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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2011

Tnez, Egipto, Marruecos...
Esas "dictaduras amigas"

Ignacio Ramonet
www.medelu.org

Traducido para Rebelin por Susana Merino


Una dictadura en Tnez? En Egipto una dictadura? Viendo a los medios relamerse con la palabra dictadura aplicada al Tnez de Ben Al y al Egipto de Moubarak, los franceses han debido de preguntarse si han entendidoo han ledo bien. No haban insistido durante decenios esos mismos medios y esos mismos periodistas en que esos dos pases amigos eran Estados moderados? La horrible palabra dictadura no estaba exclusivamente reservada en el mundo rabe musulmn (despus de la destruccin de la espantosa tirana de Saddam Hussein en Irak) solo al rgimen Iran? Cmo? Haba entonces otras dictaduras en la regin? Y nos lo habran ocultado los medios de nuestra ejemplar democracia? He aqu, en todo caso, un primer abrir de ojos que debemos al rebelde pueblo tunecino. Su prodigiosa victoria ha liberado a los europeos de la retrica hipcrita y de ocultamiento en vigor en nuestras cancilleras y en nuestros medios. Obligados a quitarse la careta, simulan descubrir lo que sabamos desde hace rato (1), que las dictaduras amigas no son ms que eso: regmenes de opresin. Sobre el asunto, los medios no han hecho otra cosa que seguir la lnea oficial: cerrar los ojos o mirar hacia otro lado confirmando la idea de que la prensa no es libre salvo en relacin con los dbiles yla gente aislada. Acaso Nicols Sarkozy no ha tenido el aplomo de asegurar que en Tnez haba una desesperanza, un sufrimiento, un sentimiento de ahogo que hay que reconocer queno habamos apreciado en su justa medida, con respecto al sistema mafioso del clan Ben Al-Trabelsi?

No habamos apreciado en su justa medida En 23 aos A pesar de contar all con servicios diplomticos ms prolficos que los de cualquier otro pas A pesar de la colaboracin en todos los sectores de la seguridad (polica, gendarmera, inteligencia) (2). A pesar de las estancias regulares de altos responsables polticos y mediticos que establecan all desacomplejadamente sus lugares de veraneo Pese a la existencia en Francia de dirigentes exiliados de la oposicin tunecina, mantenidos como apestados al margen por las autoridades francesas y de acceso prohibido durante decenios a los grandes medios Democracia ruinosa..

En realidad esos regmenes autoritarios han sido (y siguensiendo) complacientemente protegidos por las democracias europeas, despreciando sus propios valores, con el pretexto de que constituyen baluartes contra el islamismo radical (3). El mismo cnico argumento usado por Occidente durante la Guerra Fra, para apoyar dictaduras militares en Europa (Espaa, Portugal, Grecia, Turqua) y en Amrica Latina pretendiendo impedir la llegada del comunismo al poder.

Qu formidable leccin dan las sociedades rabes revolucionarias a los que en Europa los describan con trminos maniqueos, es decir, como masas dciles sometidas a strapas orientales corruptos o como muchedumbres histricas posedas por el fanatismo religioso! Y he aqu que de repente surgen, en las pantallas de nuestros ordenadores o de nuestros televisores (cf.: el admirable trabajo de Al-Jazeera) preocupadas por el progreso social, nada obsesionadas por la cuestin religiosa, sedientas de libertad, soprepasadas por la corrupcin, detestando las desigualdades y reclamando democracia para todos, sin exclusiones.

Lejos de las caricaturas binarias, estos pueblos no constituyen en modo alguno una especie de excepcin rabe sino que se asemejan en sus aspiraciones polticas al resto de las ilustradas sociedades urbanas modernas. Un tercio de los tunecinos y casi un cuarto de los egipcios navegan regularmente por Internet. Como afirma Moulay Hicham El Alaoui: Los nuevos movimientos ya no estn marcados por los viejos antagonismos comoantiimperialismo, anticolonialismo, o antisecularisno. Las manifestaciones de Tnez y El Cairo han estado desprovistas de todo simbolismo religioso. Constituyen una ruptura generacional que refuta la tesis del excepcionalismo rabe. Adems son las nuevas metodologas de la comunicacin de Internet las que animan estos movimientos. Ellos proponen una nueva versin de la sociedad civil en la que el rechazo al autoritarismo va de la mano con el rechazo a la corrupcin (4).

Especialmente gracias a las redes sociales digitales, las sociedades tanto de Tnez como de Egipto se movilizaron con gran rapidez y pudieron desestabilizar el poder en tiempo rcord. An antes de que los movimientos hayan tenido la oportunidad de madurar y de favorecer la emergencia de nuevos dirigentes dentro de ellos.Es una de las raras ocasiones en las que sin lderes, sin organizacin dirigente y sin programa, la simple dinmica de la exasperacin de las masas ha bastado para conseguir el triunfo dela revolucin. Se trata de un momento frgil y sin duda las potencias ya estarn trabajando, especialmente en Egipto, para que todo cambie sin que cambie nada segn el viejo adagio de El Gatopardo. Esos pueblos que conquistaron su libertad deben recordar la advertencia de Balzac, Se matar a la prensa como se mata a un pueblo, otorgndole la libertad(5). En las democracias vigiladas es mucho ms fcil domesticar legtimamente a un pueblo que en las antiguas dictaduras. Pero esto no justifica su mantenimiento. Ni debe empaar el ardor de derrocar una tirana.

El hundimiento de la dictadura tunecina ha sido tan veloz que los dems pueblos magrebes y rabes han llegado a la conclusin de que esas autocracias las ms viejas del mundo- estaban en realidad profundamente corrodas y no eran por lo tanto ms que tigres de papel. Esta demostracin se ha verificado tambin en Egipto.

De all este impresionante levantamiento de los pueblos rabes, que lleva a pensar inevitablemente en el gran florecimiento de las revoluciones europeas de 1848, en Jordania, en Yemen, en Argelia, en Siria, en Arabia Saud, en Sudn y tambin en Marruecos.

En este ltimo pas, una monarqua absoluta, en el que el resultado de las elecciones (siempre trucado) siempre lo decide el soberano, que designa segn su voluntad a los llamados ministros de la soberana, unas cuantas decenas de familias prximas al trono continan acaparando la mayora de las riquezas (6). Los cables difundidos por Wikileaks han revelado que la corrupcin llega a niveles de indecencia descomunales, mayores que los del Tnez de Ben Al, y que las redes mafiosas tenan todas como nico origen el Palacio. Un pas en el que la prctica de la tortura est generalizada y el amordazamiento de la prensa es permanente.

Sin embargo, como en el Tnez de Ben Al, esta dictadura amiga se beneficia de la gran indulgencia de los medios y de la mayor parte de nuestros responsables polticos (7), los cuales minimizan las seales del comienzo de un contagio de la rebelin. Cuatro personas se han inmolado ya prendindose fuego. Se han producido manifestaciones de solidaridad con los rebeldes de Tnez y de Egipto en Tnger, en Fez y en Rabat (8). Acosadas por el miedo las autoridades han decidido subvencionar preventivamente los artculos de primera necesidad para evitar las rebeliones del pan. Importantes contingentes de tropas del Sahara Occidental habran sido desplazadas aceleradamente hacia Rabat y Casablanca. El rey Mohamed VI y algunos colaboradores se habran trasladado a Francia el 29 de enero para consultar a expertos en orden pblico del Ministerio francs del Interior (9).

Aunque las autoridades desmienten las dos ltimas informaciones, est claro que la sociedad marroqu est siguiendo los acontecimientos de Tnez y Egipto con excitacin. Preparados para unirse al impulso de fervor revolucionario y quebrar de una vez por todas las trabas feudales. Y a pedir cuentas a todos aqullos que en Europa fueron durante decenios cmplices de las dictaduras amigas.

Notas

(1) Leer, por ejemplo de Jacqueline Boucher "La socit tunisienne prive de parole" y de Ignacio Ramonet "Main de fer en Tunisie", Le Monde diplomatique,de febrero de 1996 y de julio de 1996 respectivamente.

(2) Cuando Mohamed Bouazizi se inmol incendiandose el 17 de diciembre de 2010, cuando la insurreccin ganaba a todo el pas y decenas de tunecinos rebeldes continuaban cayendo bajo las balas de la represin benalista, al alcalde de Pars Bertrand Delano y a la ministra de relaciones exteriores Michle Alliot-Marie les pareca absolutamente normal ir a festejar alegremente la Nochebuena o la Nochevieja en Tnez.

(3) Al mismo tiempo, Washington y sus aliados europeos, sin aparentemente medir las contradicciones, apoyan al rgimen teocrtico y tirnico de Arabia Saudita, principal hogar oficial del islamismo ms oscurantista y ms expansionista.

(4) http://www.medelu.org/spip.php?article711

(5) Honor de Balzac, Monographie de la presse parisienne, Paris, 1843.

(6) Leer Ignacio Ramonet, "La poudrire Maroc", Mmoire des luttes, setiembre 2008. http://www.medelu.org/spip.php?article111

(7) Desde Nicolas Sarkozy hasta Sgolne Royal,pasando por Dominique Strauss-Kahn que posee un ryad en Marraquech, los dirigentes polticos franceses no tienen el menor escrpulo en pasar sus vacaciones de invierno entre estas dictaduras amigas

[8] El Pas, 30 de enero de 2011- http://www.elpais.com/../Manifestaciones/Tanger/Rabat

[9] Leer El Pas, 30 de enero de 2011 http://www.elpais.com/..Mohamed/VI/va/vacaciones y Pierre Haski, "Le discret voyage du roi du Maroc dans son chteau de lOise", Rue89, 29 enero de 2011.http://www.rue89.com/..le-roi-du-maroc-en-voyage-discret...188096

Fuente :http://www.medelu.org/spip.php?article713

rCR



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