo la ducha demuestra un tacto verdadero.

Un caso supremo de tacto en poltica fue la reunin secreta entre Alberto Cunhal, el lder del Partido Comunista portugus y Ernesto Melo Antunes, un miembro del grupo prodemocrtico de las fuerzas armadas responsable del golpe que derroc al rgimen de Salazar en 1974. La situacin era extremadamente tensa: de un lado el Partido Comunista estaba listo para comenzar una revolucin socialista real, tomando fbricas y tierras (ya haban sido distribuidas armas al pueblo); en la otra, los conservadores y liberales estaban prontos a impedir la revolucin por los medios que fueran necesarios, incluyendo la intervencin de las fuerzas armadas. Antunes y Cunhal acordaron un trato sin declararlo: no haba acuerdo entre ellos en lo que se mostraba no hicieron ms que discrepar pero abandonaron la reunin con un pacto por el cual los comunistas se comprometan a no iniciar una revolucin, permitiendo de esta manera que se desenvuelva un estado democrtico normal, y as los militares antisocialistas no pondran fuera de la ley al Partido Comunista sino que lo aceptaran como un elemento clave en el proceso democrtico. Se podra argumentar que esta discreta reunin le ahorr a Portugal una guerra civil. Y sus participantes mantuvieron la discrecin an retrospectivamente. Cuando se les pregunt acerca de la reunin (un periodista amigo mo), Cunhal dijo que l confirmara que tuvo lugar solo si Antunes no lo negaba si Antunes lo negaba, entonces nunca ocurri. Antunes por su parte escuch silenciosamente mientras mi amigo le confiaba las condiciones de Cunhal . De este modo, sin negarlo, Antunes consinti a las exigencias de Cunhal e implcitamente confirm la reunin. De esta forma es cmo los caballeros de la izquierda actan en poltica.

Tanto como uno pueda reconstruir los eventos hoy en da, parece que el feliz resultado de la crisis de los misiles de Cuba tambin fue gestionada con tacto, los rituales corteses de la ignorancia fingida. La jugada genial de Kennedy fue fingir que una carta no haba llegado, una estratagema que funcion porque el remitente (Krushchev) le sigui el juego. El 26 de octubre de 1962 Krushchev mand una carta a Kennedy confirmando un ofrecimiento previamente hecho por medio de intermediarios: la Unin Sovitica retirara sus misiles de Cuba si los Estados Unidos emitan la garanta de no invadir la isla. Al da siguiente, sin embargo, antes de que Estados Unidos contestase, lleg otra carta ms exigente de Krushchev, aadiendo ms condiciones. A las 20:05 de ese da, se mand la respuesta de Kennedy a Krushchev. El presidente de Estados Unidos acept la propuesta de Krushchev del 26 de octubre, fingiendo que la carta del 27 no existi. El 28 de octubre Kennedy recibi una tercera carta de Krushchev en la que aceptaba el trato. En esos momentos en que todo estaba en juego, las apariencias, la cortesa, la conciencia de que uno est en el medio de un juego, es ms importante que nunca.

Sin embargo, este es slo un lado engaoso del cuento. Hay momentos momentos de crisis por la hegemona del discurso en que se debe correr el riesgo de provocar la desintegracin de las apariencias. Tal momento fue descrito por el joven Marx en 1843. En Contribucin a la crtica de la filosofa del derecho de Hegel diagnostic el deterioro del antiguo rgimen alemn en los aos 1830 y 1840 como una repeticin farsesca de la cada trgica del antiguo rgimen francs. El rgimen francs fue trgico en tanto crey y tuvo que creer en su propia justificacin. El rgimen alemn solo se imagina que cree en l mismo y exige que el mundo crea lo mismo. Si creyera en su propia esencia, podra buscar refugio en la hipocresa y los sofismas? El antiguo rgimen moderno es ms bien solo el comediante de un orden del mundo cuyos verdaderos hroes estn muertos. En tal situacin, la vergenza es un arma: La presin real debe hacerse ms intensa sumndole conciencia de presin, la vergenza debe ser ms vergonzosa hacindola pblica.

Esta precisamente la situacin hoy en da: enfrentamos el cinismo desvergonzado de un orden global cuyos agentes solo imaginan que creen en las ideas de democracia, derechos humanos y cosas por el estilo. Por medio de acciones como las revelaciones de WikiLeaks, la vergenza la vergenza por tolerar tal poder sobre nosotros se hace ms vergonzosa al ser hecha pblica. Cuando los Estados Unidos intervienen en Irak para impulsar la democracia secular y el resultado es el fortalecimiento del fundamentalismo religioso y un Irn mucho ms fuerte, este no es el error trgico de un agente sincero, sino el caso de un bromista cnico derrotado en su propio juego.

http://la5tapatanet.blogspot.com/2011/01/buenos-modales-en-la-era-de-wikileaks.html#

WikiLeaks beyond Wikileaks? www.metamute.org/en/articles/WikiLeaks_beyond_WikiLeaks, London Review of Books, Volumen 33, Nmero 2, 20 enero 2011.


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