Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-02-2011

Egipto
Pan, mentiras y dignidad

Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


As pues, Omar Jeque al-Tortura Suleimn ha advertido de que la nica alternativa al dilogo con la oposicin es un golpe de Estado. El hombre clave, de suaves maneras, de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos en las entregas extraordinarias a Egipto, ungido ahora por Washington como conductor de la transicin ordenada, es posible que est ms versado en descargas elctricas que en onanismo; de otra forma se habra dado cuenta que una dictadura militar que se derroca a s misma slo puede acabar siendo una dictadura militar.

Sin embargo, quiz fuera eso exactamente lo que l quera decir. Suleimn dijo que las protestas son muy peligrosas, queriendo implicar, no muy sutilmente, la interferencia de agendas ocultas por parte de periodistas extranjeros; de una coalicin subversiva de EEUU, Israel, Hamas, Hibollah, Irn y Al Yasira; de los Hermanos Musulmanes; y de todo lo anterior junto y revuelto (y todo debidamente evocado por el rgimen).

A Osama Saraya, editor-jefe del pro-gubernamental peridico Al-Ahram , que estaba all presente cuando Suleimn musit sus siniestras advertencias, se le asegur que no slo se refera a un golpe militar, sino tambin a un golpe de Estado islamista.

La reaccin de la calle no se hizo esperar. La sentada frente al Parlamento un segundo frente adems del de la Plaza Tahrir- es ahora permanente, miles de manifestantes han obligado ya al elemento de la junta militar convertido ahora en Primer Ministro, Ahmed Shafiq, a trasladar al Ministerio de Aviacin Civil al otro lado de El Cairo. Recapitulemos: la actual junta militar en el poder est compuesta por Suleimn, Shafiq, el Mariscal de Campo Mohammed Hussein Tantawi (Ministro de Defensa desde hace ya veinte aos) y el Teniente General Sami Annan (el jefe del ejrcito).

Y qu ocurre con los miles de trabajadores que protestan frente al Ministerio del Petrleo? El bloguero Osma El-Hamalawy da en el clavo cuando dice: la clase trabajadora ha entrado oficialmente en la batalla.

Por su parte, los Hermanos Musulmanes estn dando al rgimen un plazo de una semana para cumplir las demandas populares. El movimiento de jvenes del 6 de abril, en un correo electrnico a todos sus miembros en su pgina de Facebook, les record que no habr conversaciones con el rgimen hasta que no se marche el Presidente Mubarak. Y que slo despus se entrara en materia: reformas claves constitucionales en derechos civiles, libertad poltica e independencia judicial; y nuevas e importantes polticas econmicas para combatir la pobreza, el desempleo, la injusticia social y la monstruosa corrupcin.

En cuanto al dilogo del Jeque al-Tortura con la oposicin, la calle, as como la rama de la oposicin ms institucionalizada, lo valora en lo que es: un espejismo. No importa que los ataques se estn extendiendo como un fuego descontrolado; los empleados de los medios de comunicacin estn abandonando el barco; los recin designados para los distintos gabinetes estn dimitiendo; el rgimen est intentando todos los trucos a su alcance, desde enjuiciar a ex ministros hasta ofrecer un 15% de aumento en los salarios, pero las protestas en la calle son cada vez mayores.

Diaa Rashwan, del autodenominado Consejo de Sabios, dice que las negociaciones estn muertas: La estrategia del rgimen ha consistido en jugar para ganar tiempo y dilatar las cosas Realmente, no quieren hablar con nadie. Al principio de esta semana estaban convencidos de que las protestas iban a desaparecer.

Mientras tanto, alrededor del Potomac

Eso es lo que consigues cuando el caballo al que has apostado es adicto a la tortura. Los actores del poder en Washington, sus dedicados cortesanos imperiales, sus hordas de aduladores en los medios con su trajes malos, todos estn absolutamente atnitos.

Muy pocos, si es que haba alguno, y muy dispersos, alrededor de esta descontrolada tierra de apparatchik , acogedora, acomodada, con tecnologas punta, podan siquiera imaginar que se les iba a enfrentar una revolucin de la calle no violenta, no sectaria, no islamista, no ideolgica, no jerarquizada y dirigida por ciudadanos decentes comunes y corrientes del Santo Corn!, nada menos que de un estado clientelista rabe.

No hay un ejrcito (decrpito) al que combatir, o con el que llegar a un cnico acuerdo (aunque siempre se puede comprar al Jefe al-Tortura y a sus cohortes militares, pero ellos no son el enemigo; ellos son nuestros caballos). Dnde estaban Ho Chi Minh, el Che Guevara, Ruhollah Jomeini, Saddam Hussein, Osama bin Laden, cuando les necesitbais?

No hay nadie a quien demonizar, no podis decir aquello de o con nosotros o contra nosotros, no hay territorio que bombardear con conmocin y pavor. A menos que consideris que el enemigo son los grupos de jvenes (y no los hombres sabios) que encabezan la revolucin, y que el domingo formaron una coalicin denominada Liderazgo Unificado de Jvenes de la Revolucin de la Ira. Guau , eso suena a comunista!, estarn susurrando muchos en Langley.

El enemigo son los jvenes egipcios los chicos del Movimiento de Jvenes del 6 de Abril, el Grupo por la Libertad y la Justicia, la Campaa Popular de Apoyo a [Mohamed] El Baradei, el Partido del Frente Democrtico, y oh , alerta terrorista!, los Hermanos Musulmanes. Todo eso conforma un liderazgo combinado de 14 jvenes de veintitantos a treinta y pocos aos. Es un mundo ideal para el nosotros contra ellos, un equipo brillante de fuerzas especiales o, ms rentablemente, un Reaper- de aviones no tripulados que podra arrojar algo de realpolitik en sus crneos.

Cmo derrocar a Mubarak cuando los 325.000 matones/informantes en la seguridad central y los 60.000 soldados de la Guardia Nacional estn bajo su Ministerio del Interior? Y cmo mantener la dictadura militar en su lugar, los mismos militares que se enriquecieron gracias al mubarakismo ? Cmo hacerles aceptar algunas concesiones electorales simblicas para apaciguar y desmovilizar la revolucin en la calle? Y cmo hacer que todo esto sea creble, con la clase trabajadora ahora metida en el ajo, para que una masa de soldados reclutados pobres y rurales no empiecen tambin a entretenerse con ideas revolucionarias? (y no estamos siquiera mencionando el campo, donde viven el 57% de los egipcios, y el 40% con menos de 2 dlares al da).

No es de extraar que Washington tenga miedo. No puede solicitar incrementos infectados de aviones no tripulados.

Mientras tanto, los otros pilares dictatoriales de la estabilidad en el Oriente Medio rutinariamente descritos por los aduladores imperiales como moderados- estn an ms aterrados. El Rey Abdullah de Jordania est exigiendo una transicin tranquila y pacfica, como si el Jeque al-Tortura y su panda fueran personajes de Disney. El bastin de la ilustracin, la Casa de Saud, al menos mostr su autntico rostro, advirtiendo a Washington de que una salida apresurada de Mubarak podra socavar los intereses estadounidenses, como si se temieran: que vamos los siguientes.

Pan y tortura

Bajo las tres dcadas de Mubarak, Egipto sigui siendo pobre, en el puesto 116 del mundo en el PIB per capita. Es de justicia decir que ltimamente se ha empobrecido an ms gracias a Wall Street.

El maz subi un 92% en un ao, el trigo un 80%, con el usual efecto llamada en el coste del pan, carne y productos lcteos. La Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin ha mostrado que los precios globales de los alimentos han alcanzado niveles de record, incluso ms altos que durante la crisis alimentara de 2007/2008. La inflacin alimentaria se extiende ahora por todo el mundo, no slo en Egipto (donde ms de la mitad de los ingresos medios va a parar en comida; la inflacin del precio de los alimentos en Egipto se ha situado ya en un enorme 17% al ao).

Pero el punto clave absoluto en todo esto no es la creciente demanda de gigantes emergentes como China y la India; ni los recortes en los subsidios alimentarios; ni los estados que utilizan ms biofuel a partir del maz, o en las sequas y las pobres cosechas en Rusia, Australia, Argentina, o la prxima en China. Todos estos son factores. Pero pedir a los manifestantes que recen para que llueva en China es un golpe bajo. El factor crucial absoluto es la especulacin propia de casino de los bancos inversores en materias primas alimentarias.

Resumindolo todo: por mucho que la burbuja de las hipotecas aumentara exponencialmente la riqueza de los muy ricos banqueros globales (dejando a millones sin hogar), la burbuja alimentaria funciona del mismo modo (y est arrojando a decenas de millones a morir de hambre), sin que se vislumbre final alguno.

Eso es consecuencia directa de la desregularizacin operada por el Acta de Modernizacin de Futuros sobre Mercancas de 2000, aprobada por la administracin Bill Clinton, y el advenimiento de oscuros mercados desregulados de futuros sobre mercancas, como el Intercontinental Exchange en Londres, inventado por Wall Street, los bancos inversores europeos y sectores de las Grandes del Petrleo.

Robert Alvarez, un importante experto del Institute for Policy Studies, seala lo que el administrador de fondos de cobertura Michael McMasters dijo en un panel del Senado de EEUU en 2008: Esto equivale a una forma de acaparamiento electrnico e incrementa en muy gran medida el efecto inflacionario del mercado. Significa, literalmente, el hambre para millones de pobres en el mundo.

Masters ha estimado que en los intercambios estadounidenses, el 64% de todos los contratos del trigo eran pura especulacin. Es probable que el porcentaje sea ms alto ahora. Esto es lo que George Soros describi como acaparar secretamente alimentos durante una crisis de hambre para conseguir beneficios incrementando los precios.

Despus viene Goldman Sachs y su fondo de ndices de materias primas, ms la artificialmente creada demanda shock, en la que esencialmente se inventa una demanda artificial para comprar trigo y despus se establece el precio. A quin le preocupa la gente hambrienta en los pases del Norte de frica cuando pueden hacerse miles de millones de dlares fciles? Y la burbuja seguir. Y Egipto continuar sufriendo por tal motivo.

Hablemos de sufrimiento. Los acreedores de la comunidad internacional estn ya esperando como una manada de buitres a recoger la pasta. Egipto debe 17.600 millones de euros a Francia; 10.700 millones al Reino Unido; 6.300 millones a Italia; 5.350 millones a Estados Unidos y 2.400 millones a Alemania. El buitre-jefe del Fondo Monetario Internacional est preparando ms ajustes estructurales.

La misma comunidad internacional est ya ocupada desviando los flujos tursticos a Egipto (55% de las divisas del pas) a otros destinos en frica, mientras el capital extranjero se va, se va, se fue, siguiendo el ejemplo de la pequea oligarqua vinculada con Mubarak, que incluye las telecomunicaciones del magnate Naguib Sawiris y el acero del magnate Ahmed Ezz.

Las elites del poder en Occidente exigen de Egipto estabilidad poltica y la preservacin del statu quo. Esto implica la seguridad total de Israel, el aislamiento draconiano de Gaza y un Egipto totalmente alineado con Arabia Saud y Jordania como leales vasallos de EEUU.

Pero eso no es precisamente lo que la revolucin de la calle quiere, despus de acabar con la fase I. El Liderazgo Unificado de los Jvenes de la Revolucin de la Ira, a travs de su portavoz, el abogado Ziad al-Olaimai, de 32 aos, ha fijado sus siete demandas principales, por ahora, que son las siguientes: dimisin de Mubarak; levantamiento inmediato del estado de emergencia; liberacin de todos los prisioneros polticos; disolucin de las cmaras alta y baja del parlamento; formacin de un gobierno de unidad nacional para gestionar el perodo de transicin; investigacin por la judicatura de los abusos de las fuerzas de seguridad durante la revolucin; y que el ejrcito proteja a los manifestantes.

Y esto sera slo el principio; un gobierno egipcio verdaderamente soberano no se va a comportar como un strapa subordinado a los EEUU. Pero ahora no hay vuelta atrs posible. La calle sabe que sencillamente no puede recoger e irse a casa, como al rgimen le gustara.

Saben que en la oscuridad de la noche, Suleimn podra ordenar a su inmenso y secreto escuadrn de matones que metan a cientos de miles de ellos en las cmaras de tortura que dirige en nombre de la CIA; tales como Abu Zaabal, o el calabozo de mxima seguridad Escorpin, para que puedan ser sometidos a simulacro de ahogamiento, a descargas elctricas de arriba abajo, a obligarles a mentir en un somier electrificado, o a golpearles con picanas elctricas, o a que perros especialmente entrenados les violen analmente, o a tener la espinal dorsal tan estirada que se les fracture, o a estar encerrados durante das en la espantosa jaula del diminuto ataud, o simplemente a dejar que se pudran envueltos de la cabeza a los pies con cinta adhesiva como una momia.

Y Suleimn estar all para supervisarlo todo. Todo en secreto, por supuesto, para que la comunidad internacional no se altere en sus silenciosas plegarias por la estabilidad.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su ltimo libro es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con l en: [email protected].

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MB11Ak01.html

rCR





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