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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2011

Entrevista a John Brown (I)
El comunismo es la libre produccin de los comunes, sin Estado, sin clases, sin mercado y sin derecho"

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Colaborador de Rebelin.org y de otras pginas alternativas de la red, John Brown es autor, entre otras publicaciones, de La dominacin liberal. Ensayo sobre el liberalismo como dispositivo de poder.

Me gustara preguntarte por asuntos de filosofa y poltica que, sabido es, no forman sistemas disjuntos. Empiezo por el primer nudo. T sueles declararte spinozista. Qu es lo que, en tu opinin, tiene mayor inters en la obra del autor de la Ethica more geometrico demonstrata?

La obra de Spinoza es la mayor contribucin de un solo autor al pensamiento materialista que se haya hecho hasta hoy. Lo que tiene mayor inters para m en el spinozismo es la permanente lucha de Spinoza contra la abstraccin. Para Spinoza estamos siempre ya en lo concreto, en lo complejo y en lo plural: lo complejo no debe ser deducido. A diferencia de las filosofas que parten de un principio y una esencia, el materialismo parte de la pluralidad como algo siempre ya dado: los infinitos tomos y el vaco que los separa en Demcrito o Epicuro, Dios como la causa y el efecto de los infinitos modos que lo constituyen en Spinoza, o, antes, la confluencia imprevisible, no regida por ningn principio de unidad, de la fortuna y la virtud en Maquiavelo.

Esto es lo que significa ese aparentemente mstico comienzo de la filosofa por el concepto de Dios. No se trata aqu de una teologa, sino de una indispensable deconstruccin materialista de la idea imaginaria, ideolgica diramos en trminos marxistas, de Dios. Dios -una sustancia infinita que consta de infinitos atributos que se expresan en infinitos modos - no es sino la complejidad siempre ya dada, como nico horizonte especulativo y prctico. Todo lo dems es mistificacin, obra de la imaginacin cuando no de la supersticin. Si Dios se disuelve en la infinita complejidad de lo real -los infinitos modos que constituyen la realidad finita-, el hombre corre la misma suerte: el concepto de hombre no es sino la imagen especular del de Dios. Slo el delirio teleolgico universal que constituye el universo del sentido comn, o lo que es lo mismo, de la ideologa, para los cuales el mundo ha sido hecho para el hombre, y existe algo o Alguien que todo lo ha dispuesto en su beneficio, permite pensar los conceptos de Dios y de Hombre. El hombre, como sujeto libre, rinde culto a Dios, tambin Sujeto libre que ha organizado el mundo en favor del hombre y exige de l ese culto. Desde Jenfanes y Epicuro nadie haba combatido la idea imaginaria y antropomorfa del absoluto con tanta energa como Spinoza. Nadie haba combatido tampoco con tanta radicalidad la idea antropomorfa del hombre.

Ser spinozista hoy, qu quiere significar? Intolerancia ante la supersticin como t mismo has sealado en alguna ocasin? No hay algn peligro que nos convirtamos en algo, digamos, polticamente muy extrao como ha sido el caso del ex spinozista y ex althusseriano Gabriel Albiac?

Ms que intolerancia ante la supersticin, lo que hay en el spinozismo -y en general en el autntico materialismo- es una necesidad de entender los mecanismos de la supersticin. Como afirmaba Althusser, el materialismo consiste en no contarse cuentos (ne pas se raconter des histoires). Es este un requisito indispensable de la libertad. Para ello, sin embargo, es necesario producir el conocimiento terico de la ilusin, es preciso conocer la ilusin por sus causas. Es lo que hizo Spinoza, pero tambin lo que hizo Marx en el Capital: pasar de las relaciones efectivas que son la esencia del capitalismo a sus formas fenomnicas y explicar estas ltimas como efecto necesario de las primeras. El antihumanismo terico, la crtica radical de las ilusiones morales y polticas, el reconocimiento de que todo poder se basa en una correlacin de fuerzas son, a mi juicio, elementos fundamentales de cualquier teora materialista de la historia y de cualquier tica materialista tanto individual como colectiva. Liberarse de la idea imaginaria del hombre es una exigencia de la libertad intelectual y prctica.

Sin embargo, el problema de la libertad que se conquista duramente por y con el conocimiento verdadero, es que nada la garantiza y un materialismo, aislado de todo compromiso poltico comunista y practicado en un entorno universitario y periodstico, como ocurri en el caso de Albiac, puede fcilmente degenerar en un cinismo misantrpico, en un pesimismo antropolgico, un libertinismo triste. No creo que el problema sea del spinozismo, ni de Althusser, quienes siempre combatieron toda forma de antropologa. El antihumanismo terico no es una misantropa reaccionaria y elitista, sino, por el contrario, un requisito terico indispensable para una prctica individual y colectiva libre de ilusiones ideolgicas.

Aunque ya has dado pistas en tus respuestas, permteme insistir sobre una nocin que has usado: cuando hablas de materialismo, de qu materialismo ests hablando? No contarse cuentos, de eso se trata? Aado adems, esa permanente lucha contra la abstraccin de la que hablas no es contradictoria con el proyecto de una Ethica -que no es slo una tica desde luego- demostrada, no es cualquier cosa la aspiracin, al modo o estilo de la geometra clsica?

Materialismo: recordaba Althusser en sus ltimas obras que el trmino no era muy feliz y que la contraposicin materialismo-idealismo era bastante menos clara de lo que parece. Existe en toda filosofa un elemento materialista que la despega de la ideologa y de lo imaginario: las filosofas, en general, procuran, al menos en parte, no contarse cuentos o no slo contarse cuentos, no adular al sujeto que interpelan de modo que pueda reconocerse en lo que dicen. Existe asimismo en las filosofas idealismo e ideologa, reconocimiento imaginario y no slo concepto.

Materialismo e idealismo existiran por lo tanto de manera tendencial en cada filosofa como los trminos de un insuperable conflicto. De ah que, a la hora de buscar una filosofa para el marxismo, Althusser procurase encontrar una nueva lnea de antagonismo que permitiese entender mejor el conflicto constitutivo de la filosofa: el principio de razn. Existen as filosofas que se fundan en el principio de razn y pretenden que es posible una explicacin racional de todo, un saber absoluto, y otras que se sitan, como podramos decir imitando el ttulo de Freud, ms all del principio de razn. Ms all del principio de razn se encuentran los materialistas clsicos como Demcrito, Epicuro o Lucrecio, Maquiavelo, Spinoza y Marx, pero tambin Martin Heidegger. Heidegger hizo en su escrito sobre el principio de razn una crtica de la contraposicin idealismo-materialismo, concebidos como las dos ramas de un pensamiento sometido al principio de razn. Frente al principio de razn est lo aleatorio, el clinamen de Lucrecio/Epicuro, la fortuna de Maquiavelo y las formas de causalidad estructural que se encuentran en Spinoza y Marx. Se constituye as un nuevo frente, en el que lo que est en juego es que la historia no se conciba como el despliegue de una esencia sino como el resultado aleatorio de un encuentro de elementos no ligados. Se trata de hacer compatible el materialismo histrico con la prctica de la poltica, con lo aleatorio de la coyuntura.

Y en cuanto a la lucha contra la abstraccin

En cuanto a la lucha contra la abstraccin, uno de los aspectos materialistas de la filosofa de Hegel es su rechazo de la abstraccin: ahora bien, la abstraccin para Hegel es lo concreto de la experiencia comn, el lenguaje de las verduleras. Frente a la abstraccin de la conciencia inmediata en la experiencia comn, est el concepto, que debe producirse a travs del duro trabajo de las mediaciones internas a la conciencia. Lo concreto no es lo inmediato, sino el resultado del paciente trabajo del concepto. En idntico sentido, el modelo constructivista euclidiano en que se basa la tica de Spinoza sirve para dos cosas: impedir el reconocimiento inmediato, el libre curso de la imaginacin que reconoce el sentido de los trminos Dios, substancia, alma etc. y, sobre todo, producir, construir a partir de la productividad de las nociones comunes, el concepto de lo concreto, la idea adecuada, lo concreto pensado. Existe, con todo una importante diferencia entre Hegel y Spinoza: para Spinoza la idea y lo ideado no se identifican nunca, no se integran nunca en una esencia comn superando sus diferencias a travs de la negacin. El crculo y la idea del crculo sern eternamente dos cosas distintas.

Djame que vindique el lenguaje de las verduleras y permteme tambin que, en el caso del crculo, seale que yo no estoy tan seguro que en este caso la cosa y su idea sean, eternamente o no, dos cosas distintas. Sea como sea, hablabas antes de antihumanismo terico como sinnimo de crtica radical de las ilusiones morales y polticas. No hay algn problema en el uso de ese trmino? Qu conseguimos usando la expresin antihumanismo? Liberarse de la idea imaginaria del hombre implica librarse de cualquier aproximacin al concepto hombre o ser humano? Se infiere tambin de ello la negacin, uso trminos althusserianos, del continente cientfico de la antropologa? Claude Lvi-Strauss fue un charlatn?

Quien tendra que justificarse a este respecto es el que afirma, no el que niega. Aparte de la evidencia imaginaria y de lo concreto ideolgico en que todos nos reconocemos, aparte tambin de la teora zoolgica o biolgica de lo que es la especie humana, la idea de hombre slo tiene un uso ideolgico dentro de los dispositivos modernos de gestin de la poblacin y en la economa poltica. En la teora, en la filosofa materialista o en la teora materialista de la historia ese concepto no tiene cabida. Para escribir el Capital, Marx tuvo que deshacerse de la evidencia ilusoria del hombre, sus necesidades y sus intereses, en la que se basa la economa poltica: concebir los individuos como portadores, vectores (Trger) de las relaciones sociales. Como le dijo Laplace a Napolen cuando este le pregunt por el lugar de Dios en su sistema de mecnica celeste, un marxista podra decir respecto del hombre: no he necesitado esa hiptesis.

En cuanto a que la antropologa sea un continente cientfico, esto es algo que no se puede atribuir a Althusser

No pretenda hacerlo. Usaba la terminologa que l us en alguna ocasin para referirse, por ejemplo, a la Historia, al continente historia segn su forma de decir.

La antropologa es un espacio intermedio entre el cuestionamiento sobre el hombre propio de las ciencias sociales y humanas y la historia materialista o cientfica. Lvi-Strauss no es un charlatn, pero tampoco es un humanista terico, por mucho que hable de antropologa. Su objeto, a pesar de ciertas ambigedades, no es el hombre.

Ese compromiso poltico comunista del que tambin hablabas antes, qu significa hoy para ti? En qu consiste el comunismo del siglo XXI en tu opinin?

El comunismo en el siglo XXI creo que es idntico en lo esencial al comunismo en el siglo XIX tal como lo vea Marx. A lo que no es idntico es a una aspiracin socialista. El socialismo, al igual que la dictadura del proletariado slo puede ser una mediacin evanescente del comunismo, un momento de transicin inestable entre capitalismo y comunismo en el que se dan todas las condiciones de inexistencia (Althusser, Spinoza) del comunismo. Perseverar en el socialismo conduce al error y al horror de Stalin, quien, a diferencia de Marx y de Lenin, considera que existe un modo de produccin socialista. Un modo de produccin socialista es, en trminos de Althusser, algo as como un logaritmo amarillo, una contradiccin en los trminos. Histricamente lo nico que represent el socialismo fue la pesadilla ya prevista por Marx en el libro III del Capital de un capitalismo sin capitalistas, donde el Estado reproduce policialmente las relaciones sociales basadas en el trabajo abstracto y en el valor, sin que exista un mercado autnomo.

Naturalmente, el comunismo es otra cosa: la libre produccin de los comunes, sin Estado, sin clases, sin mercado y sin derecho. El capitalismo de hoy ya ha descubierto las virtualidades de la libre asociacin de trabajadores libres y las parasita y explota. La estrategia comunista tiene hoy por finalidad liberar esas relaciones sociales y esos comunes productivos ya comunistas.

Si mi memoria ha acuado bien esta moneda, creo que fue Althusser en sus Elementos de autocrtica, un texto de principios o mediados de los setenta, quien seal que la ausencia del legado de Spinoza en las aproximaciones y desarrollos de la obra marxiana era uno de los puntos dbiles de la tradicin. Es as en tu opinin? Qu pueda aportar la lectura de Spinoza a la interpretacin de Marx?

Althusser busc en Spinoza la filosofa de Marx. Esa filosofa que subyace al Capital, pero que Marx jams lleg a formular. Una lectura spinozista del Capital aleja numerosas tentaciones: 1. en primer lugar la de una interpretacin dialctica de la historia, que concibe, a la manera de Hegel, el acontecer y los cambios histricos como despliegue de una esencia en la que estos cambios estn preinscritos; 2. en segundo lugar, permite fundar tericamente la tesis de Marx de que ningn concepto terico tiene carcter ahistrico: toda realidad es una esencia singular que depende de unas condiciones de existencia (sobre)determinadas. Una perspectiva spinozista nos permite, por ejemplo, reconocer que, para Marx, a diferencia de lo que ocurre en la economa poltica, no existe el trabajo ni el valor en general, sino que estas categoras deben necesariamente integrarse en un modo de produccin y en las condiciones de existencia reales de este modo de produccin. Frente a la dialctica, por lo tanto, lo que propone una lectura spinozista de Marx es una explicacin de lo plural y lo complejo por y en lo plural y lo complejo.

Por tanto, en tu opinin, el legado dialctico-hegeliano en la obra de Marx no tiene ninguna interpretacin que permita frutos poltico-tericos? La dialctica, si me permites la broma analtica, sera un cuento, uno de los cuentos que no debera narrar un materialista que se precie de serlo.

S, al igual que cualquier pensamiento teleolgico, pues la dialctica, como bien explica Hegel, es una teodicea. No hay materialismo dialctico: es otro logaritmo amarillo.

Hablando de la tradicin marxista y de aquellos aos. Queda algo de inters en la obra de autores como Althusser, Rancire, Dominique Lecourt, Balibar, etc? Hay ah jugo sustantivo que exprimir?

Depende para quien. Si de lo que se trata es de defender un proyecto terico o poltico moderno, esto es, adaptado a la hegemona definitiva del capital, en estos autores poco hay que exprimir. Con Althusser, por ejemplo es imposible hacer una defensa del Estado de derecho como las que hoy estn de moda en ciertos sectores de la izquierda: para Althusser -como para Marx-, el concepto clave de la teora marxista es el de dictadura del proletariado. Con Rancire tambin es difcil defender las democracias actuales que, para l constituyen prototipos del rgimen policial, de aquel que gestiona el reparto de lugares sociales entre los distintos grupos, sin preocuparse de la existencia de ese grupo sin lugar, de esa clase sin clase que Marx llamaba proletariado.

Hablas, sin embargo de autores muy distintos entre s. Althusser sigue siendo la gran referencia terica de un marxismo que opta por un materialismo sin concesiones, integrado en la nica tradicin materialista, la de Demcrito, Epicuro, Lucrecio, Maquiavelo, Spinoza, Marx, etc. Rancire se sita en otro plano y en alguna medida, lo que intenta recuperar son las tradiciones polticas del movimiento obrero real frente al marxismo teoricista, por un lado, y frente a los aparatos de representacin de la clase obrera. Rancire critic muy duramente a Althusser en su libro La leccin de Althusser, pero hay una importante dosis de malentendido entre los dos; Althusser, en sus escritos de mediados de los aos 70 acepta explcitamente muchas de las crticas de Rancire. De Rancire, son por otra parte indispensables sus reflexiones sobre la democracia como poder de la parte sin parte, del sector del pueblo que queda fuera del reparto policial de las posiciones sociales. Mal que le pese, lo que llama Rancire democracia coincide en lo esencial con lo que Marx denominara dictadura del proletariado. Las reflexiones de Balibar sobre la ciudadana no carecen de inters, aunque cada vez se orienta ms hacia una concepcin neutralista del Estado capitalista, que lo integra ms en la tradicin republicana francesa -en su versin radical- que en el marxismo. Con todo, la aportacin de Balibar al estudio del Spinoza poltico es sumamente valiosa. En cuanto a Lecourt, considero que sus trabajos de epistemologa siguen teniendo gran inters. Tampoco hay que olvidar los trabajos de Macherey sobre Spinoza y su seminario an en curso en Lille sobre la filosofa en presente.

Tengo algunas preguntas sobre lo que acabas de sealar. La primera est relacionada la nocin dictadura del proletariado. Me permites que prosigamos la entrevista hablando de ello?

De acuerdo, como t veas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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