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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2011

Una imagen sobre el compromiso
Rayda Lakhal en la antesala de un nuevo Tnez

Jos Daniel Fierro
Rebelin


Se llama Rayda Lakhal y tiene 29 aos. Pertenece a una generacin de tunecinos nacidos y radicados en Francia, hijos de la emigracin.

Preocupada por la situacin en la que se hallaba inmerso Tnez, el viernes 14 de enero tom un avin para reunirse con su madre y su familia que se encontraban en Ksour Essaf, cerca de Monastir. Una ciudad tranquila de 30.000 habitantes, casi un pueblo donde todos se conocen, explica Rayda.

Sin saberlo haba llegado a su pas en una fecha histrica [1]. En un principio todo pareca normal excepto por un pequeo detalle: la gente hablaba sin miedo. Era la primera vez que hablbamos de la situacin poltica y social del pas, llegando en el coche, poco tiempo despus se enter por la televisin de que Ben Al haba abandonado el pas.

El sbado Rayda se despert sobresaltada por su ta y su prima: Han quemado la comisara, la oficina de correos y la de Hacienda! En un principio se coment que haban sido miembros de la polica de otros lugares, pero al poco se supo que los encapuchados eran de Ksour. En el pueblo todos saben quines son los policas y quines los chivatos. Son muchos -explica la joven-, pero ahora son ellos los que tienen miedo, dicen que lo hicieron obligados. Una multitud se concentr silenciosa frente a los restos de los edificios humeantes, luego los hombres fueron al caf como de costumbre y las mujeres a comprar. Al medio da lleg la informacin (va Facebook) de que la RCD (el partido de Ben Al) haba envenenado el agua. Rpidamente toda la ciudad hizo acopio de alimentos y combustible, y comenzaron a organizar la defensa de su recin adquirida libertad. Como ya no tenemos polica, y puesto que el ejrcito est en las grandes ciudades, tenemos que organizarnos nosotros decidieron los vecinos.

Los hombres de confianza jvenes, adultos y ancianos, se equiparon con palos y cuchillos y levantaron barricadas para controlar los accesos a la localidad, barrio por barrio, calle por calle. No permitan el paso vehculos ni de personas desconocidas. Junto a sus tas y primas Rayda trabaj en la intendencia de las milicias populares. Despus del toque de queda eran las nicas mujeres que permanecan fuera de su domicilio.

Tras una noche sin incidentes el domingo reinaba la tranquilidad. Una de las sobrinas de Rayda, de slo 10 aos, decidi en esa luminosa maana arrancar el ltimo de los carteles con la imagen del dictador que permaneca pegado en su calle [2].

A la espera de que el ejrcito se haga cargo de la seguridad, el pueblo ya lo est haciendo. En estos primeros das de revolucin triunfante, los hombres y mujeres de Ksour amanecen ojerosos pero satisfechos. Estn defendiendo con ardor lo que con sangre han conquistado.

Notas:

[1] Tnez: la lgica en cuclillas: http://rebelion.org/noticia.php?id=120398

[2] Crnica y fotos: http://www.rue89.com/node/185989

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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