Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-02-2011

Entrevista a Esther Vivas, coautora del libro Del Campo al Plato (Ed. Icaria, 2009)
Comemos los que nos dicen las grandes empresas agroalimentarias

Enric Llopis
Rebelin


Comprar en una gran superficie un kilogramo de azcar, un litro de leche o un paquete de galletas puede parecer un acto de lo ms cotidiano. Pero bajo esta apariencia inocua subyace la relevancia poltica de nuestras acciones, incluso las ms inocentes. Esther Vivas, activista social, por la soberana alimentaria y militante del movimiento antiglobalizacin, alerta sobre la primaca del capital privado a la hora de imponer gustos, marcas y productos. Junto a Xavier Montagut ha publicado los libros Del Campo al Plato, Adnde va el comercio justo y Supermercados, no gracias.

Eres coautora del libro Del Campo al Plato (Ed. Icaria, 2009). Opinas que nos estn envenenando?

El modelo de produccin de alimentos antepone intereses privados y empresariales a las necesidades alimentarias de las personas, a su salud y al respeto al medio ambiente. Comemos lo que las grandes empresas del sector quieren. Hoy hay el mismo nmero de personas en el mundo que pasan hambre que personas con problemas de sobrepeso, afectando, en ambos casos, a los sectores ms pobres de la poblacin tanto en los pases del norte como del sur. Los problemas agrcolas y alimentarios son globales y son el resultado de convertir los alimentos en una mercanca.

925 millones de personas en el mundo padecen hambre. Constituye ello una prueba del fracaso del capitalismo agroindustrial?

S. La agricultura industrial, kilomtrica, intensiva y petrodependiente se ha demostrado incapaz de alimentar a la poblacin, a la vez que ha tenido un fuerte impacto medioambiental reduciendo la agrodiversidad, generando cambio climtico y destruyendo tierras frtiles. Para acabar con el hambre en el mundo no se trata de producir ms, como afirman los gobiernos y las instituciones internacionales. Por el contrario, hace falta democratizar los procesos productivos y propiciar que los alimentos estn disponibles para el conjunto de la poblacin.

Las empresas multinacionales, la ONU y el FMI proponen una nueva revolucin verde, alimentos transgnicos y libre comercio. Qu alternativa puede plantearse desde los movimientos sociales?

Hace falta recuperar el control social de la agricultura y la alimentacin. No puede ser que unas pocas multinacionales, que monopolizan cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria, acaben decidiendo lo que comemos. La tierra, el agua y las semillas han de estar en manos de los campesinos, de aqullos que trabajan la tierra. Estos bienes naturales no han de servir para hacer negocio, para especular. Los consumidores hemos de poder decidir qu comemos, si queremos consumir productos libres de transgnicos. En definitiva, hay que apostar por la soberana alimentaria.

Podras definir el concepto de soberana alimentaria?

Consiste en tener la capacidad de decidir sobre todo aqullo que haga referencia a la produccin, distribucin y consumo de alimentos. Apostar por el cultivo de variedades autctonas, de temporada, saludables. Promover los circuitos cortos de comercializacin, los mercados locales. Combatir la competencia desleal, los mecanismos de dumping, las ayudas a la exportacin. Conseguir este objetivo implica una estrategia de ruptura con las polticas de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC).

Pero reivindicar la soberana alimentaria no implica un retorno romntico al pasado, sino que, por el contrario, se trata de recuperar el conocimiento de las prcticas tradicionales y combinarlas con las nuevas tecnologas y saberes. Asimismo, no consiste en un planteamiento localista sino de promover la produccin y el comercio local, en la que el comercio internacional funcione como un complemento del anterior.

Afirma Va Campesina que hoy comer se ha convertido en un acto poltico. Ests de acuerdo?

Completamente. Lo que comemos es resultado de la mercantilizacin del sistema alimentario y de los intereses del agrobusiness. La mercantilizacin que se est llevando a cabo en la produccin agroalimentaria es la misma que afecta a otros muchos mbitos de nuestra vida: privatizacin de los servicios pblicos, precarizacin de los derechos laborales, especulacin con la vivienda y el territorio. Es necesario anteponer otra lgica y organizarse contra el modelo agroalimentario actual en el marco del combate ms general contra el capitalismo global.

Estamos en manos de las grandes cadenas de distribucin? Qu implica y qu efectos tiene este modelo de consumo?

Hoy, siete empresas en el estado espaol controlan el 75% de la distribucin de los alimentos. Y esta tendencia va a ms. De tal manera que el consumidor cada vez tiene menos puertas de acceso a la comida y lo mismo le pasa al productor a la hora de acceder al consumidor. Este monopolio otorga un control total a los supermercados a la hora de decidir sobre nuestra alimentacin, el precio que pagamos por lo que comemos y cmo ha sido elaborado.

Sirven las soluciones individualistas para romper con estas pautas de consumo?

La accin individual tiene un valor demostrativo y aporta coherencia, pero no genera cambios estructurales. Hace falta una accin poltica colectiva, organizarnos en el mbito del consumo, por ejemplo, a partir de grupos y cooperativas de consumo agroecolgico; crear alternativas y promover alianzas amplias a partir de la participacin en campaas contra la crisis, en defensa del territorio, foros sociales, etctera.

Tambin es necesario salir a la calle y actuar polticamente, como en su momento se hizo con la campaa de la Iniciativa Legislativa Popular contra los transgnicos impulsada por Som lo que Sembrem, porque, como se ha visto en mltiples ocasiones, aquellos que estn en las instituciones no representan nuestros intereses sino los privados.

Kyoto, Copenhague, Cancn. Qu balance general puede hacerse sobre las diferentes cumbres acerca del cambio climtico?

El balance es muy negativo. En todas estas cumbres han pesado mucho ms los intereses privados y el corto plazo que no la voluntad poltica real para acabar con el cambio climtico. No se han tomado acuerdos vinculantes que permitan una reduccin efectiva de los gases de efecto invernadero. Al contrario, los criterios mercantiles han sido una vez ms la moneda de cambio, y el mecanismo de comercio de emisiones es, en este sentido, el mximo exponente.

En Cancn ha hecho fortuna la idea de adaptacin al cambio climtico. Se esconden detrs los intereses de las compaas multinacionales y de un supuesto capitalismo verde?

As es. En lugar de dar soluciones reales, se opta por falsas soluciones como la energa nuclear, la captacin de carbn de la atmsfera para su almacenamiento o los agrocombustibles. Se trata de medidas que lo nico que hacen es agudizar an ms la actual crisis social y ecolgica y, eso s, proporcionar cuantiosos beneficios a unas pocas empresas.

El Movimiento por la Justicia Climtica trata de ofrecer alternativas. Cmo nace y cules son sus principios?

El Movimiento por la Justcia Climtica hace una crtica a las causas de fondo del cambio climtico, cuestionando el sistema capitalista y, como muy bien dice su lema, trata de cambiar el sistema, no el clima. De este modo expresa esta relacin difusa que existe entre justicia social y climtica, entre crisis social y ecolgica.

El movimiento ha tenido un fuerte impacto internacional, sobre todo a raz de las protestas en la cumbre del clima de Copenhague y, ms recientemente, en las movilizaciones de Cancn. Ello ha contribuido a visualizar la urgencia de actuar contra el cambio climtico. El reto es ampliar su base social, vincularlo a las luchas cotidianas y buscar alianzas con el sindicalismo alternativo.

La solucin es cambiar el clima o cambiar el sistema capitalista?

Hace falta un cambio radical de modelo. El capitalismo no puede solucionar una crisis ecolgica que el sistema mismo ha creado. La crisis actual plantea la necesidad urgente de cambiar el mundo de base y hacerlo desde una perspectiva anticapitalista y ecologista radical. Anticapitalismo y justicia climtica son dos combates que han de ir estrechamente unidos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter