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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2011

Conflicto minado

Alfredo Molano Bravo
El Espectador


A raz del asesinato de los estudiantes en Crdoba, el Gobierno se vio obligado a emprender un operativo policial contra los paramilitares en la regin. Quiz tenga xito. Pero como para guardar cierto equilibrio poltico, el presidente ha dicho que la minera informal est en manos de la guerrilla, segn correos encontrados en el computador de Jojoy.

No tengo duda de que la guerrilla pone la canal en la minera, como tambin en la coca, el comercio, el transporte, la ganadera y en cualquier rama que sea rentable. Pero identificar pequea minera con subversin es unilateral, por lo menos, y adems peligroso para los miles de mineros artesanales, regados por todo el pas y que, por supuesto, no tienen licencia ambiental.

En la minera hay tres tipos de explotacin: la gran minera de las multinacionales El Cerrejn, La Jagua de Ibirico, la mediana, que trabaja con dragas y retroexcavadoras Bajo Cauca, Caquet, y la artesanal, que usa la batea y el almocafre ros Telemb y Surez.

La gran minera fue privilegiada por Uribe. Entre 2002 y 2009 el rea titulada pas de un milln a 8,5 millones de hectreas*, casi la misma superficie que hay en agricultura. Hasta Cuchillo tena ttulos mineros! Y ni hablar de gabelas: una sola de las exenciones tributarias que dio Uribe a las multinacionales de la minera es mayor al presupuesto del Ministerio de Agricultura. En los pramos las concesiones pasaron de 70.000 hectreas a 122.000. El 80% del rea dada en concesin fue otorgada por Uribe entre la fecha de aprobacin por el Congreso del nuevo Cdigo Minero y la fecha de la sancin presidencial de la ley. Una clsica avivatada.

La mayora de la minera mediana de oro es ilegal, o posee licencias fraudulentas que se consiguen corrompiendo funcionarios de las CAR. La mediana minera no es una actividad marginal: en el alto ro San Juan hay 400 retroexcavadoras trabajando da y noche y se estima que podran estar sacando cerca de 20 toneladas anuales de oro. Ms an, son empresas en manos de unos pocos socios, que adems tienen mquinas trabajando clandestinamente en otras muchas zonas mineras. Es extrao que el Gobierno no haya denunciado la ntima asociacin de esta minera con el paramilitarismo.

Queda la pequea minera ancestral, el barequeo o el mazamorreo, que usa las mismas tcnicas desde la Colonia. Con suerte un barequero saca un grano al da; miles de familias viven de esta actividad desde Barbacoas hasta Riosucio, y desde el Putumayo hasta el Baud. El Gobierno parece interesado en crear una identificacin entre minera artesanal y minera ilegal, y entre minera ilegal y guerrilla para justificar la militarizacin de las zonas mineras. (As sucedi hace aos con las minas de esmeraldas de Muzo y Coscuez, que terminaron controladas por don Vctor Carranza).

La razn hoy es simple: las grandes compaas requieren que los territorios concesionados estn libres de toda protesta social. Inclusive quieren brincarse, como ya lo han hecho en muchas partes, la consulta previa a las comunidades indgenas y negras. Con las licencias ambientales no tienen problema porque son las mismas compaas las que investigan y determinan cules son los efectos negativos que causarn en las zonas y son ellas las que tambin formulan el plan de manejo y lo llevan a cabo.

Hasta ahora el gobierno de Santos ha renunciado a formular una poltica ambiental coherente y slida frente a una minera gigantesca que amenaza con llevarse por delante pramos, humedales, ros, y, sobre todo, comunidades.

En manos de Sandra Bessudo, el sector ambiental anda manga por hombro, paralizado por su rivalidad con la seora Uribe y con un presupuesto que representa slo el 0,09% del PIB!*.

La poltica ambiental debe evitar la criminalizacin de la minera artesanal en beneficio de las multinacionales canadienses que, como es bien sabido, son reputadas en el mundo entero como las causantes de los ms sangrientos y brutales atropellos contra las comunidades locales y contra el medio ambiente.

* Guillermo Rudas. Consultor del Consejo Nacional de Planeacin. Poltica Ambiental del Presidente Uribe, 2002-2010. Consejo Nacional de Planeacin en octubre de 2010.

http://www.elespectador.com/impreso/columna-246537-conflicto-minado



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