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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2011

Venezuela: Un Polo para descongelar la Revolucin

Aram Aharonian
Rebelin


Al iniciar el duodcimo ao de gobierno, el 54,7 por ciento de los venezolanos aprueba la gestin del presidente Hugo Chvez, cifra que representa un incremento de 17 puntos en comparacin con el 2010, cuando en Venezuela se registr una crisis de energa elctrica producto entre otras causas- de una intensa sequa.

Esta alza del respaldo popular est vinculada sin duda con el manejo de la situacin de los damnificados por las lluvias registradas a finales de diciembre de 2010, las cuales afectaron a uno de cada tres venezolanos.

Yo recib una Venezuela quebrada en pedazos y en el suelo, hoy no es que estemos en el nivel ptimo, pero cmo ha cambiando para bien. Yo recuerdo que en los aos 80 se dispar el consumo de perrarina (alimento para perros), la desnutricin campeaba, reinaba el desempleo, faltaba la salud, ir a un mdico era un lujo, la gente haca cola en el hospital militar, record el mandatario.

Hay dos lneas de accin en la oposicin, dos estrategias que aunque parezcan enfrentadas, tambien pueden ser complementarias. Una, acrecentar el trabajo poltico de estilo ciudadano, con epicentro en los medios de comunicacin y los debates en la Asamblea Nacional; la otra el plan conspirador desestabilizador que adelanta desde hace ya una dcada.

En este estilo ciudadano cabe la utilizacin de organizaciones fantasmas, disfrazadas de ONGs con fuerte apoyo financiero externo, como las llamadas asambleas de ciudadanos, organizaciones seudo-juveniles como la JAVU, para dar a sus operaciones cierto tinte independiente y popular (el ya remanido estilo de las llamadas revoluciones de colores en la Europa oriental)

La estrategia apunta a lanzar acciones que parezcan despojadas de ideologa y de tinte poltico, coordinadas con agrupaciones de clase media -y tambin de zonas populares como Petare-, que muestran una decisin de transitar tambin el trabajo poltico, desligndole a priori- de los partidos polticos de oposicin, que se abstienen de opinar sobre estas manifestaciones ciudadanas.

Pero hay ms escenarios en el trabajo del enemigo.Por un lado, en la senda del chavismo sin Chvez, con cuadros castrenses y del propio PSUV, alentando el posible surgimiento de candidatos; por otro el trabajo con las bases alentando y capitalizando protestas (a veces justas) y trabando la puesta en marcha de proyectos y planes anunciados desde el Ejecutivo desde dentro mismo de la estructura burocrtica oficial.

Pero tambin en la labor interna de alentar propuestas neoliberales para los problemas econmicos, financieros y de planificacin del Estado, impidiendo, en los hechos, el avance de la praxis socialista.

Mientras tanto, los partidos, por ahora, siguen deshojando la margarita sobre candidato que enfrentar a Hugo Chvez en las presidenciales del ao prximo (nadie espera otro candidato desde el bolivarianismo) y la decisin sobre si habr seleccin interna y quin las organizar. Lo nico que sigue uniendo a la oposicin, a falta de ideas y programas, sigue siendo Chvez. Hoy, menos del 40% de los venezolanos piensa que la oposicin est preparada para gobernar.

Obviamente, de ganar la derecha las elecciones de 2012, el paso atrs de Venezuela ser grande: se privatizara la industria de los hidrocarburos, la educacin, la seguridad social, la salud y se clausuraran los grandes programas sociales del gobierno actual.


Disfuncin dialgica

Las encuestas coinciden en que la mayora de los venezolanos espera que la Asamblea Nacional sea el espacio de debate para la solucin de los problemas relacionados con la vivienda, la seguridad, el desempleo, la inflacin, los servicios pblicos y la vialidad.

Los venezolanos suean con una pizca de pragmatismo, que permita que autoridades y lderes (o referentes) opositores sostengan un dilogo de altura para buscar soluciones a los problemas ciudadanos y nacionales, ms all de las diferencias ideolgicas.

El ex-vicepresidente Jos Vicente Rancel indic que La polarizacin en poltica es insustituible. Pero hay una polarizacin negativa, fundada en el odio y en el desprecio hacia el otro, y hay otra que tiene un signo ideolgico, principista, que proviene de la confrontacin de las ideas. Rangel exhort a convertir esa polarizacin maligna, prfida, que nos hace ver, no como adversarios sino como enemigos, en una polarizacin positiva: confrontemos, pero sin llegar a la violencia o a la negacin de la convivencia civilizada.

Nuevamente y casi a coro, Washington y la oposicin venezolana ponen el grito en el cielo porque Chvez estara pasando del autocratismo a la dictadura desembozada. Hace una dcada que vaticinan hechos que nunca se concretan. En Venezuela hay absoluta libertad de expresin, no hay presos polticos y el magnicidio es demandado explcitamente por los medios opositores sin ninguna consecuencia para ellos. No hay libertad de expresin: hay libertinaje de expresin.

El intelectual Luis Britto Garca recuerda que la oposicin tiene un aparato meditico que rene el 90% del poder comunicacional del pas, desde donde lanza eptetos denigrantes contra la mayora del pueblo venezolano -como monos, chusma, hordas, bi-dentes y otros adjetivos de discriminacin tnica y social, prohibidos no slo por la Constitucin sino por la decencia. La sicloga social Maritza Montero recolect ms de 300 eptetos denigrantes dirigidos usualmente por la oposicin a los bolivarianos, y algo as como centenar y medio de eptetos dirigidos por chavistas a los opositores.

Hoy la estrategia del gobierno apunta a recuperar la clase media: al mejorar las condiciones de vida de la mayora de venezolanos que antes estaban en la pobreza; se est creando una nueva clase media, que se ha beneficiado con la eliminacin de los crditos indexados y las estafas inmobiliarias que privaban de vivienda a centenares de miles de familias, con la posibilidad de adquirir automviles a precios solidarios, con la sextuplicacin de la matrcula universitaria.


Cartelizacin meditica

Convertir al partido en un poderoso medio de propaganda y comunicacin es uno de los aspectos ms importantes de las lneas estratgicas de accin poltica del PSUV. El gobierno no ha logrado disear, y menos an ejecutar, una poltica comunicacional eficaz, proactiva y sistemtica. El gobierno ha sido deficiente consuetudinariamente, y tampoco el partido ha hecho propuestas serias, factibles y coherentes al respecto ni tiene estructuras de debate y anlisis ideolgico-comunicacional.

Tras fracasar en los diferentes intentos para forzar la salida antidemocrtica de Hugo Chvez del poder, los antibolivarianos perfeccionaron la estrategia, a travs de la agresin, pero de manera indirecta y menos perceptible.

Hay una oposicin ms sutil, que ya no juega al golpe o el magnicidio ni a las acciones violentas, pero s juega a horadar dentro de una estrategia seudo democrtica, fundamentalmente comunicacional en contra del gobierno, afirma la sociloga Maryclen Stelling, coordinadora del Observatorio de Medios de Venezuela.

En los ltimos dos aos la cartelizacin de los medios de comunicacin, que habamos sealado en el golpe de 2002, se ha profundizado. Las primeras planas de la prensa escrita y los medios audiovisuales emprenden acciones subjetivas y menos visibles, que se reflejan en la creacin y difusin de discursos cargados de mitos sobre las consecuencias del actual proceso poltico.

Se trata de banalizar, de editorializar, de volver la noticias un espectculo, desarrollando la tcnica de atacar permanentemente al gobierno, negando los logros del proceso, deslegitimando las acciones del Ejecutivo, generando miedo alrededor del coco del comunismo.

Stelling indica que los medios de comunicacin privados afianzan el temor entre los ciudadanos. Por ejemplo, El Universal presenta informaciones como: Chvez tuvo dinero pero incumpli sus promesas, Acusan al gobierno de poner la torta o Ley de Emergencia facilita la expropiacin de inmuebles.

Detalla que la prensa se logr colar como un espacio indispensable para la confrontacin de la gestin de gobierno y hay una ausencia de informacin amplia, oportuna y balanceada, que le permita a la poblacin una orientacin para la toma consciente de sus decisiones polticas.

Y tambin hay una carencia de ideas, planes y polticas oficiales en lo que a comunicacin se refiere.

 

Organizando el Pepe

Chvez viene de exponer las lneas estratgicas de accin poltica hacia el 2012 (pareciera que se vive siempre con la meta de unas elecciones). La primera de ellas plantea pasar de la cultura poltica capitalista a la militancia socialista, donde indica que Los resultados (del 26S) pusieron en evidencia algunas fallas en el funcionamiento del PSUV y su vinculacin con la base social de apoyo a la Revolucin.

Entre las posibles causas de esta situacin, podemos verificar, en mayor o menor medida, algunas actitudes o desviaciones caractersticas de los partidos tradicionales, tales como el burocratismo, el oportunismo, el sectarismo, el nepotismo y el gradual alejamiento de la base social bolivariana, resultantes de la persistencia de la cultura capitalista en el seno de la sociedad. Esta cultura es reproducida a lo interno del Partido, indica el lder bolivariano.

Chvez, seala que se construye ms all de los partidos, con los movimientos sociales. Por tanto, el Polo Patritico debe ser un espacio privilegiado para la rendicin de cuentas de los funcionarios pblicos, para el desarrollo del pueblo legislador y la conformacin de la corresponsabilidad entre los elegidos y los electores.

Sobre todo desde la frustracin de septiembre, las bases bolivarianas piden, reclaman y exigen recuperar la conexin con el pueblo, lo que pasa por democratizar el PSUV. No hay reunin, a lo largo y ancho del pas, donde no se debata el tema y la necesidad de la participacin popular protagnica en la discusin de los problemas y en la solucin de los mismos, adems de la necesaria eleccin socialista de cuadros y candidatos por las bases.

Ms all de la ineficacia, ineficiencia y muchas veces corrupcin de funcionarios, la pregunta que surge es por qu se repiten ministros (en la misma o en otra cartera) que ya han demostrado fehacientemente su fracaso en la ltima dcada.

Es ms, algunos de los ministros abandonarn sus cargos para dedicarse desde ya a consolidar (en algunos casos crear) liderazgos en distintos estados, con el fin de recuperar sus gobiernos para el bolivarianismo.

Hasta ahora se han repetido comicios de la cultura poltica capitalista, cuando se espera que la dirigencia surja de los debates y del trabajo con las bases, con cuadros que se destaquen por su capacidad ideolgica, su entrega al trabajo poltico y su compromiso revolucionario.

Chvez alienta enfrentar la cultura capitalista, favoreciendo el contacto directo con el pueblo, interpelndolo, pero sobretodo dejndose interpelar por l. Hay muchos, alrededor del poder, que no lo escuchan. O prefieren no hacerlo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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