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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-02-2011

"Fragmento de Escritos Polticos", de Maurice Blanchot en 1968
La calle

Maurice Blanchot
Acuarela libros


Al tiempo que emprenda la violenta liquidacin del movimiento de insurreccin estudiantil, el poder del general De Gaulle ha decidido meter en cintura al pueblo entero. La disolucin (sin ningn fundamento legal) de los movimientos de oposicin no ha tenido ms que el siguiente fin: permitir los registros sin control, facilitar los arrestos arbitrarios (ms de cien rdenes de arresto), reactivar los tribunales de excepcin, aparato indispensable de todo terrorismo de Estado y, finalmente, impedir cualquier tipo de reunin. Dicho de otro modo, y tal como declar el presidente de la Repblica, con una frmula que todo el mundo debe recordar, pues muestra claramente lo que es y lo que quiere: no debe pasar nada en ninguna parte, ni en la calle ni en los edificios pblicos (universidades, Parlamento). Esto equivale a decretar la MUERTE POLTICA.

Un signo que no engaa: la invasin de la calle por policas de paisano. No estn ah solamente para vigilar a los opositores declarados. Estn por todos lados, en cualquier lugar al que los arrastre la sospecha, cerca de los cines, en los cafs, incluso en los museos, aproximndose en cuanto tres o cuatro personas se juntan y discuten inocentemente: invisibles, y con todo visibles. Cada ciudadano debe saber que la calle ya no le pertenece, que pertenece en exclusiva al poder, que quiere imponer en ella el mutismo, producir la asfixia.

Por qu esta movilizacin impulsada por el miedo? Despus de mayo, la calle se ha despertado: la calle habla . ste es uno de los cambios decisivos. Ha vuelto a la vida, potente, soberana: el lugar de toda libertad posible . Es precisamente contra esa palabra soberana de la calle contra la que, amenazando a todo el mundo, se ha puesto en marcha el ms peligroso dispositivo de represin solapada y de fuerza brutal. Que cada uno de nosotros comprenda, pues, lo que est en juego. Cuando hay manifestaciones, esas manifestaciones no conciernen solamente a los pocos o los muchos que participan en ellas: las manifestaciones expresan el derecho de todos a ser libres en la calle, a ser libremente paseantes y a poder actuar de forma que en la calle pase algo . Es el primer derecho.

Traduccin: Diego Luis Sanromn
Fuente: http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/02/de-1968-2011-de-paris-el-cairo-la-calle.html


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