Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-02-2011

La crisis poltica en la repblica rabe de Egipto

Alejandro Torres Rivera
Rebelin


Dice el periodista Jeff Cohen en un artculo publicado para Truthout el pasado 29 de enero de 2011, que durante los ltimos aos de su vida, el Doctor Martin Luther King, Jr. fue interrogado en torno a las intervenciones militares de Estados Unidos contra los movimientos progresistas en los pases del Tercer Mundo, a lo que respondi con la siguente cita de John F. Kennedy: Aquellos que hacen imposible las revoluciones pacficas harn las revoluciones violentas inevitables. As las cosas, razona Cohen, aquellos que impiden en los pases musulmanes las revoluciones seculares, sern los responsables de hacer las revoluciones islmicas inevitables. Fidel Castro en algn momento, refirindose a la poca en que se puso de moda acusar a la Revolucin Cubana de exportar la Revolucin, seal con toda razn que las revoluciones sociales no pueden fabricarse, ni cuando se desatan son capaces de contenerse. La actual situacin poltica en el mundo rabe es una vez ms testigo de la correccin de estas premisas.

El periodista argentino Atilio Born comenta, que en la mejor tradicin marxistade hecho, la expresin se le atribuye por algunos a Lenin ms que a Marxpara que se produzca una situacin revolucionaria tiene que existir el hecho de que los de arriba ya no puedan mandar y los de abajo no se dejen dominar. Las recientes protestas populares en Egipto contra el corrupto gobierno encabezado en las pasadas tres dcadas por Hosni Mubarak anticipan el final del podero de este gobernante, sumiso por dems, a los intereses de Estados Unidos e Israel en la regin del Medio Oriente.

La Repblica rabe de Egipto, constituye geogrficamente hablando un pas localizado en el norte del Continente de frica, a pesar de que la Pennsula del Sina, ubicada dentro de su territorio nacional, se encuentra situada en Asia. Con una extensin geogrfica de ms de un milln de kilmetros cuadrados, Egipto alberga una de las poblaciones mayores de frica con 83 millones de ciudadanos, en su mayora musulmanes. Habiendo obtenido su independencia de manos de Inglaterra el 26 de agosto de 1936, no fue sino hasta el 1952 cuando mediante un Golpe de Estado encabezado por el coronel Gamal Abder Nasser que derroc al protegido de Inglaterra, el Rey Faruk I, impulsa el movimiento que le llevar eventualmente a la presidencia del pas. La decisin de Nasser de nacionalizar el Canal de Suez, llev a la intervencin militar contra Egipto encabezada por Inglaterra, Francia y Estados Unidos con el apoyo de Israel en 1956. La defensa encabezada por Nasser de la soberana egipcia sobre su pas, elev la estatura poltica de Nasser ante el mundo rabe, formndose eventualmente un estado poltico integrado entre Egipto y Siria, que pas a llamarse Repblica rabe Unida. Fue tambin Nasser figura clave en el surgimiento del Movimiento de los Pases No Alineados.

Durante la Guerra de los Seis Das librada por Israel contra sus vecinos rabes, Egipto perdi el territorio de la Pennsula del Sina y de la Franja de Gaza. Tras la Guerra del Yom Kippur de 1973 con Israel, ya fallecido Nasser, su sucesor en la Presidencia del pas, Anwar el-Sadat, recuper el territorio perdido en la Guerra no sin antes comprometerse con Israel en un Acuerdo de Paz, que incluy el reconocimiento del Estado de Israel por parte de Egipto. Estos acuerdos, mejor conocidos como los Acuerdos de Camp David, fueron suscritos en Estados Unidos en 1978. Repudiado por la mayora del resto del mundo rabe, Sadat fue asesinado en 1981 durante un desfile militar por activistas musulmanes. Desde entonces, Mubarak quien le sucedi en la Presidencia, ha gobernado Egipto.

Israel y Egipto, junto con Arabia Saudita, han sido los tres pases que mayor beneficio han obtenido de la ayuda militar estadounidense en la regin, particularmente a cambio de sus lealtades y defensa de los intereses imperialistas de Estados Unidos. Parte importante de permanencia de Mubarak en el poder se ha debido a la frrea conduccin de su gobierno, donde a pesar de que su constitucin poltica define al pas como un repblica unitaria y presidencialista con elecciones cada seis aos, la realidad es que el gobierno se ha sostenido en las pasadas dcadas por la represin contra los opositores y la mano dura contra corrientes musulmanas fundamentalistas que propugnan por la creacin de un estado teocrtico.

El principal grupo de oposicin e Egipto los constituyen los Hermanos Musulmanes, organizacin que ha tenido gran prominencia en el desarrollo de los actuales sucesos que han puesto en jaque el gobierno de Mubarak. Los pronunciamientos hechos por los Hermanos Musulmanes postulan el rechazo de toda va de negociacin que posibilite el mantenimiento del llamados mubarakarismo, es decir, un futuro gobierno encabezado por otros polticos pero que represente una extensin del gobierno de Mubarak; es decir, ms de lo mismo. As, en el contexto de lo que ya ha venido a llamarse por algunos como la Intifada egipcia, cinco demandas cruciales han sido formuladas por los Hermanos Musulmanes: a) la abolicin del Estado de Emergencia, vigente desde 1981 y que en mayo de 2010 se renov. Mediante en mismo, el gobierno de Mubarak ha legitimado la represin y la persecucin de sus opositores, particularmente a los Hermanos Musulmanes, y la ilegalizacin de su partido; b) la disolucin del Parlamento y la convocatoria a nuevas elecciones justas y transparentes; c) reformas electorales en la Ley Electoral vigente de manera que se democratice el proceso electoral en el pas; d) la realizacin de nuevas elecciones presidenciales a base de las reformas propuestas en la Ley Electoral; e) la destitucin del actual gobierno y la formacin de un nuevo gobierno que responda a las demandas de cambio formuladas.

Los Hermanos Musulmanes, organizacin fundada por Hasan al-Banna en 1928, que en su origen era ms bien de corte religioso y que en un momento dado form parte de las fuerzas que apoyaron el Golpe de Estado contra el Rey Faruk I, no es hoy aquella organizacin fundamentalista islmica de la dcada de los setenta que promova la Guerra Santa o Jihad Islmico. De acuerdo con Carrie Rosefky Wickham, en su artculo publicado en la Revista Foreign Affairs el pasado 3 de febrero de 2011 bajo el ttulo The Muslim Brotherhood after Mubarak, habiendo esta organizacin renunciado a la lucha armada como lnea estratgica o mtodo fundamental de lucha en 1972, desde 1984 ha venido vinculndose ms de lleno con el proceso poltico, primero influenciando en la eleccin de candidatos en las juntas de directores de organizaciones profesionales, sindicatos y diputados, para a partir de 1990 tomar el discurso de las reformas polticas internas para as a partir de 1996 plantearse disputar el poder poltico en Egipto.

Mientras Estados Unidos ha ido movindose con relativa cautela, desde unas posiciones iniciales de apoyo al gobierno de Mubarak a otras donde incluso ha considerado solicitar su dimisin y convocatoria a elecciones anticipadas, Israel que aboga por la perpetuacin del gobierno de Mubarak, quienes formulan la poltica exterior de Israel discuten otro curso a seguir. As por ejemplo, de acuerdo con Yossi Klein Halevi, en su reciente artculo publicado el 1 de febrero de 2011 por la Revista Foreign Affairs bajo el ttulo Israel Neighborhood Watch: Egipts Upheaval Means that Palestine Must Wait, existe en estos momentos la preocupacin por que la situacin en Egipto se mueva por la va pacfica como lo ha hecho el Partido de la Justicia y el Desarrollo en Turqua, donde si bien el Estado contina siendo uno secular y no islmico, cada vez se mueve en direccin ms cercana a esta ltima modalidad, o como ocurri en Irn con un proceso violento hacia la construccin de una Repblica Islmica. Ms an, Klein Halevi opina que los sucesos en Egipto traern tambin importantes consecuencias desde el punto de vista de la propuesta creacin de un Estado palestino independiente. As las cosas, indica, el drama egipcio llevar a un reforzamiento de Israel en sus fronteras endureciendo sus demandas ante la creacin de un Estado palestino, que incluir la demanda de una Estado palestino desmilitarizado, el reconocimiento del derecho de Israel a responder con la fuerza a ataques terroristas y el reconocimiento de la militarizacin por parte de Israel a lo largo de la cuenca del Ro Jordn.

A tono con lo anterior, el Primer Ministro de Israel Benjamn Netanyahu, ha expresado lo siguiente: La base de nuestra estabilidad, nuestro futuro, y para mantener la paz o extenderla, particularmente en tiempos de inestabilidad, la base yace en reforzar el poder de Israel.

La respuesta de Mubarak a la situacin no ha sido la ms brillante. Por el contrario, ha aumentado la suspicacia sobre sus verdaderas intenciones, primero al pretender colocar como su sucesor en el gobierno a su hijo Gamal; segundo, el anuncio su intencin de no correr en los comicios pautados para el mes de septiembre, mientras simultneamente nombra Vicepresidente a su mano derecha Omar Suleiman, otro protegido de Estados Unidos y Director de la Inteligencia Militar, como alegada clave en la transicin; y tercero, su vacilacin ante las demandas de la comunidad europea de dimisin inmediata y convocatoria a nuevas elecciones.

Las protestas populares en Egipto, mayormente en centros urbanos donde reside la mitad de su poblacin, ya supera movilizaciones continuas de las cuales participan cada da centenares de miles de personas alcanzando una de las ms recientes, la celebrada en la Plaza Tahrir de El Cairo, ms de un milln de personas.

Los efectos de las protestas en Egipto han impactado la realidad de los movimientos populares en otros pases como Jordania, donde el Rey Abdullah destituy su gobierno y design nuevo un primer ministro, as como en Yemn y Sudn. Este movimiento, adems, debemos tambin examinarlo dentro de los recientes acontecimientos en Tnez y el proceso en curso de formacin de nuevo gobierno en el Lbano encabezado por Hezbollah.

El comportamiento demostrado hasta ahora por las Fuerzas Armadas en Egipto tambin refleja una postura vacilante. Si bien es necesario reconocer que han sido cautelosos en no reprimir abiertamente a la poblacin, de otro lado, an no han dado el paso decisivo en colocarse de parte de ste frente al poder poltico del Estado. Hacia dnde se muevan finalmente los militares ser determinante el futuro del drama poltico egipcio. Ms que un desenlace revolucionario armado que modifique la estructura econmica, poltica y social en Egipto, deberemos estar viendo, al menos en el futuro previsible, cambios que amplen los espacios de lucha poltica y social en Egipto, la democratizacin de su estructura representativa y por qu no algunas transformaciones sociales de importancia. Cunto pueda profundizarse los cambios por venir depender en ltima de factores internos y externos que an resulta muy prematuro anticipar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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