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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2011

Comidas rpidas, supermercados transnacionales y lucha agraria en Honduras

Luis E. Aguilar
Rebelin


En la actualidad, Honduras se ha convertido en un importante campo de batalla por el control del capital transnacional y la dominacin del Estado por parte de las lites locales en el contexto de un Golpe de Estado al estilo siglo XXI. Las fuerzas contrainsurgentes en el continente estn tratando de detener un giro a la izquierda en la poltica de la nacin, el cual por ahora es inevitable. Los partidarios de la nueva sociedad, a su vez, estn decididamente tratando de revertir las estructuralmente violentas polticas capitalistas y neoliberales como fueron concebidas en la frmula de desarrollo prescritas por las instituciones de Bretton Woods y el consenso de Washington. A los efectos de este artculo tomo como referencia esta teora (1), pero tambin el hecho de que la dominacin capitalista est an en etapas de avance en la regin, si bien simultneamente la mayora de las naciones se encuentran ahora en un cambio democrtico hacia formas participativas e incluyentes. Mientras tanto, en Honduras, alrededor de 20 campesinos muertos se han sumado a 83 asesinatos polticos de activistas y sindicalistas, y solo en 2010 diez periodistas (2) han sido asesinados a manos de escuadrones de la muerte.

Los sistemas alimentarios en Amrica Central se ubican en el centro de dicha expansin capitalista, que ve a Honduras como un productor neto de alimentos, mano de obra barata, recursos naturales y una ubicacin estratgica en trminos geopolticos. Mientras tanto, el dilema entre los sistemas alimentarios basados en la agricultura campesina, frente a "las cadenas de valor" de las transnacionales agroalimentarias se encuentra como un elemento central en la lucha por la democracia en Honduras, posiblemente debido a dos razones: en primer lugar, el pas sigue siendo la sociedad ms rural del hemisferio occidental en trminos cuantitativos (52 % de la poblacin) (3) y segundo, porque las polticas de acceso a los alimentos todava suponen un fuerte componente que regula la supervivencia de gran parte de la poblacin, dando contenido al discurso poltico.

Por otra parte, durante el proceso de construccin de un autntico movimiento amplio de resistencia de base popular, diez familias oligarcas fueron identificadas como patrocinadores ideolgicos y financieros del Golpe de Estado. En el marco neoliberal a inicios de los aos noventa algunas de estas familias obtuvieron franquicias de la industria de comida rpida alcanzando niveles de xito econmico remarcable ya que estan exentas de pagar impuestos al Estado con la excusa de promocionar el turismo, llegando incluso a posicionarse en ciudades de mediano tamao. Del mismo modo, varias violaciones a los derechos laborales y otras irregularidades, han sido documentadas extensivamente (Despidos, Prestaciones, Salarios, RAP). Esta claro que las franquicias tienen efectos econmicos negativos sobre las economas locales de una complejidad que por ahora es difcil de medir. Sin embargo, la amenaza poltica que conllevan es ahora evidente para millones de hondurexs. La industria est sufriendo actualmente las campaas de boicot de la resistencia (no compre estas marcas) (4), actividades que pueden llegar a construir toda una cultura de fuerza popular sin precedentes. La gente reconoci las consecuencias que los propietarios de estas industrias sean los mismos que corrompen la poltica, destruyen el buen gobierno y que adems se encontraban entre los golpistas mas destacados , todos ellos son tambin muy reconocidos como los patrones de Honduras, igualmente propietarios de otras compaas de alimentos y bebidas.

Igualmente, la transnacionalizacin de los supermercados en las ltimas dcadas tambin ha invadido Honduras. Recientemente, la estadounidense Wal-Mart adquiri algunas de las ms importantes cadenas de supermercados obteniendo un control transversal del mercado hondureo. En 2002, ya el 71% de las inversiones en supermercados estaban en manos de empresas extranjeras, principalmente en la minorista holandesa Royal Ahold NV (CARHCO en Amrica Central) de la que Wal-Mart obtuvo un 33% de las acciones en el 2005 y el 51% en 2006, lo que llev a la creacin de Wal-Mart Centroamrica a contar con 54 unidades de venta slo en Honduras en 2010. Ms tarde en ese ao, Wal-Mart de Mxico absorbe a la rama Centroamericana de la compaa para convertirse en Wal-Mart Mxico y Centroamrica, estamos hablando del comerciante ms grande de alimentos en la regin mesoamericana. Sabemos que el marco a travs del cual esto ocurri fue un proceso profundamente antidemocrtico en el que se elabor y se puso en prctica un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, el CAFTA (5). Mientras tanto, Wal-Mart todava no se atreve a mostrar su logotipo ante los clientes en cualquier lugar dentro de sus unidades de venta al por menor.

Controlando la mayor parte de la distribucin y el consumo de alimentos en las zonas urbanas, las instituciones y los polticos tratan de desincentivar modelos de produccin basados en la agricultura campesina que son los ms numerosos en trminos cuantitativos, pero ciertamente no una prioridad en trminos de apoyo a travs de polticas pblicas. De hecho, en Honduras, todo el tejido institucional (SAG, DINADERS, PRONADERS, CNA, etc.) que supuestamente debe velar por el desarrollo rural ha sido cuidadosamente diseado para ser disfuncional, tambin con la complicidad de las mal llamadas agencias de desarrollo internacional. En cambio, y como enmarcado con la Ley de Modernizacin del Sector Agrario de 1992 (LDMSA), privilegian al mundo corporativo agro-alimentario (Monsanto, Cargill, Syngenta, etc.) o cualquier tipo de iniciativa agroexportadora en manos de los terratenientes representados a travs de la FENAGH.

Con el fin de protegerse a s mismos contra el aumento del poder de estas redes corporativas de propiedad extranjera, la Alianza por la Soberana Alimentaria y la Reforma Agraria (SARA) se cre en 2007, la misma que esta compuesta de una serie de organizaciones y centrales campesinas, movimientos pro-agroecolgicos, ONGs, organizaciones de derechos humanos, y la Va Campesina. Esta propuesta fue sustentada orgnicamente por el llamado mundial hecho desde Porto Alegre, en 2006, por la Conferencia Internacional sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural con financiamiento de los gobiernos de Brasil y Las Filipinas. Este evento cont con una rplica en Honduras, el Foro Nacional por una Reforma Agraria Integral y el Desarrollo Rural que dio lugar a la creacin de SARA. Las demandas de distribucin de la tierra de la alianza han sido parcialmente frustradas por la burocracia dada la existencia de cientos de casos en juego y el poder poltico de los terratenientes. Solo el decreto 18-2008, para solucionar algunos de los conflictos ms graves de tierras, tom toda la administracin del ex presidente Manuel Zelaya y se enfrent a muchos obstculos para ser implementado. SARA tambin aboga por la adopcin de la Soberana Alimentaria como un modelo, lo que significa priorizar en el derecho de las naciones y los pueblos a decidir cmo quieren que sus alimentos sean producidos, distribuidos y consumidos, libres de organismos genticamente modificados (OGM) y usando siempre recursos locales. Este concepto va ms all del simple trmino de la Seguridad Alimentaria ms utilizado por las agencias de desarrollo y los donantes. Sin embargo, la mayor parte de estos esfuerzos fueron revertidos por el golpe de 2009. Mientras tanto, la resistencia contra el golpe floreci con fuerza y con una perspectiva diferente en el modo de hacer poltica. En septiembre de 2010, un importante movimiento se uni a la Alianza SARA, crendose la Plataforma Agraria SARA - Vamos al Grano. Ahora las luchas de los campesinos sin tierra que tienen lugar en el Valle del Agun con el MUCA y el MCA ciertamente no son ignoradas y se deja ver el apoyo de la poblacin a pesar del terrorismo de Estado y de los terratenientes en contra de los campesinos.

De esta manera, a pesar de la funcin central del nuevo movimiento social de base amplia, el Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), que acta como elemento unificador y eje principal de liberacin nacional, la diversidad de los movimientos sociales que hacen parte de ste tambin han mantenido sus estructuras orgnicas como una prioridad. El FNRP, por tanto, se corona como una plataforma de representacin democrtica en oposicin a un modelo bipartidista de la poltica tradicional que domin el siglo pasado. Es esta la encrucijada de caminos de resistencia que refleja absoluta claridad sobre sus objetivos y formas de actuacin poltica que est enfocando la atencin hacia Honduras.

Los movimientos sociales deben enfocar la atencin sobre el hecho de que el desmantelamiento del bienestar rural est en el centro de los proyectos neoliberales de las instituciones imperiales (Banco Mundial, FMI, etc.) porque ste provoc, y an provoca, los flujos masivos de poblacin rural inmigrante en forma de mano de obra disponible no slo para reducir los salarios en las zonas perifricas semi-industriales, como es el caso del Valle de Sula, sino tambin para evitar la creacin de una cultura de sindicalizacin en esos centros debido a un exceso de mano de obra disponible y mucha menor demanda (6). Una vez que las polticas anti-rurales (e.g. LDMSA) destruyeron cualquier tipo de forma de bienestar en el campo, las clases trabajadoras urbanas perdieron la mayor parte de sus privilegios, mientras que la excesiva cantidad de personas procedentes de zonas rurales, que en algunos casos encontraron puestos de trabajo en el sector de la hostelera en los centros tursticos para las mujeres y en la seguridad y la construccin para los hombres, el resto se ubic en barrios marginales a lo largo y ancho del pas. Esto ocurri mientras las puertas de la "inmigracin ilegal" se abrieron en un norte global ansioso por absorber mano de obra barata proveniente de las clases trabajadoras, y empleados altamente calificados provenientes de las elites, robando as desde el tercer mundo no solo recursos naturales y financieros sino tambin su gente. Al mismo tiempo, la despoblacin del espacio rural allan el camino para que los terratenientes permitieran una nueva colonizacin de los todava abundantes recursos naturales por compaas transnacionales mineras, madereras y del agua.

En este sentido, los asuntos rurales y en particular los relacionados a la produccin, la distribucin y el consumo de alimentos debe ocupar un papel protagnico en las agendas del proyecto refundador, como un debate nacional, porque producir y consumir alimentos son actos polticos que dan forma a todas las actividades econmicas y culturales, especialmente en las condiciones de Honduras. Por lo tanto, en este momento particular, las cuestiones relacionadas a la alimentacin y la agricultura que afectan a la sociedad hondurea deben considerarse simultneamente, porque desde este marco todos los ciudadanos en resistencia se ven afectados de una u otra forma, con lo cual deciden y actan, piensan y luchan.

Como dije antes, la Hondurea es una sociedad predominantemente rural y como tal la mayora de sus problemas actuales tienen un origen all. Sin embargo, si las transformaciones polticas se van a llevar a cabo a travs de las fuerzas de liberacin nacional y la unin entre viejas y nuevas generaciones de revolucionarios, las oportunidades que conducen a la construccin de la nueva sociedad tambin se encuentran all.

Luis Aguilar, Ingeniero Agrnomo hondureo

Comentarios: fnrp.na (Arroba) gmail.com

Notas:

(1) Arturo Escobar, Benjamn Arditi

(2) Segn la pgina web del Comit para la Proteccin de los Periodistas, a nivel local el nmero aumenta a 10.

(3) Poblacin que vive en asentamientos rurales de menos de 2.000 habitantes (52%).

(4) Hasta el punto que las coaliciones de la industria de comida rpida tuvieron que invertir en campaas nacionales para justificar su existencia.

(5) Acuerdo Centroamericano de Libre Comercio o CAFTA. Slo Costa Rica llevo a cabo un referndum.

(6) Una adaptacin por el autor desde Philip McMichaels, socilogo del desarrollo en la Universidad de Cornell, Nueva York.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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