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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2011

Un grito a los funcionarios europeos

Bernard Cassen
www.medelu.org

Traduccin para Rebelin de Susana Merino


En The Economist es donde se encuentran expuestas con mayor radicalidad y tambin talento las tesis ultra liberales. Se sabe que este semanario britnico tiene gran influencia en los decisores polticos y an mucho ms all del mundo anglosajn: lo que preconiza se transforma a menudo en hoja de ruta de los gobiernos, de Europa en primer lugar. Es por tal motivo que se debe tomar muy en serio el ttulo de su edicin del 8 de febrero ltimo (1) y el contenido del informe en que anuncia: La batalla que est ante nosotros. Hacia una confrontacin con los sindicatos del sector pblico.

La tesis de The Economist es de una simplicidad bblica y puede resumirse en los tres puntos siguientes: a) todos los estados europeos se enfrentan a dficit pblicos abisales. B) para reducir los gastos es necesario recortar los salarios y los sistemas de jubilacin de los empleados c) con ese objeto los gobiernos encontrarn ms fcilmente el apoyo de la opinin pblica si alientan la denuncia de privilegios de los ricos del sector pblico (en especial referencia a la estabilidad del empleo) considerados como viviendo a expensas del conjunto de los contribuyentes

En ningn momento el informe manifiesta que los dficits pblico son en gran parte consecuencia de las colosales ayudas otorgadas por los Estados a los bancos y a otros responsables de la crisis actual. Ni que adems esos dficit han sido consecuencia de los regalos fiscales realizados a los ricos. Tampoco sealan que a cambio de sus remuneraciones los empleados rinden servicios indispensables al buen funcionamiento de la sociedad. En especial los maestros, los ms atacados en el informe Es preciso que alguno de los periodistas que escribiera este informe sea totalmente ignorante de las condiciones de trabajo en que se desempean para osar escribir que los sesenta y cinco aos debera ser la edad mnima de jubilacin para aquellos que pasan sus vidas en las aulas

The Economist se congratula porque varios gobiernos europeos de los cuales ejercidos por los socialistas los de Grecia y Espaa hayan ya bajado los salarios de sus empleados y porque en toda al Unin europea se estn realizando, o ya hayan sido realizadas, reformas, - - sera mejor llamarlas contrarreformas en los sistemas de jubilaciones.

Los liberales son hostiles por principio a todos los empleados y a los dems asalariados del sector pblico porque privan al sector privado de nuevos espacios de renta; por otra parte tambin porque protegidos por su estatuto, pueden ser ms combativos que sus camaradas dl sector privado, al punto de que a veces realizan huelgas por procuracin para el conjunto de los asalariados. Esa es la solidaridad que los gobiernos quieren quebrar a toda costa con el objeto de reducir la capacidad de resistencia de los pueblos a las medidas de austeridad puestas en marcha en toda Europa. Los dficit pblicos se convierten as en un inesperado pretexto para modificar las relaciones sociales de fuerza en detrimento del trabajo.

Defender los servicios pblicos es defender el nico patrimonio de que disponen las categoras ms pobres. El desafo de la persecucin a los empleados y a sus sindicatos a la que apela The Economist no es, o muy poco, financiero. Es poltico y civilizatorio

Nota: [1] The battle ahead. Confronting the public-sector unions



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