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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2011

Un informe abrumador
Trfico de rganos en Kosovo

Jean-Arnault Drens
El Diplo / Le Monde Diplomatique

El informe presentado en diciembre pasado por el diputado suizo Dick Marty ante el Consejo Europeo denuncia el trfico de rganos en Kosovo a fines de los 90. De confirmarse los datos que all figuran, se veran involucrados en este crimen actuales miembros del gobierno de Kosovo.


El informe que present el diputado suizo Dick Marty el 16 de diciembre pasado ante el Consejo Europeo sobre el trfico de rganos, del que habran sido vctimas algunos prisioneros del Ejrcito de Liberacin de Kosovo (ELK), cay como una bomba (1). Sin embargo, las afirmaciones de dicho informe no son nuevas: por un lado, ese trfico ya se menciona en las memorias publicadas en 2008 por la ex Procuradora General del Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY), Carla Del Ponte (2); por otro, la hiptesis del trfico en Kosovo es un rumor que circula desde hace mucho tiempo. Asimismo, la investigacin publicada en 2009 por los periodistas Altin Raxhimi, Michael Montgomery y Vladimir Karaj haba confirmado la existencia de un verdadero archipilago de centros clandestinos de detencin del ELK en Albania (3).

Sin embargo, el informe de Marty aporta una gran cantidad de datos nuevos que permiten comprender mejor los mecanismos de este trfico. En 1998 y 1999, varios cientos de prisioneros capturados por el ELK principalmente serbios de Kosovo, pero tambin probablemente gitanos y albaneses acusados de colaboracin habran sido deportados a Albania. Encarcelados en diversos pequeos centros de detencin como la famosa casa amarilla de la aldea de Rrip, cerca de Burrel, visitada por los inspectores del TPIY, algunos de ellos habran alimentado el trfico de rganos. Los prisioneros eran conducidos a una pequea clnica situada en Fush Kruja, a unos quince kilmetros del aeropuerto internacional de Tirana, cuando se presentaban clientes para recibir rganos. Entonces, se los fusilaba con un disparo en la cabeza antes de extraer los rganos, principalmente los riones. Ese trfico estaba conducido por el grupo de Drenica, un pequeo ncleo de combatientes del ELK agrupados alrededor de dos figuras clave: Hashim Thai, actual Primer Ministro de Kosovo, y Shaip Muja, entonces responsable de la brigada mdica del ELK y actualmente asesor de Salud del mismo Hashim Thai.

El informe de Marty deja muchas preguntas sin respuesta; en especial, el nmero exacto de prisioneros vctimas de ese trfico. La justicia serbia, por su parte, habla de 500 personas deportadas a Albania. Tambin se ignora quines eran los colaboradores extranjeros de ese trfico y, sobre todo, quines eran sus beneficiarios. Sin embargo, el informe seala que 60 pacientes del hospital universitario de Jerusaln habran recibido un trasplante renal en 2001, una cifra excepcionalmente alta.

Es importante dar al supuesto crimen su justo valor. Si bien el trfico es un hecho comprobado, se trata de un crimen masivo contra la humanidad que se sita, en la escala del horror, al mismo nivel que la masacre genocida de Srebrenica. Otro punto esencial es que ese trfico se habra desarrollado al menos hasta 2001, es decir, dos aos despus del ingreso de las tropas de la OTAN en Kosovo y la instauracin del protectorado de Naciones Unidas en el territorio. Por otra parte, el informe seala que, a partir de junio de 1999, la frontera entre Albania y Kosovo no era objeto de ningn control real.

Acusaciones cruzadas

El informe suscit una ola de protestas y desmentidas. Algunos quisieron descalificar el informe de Marty arrojando dudas sobre su autor, presentndolo como un adversario de la independencia de Kosovo o como un enemigo del pueblo albans. El Primer Ministro de Albania, Sali Berisha, lo calific abiertamente de racista. En apoyo a esas afirmaciones, se suele citar una entrevista que Marty dio en marzo de 2008 en el sitio de la Red Voltaire donde critica, desde el punto de vista de la legalidad internacional, la proclamacin de la independencia de Kosovo (4). Esa toma de posicin no se traduce en absoluto en una aversin hacia el pueblo albans ni hacia Kosovo y el informe de Marty no sera ni ms ni menos slido si su autor hubiese aprobado, desde ese mismo punto de vista jurdico, la proclamacin de la independencia. Por ltimo, observemos que la prensa de Albania reprocha explcitamente a Marty su anti americanismo, puesto que ya haba revelado, en 2006, el escndalo de las crceles secretas de la CIA en Europa. Estos ltimos das, algunas declaraciones oficiales de Tirana asocian el supuesto anti americanismo del redactor del informe a su prejuicio anti albans. No obstante, Marty pertenece al Partido Radical, una formacin poltica que se ubica a la derecha del tablero poltico suizo y que nunca fue famoso por su anti imperialismo furioso.

Algunos tambin acusan a Marty de tener prejuicios polticos por haber publicado su informe pocos das despus de las elecciones parlamentarias, organizadas en Kosovo el 12 de diciembre pasado y manchadas por fraudes masivos cometidos principalmente, segn parece, por el Partido Democrtico de Kosovo (PDK) de Thai. Ese argumento es fcil de rebatir, ya que la concomitancia de las fechas slo se debe, evidentemente, a meras coincidencias del calendario. Las elecciones del 12 de diciembre fueron un escrutinio anticipado cuya fecha se paut recin a principios de noviembre. Qu no habran dicho si Marty hubiese publicado ese informe antes de las elecciones?

Por su parte Thai, directamente cuestionado, sac la artillera pesada para responderle a Marty. En una entrevista publicada el 30 de diciembre pasado en el Tages Anzeiger de Zurich, retom las acusaciones de racismo y lleg incluso a comparar el informe con la propaganda de Goebbels (5). A la inversa, el caso tambin est siendo sobreexplotado en el contexto poltico suizo, algunas semanas despus de la adopcin por referendo de una ley que prev la expulsin de los extranjeros delincuentes . La Presidenta de la Confederacin, Micheline Calmy-Rey, prefiri, as, diferir la recepcin del Premio de la Dispora que la embajada de Kosovo en Berna deba entregarle a fines de diciembre. Adems de engrosar las cifras de la delincuencia en Suiza, los albaneses seran traficantes de rganos. Es comprensible que algunos quieran oponer un rechazo global a esa criminalizacin colectiva.

Por ltimo, muchos analistas estiman que sera imposible atribuir semejante crimen a ciudadanos albaneses e intentan relativizar el alcance del informe recordando la envergadura de los crmenes cometidos por los serbios en Kosovo y el resto de los Balcanes. No podemos sino sorprendernos por el giro de muchos, que antes presentaban a Del Ponte como una herona de la justicia internacional cuando persegua a los criminales de guerra serbios, mientras que desde que mencion este trfico prcticamente estn cuestionando su salud mental. Florence Hartman, ex portavoz de Del Ponte, critic as en varias entrevistas la irresponsabilidad de la ex Procuradora, que presentara simples hiptesis como hechos confirmados, subrayando que las investigaciones realizadas por el TPIY no haban aportado pruebas concluyentes. Ahora bien, esas investigaciones, en especial en la famosa casa amarilla de Rrip, nunca pudieron llevarse a cabo, en parte debido a la negacin por parte de las autoridades albanesas a colaborar (6).

Algunas pruebas

Mientras se espera una investigacin seria y sistemtica que pueda establecer o no la realidad del trfico de rganos, as como que tarde o temprano un tribunal competente pronuncie acusaciones, podemos dar por sentados varios hechos. En primer lugar, nunca se hallaron los cuerpos de varios cientos de serbios y otros prisioneros del ELK, y es muy poco probable que estn en el pequeo territorio de Kosovo, donde ya se identificaron y registraron todos los eventuales osarios y fosas comunes. Tambin es cierto que muchos de esos prisioneros fueron deportados a Albania, donde el ELK tena una red de centros de detencin. A su vez tenemos que admitir, ms de diez aos despus de los hechos, que es muy probable que esos prisioneros estn hoy en su mayora muertos. Tampoco se descubrieron sus cuerpos en Albania (7).

Por otra parte, tambin se ha confirmado la existencia de un trfico de rganos en Kosovo alimentado por voluntarios que iban a vender sus riones. Los pacientes, principalmente israeles, se dirigan a la clnica Medicus de Pristina para recibir rganos sanos. Ese trfico involucra a un personaje muy inquietante, un cirujano turco llamado Yusuf Erin Snmez, alias Doctor Vautour, actualmente prfugo. El caso de la clnica Medicus, cuyo juicio acaba de iniciarse en Pristina, no est necesariamente ligado al eventual trfico de rganos practicado diez aos atrs sobre prisioneros del ELK, pero las coincidencias son perturbadoras (8).

En busca de los culpables

Las reacciones suscitadas en los medios albaneses, en la clase poltica y, de manera ms general, en la sociedad albanesa en especial en la dispora (9) recuerdan inevitablemente la actitud de negacin opuesta durante mucho tiempo por amplios sectores de la opinin serbia frente a los crmenes cometidos por las fuerzas serbias. Los dos argumentos centrales son los mismos: nuestro pueblo no puede haber cometido semejantes atrocidades y nuestro pueblo fue vctima de crmenes aun peores que los que se le imputan. Sin embargo, la realidad de los crmenes cometidos por las fuerzas serbias en Kosovo no invalida la hiptesis de que algunos albaneses podran haber cometido otro crimen, particularmente abyecto.

El problema es que el pueblo albans no es de ningn modo culpable de ese eventual trfico, as como el pueblo serbio no tiene por qu cargar con la responsabilidad de la masacre genocida de Srebrenica: esos crmenes tienen culpables y corresponde a la justicia establecer la responsabilidad personal. El trabajo de la justicia es la nica manera de evitar que pueblos enteros, y que las generaciones futuras, carguen con el peso abrumador de una responsabilidad colectiva. En Kosovo, slo Albin Kurti, dirigente del movimiento Vetvendosja (Autodeterminacin) parece haber comprendido el verdadero significado de lo que est en juego. Kurti pidi oficialmente a la justicia que se haga cargo del expediente de Thai, considerando que era la nica manera de liberar al conjunto de los combatientes y simpatizantes del ELK de la sospecha de una responsabilidad colectiva (10).

En Albania, una de las pocas voces crticas que se levantaron fue la del ensayista Fatos Lubonja, ex preso poltico del rgimen estalinista e importante figura de la izquierda. En un artculo publicado por el diario Panorama, Lubonja se atreve a establecer un paralelismo entre ese crimen, supuesto, y el crimen, confirmado, de Srebrenica y subraya que ahora los albaneses corren el riesgo de cargar con ese peso abrumador sobre su conciencia colectiva. Al denunciar el frente patritico, que se est formando de Tirana a Pristina para rechazar la investigacin, escribe: sin duda, la acusacin es pesada, pero rechazar la investigacin que la confirmara o la invalidara es an peor. Esa negativa nos vuelve a todos culpables y creo que la mayora de los albaneses no quieren sentirse vinculados a ese tipo de crmenes (11).

Las crticas a Marty sealan la ausencia de pruebas provistas por su informe. La resolucin adoptada por unanimidad por la Comisin de la Asamblea Parlamentaria del Consejo Europeo solicita, justamente, que se realicen investigaciones para establecer dichas pruebas. A travs de la voz de su representante de Asuntos Exteriores, Catherine Ashton, la Unin Europea estim que la misin europea Eulex, precisamente encargada de asistir a las instituciones de Kosovo en la construccin del Estado de derecho, deba llevar a cabo esa investigacin. El gobierno albans, sin dejar de repetir sus crticas, hizo saber que no se opondra a que se realice dicha investigacin en su territorio. Del Ponte seal, por su parte, el problema de la jurisdiccin competente para hacerse cargo de un caso semejante: como el TPIY no puede abrir nuevos expedientes, habra que crear un tribunal ad hoc, o bien transmitir el expediente a la Corte Penal Internacional (CPI) (12).

Con la connivencia de Occidente

Por ltimo, las responsabilidades que seala el informe no involucran slo a Thai y los ex dirigentes de la guerrilla albanesa. En su libro, Del Ponte explica la pared contra la que choc a partir de 2000 cuando intent realizar investigaciones sobre los supuestos crmenes del ELK y menciona con nombre y apellido al jefe de la misin de la ONU, Bernard Kouchner, as como al general francs Valentin, entonces comandante en jefe de la Fuerza de Kosovo (KFOR). Para tratar de explicar ese bloqueo, Del Ponte escribe: Estoy segura de que los responsables de la MINUK [ Misin de Administracin Provisional de las Naciones Unidas en Kosovo] e incluso de la KFOR temen por su vida y por la vida de los miembros de sus misiones. Ms adelante, agrega: segn la lgica de la MINUK y la KFOR, [Hashim] Thai y [el ex jefe militar del ELK, Agim] Ceku no slo representaban un peligro para la seguridad de su personal y el cumplimiento de sus misiones: tambin ponan en peligro toda la construccin del proceso de paz en los Balcanes (13).

En una entrevista publicada el 21 de diciembre por el diario serbio Politika, el capitn canadiense Stu Kellock, ex jefe del Departamento de Polica de la MINUK, declara: No puedo afirmar que Kouchner conoca el trfico de rganos, pero es imposible que no haya tenido informacin sobre el crimen organizado en Kosovo. De hecho, la lucha contra el crimen organizado representaba una de las prioridades de las misiones internacionales en Kosovo. El capitn Kellock tambin explica que toda crtica contra Hashim Thai y su entorno era inmediatamente rechazada en los crculos donde [ste] trabajaba (14).

Por realismo poltico, varios pases occidentales eligieron jugar la carta poltica que representaba Thai. Se sabe que ya durante la guerra este ltimo estaba asesorado por agentes de algunos servicios de informacin, en especial la Direccin General de la Seguridad Exterior (DGSE) francesa. Tambin se ha comprobado la participacin directa de Thai en muchas actividades ilegales (chantaje, lavado de dinero, etc.). Por miedo a perder a un valioso aliado poltico, los protectores occidentales de Thai decidieron hacer la vista gorda sobre sus pecados veniales. Si una investigacin confirma la implicacin de Thai en un abyecto trfico de rganos, la responsabilidad de sus protectores occidentales podra ser abrumadora.

Interrogado por un periodista serbio sobre el trfico de rganos el 27 de febrero ltimo durante un viaje oficial a Kosovo, Kouchner, entonces ministro de Asuntos Exteriores, haba lanzado una carcajada, antes de exclamar Tengo cara de vender rganos? y de sugerirle al periodista que fuera a hacerse ver (15). Hoy, la risa de Kouchner resuena de manera siniestra.

Notas:

1 El informe est disponible en el sitio web del Consejo Europeo (http://assembly.coe.int/defaultF.asp).

2 Carla Del Ponte, La caza: yo y los criminales de guerra, Ariel, Barcelona, 2009.

3 Lase Altin Raxhimi, Michael Montgomery y Vladimir Karaj, Albanie et Kosovo: les camps de la mort de lUK, Le Courrier des Balkans, 10-4-09 (http://balkans.courriers.info).

4 Dick Marty: Lindpendance du Kosovo na pas t dcide Pristina, 12-4-08 (www.voltairenet.org).

5 Martys Vorgehen erinnert mich an Goebbels, Tages Anzeiger, Zurich, 30-12-10.

6 Lase Ben Andoni, Trafic dorganes en Albanie: dans la clinique fantme de Carla Del Ponte, Le Courrier des Balkans, 19-5-08.

7 Recordemos que en 2003 las autoridades albanesas se haban negado a acceder a los pedidos de los investigadores del TPIY, que queran realizar exhumaciones en el cementerio de Rrip. Esa negativa se justific oficialmente por razones culturales.

8 Lase Trafic dorganes: le vaste rseau de Docteur Vautour, chirurgien turc, Le Courrier des Balkans, 21-12-10.

9 Lase Blerim Shabani & Sevdail Tahiri, Le rapport de Dick Marty secoue la diaspora albanophone en Suisse, 20-12-10 (www.albinfo.ch).

10 Lase Kosovo: Vetvendosje demande que Thai soit dfr devant la justice, Le Courrier des Balkans, 18-12-10.

11 Fatos Lubonja, Pse refusohet raporti i Dick Martit?, Panorama, 22-12-10.

12 Lase Trafic dorganes de lUK: Carla Del Ponte pour la saisine de la CPI, Le Courrier des Balkans, 23-12-10.

13 Carla Del Ponte, La caza, op. cit., pgs. 460-461.

14 Lase Rade Maroević, Kuner je morao da zna, Politika, 21-12-10, y R.S.V., Trafic dorganes: Kouchner savait, Le Courrier des Balkans, 29-12-10.

15 El video de ese intercambio circula mucho por Internet. Se lo puede consultar en Dailymotion (www.dailymotion.com/video/xg46z3_kosovo-kouchner-nie-le-trafic-d-organes_news).

J.A.D.es Jefe de Redaccin de Le Courrier des Balkans. Su ltimo libro publicado, en conjunto con Laurent Geslin, es Voyage au pays des Gorani (Balkans, dbut du XXIe sicle), Cartouche, Pars, 2010.

Traduccin: Julia Bucci



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