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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2011

Rubalcaba estrena la obra "La batalla del PePe"

Carlos Tena
Rebelin


En un artculo anterior, formulaba una pregunta como titular del mismo, que deca: Est usted interesado en que ETA pase a la historia? Una de las respuestas indirectas sali de las fauces del actual ministro del Interior espaol, Alfredo Prez Rubalcaba, cuando anunci que su equipo de especialistas en recorte de libertades civiles, haba decidido paralizar la legalizacin del partido abertzale Sortu, porque en el despacho oficial del funcionario mentado (en la Puerta del Sol, justo encima de los calabozos donde se tortur y asesin a miles de demcratas), los citados peritos en conculcacin de derechos humanos haban decidido que tal proyecto poltico era otra continuidad de Batasuna.

Dado que esa agrupacin fue ilegalizada ilcitamente, merced a la Ley de Partidos del rgimen borbnico (hermano gemelo del que mantuvo Mubarak en Egipto, Ben Al en Tnez, Uribe en Colombia, o que an sostienen Alan Garca en Per o el rey Mohamed VI en Marruecos), que conculca algo tan elemental como la libertad de expresin, o an ms, impone sanciones al silencio, habr que cantarles aquello que compuso Llus Llach: Sou vosaltres qui heu fet del silenci paraules (Sois vosotros los que habis hecho del silencio, palabras)

No vale que los gestores de Sortu sean personas que jams figuraron en las listas de la mentada Batasuna, cuyos objetivos polticos se mantienen firmes en decenas de miles de corazones vascos (como en HB, Euskal Herritarrok, e incluso dentro de ETA). No vale que en los estatutos se incluya la condena de todas las violencias (la del ministro tambin, verbal pero que esconde picanas y dems armas de destruccin humana), incluyendo la de la organizacin armada. No vale que miles de personas clamen en las calles por la paz definitiva, por el regreso a casa de los presos polticos. No vale que valedores internacionales hayan acompaado a Sortu en su presentacin de estatutos. Ni que un nutrido grupo de europarlamentarios llamen a Zapatero a visitar la ciudad de la Cordura. No vale la mano tendida. Nada de eso sirve.

La estrategia est bien clara. Tiene que darse la confrontacin, la represin, el castigo aunque cabe una sola posibilidad para Sortu, tal vez sibilinamente diseada en las cloacas del teatro de la Moncloa. Me explico.

Hay una obra clandestina que se llama La batalla contra PePe, cuyos actores principales son el propio Rubalcaba, teniendo como comparsas a Antonio Camacho (aquel que negaba la tortura, pidiendo a un periodista australiano que apagara la cmara con la que grababa), amn del resto de expertos en recortes, que cobran un buen salario en el ministerio, teniendo adems acceso a los fondos reservados.

En el escenario, Don Alfredo, con ademn muy digno en su rol de cntabro de Solares, aire de Manolito Gafotas pero sin lentes, gesticula, parlotea, cacarea y bufa sobre el partido a legalizar. Decenas de mercenarios del periodismo (desde RTVE a la COPE), actuando como claqu involuntaria, tratan de someter al ministro a un interrogatorio presuntamente inteligente. El regidor de la obra indica a Don Alfredo que mueva la mano en ademn tranquilizador, colocndose polticamente a la altura del PePe, alegando que Sortu va a sufrir en el parto ms que la Santsima Virgen cuando le explicaba a San Jos su embarazo. Mas el ministro, que es un cuco, oculta un plan tan complicado como el Laberinto de Creta.

En el cuadro siguiente, Don Alfredo sale por peteneras cntabras, en plan Guerrero del Antifaz, peln blandibl, pero sin Condesa Ana Mara, pasndole el testigo a los jueces del Supremo y estos al Constitucional. En la escena final, Don Alfredo se lava las manos ante una ms que probable legalizacin de Sortu, all cuando las elecciones municipales en Euskadi ya estn encima de los candidatos. El nuevo partido no tendra tiempo para hacer su campaa, ni espacio obligatorio y gratuito en la televisin y radio vascas.

El dramtico final de la obra supera a la misma Agatha Christie. Rajoy sufre un ataque de histeria, Cospedal se mete monja en un convento de frailes de San Benito, Aznar solicita a Felipe Gonzlez el liderazgo del GAL y el Seor Equis acaba con los linces de Doana.

Dada la trama del bodrio, enrevesada hasta el delirio, colijo que uno de los autores podra ser alguien de la catadura de Jaume Roures, un formidable experto en montar entramados que quieren decir cosas, pero no se divisa claramente lo que se quiere conseguir, aunque se haga lo imposible para que se comprenda y se oculte el mensaje. Lo que parece no aparece, y lo que se ve resulta que no parece. Tremenda paradoja. Para entendernos, algo como el diario Pblico, pero en teatro.

Si la obra camina por esos derroteros, no habr problema para la sociedad abertzale. Sus votantes sern an ms de los esperados. Todo el tiempo que se pierda en este esperpento voluntario, que Zapatero encarg al ministro del Interior, para justificar ms tarde ante Rajoy que el Constitucional es infalible en materia jurdica, ayudar a que la representacin municipal del sector vasco independentista, crezca de forma impensable.

En esos das, los franquistas del PePe lanzarn a la calle a sus mesnadas de falangistas, carlistas (rama Sixto de Borbn), sdicas antiabortistas, tertulianos de Intereconoma (que por cierto, an no han pasado por el veterinario) y otro largo etctera de seres aparentemente racionales, con el propsito que siempre les caracteriz: su amor por la violencia.

No obstante, la obra es ms que pattica, no por el argumento, sino por la forma y el fondo, la interpretacin, el decorado y la msica militar que acompaa a los actores. El director de la banda ronca en la Zarzuela tras una ingesta de buen vino, en la seguridad de que la partitura se ha interpretado sin desafine. Segn su ideologa, en Espaa slo ha asesinado ETA. Franco fue un hroe, aunque muchos opinemos que fue un terrorista milln de veces ms sanguinario que todos los miembros de la organizacin armada.

Para que quede claro. Un demcrata convencido, que conozca el verdadero significado de tan hermosa palabra, dara la mano encantado de la vida a cualquier votante, militante o simpatizante del mundo abertzale, antes que al monarca. Aqu est la ma, Sortu.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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