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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2011

Lumumba, el africano que miraba a Rousseau

Daniele Barbieri
Liberazione

Traducido del italiano para Rebelin por Franco Munini


Tuvieron que pasar 42 aos para que Blgica reconociera que detrs del asesinato de Patricio Lumumba hubo algunos elementos del gobierno de entonces. El 17 de enero se cumplen 50 aos exactos de su muerte. Ser recordado en muchas ciudades del Congo (una lleva hoy su nombre: Lumumbashi), as como en otras parte de frica. An hoy su historia tiene mucho que contarnos pues el colonialismo y los saqueos del Tercer Mundo nunca cesaron, slo cambiaron rostro y mtodos.

El Congo no es un pas pobre, como le hemos odo decir recientemente a un periodista italiano que quizs lo confunda con el pequeo Togo o con Gabn; es uno de los pases ms ricos del mundo en recursos naturales. Se defini como un escndalo geolgico: diamantes, recursos vegetales, oro, uranio (justo el que se us para las primeras bombas atmicas), cobre, cobalto, radio, zinc, hasta el coltn que, si bien los profanos nunca lo hayan odo, mueve hoy sectores importantes de la economa global y causa guerras con millones de muertos.

Fue un gran negocio para el rey Leopoldo de Blgica tener el Congo como posesin personal. En el cruce del 1800 al 1900 suman ms de diez millones casi la mitad de la poblacin- los congoleos muertos como esclavos recolectando caucho o en la represin de las revueltas. A uno de los escritores ms famosos del mundo, Mark Twain, se le hizo difcil encontrar editores para su Soliloquio del Rey Leopoldo, una dursima acusacin. Es 1905. Tres aos antes sale El corazn de las tinieblas, de Joseph Conrad, que cierra con la famosa frase de Kurz: Exterminen a esas bestias, sintetizando la misin civilizadora de la raza blanca. El trmino genocidio an no existe, pero es a la masacre sistemtica de aquellos no humanos a lo que se refiere Kurz.

Las acusaciones internacionales contra Leopoldo lo obligan a retroceder, o mejor a un juego de prestidigitacin: renuncia a su posesin para cederla a Blgica. Los genocidios continan. Cuando nace Patricio Lumumba (el 2 de julio de 1925) las bestias congoleas no tienen derecho alguno. En 1950, slo 1.500 personas de 14 millones se consideran evolucionadas, es decir, tienen un librito en el cual se les reconoce una especie de derechos, an no completos. El joven Lumumba se forma en Rousseau, pero tambin en Jaques Maritain y en las voces del orgullo africano como Senghor. Empieza a visualizar un Congo unido en una frica unida y sta ser luego una de sus consignas.

Inicia su compromiso poltico, lo detienen por primera vez y en los primeros meses de 1958 se muda a la capital Leopoldville, hoy Kinshasa. Da vida al MNC (Movimiento Nacional Congoleo) que exige la independencia inmediata por medio de negociaciones pacficas y el respeto a los derechos humanos. Lumumba es casi un desconocido cuando va a la Conferencia Panafricana de Accra, pero sale de ella como un lder. Puesto que Blgica no presta atencin, empiezan manifestaciones y revueltas en Congo. Se solicita la independencia antes de 1961 y se anuncia la no colaboracin a ultranza. Las tropas belgas disparan: el resultado, centenares de muertos y Lumumba es condenado a seis meses de crcel.

Finalmente se llega al voto el 22 de mayo de 1960. Lumumba resulta elegido y su movimiento conquista casi la tercera parte de los votos. El 30 de junio el rey Balduino declara la independencia del Congo y Lumumba es el jefe del gobierno. Ha afirmado en varias ocasiones no reconocerse en ninguno de los dos bloques, sino en el movimiento de los No Alineados.

Sin embargo las compaas mineras belgas, de acuerdo con la CIA (como consta en los documentos desclasificados estadounidenses) ya tienen preparada la secesin de Katanga, una de las regiones ms ricas. La independencia del Congo se convierte en un elemento central del nuevo tablero internacional. El 14 de julio de 1960 la ONU solicita la retirada de las tropas belgas y confa a su secretario, Dag Hammarskjold, la tarea de cooperar con el gobierno congoleo. Mientras crece el caos y la CIA acelera sus acciones antes de la toma de posesin del nuevo presidente John Kennedy, de quien desconfan, Hammarskjold despus de algunos titubeos se alinea con decisin a una real independencia del Congo. Pagar con su vida, como Lumumba, su honestidad. El asesinato de Lumumba se conoci un mes ms tarde: las imgenes de ese hombre atado darn la vuelta al mundo. Slo varios aos despus se conocer que fueron los rebeldes, en complicidad con militares belgas, los que apalearon a Lumumba, lo remataron a golpes de bayoneta y disolvieron luego su cuerpo en cido.

Algunos meses despus le toca a Hammerskjold: el 18 de septiembre cae el avin que lo llevaba al Congo a una nueva conferencia de paz. Apenas en 1992 una investigacin establecer que hubo sabotaje, probablemente por agentes estadounidenses a cuenta de la Union Miniere belga.

No nos lleg mucho de lo que escribi Lumumba; algunas poesas y un par de discursos. Probablemente el del 30 de junio, da de la independencia, pronunciado frente al rey belga, fue el que le cost la vida: Balduino esperaba agradecimientos y humildad, y no que se le recordaran 80 aos de trabajo agotador a cambio de salarios de hambre, 80 aos de ironas, insultos y golpes porque ramos negros, 80 aos de tiroteos, injusticias, opresin y explotacin.

Tras la muerte de Lumumba y la advertencia a la ONU el Congo se precipita en el caos, luego desde 1965 en una larga dictadura, la cleptocracia de Mobutu que en 32 aos deparar grandes servicios (es decir, dinero) a Blgica, Francia y USA mientras los congoleos empobrecen cada vez ms.

Slo al final de los 80 los reflectores de la prensa mundial vuelven a enfocar algunos instantes el Congo sealando dos guerras que descalabran al pas y acaban involucrnado a medio continente; hay 4 millones de muertos y 16 millones ms son vctimas de violaciones, hambrunas, enfermedades y desplazamientos (cifras de Amnista Internacional). En el corazn de las tinieblas son los nuevos Kurz los que manejan los hilos. Los reportes de las Naciones Unidas (slo parcialmente desvelados) sealan en la guerra por el coltn, financiada por las compaas occidentales, las verdaderas razones de esta tragedia que los medios prefieren no contar.

En 2006 regresa algo de paz al Congo y por fin se convocan elecciones, pero parece slo una tregua: en las zonas mineras siguen los choques y sobre todo la explotacin. El Congo es cada vez ms pobre porque se saquean sin tregua sus riquezas.

Respecto al mea culpa antes citado por parte del gobierno belga, es importante sealar que se dio slo por presin de la opinin pblica, impactada primero por el film Lumumba (en Italia tuvo muy poca circulacin) del director haitiano Raoul Peck, y luego por un libro de Ludo De Witte que, a partir de documentos desclasificados, ha establecido las responsabilidades de las compaas mineras y los poderes polticos de la poca.

Franz Fanon, un gran intelectual caribeo de nacimiento y argelino por eleccin, haba escrito: si frica se representara como una pistola, el gatillo estara en el Congo. Una profeca que se torn realidad para Lumumba y contina pesando50 aos despus.

Fuente: http://www.liberazione.it/news-file/Lumumba--l-africano-che-guardava-a-Rousseau---LIBERAZIONE-IT.htm

rCR



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