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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2011

El manifiesto de guerra del Comit del Nobel de la Paz

Domenico Losurdo
Red Voltaire


Transmitido en vivo a travs de las cadenas de televisin ms importantes del mundo, el discurso que pronunci el presidente del Comit del Nobel durante la entrega del Premio Nobel de la Paz a Liu Xiabo constituye un verdadero manifiesto de guerra [1].

Su concepto fundamental es tan claro como burdo y maniqueo: las democracias no guerrean entre s y nunca lo han hecho, por lo tanto para que la causa de la paz triunfe de una vez y por todas lo que hay que hacer es propagar la democracia a escala planetaria. Quien as habla est ignorando la historia. Ignora, por ejemplo, la guerra que enfrent de 1812 a 1815 a Gran Bretaa y Estados Unidos, dos pases democrticos que adems forman parte de la pragmtica y pacfica estirpe anglosajona.

Aquella guerra alcanz sin embargo tal grado de furor que Thomas Jefferson lleg a comparar al gobierno de Londres con Satans y declar incluso que Gran Bretaa y Estados Unidos estaban librando entre s una guerra eterna (eternal war) destinada a concluir slo con el exterminio (extermination) de una de las partes.

Al identificar la causa de la paz con la causa de la democracia, el presidente del Comit del Nobel embellece la historia del colonialismo, a lo largo de la cual hemos visto a muchos pases democrticos promover el expansionismo recurriendo para ello a la guerra, a las ms brutales formas de violencia e incluso a prcticas de carcter genocida. Pero no se trata solamente del pasado. A travs de su discurso, el presidente del Comit del Nobel legitim a posteriori la primera guerra del Golfo, la guerra contra Yugoslavia y la segunda guerra del Golfo, desencadenadas todas por grandes democracias y en nombre de la democracia.

El mayor obstculo para la propagacin universal de la democracia est representado ahora por China, que por lo tanto constituye al mismo tiempo el foco de guerra ms peligroso. Luchar por todos los medios por un cambio de rgimen en Pekn constituye entonces una noble empresa al servicio de la paz.

ste es el mensaje que se transmiti al mundo entero desde Oslo, precisamente en momentos en que toda una flota de guerra estadounidense viene entrenndose a poca distancia de las costas chinas.

Un ilustre filsofo occidental y demcrata, John Stuart Mill, defendi en su poca las guerras del opio desatadas contra China como una contribucin a la causa de la libertad, poniendo incluso la libertad del comprador por delante de la del productor o del vendedor.

sa es la funesta tradicin colonialista que estn siguiendo los seores de la guerra de Oslo. El manifiesto del presidente del Comit del Nobel debe sonar como un toque de alarma a los odos de los verdaderos defensores de la causa de la paz.


Nota:

[1] Ver el discurso completo del presidente Thoebjoern Jangland en el sitio web del Comit del Nobel (en ingls).

* Domenico Losurdo es filsofo e historiador, comunista, profesor en la universidad de Urbino (Italia). Su ltima obra publicada en francs: "Nietzsche philosophe ractionnaire: Pour une biographie politique".

Fuente: http://www.voltairenet.org/article168135.html

rCR



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