Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2011

Egipto: la revolucin no conoce fronteras

Alan Woods
Corriente Marxista Internacional


El levantamiento popular contra el gobierno de Hosni Mubarak contina. El domingo por la maana sali el sol en otro da tenso despus de una noche de desafo y protestas masivas contra el gobierno que convirti el toque de queda en letra muerta. Este hecho sorprendente saca a la luz la situacin real.

Es el primer da de trabajo en la capital egipcia desde que las protestas alcanzaran su punto lgido el viernes. Sin embargo, en palabras de Dan Nolan de Al Jazeera, esto "est muy lejos de ser la normalidad de siempre". Las principales carreteras de la capital han sido bloqueadas por tanques militares y vehculos blindados. Se han establecido controles militares adicionales en un aparente intento de desviar el trfico de la plaza Tahrir, el punto central de los manifestantes. "Todava es una escena muy tensa tener tanto militar en la capital del pas", dice.

El Presidente, que sobre el papel goza de un enorme poder, hace decretos. Al ejrcito se le ordena llevar a cabo sus rdenes. Los que desafan el toque de queda son amenazados con graves consecuencias. Sin embargo, nadie obedece y no pasa nada.

El corresponsal de la BBC en El Cairo, resumi la situacin real. De pie, delante de un enorme edificio que todava est eructando llamas y humo, visiblemente sorprendido, dice: "La sede del partido en el poder est en llamas y no hay ningn cuerpo de bomberos a la vista. Y, por supuesto, no hay polica. El Estado aqu ha desaparecido".

Este no es el nico caso. Varios edificios clave del gobierno en la capital siguen ardiendo esta maana, prueba visible de la forma en que los rebeldes han atacado el Estado. Una multitud trat de asaltar el odiado Ministerio del Interior, el lugar adonde se lleva a la gente para ser torturada. Fueron repelidos por francotiradores de la polica que dispararon desde el tejado, dejando tres muertos.

El domingo, hombres sin identificar salieron del recinto del Ministerio del Interior en un coche y arrojaron un cuerpo a la calle. Luego abrieron fuego contra gente presente en la zona y huyeron. No hubo informes inmediatos de vctimas en ese ataque.

La gente est arriesgando sus vidas todos los das en las calles. El nmero de muertos se dice ahora que es ms de 150, y por lo menos 4.000 heridos. Pero nadie sabe cul es la cifra real. Sin embargo, ninguna cantidad de represin puede detener el movimiento. La gente ha perdido el miedo. Miles de manifestantes siguen acampando en la Plaza Tahrir de la ciudad. No tienen miedo a morir. Esa es su principal fortaleza, y la principal debilidad de las fuerzas que los hacen frente.

Fuentes de Al Jazeera han indicado que el ejrcito ha sido desplegado en la ciudad turstica de Sharm el Sheij. Sherine Tadros, corresponsal de Al Jazeera en la ciudad de Suez, dijo que la ciudad haba sido testigo de una "noche totalmente catica", pero que las calles estaban tranquilas segn se hizo de da. Inform que, en ausencia de policas y militares, la gente estaba "[tomando] la ley en sus propias manos", usando "palos, porras, garrotes, machetes, [y] cuchillos" para proteger sus propiedades.

La "comunidad internacional"

La "comunidad internacional" est aterrorizada por el giro de los acontecimientos. Tomado por sorpresa, EE.UU. ha sido un mero espectador durante las ltimas semanas, cuando la gente sali a las calles de Tnez y Egipto. Washington entiende muy bien que los acontecimientos de Egipto tendrn consecuencias de largo alcance en otros pases de la regin.

Los estadounidenses y los europeos ahora estn instando a Mubarak a que refrene el uso de la violencia contra los manifestantes desarmados y a que trabaje para crear las condiciones para unas elecciones libres y justas. Se dan cuenta de que lo que Mubarak ha ofrecido es demasiado poco y demasiado tarde. EE.UU. le dijo a Mubarak el sbado que no era suficiente "volver a barajar las cartas" con una remodelacin del gobierno, y lo presion para que realice una "verdadera reforma".
"El Gobierno egipcio no puede volver a barajar las cartas y luego seguir en sus trece", dijo el portavoz del Departamento de Estado, PJ Crowley, en un mensaje en Twitter despus de que Mubarak despidiera a su gobierno, pero dejando claro que no tena intencin de dimitir.

"Las palabras del Presidente Mubarak prometiendo reformas deben ir seguidas de accin", dijo Crowley, hacindose eco del llamado de Obama el viernes. Estas palabras estn siendo repetidas por los principales gobiernos de Europa. En un comunicado dado a conocer en Berln el sbado, los lderes de Gran Bretaa, Francia y Alemania dijeron que estaban "profundamente preocupados por los acontecimientos de Egipto".

"Pedimos al presidente Mubarak que renuncie a cualquier tipo de violencia contra civiles desarmados y que reconozca el derecho a manifestarse pacficamente", deca la declaracin conjunta.

"Pedimos al presidente Mubarak que inicie un proceso de transformacin que debera reflejarse en un gobierno de base amplia, as como elecciones libres y justas".
Los europeos hicieron un llamamiento a Mubarak para que responda a las quejas de su pueblo y para que tome medidas que mejoren la situacin de los derechos humanos en el pas: "Los derechos humanos y las libertades democrticas deben ser plenamente reconocidos, incluida la libertad de expresin y reunin, y el libre uso de los medios de comunicacin como el telfono e Internet".

Pero ellos no tienen en cuenta un pequeo detalle. La nica "verdadera reforma" que la gente quiere es la renuncia inmediata de Mubarak y de todos sus compinches. Esta es una reforma que Mubarak no est dispuesto a contemplar. En todas estas declaraciones la palabra democracia brilla por su ausencia. Todo el nfasis est en estabilidad. Eso va al meollo de la cuestin.

Los estadounidenses y los europeos no tienen derecho alguno a hablar de derechos humanos. Durante dcadas, han apoyado el rgimen brutal de Hosni Mubarak. Han financiado su ejrcito y la polica e hicieron la vista gorda a la represin, la brutalidad y la tortura. A cambio, Mubarak ha apoyado sus polticas en Oriente Medio. Fue una figura fundamental en la farsa de las "conversaciones de paz" y en la traicin de los palestinos. Esta hermosa relacin no se basaba en la democracia y los derechos humanos, sino en un cnico inters propio.

Durante aos, estos mismos imperialistas han dictado las polticas econmicas de gobiernos supuestamente "independientes". En el pasado muchos gobiernos rabes se llamaban a s mismos socialistas. Llevaron a cabo nacionalizaciones y medidas en inters de los trabajadores y campesinos. Sin embargo, durante las ltimas tres dcadas estas polticas fueron invertidas. En 1987, en plena crisis de la deuda, el gobierno nacionalista de izquierda de Habib Burguiba fue sustituido por un nuevo rgimen, firmemente comprometido con las reformas del "libre mercado".

Las llamadas "reformas de mercado" han llevado a la creciente desigualdad, la pobreza y el desempleo. Las alzas de precios de los alimentos en Tnez no fueron "dictadas" por el gobierno de Ben Ali. Fueron impuestas por Wall Street y el FMI. El gobierno de Ben Ali aplic servilmente la medicina mortal econmica del FMI durante un perodo de ms de veinte aos. Esto sirvi para desestabilizar la economa nacional y empobrecer a la poblacin tunecina. Esa es la base real de la Revolucin tunecina.

Lo mismo puede decirse de Egipto, cuando Sadat revirti la poltica de Abdel Nasser y convirti a Egipto en un satlite del imperialismo estadounidense. Su fiel lugarteniente, Hosni Mubarak, continu y profundiz estas polticas, especialmente despus de la reforma econmica de 1991, que fue dictada por los norteamericanos. Estos gobiernos obedecieron ciegamente y aplicaron eficazmente los dictados del FMI, ponindose al servicio de los intereses de los EE.UU. y la Unin Europea. Estas pautas se han reproducido en numerosos pases. Ahora todo esto est amenazado.

La verdadera "preocupacin" en Washington, Londres, Pars y Berln es que los imperialistas se enfrentan a un colapso catastrfico de todas sus estrategias para controlar el Oriente Medio y sus enormes recursos. Esto qued reflejado claramente en la declaracin europea: "Reconocemos el papel equilibrado que el Presidente Mubarak ha desempeado durante muchos aos en el Oriente Medio. Le hacemos un llamado a que adopte el mismo planteamiento moderado para la situacin actual en Egipto".

El "papel equilibrado" y el "planteamiento moderado" de Hosni Mubarak, consisti en el apoyo descarado de las polticas de los imperialistas. Por eso era un aliado inestimable de los EE.UU. e Israel. Por eso estn desesperados por mantenerlo. Pero ya han fracasado. Ninguna fuerza en la Tierra puede salvarlo ahora.

El efecto domin

Los temores de los imperialistas estn bien justificados. Las revoluciones no respetan las fronteras. Los acontecimientos revolucionarios de Tnez y Egipto estn sacudiendo el mundo rabe hasta sus cimientos. Desde el da en que el Presidente Ben Ali huy a Arabia Saudita, la cuestin no era slo qu pasara despus en Tnez, sino si el levantamiento popular se convertira en un catalizador para el descontento en otras partes. Ahora tenemos la respuesta.

Inmediatamente despus de la insurreccin de Tnez hubo protestas masivas en la vecina Argelia. Ha habido manifestaciones de masas en Yemen y Jordania. La semana pasada, la BBC inform que un grupo de exoficiales del ejrcito jordano present una carta abierta al rey pidindole que introdujera reformas antes de que ocurriera algo peor. Entrevistado por la BBC, el viceprimer ministro jordano contest que slo eran unos pocos oficiales: "No ms de 150 o 200".

Los Estados petroleros corruptos del Golfo han estado sentados sobre una enorme riqueza durante dcadas, mientras que millones de personas en el mundo rabe estn sufriendo una terrible pobreza, desempleo y privaciones. Estos regmenes podridos son impopulares y, al igual que Mubarak, se basan en la represin. Su derrocamiento desestabilizara un rgimen rabe pro-occidental tras otro.

El Consejo de Cooperacin del Golfo, un bloque econmico y poltico poco consolidado de los Estados del Golfo Prsico, dijo el domingo que quera un "Egipto estable".
"Estamos buscando un Egipto estable y esperando que las cosas se restablezcan pronto", dijo Abdulrahman al-Attiyah, secretario general del CCG, en el marco de un foro de inversiones malasio. Tambin rest importancia a las preocupaciones sobre las posibles consecuencias econmicas de los disturbios.

Las revelaciones recientes acerca de los acuerdos secretos entre la direccin de la OLP e Israel habrn provocado una crisis en las filas de los palestinos. Las masas y las bases de la OLP estarn indignadas y furiosas por este colaboracionismo descarado. El llamado "proceso de paz" est totalmente muerto. La fe de las masas en la direccin sufrir un duro golpe. En este contexto, los acontecimientos de Tnez y Egipto tendrn un impacto muy serio en la forma de pensar de los palestinos.

La tctica de la llamada lucha armada no ha llevado a ninguna parte. Los cohetes de Hams ni siquiera mellan la armadura del poderoso Estado israel. Pero las polticas de los llamados "moderados" tambin han fracasado miserablemente. Ni Hams ni Abbas tienen nada que ofrecer al pueblo palestino. Este debe confiar slo en s mismo, en sus propias fuerzas. La perspectiva de una nueva Intifada se vuelve cada da ms fuerte. Y Tnez y Egipto le proporcionan una fuente de inspiracin.
Esta leccin no se ha perdido en los crculos gobernantes israeles. Ningn gobierno est ms aterrorizado por la revolucin rabe que el de Israel. Cuando surgieron las primeras protestas, una fuente del gobierno israel describi los acontecimientos en el Oriente Medio como un "terremoto". Israel estaba siguiendo de cerca la situacin en Egipto, aadi, pero ingenuamente crea que el rgimen de Mubarak era lo suficientemente fuerte como para soportar las protestas. "Creemos que Egipto va a superar la actual ola de protestas", dijo. "Pero refleja la frgil situacin en la regin".

Egipto es uno de los colaboradores ms cercanos de Israel en la regin. Tiene una frontera con Gaza y Mubarak ha colaborado activamente con los israeles en estrangular la Franja de Gaza. l ha proporcionado un valioso apoyo a Abbas y a los lderes de derecha de la OLP. Su cada sera una catstrofe para Israel y transformara la situacin en todo Oriente Medio y ms all. Sin embargo, los israeles son incapaces de intervenir. Debe tener mucho cuidado con lo que dice de Egipto, por temor a convertir una mala situacin (desde su punto de vista), en otra incluso peor.

Benyamin Netanyahu, el Primer Ministro israel dijo a los ministros del gabinete que Israel estaba "siguiendo muy de cerca" los acontecimientos en Egipto, y aadi: "Nuestro objetivo es mantener la estabilidad y garantizar que la paz entre nosotros y Egipto siga existiendo con cualquier desarrollo". Continu:

"La causa de la inestabilidad no tiene ninguna relacin con el conflicto israel-palestino", sino que estaba siendo provocado por factores econmicos. Las protestas estaban siendo exacerbadas por los medios de comunicacin sociales, dijo "es lo que conecta los puntos", sealando que en el pasado, los regmenes rabes fueron capaces de mantener un estricto control sobre las noticias y las comunicaciones. Al Jazeera, dijo, estaba "jugando un papel ms importante que un canal de televisin regular en occidente". Hay muchas diferencias entre Egipto y Tnez, donde las protestas obligaron al presidente y su esposa a huir del pas. "El rgimen de Mubarak est bien arraigado en las fuerzas armadas".

La camarilla dominante israel no est preocupada por los terroristas suicidas y los cohetes de Hams. Por el contrario, cada cohete que cae en un pueblo judo, cada bomba que hace saltar un autobs por los aires es una excelente noticia para los sionistas. Sirve para convencer a la gente comn en Israel de que "quieren matarnos", y empuja a la poblacin detrs del gobierno. Pero esto es algo diferente. El movimiento revolucionario de las masas rabes constituye una grave amenaza para ellos.

Y ahora qu?

Qu sucede cuando una fuerza irresistible se encuentra con un objeto inamovible? Para Egipto no hay vuelta atrs. Mubarak ha optado por seguir con la misma manera antigua y fracasada de tratar con la revuelta nacional, haciendo promesas de cambio y alteraciones cosmticas con el fin de aferrarse al poder. No va a funcionar. Todo depende de dos cosas: el impulso de la insurreccin popular y el papel de los militares.

Hay tanques en las calles. Pero estn rodeados por el pueblo revolucionario. Los manifestantes suben a los tanques, hacen un llamado a las tropas que a menudo responden con signos de aprobacin.

Las tropas abrieron fuego ayer en la Plaza de la Liberacin (la Plaza Tahrir), probablemente por encima de las cabezas de la gente. Este era fuego real. Pero la gente no se inmut. Por el contrario, cuando oyeron los disparos la gente corri hacia el lugar donde estaba teniendo lugar el tiroteo. En otras palabras, estaban corriendo hacia el peligro, y no alejndose. Este pequeo detalle es muy importante. Demuestra los lmites del poder militar.

El movimiento no ha sido intimidado por una demostracin de fuerza. El impulso continuado de la insurreccin plantea la necesidad de quitar del timn a Mubarak, a su familia y su liderazgo poltico. La cspide militar har sus clculos sobre la base de un delicado acto de equilibrio. La necesidad de asegurar su propia influencia y privilegios es mucho ms importante para ellos que la preservacin de Mubarak.

La revuelta contina expandindose y ganando impulso en las principales ciudades egipcias, y los manifestantes exigen la eliminacin de Mubarak y su rgimen. Las masas saben que la posicin del rgimen es insostenible. Sienten que ya han conseguido una victoria. En las calles hay un ambiente de alegra, de euforia. Esta euforia se transmite a todas las capas de la poblacin. Se trata de un estmulo mucho ms poderoso que el vino.

La BBC pregunt a un anciano de clase media que haba huido de los disturbios de El Cairo si pensaba que las manifestaciones haban ido demasiado lejos. Con una voz temblorosa por la emocin, respondi: "Las manifestaciones son maravillosas! He estado esperando esto toda mi vida!".

Nuevos y dramticos acontecimientos se estn preparando y sacudirn el mundo.

Fuente: http://www.corrientemarxista.org/internacional/africa/414-egipto-la-revolucion-no-conoce-fronteras.html


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