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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-03-2005

Mileva Maric, la otra cara de Einstein

Triple Jornada


La genial misoginia del descubridor de la relatividad -- Le impuso a su esposa, por escrito, reglas de conducta violentas y autoritarias -- Ella era fsica y particip en la primera etapa de su teora, l nunca la mencion --Muy pocas mujeres son creativas. No enviara a mi hija a estudiar fsica, dijo Amalia Rivera.

Este 2005 se ha declarado Ao Einstein ya que se cumple el centenario de la publicacin de la teora de la relatividad, por lo que vida y obra de Albert Einstein sern centro de atencin durante doce meses en los que seguramente saldrn a la luz los claroscuros de esa personalidad, smbolo por excelencia del genio distrado en aras del conocimiento profundo. Sin embargo es difcil que se muestre que detrs del genio simptico y despreocupado de melena blanca y crespa habitaba un misgino que en el fondo menospreciaba a las mujeres, y ms bien las prefera lerdas. Bertrand Rusell lo defini como alguien a quien los asuntos personales no ocuparon gran cosa en su mente pero alguien tena que hacerlo y para ello descargaba la responsabilidad del hogar y del cuidado de los hijos en la esposa en turno.

Seguramente en los numerosos actos y exposiciones que se estn preparando no se dejar de mencionar a su primera esposa, Mileva Maric (n. 1875), pues despus de todo detrs de un gran hombre, siempre existe una gran mujer.

Mileva Maric y Albert Einstein se conocieron en 1896 en el Instituto Politcnico Federal de Zurich estudiando la carrera de fsica. Ella era la nica mujer inscrita en matemticas y fue la primera mujer que se licenci en fsica. Si bien los bigrafos del genio coinciden en que los dos eran bastante feos, Mileva rene ms defectos al decir de ellos: no slo cojeaba a causa de una coxalgia congnita (artritis muy dolorosa), sino adems era taciturna y cuatro aos mayor que l! La madre de Einstein, una alemana misgina y xenfoba, no vio nunca con buenos ojos a la serbia: Ella es un libro, igual que t..., pero t deberas tener una mujer. Cuando tengas 30 aos, ella ser una vieja bruja. Como sea, la pareja se flech porque hablaban el mismo lenguaje: ella le dio clases de matemticas, que nunca fueron el fuerte de Eisntein, preparaban juntos sus exmenes y compartan el inters por la ciencia y la msica. El le escribe en 1900: Estoy solo con todo el mundo, salvo contigo. Qu feliz soy por haberte encontrado a ti, a alguien igual a m en todos los aspectos, tan fuerte y autnoma como yo.

Existen varias cartas del noviazgo en las que Einstein debate con ella sus ideas de la relatividad e inclusive se refiere a nuestra teora y le da trato de colega. A partir de estas evidencias , el investigador E. H. Walker concluy que las ideas fundamentales de la teora de la relatividad fueron de Mileva Maric, quien no concluy la carrera dado que se hizo cargo del cuidado de los hijos: su primera hija muri al ao y medio de edad; ms tarde tuvieron dos hijos, uno con retraso mental, lo que desde luego exigi ms cuidados de ella. As que l consigui un puesto acadmico y tuvo el tiempo para concluir sus estudios y desde luego para desarrollar la teora arrogndose todo el crdito. El solo hecho de sugerir un plagio o que el cerebro privilegiado masculino de Einstein no sea tal, sigue desatando polmica en la sociedad cientfica . John Stachel, por ejemplo, replic de inmediato a Walker: Si bien es encomiable rescatar la figura de Mileva de la oscuridad, la historia de Einstein explotando a su esposa y robando sus ideas suena ms a pelcula de Hollywood que a una evaluacin seria de las evidencias.

Walker volvi a la carga citando a un fsico ruso que en los aos 60 vio los manuscritos de 1905, los cuales estaban firmados Einstein-Mariti (Maric en hngaro), pero los originales no han aparecido. Finalmente, los defensores de Einstein cuestionan an hoy: y por qu Mileva nunca reclam la autora?, mismo argumento que se esgrime para dudar de la vctima cuando denuncia una violacin aos despus.

Cmo rescatar aquellas largas conversaciones en que dos inteligencias brillantes fueron conformando la teora a partir de un acertijo? Aparecern algn da papeles que confirmen que una mujer fue capaz de pensar y estructurar algo tan complejo como esa teora? Ser verdad que existen pruebas de que Einstein destruy las cartas que hubieran podido probar la autora de Mileva en la teora de la relatividad? En esa pareja de fsicos alguien tena que cuidar a los nios, especialmente a uno que padeca trastornos mentales graves; alguien tena que lavar y preparar la comida, y se fue el papel que Einstein y la sociedad patriarcal asignaron a Mileva, quien subordin todas sus aspiraciones a los objetivos de l, puso todos sus conocimientos a su servicio. El, en cambio, eligi el camino de la ciencia.

Al paso del tiempo la relacin se torn disfuncional. Ella ya no le resultaba divertida ni le aportaba nuevas ideas ni conocimientos. Las reglas de conducta que Albert Einstein le impuso por escrito son una cruda muestra de su autoritarismo y, a su vez, de la violencia sorda y sicolgica que ejerci contra su esposa:

A. Te encargars de que: 1. mi ropa est en orden, 2. que se me sirvan tres comidas regulares al da en mi habitacin, 3. que mi dormitorio y mi estudio estn siempre en orden y que mi escritorio no sea tocado por nadie, excepto yo. B. Renunciars a tus relaciones personales conmigo, excepto cuando stas se requieran por apariencias sociales. En especial no solicitars que: 1. me siente junto a ti en casa, 2. que salga o viaje contigo. C. Prometers explcitamente observar los siguientes puntos cuanto ests en contacto conmigo: 1. no debers esperar ninguna muestra de afecto ma ni me reprochars por ello, 2. debers responder de inmediato cuando te hable, 3. debers abandonar de inmediato el dormitorio o el estudio y sin protestar cuanto te lo diga. D. Prometers no denigrarme a los ojos de los nios, ya sea de palabra o de hecho.

Einstein volvi a casarse en 1915 con la prima de Mileva, Elsa, quien tambin era separada y con dos hijas. Un ao despus dio a conocer su teora general de la relatividad durante un periodo pleno de vivacidad y alegra. Y quin no estara contento y productivo, si Elsa le organiz el hogar para su trabajo de investigacin, obedeca todas sus rdenes como restringirle el nmero de visitantes que aspiraban hablar con l, ya que para entonces su fama era enorme?

De los hechos se desprende que Einstein no quiso formar una pareja cientfica ni conceder ningn crdito en su teora a Mileva. Y quiz de alguna manera le pag su aportacin a la teora de la relatividad al otorgarle el importe en metlico del Nobel de Fsica, ocho aos despus del divorcio. Aun antes de conocer a Mileva, Einsten ya haba dado muestras de acendrado machismo durante su relacin con Marie Winteler, la hija de su casero. Bast que ella le manifestara su entusiasmo por irse de maestra a Olsberg para que Albert la acusara de querer acabar con su relacin, cosa que no le impidi seguirle enviando su ropa sucia para que se la lavara.

Las mujeres eran para l, adems de manos que trabajan en todas las cosas ftiles del mundo, un objeto. Estaba convencido de que muy pocas mujeres son creativas. No enviara a mi hija a estudiar fsica. Estoy contento de que mi segunda mujer no sepa nada de ciencia. Deca tambin que la ciencia agra a las mujeres, de ah la opinin que le mereca Marie Curie: nunca ha escuchado cantar a los pjaros. Aun as, ese hombre de aspecto bonachn a los ojos del mundo que tena el cerebro lleno de frmulas y de ideas machistas, se atrevi a acuar una frase hoy clebre: Triste poca la nuestra! Es ms fcil desintegrar un tomo que un prejuicio.

Durante toda su vida Albert Einstein estuvo convenientemente rodeado de mujeres, a pesar de que repela su presencia: Lo que yo admiraba ms en Michele, como hombre, era el hecho de haber sido capaz de vivir tantos aos con una mujer, no solamente en paz, sino tambin constantemente de acuerdo, empresa en la que yo, inevitablemente, he fracasado dos veces.

Margot, hija del primer matrimonio de Elsa, le acompa en Princeton hasta su muerte, cubierta de fama y gloria, en 1955. Mileva Maric, la fsica-matemtica, despus de divorciada vivi algunos aos en Berna, confinada en su casa. Muri sola y olvidada en Zurich en 1948, por lo que en este ao dedicado al genio es importante rescatar su influencia en la obra cientfica de Albert Einstein.

En una carta que Mileva Maric dirige a su amiga Helene Kaufler le informa satisfecha del logro alcanzado: Hace poco hemos terminado un trabajo muy importante que har mundialmente famoso a mi marido.

Fuentes:

La mujer detrs de Einstein, La Jornada, 1/4/91 Arthur Spiegelman, Einstein le ley la cartilla a su esposa, La Nacin, 23/11/96 Albert Einstein, Cartas a su novia Mileva, Princeton University Press, 1987


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