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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2011

En Colombia son asesinados el 60% de los sindicalistas asesinados en el mundo, por una violencia sistemtica del Estado colombiano

Luis Alberto Vanegas
Departamento de Derechos Humanos de la CUT


en Colombia se comenten el 60% de los asesinatos de sindicalistas que se presentan en todo el mundo () una violencia histrica, estructural, sistemtica y selectiva que se convirti en pauta de comportamiento del Estado colombiano: esta violencia deja por lo menos desde 1986, 2.778 sindicalistas asesinados, 196 desapariciones forzadas y ms de 11.096 hechos de violencia, que constituyen un genocidio contra el movimiento sindical colombiano.


La organizacin de las vctimas, paso fundamental para poner punto final a las prcticas genocidas

La violencia antisindical se da en medio de la persistencia de la crisis de derechos humanos, la continuidad del conflicto interno, la implementacin de la poltica de Seguridad Democrtica y la militarizacin de la sociedad, que muestra fenmenos de reincidencia en el actual momento de victimizacin de los jvenes, nios y nias como en el caso de Arauca por agentes del Estado; la denuncia de la Presidenta del Polo Democrtico, Clara Lpez, donde seala que del 7 de agosto al presente, han sido asesinados 50 lderes y defensores de derechos humanos, entre ellos, lderes que reclamaban la restitucin de tierras; una nueva escalada de masacres, una diaria ocurrida en la semana del 8 al 12 de noviembre de 2010, lo que arroja como resultado una creciente victimizacin de la sociedad colombiana demostrando la persistencia de fenmenos como la parapoltica, el apoyo a la violencia por parte de algunos empresarios y multinacionales, los falsos positivos, las interceptaciones ilegales como el reciente y denunciado Plan Escalera, del pago ilegal de informantes por parte del DAS, para sustraer informacin de los sindicatos, la reorganizacin del paramilitarismo, la sostenida impunidad, la profunda crisis social en el empleo y la salud, empiezan a ser reveladas y no pueden ser ocultadas por el gobierno.

Sealamos que no existen condiciones para la realizacin de los derechos de las vctimas. En primer lugar, porque como lo anticipbamos desde el movimiento sindical y algunas organizaciones de derechos humanos, fracas rotundamente el proceso de negociacin y reinsercin de los grupos paramilitares y su instrumento jurdico la ley de Justicia y Paz, cerrando las posibilidades de reconstruccin de la verdad, justicia y reparacin a las vctimas; en segundo lugar, por las profundas limitaciones de un proyecto de Ley de vctimas que hoy inicia su debate a partir del proyecto del gobierno de la Unidad Nacional que no consult a las organizaciones de vctimas, ni a las organizaciones sociales y sindicales victimizadas, y tampoco reconoce a todo el universo de vctimas. El Estado se abroga la facultad de definir quin es vctima y quin no, y que el tema medular para la discusin del gobierno es el costo y la sostenibilidad fiscal, por encima de los derechos de las vctimas; y adems, entre otras cosas, el proyecto gubernamental no contiene la reparacin colectiva a las organizaciones que hemos venido siendo arrasadas, y el Estado no asume, por accin por omisin, su responsabilidad en el genocidio.

De esta forma, sealamos que el Estado y el gobierno colombiano , en unin con empresarios, multinacionales y sectores de derecha, adelantan acciones para tratar de ocultar el genocidio desarrollando una labor diplomtica a nivel internacional con el fin de desconocer que el movimiento sindical contina siendo victimizado, buscando imponer el olvido a la sistemtica violencia antisindical.

Cifras de violaciones

Partimos de sealar que en ningn momento podemos caracterizar que estamos en una situacin de posconflicto, por el contrario, nuestros afiliados, que se encuentran en casi todo el territorio nacional, y nuestras organizaciones afiliadas sufrimos altos niveles de violaciones, si revisamos lo ocurrido durante el 2010 39 sindicalistas han sido asesinados , de los cuales, 17 son educadores afiliados a Fecode, persiste que cada da se viola un derecho a la vida, a la libertad e integridad de los sindicalistas , como ha ocurrido durante los ltimos 25 aos. Entre el 1 de enero y el 30 agosto de 2010, se han dado 275 violaciones. Entre ellas 201 amenazas, 16 atentados, 10 hostigamientos, 5 secuestros, 5 desapariciones, 2 allanamientos ilegales, 1 detencin arbitraria y los homicidios mencionados. Estos datos son preliminares para el 2010 y muestran un escenario aterrador y peligroso para quienes deciden abanderar las luchas de miles de trabajadores y trabajadoras.

Este fenmeno es la continuacin de una poltica de exterminio y arrasamiento de las organizaciones sindicales, nuestros encuentros vienen levantando el reclamo a la comunidad nacional e internacional de poner punto final al genocidio contra el movimiento sindical colombiano . En esa lucha hemos logrado que organizaciones sindicales hermanas a nivel internacional, organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos se solidaricen con nuestra situacin, e instancias como la OIT, la Comisin Interamericana de Derechos Humanos, parlamentos y gobiernos de la comunidad internacional, reconozcan que en Colombia se comenten el 60% de los asesinatos de sindicalistas que se presentan en todo el mundo. Denuncia que ha significado la no aprobacin o ratificacin de Tratados de Libre comercio con el gobierno y los empresarios colombianos , como el caso del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos o el grupo EFTA, de los pases nrdicos. Frente a nuestro reclamo por genocidio los encuentros de vctimas han dado cuenta que el movimiento sindical colombiano ha padecido una violencia histrica, estructural, sistemtica y selectiva que se convirti en pauta de comportamiento del Estado colombiano .

Esta violencia deja por lo menos desde 1986, 2.778 sindicalistas asesinados , 196 desapariciones forzadas y ms de 11.096 hechos de violencia, que constituyen un genocidio contra el movimiento sindical colombiano . Las regiones ms victimizadas, en su orden, son Antioquia, Santander, Valle del Cauca, Csar y Magdalena. Los sindicatos ms victimizados, teniendo en cuenta la informacin entre el 1 de enero de 1986 y el 30 de agosto de 2010: Fecode y los educadores aparecen como la organizacin ms victimizada, con 921 homicidios, le siguen: Sintrainagro con 798; USO, 116; Anthoc, 58; Sintraelecol, 50; Asonal, 47; Sutimac, 38; y, Fensuagro, 37. El anlisis de esta informacin evidenci que la violencia contra el sindicalismo se concentr en 15 sindicatos, es decir, el 78.2% de los homicidios se realizaron contra los integrantes de estas organizaciones, de lo cual es posible deducir que hubo una violencia orientada al exterminio de las organizaciones sindicales ms all del individuo vctima de un homicidio [1].

Este fenmeno tiene hondas races histricas, no solamente para el movimiento sindical, sino para muchos sectores sociales, tnicos y polticos que han sufrido una prctica de exterminio masivo. Desde el surgimiento del movimiento sindical en Colombia , la violencia antisindical ha sido una constante y a las organizaciones y sus afiliados se les ha impuesto el rol de vctima por el slo hecho de ejercer los derechos de asociacin y el ejercicio de las libertades sindicales. Podemos mencionar como antecedentes histricos de las respuestas violentas frente a las peticiones de los trabajadores, las luchas y gestas histricas de trabajadores de ferrocarriles, petroleros, navieros y la tristemente recordada lucha de los trabajadores agrcolas y bananeros que lograron sus primeras reivindicaciones a costa del sacrificio de vidas entre sus dirigentes y afiliados.

La impunidad asegura la persistencia del genocidio sindical

Frente a la grave situacin de violencia contra el movimiento sindical, las medidas del Estado han sido casi nulas. Slo hasta mediados del 2007 la Fiscala y la Judicatura emprendieron alguna clase de medida, impulsada por la presin del movimiento sindical colombiano y mundial, en el marco de las discusiones sobre el Tratado de Libre Comercio que el gobierno de Colombia quera firmar con Estados Unidos.

La intolerable situacin de impunidad se mantiene, demostrando que la unidad especial de la fiscala y los tres jueces encargados de los crmenes contra sindicalistas , no constituyeron una medida seria, adecuada y efectiva para realizar avances. Si en el ao 2007 se hablaba de una impunidad del 100%, hoy pese a la denuncia, la presin internacional y los diferentes pronunciamientos del Estado colombiano , la impunidad, para el caso de homicidios es del 96.11% y en otras violaciones, la impunidad est en el 99.84%. Haciendo la precisin que en la mayora de los casos se determinan sentencias para autores materiales, pero es casi inexistente las sentencias para identificar a los autores intelectuales de las violaciones de las violaciones a los derechos humanos de los sindicalistas . Lo cual manda un mensaje muy negativo del alto grado de impunidad y de permanente revictimizacin a las vctimas del movimiento sindical, en la medida en que no se desmontan las estructuras generadoras de la violencia antisindical.

El movimiento sindical, y especialmente la Central Unitaria de Trabajadores que viene ofrendando el 87% de las vctimas de la violencia antisindical, tiene el compromiso moral de rescatar la memoria y reivindicar los derechos a la verdad, justicia, reparacin integral y no revictimizacin, tanto individual como colectiva y defender de esta manera el derecho a existir en el libre ejercicio de las libertades sindicales y la defensa de los derechos de los trabajadores.

Nota:

[1] Cuaderno de derechos humanos No. 22. Que os duelan las sangres ignoradas. Informe sobre violaciones a los derechos humanos de los y las sindicalistas y la situacin de impunidad, 2009-2010 y 2002-2010. Colombia : ENS y Comisin Colombiana de Juristas, 0ctubre de 2010.



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