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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-02-2011

El debate tico entre Michel Foucault y Pierre Hadot (con alguna nota poltica incorporada)

Luis Roca Jusmet
Rebelin


La tica, entendida como arte de vida, y la poltica, que es la forma de gobierno de la sociedad, son necesarios y complementarios. Pero ocupan espacios diferenciados que hay que mantener. Voy a hablar en este artculo de tica y no de poltica, aunque sin perder la perspectiva de la segunda. Lo voy hacer refirindome a dos filsofos franceses, Michel Foucault y Pierre Hadot. Nacieron respectivamente los aos 1926 y 1922 y se conocieron al final de sus vidas, antes de la prematura muerte del primero.

Pierre Hadot es un filsofo francs plante una lectura muy sugerente de la filosofa antigua como una forma de vida, como una tica. Michael Foucault se interes al final de la vida por la filosofa como arte de vida y se inspir en los mismos textos, aunque desde una perspectiva muy diferente.

La muerte prematura de Foucault malogr un debate que poda haber sido muy fructfero entre l mismo y Pierre Hadot.. Mientras las referencias de Foucault a Hadot son puntuales y acadmicas, Pierre Hadot formula tras la muerte del anterior una crtica respetuosa pero clara a la lectura del anterior sobre la filosofa antigua. Las vidas de Pierre Hadot y de Michel Foucault, a pesar de ser de la misma generacin y de un origen social relativamente similar ( familias conservadoras de la pequea o mediana burguesa) radicalmente diferentes. Hadot tiene un carcter estable y una vida relativamente convencional mientras que Foucault tiene una personalidad difcil y tortuosa y una vida bastante inestable, movindose siempre en los lmites de la transgresin. Pero en la madurez Foucault parece buscar la serenidad que Hadot, por su parte, ya pareca haber encontrado.

Su formacin filosfica es, por otra parte, radicalmente diferente. Casi podramos decir que Hadot se forma en las tradiciones que Foucault odia ( la escolstica primero, la fenomenologa y el existencialismo despus). A Foucault tampoco le interesa inicialmente la filosofa antigua, que desde siempre apasiona a Hadot. La filosofa de Hadot tiene una continuidad y en ella encuentra su coherencia, mientras que Foucault es buscada trabajosamente la coherencia desde la discontinuidad las crisis y la rupturas.

El mtodo filosfico de Hadot y Foucault es muy diferente. El de Pierre Hadot es un mtodo filolgico riguroso, de ir a las fuentes, de mantener la fidelidad al autor para entender lo que quiso decir a travs del texto. Critica el que se quiera interpretar libremente a los textos, como si fueran independientes del autor, y tambin que se sea poco riguroso. Foucault defiende la lectura del texto que Hadot criticaba y l mismo reconozca sus limitaciones filolgicas. Sin embargo Hadot siempre respet a Foucault, seguramente porque entrevi en l una genialidad que permita considerarle una excepcin.

Michel Foucault plantea lo que l llama "el cuidado de s", que tambin denomina una esttica de la existencia. Se trata de un trabajo interno que nos transforma para permitirnos acceder a una manera de ser serena, a un autodominio que nos permite una bsqueda singular del placer. Este trabajo consiste en una serie de ejercicios : la escritura sobre s para autoobservarse, la eliminacin de la preocupacin por el futuro para vivir el presente ; la meditacin sobre el pasado reviviendo los recuerdos placenteros. Se trata de desarrollar el propio poder para ser libre, para no estar esclavizado ni a uno mismo ni a los otros. Cmo hacan los antiguos, dice Foucault, hay que ser eclctico y utilizar en cada momento lo que nos interesa ms de cada escuela.

Hadot considera que Foucault se equivoca en varias cosas cuando recoge lo que dicen los antiguos. Considera, par decirlo con ms precisin, que lo hace para eliminar algo que era fundamental para ellos, pero que los modernos en cambio queremos negar. Se trata de adquirir una perspectiva universal, tanto desde el punto de vista de identificarse con el Cosmos como del de hacerlo con el conjunto de la Humanidad. Pero para ello hay que olvidarse de uno mismo, para ir ms all del propio yo. En caso contrario caemos, como considera que Foucault, en una especie de dandismo que no deja de ser un culto narcisista a la propia imagen.

Foucault piensa que es la influencia del cristianismo la que considera que la preocupacin por el propio yo es algo egosta y que da a esta palabra un sentido absolutamente negativo. Desde este punto de vista la crtica de Hadot sera para Foucault la expresin de un prejuicio que vendra dado por su formacin cristiana. Lo mismo ocurre con su rechazo del placer como objetivo.

Se plantean aqu varias cuestiones pero me parece que la fundamental es que detrs de cada planteamiento hay una perspectiva antropolgica radicalmente diferente. Hadot es un espiritualista y Foucault es un materialista y, como dice Wilhelm Scmidt, la felicidad va ligada al sentido. Pero el que habla de felicidad es Hadot, no Foucault, que habla del placer. La felicidad dice Hadot slo la encontramos en el presente pero es un presente que nos trasciende, es un estremecimiento sagrado, Hadot habla de sentimientos religiosos, en el sentido de estar ligado con un Todo y s a l al que aspira la filosofa como forma de vida Hadot y la propia lectura que hace de Nietzsche es mstica. El trabajo interno es entonces un ejercicio espiritual para transformarse saliendo del propio yo. Incluso la perspectiva universal que defiende a otro nivel, que sera la identificacin con la comunidad humana, es una planteamiento humanista de base cristiana.

Foucault siguela lnea abierta por Marx, Freud y Nietzsche. Lo nico que hay es un mundo fsico, material del que los humanos formamos parte de una manera extraa. Para Marx es la capacidad de transformar esta realidad material de manera creativa la que nos hace humanos. Para Freud los humanos nos separamos de la naturaleza al incorporarnos al mundo de la cultura, de la civilizacin y esto nos convierte en animales permanente insatisfechos y es la creatividad de la sublimacin la que nos da la mejor salida. Para Nietzsche es la apuesta trgica por la vida de unos animales no acabados lo que nos singulariza y la nica salida afirmativa es la creacin de los propios valores. El polmico y sugerente filsofo esloveno Slavoj iek nos dice que la diferencia entre idealismo religioso y materialismo es que en el primero la verdad est ligada a un sentido trascendente y en el segundo no. Foucault busca la relacin entre el sujeto y la verdad pero sabiendo que ambos son producciones sociales y que ninguna tiene sentido. Hadot busca en cambio la verdad en el sentido del ser. En el tema del arte de vivir podemos decir lo mismo, la diferencia entre el espiritualismo y el materialismo pasa por el vnculo entre el vivir humano y el sentido. Para el espiritualista Hadot hay un sentido y la felicidad pasa por descubrirlo a travs de esta renuncia a lo individual, al yo. Para Foucault no hay sentido trascendente, no porque todo sea material, sino porque lo espiritual es una produccin de lo material. La espiritualidad es entonces esta autocreacin de la propia vida que solo puede nacer de la propia singularidad, una transformacin de s mismo. Es un ejercicio espiritual porque nos transforma internamente en alguien diferente de aquel que el Otro, que los otros han producido. Porque nos permite ser lo que somos, como dira Kierkegaard, desarrollando lo ms propio, lo ms singular. Pero no el sentido de buscarnos a nosotros mismos, nuestra autenticidad. No hay nada que buscar, lo que hay que hacer es crear, inventar, construir. Foucault reivindica aqu el aforismo aparecido en La gaya ciencia de Nietzsche en el que dice que uno debera crear su vida dndole un estilo a travs de una prctica constante y el trabajo cotidiano . Foucault, por otra parte, siempre ha criticado el humanismo y la propia idea de felicidad .

Hay tres elementos importantes en este "cuidado de s" que significa el arte de vivir. En primer lugar se trata de trabajar para hacer salir esta singularidad, para encontrar una libertad interna. Pero Foucault no ocupa el lugar del Otro que da consejos de como actuar, cada cual debe elaborar su tica a partir de los materiales biogrficos y bibliogrficos de que dispone. A estos ejercicios no los llama espirituales pero utiliza un termino poco atractivo, que es curiosamente el que Nietzsche rechaza ms ( aunque con ciertas paradojas) : ascetismo. Otra cosa es que cuando Foucault habla de este "cuidado de s" de los antiguos sea necesario un otro, un amigo que nos diga la verdad. En este sentido no habra aqu el peligro narcisista que parece advertir Hadot. El segundo aspecto importante del arte de vivir es el autogobierno, el dominio de s a travs del dominio de las pasiones. Finalmente hay un tercer aspecto que es la bsqueda del placer, trmino que marca una diferencia clara entre los materialistas que lo reivindican y los espiritualistas que, como Hadot, lo rechazan. Para Foucault hay que olvidarse de nuestra obsesin por el deseo para volver a centrarse, como los antiguos, en una buena manera de entender el placer.

Lo que propone Foucault es hacer de nuestra vida una obra de arte pero esto no hay que entenderlo en un sentido esteticista, narcisista. Pienso que es una propuesta este trabajo de hacer de la propia vida esta construccin singular a travs de la cual regulamos nuestra manera de vivir de manera placentera y de esta manera le damos un valor que no va ligado a un sentido que no existe. La escritura sera aqu la manera como cada cual se explica as mismo toda esta construccin de la propia vida, esta manera de gobernarse a s mismo. Hay por lo tanto una dimensin prctica y una dimensin narrativa. Es el mensaje algo desesperado de Foucault que recoge la propuesta de Nietzsche de creacin de los propios valores, es decir, de la propia vida. Sin los presupuestos espiritualistas de Hadot no hay otra salida al nihilismo que este trabajo de autocreacin. Otra cuestin es que esta dimensin tica necesite de un complemento poltico si no queremos caer en una propuesta individualista narcisista que puede ser capitalizada muy bien por el neoliberalismo. El ideal emancipatorio de Foucault plantea que no puede ser nunca un ejercicio de dominacin sobre el otro y siempre implica el cuidado de los dems.

Pierre Hadot no tuvo una vida politizada . Estuvo vinculado un tiempo al CFDT, una alternativa ambigua de sindicalismo cristiano autogestionario. Su espiritualismo le condujo a la defensa de un humanismo cristiano que no se tradujo ni en un compromiso poltico. La vida de Foucault s estuvo, en cambio, muy politizada. Milit poco tiempo en el Partido Comunista Francs por era demasiado crtico como para aceptar su dogmatismo y sus estructuras burocrticas. Tras el Mayo francs simpatiz con los jvenes maostas que surgieron de este movimiento pero tampoco se dej fascinar por la ilusiones sectarias. Intent facilitar que hablaran aquellos a los que nadie escuchaba : los presos, los locos... Se le critic mucho por su entusiasmo por la revolucin iran pero nos olvidamos que fue un movimiento popular liberacin como el que hoy tenemos en Tnez ( donde Foucault apoy los movimientos democrticos cuando trabaj all como profesor universitario) o en Egipto. Otra cosa es como acab pero las expectativas en aquellos momentos estaban abiertas.

Lo cierto es implic en muchas luchas concretas por la libertad, siempre resistiendo contra formas de dominio opresivas. En los ltimos aos defendi radicalmente los derechos humanos, pero no entendidos como un ideal sino como la concrecin de una emancipacin frente a algo insoportable. Un antiguo debate con Chomsky iba en esta lnea, ya que el primero reivindicaba los derechos humanos en nombre de la naturaleza humana y la justicia. Foucault siempre desconfi de estos trminos. Por una parte el humanismo cristiano haba sido la ideologa del liberalismo como forma de gestin del capitalismo. Por otra hasta Stalin se haba declarado un humanista. Era para l un trmino vaco que poda servir para justificar cualquier cosa y del que ms vala desprenderse. Respecto a la justicia le pareca tambin un trmino ideolgico que ocultaba lo que realmente era la poltica, que siempre eran relaciones de poder.

En todo caso su propuesta tica, como preocupacin por la vida individual, como respeto de la singularidad, me parece necesaria para la buena vida que evidentemente lo ha de ser de todos y necesita por tanto una dimensin poltica. Foucault, por otra parte, siempre lo afirm. Me parece que sigue siendo la buena caja de herramientas que siempre quiso ser para la lucha por la libertad, en el sentido ms noble del trmino. La emancipacin pasa por las conquista de las libertades pblicas pero tambin de las individuales, vale la pena no olvidarlo.

 

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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