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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2011

Declaracin sobre el 90 aniversario de la fundacin del Partido Comunista de Espaa

Comit Federal del PCE


Hace 90 aos, en noviembre de 1921, el Partido Comunista Espaol y el Partido Comunista Obrero Espaol se unificaban en el actual Partido Comunista de Espaa que se integraba as en la III Internacional. Han sido 90 aos de existencia, de lucha por el socialismo, con sus aciertos y sus errores, pero siempre con un mismo hilo conductor: la lucha contra la injusticia, en defensa de los intereses de la clase obrera y de las personas ms dbiles, la lucha por la unidad para construir la alternativa al capitalismo y avanzar hacia la construccin del socialismo como objetivos centrales de la lucha social y poltica.

Desde sus primeros aos de existencia, el Partido se forj en su lucha contra la explotacin, la opresin y el fascismo, en defensa de las libertades y los derechos sociales de los de abajo. Muy pronto aprendi el valor de la unidad de las fuerzas populares, unidad para avanzar en la construccin del bloque social antagnico, para consolidar las conquistas del pueblo, para avanzar en la construccin del socialismo. A partir del IV Congreso sta ha sido nuestra bandera: con la poltica del Frente Popular, en nuestro trabajo sindical, primero en UGT y despus con la creacin y desarrollo de las CCOO, en nuestra Guerra Nacional Revolucionaria, en la lucha contra la dictadura, en el perodo de recuperacin de las libertades y en el proceso de creacin de Izquierda Unida.

Han sido muchos las y los camaradas que en este tiempo han dejado lo mejor de s mismos en la lucha, muchas las vidas truncadas por la dictadura y la barbarie fascista. La mayora de los y las mejores cuadros del PCE cayeron en los campos de batalla en defensa de la Repblica, dejaron sus vidas en toda Europa luchando junto a los antifascistas europeos contra la agresin nazifascista y sufrieron torturas, paseos, exterminios o encarcelamientos en los campos de concentracin o en las crceles del fascismo espaol y europeo.

Con toda modestia, pero con toda contundencia tenemos que afirmar que sin la entrega de la militancia del Partido Comunista de Espaa no se puede explicar la historia del ltimo siglo de este pas.

Tenemos nuestras luces y, tambin, nuestras sombras. En estos noventa aos hubo camaradas que por uno u otro motivo fueron apartados/as del Partido. La inmensa mayora de ellas y ellos continuaron siendo fieles a los ideales del socialismo y el comunismo, siguieron militando en el campo de la clase trabajadora, de la revolucin, hasta el final de sus das. A ellos y ellas queremos tambin rendirles homenaje, decirles que sentimos orgullo de su lucha, que les estamos agradecidos/as por todo lo que dieron al PCE y que por encima de las luchas internas y de las coyunturas por la que atraves el Movimiento Comunista Internacional, lo que hoy nos queda de ellos y ellas es su ejemplo y entrega como la del resto de nuestra militancia y que por eso hoy tambin les reivindicamos y les consideramos camaradas. Desde aqu queremos tambin hacer un llamamiento a quienes en algn momento militaron en el PCE para que retomen la actividad militante, para que retornen a su Partido.

Tenemos una historia de la que sentirnos orgullosos, tenemos ejemplos que reflejan lo mejor de la clase obrera de Espaa, tenemos la certeza de defender el ideal de justicia social y solidaridad humana que representa nuestra bandera roja con la hoz el martillo, por esto, frente a quienes nos acusan y criminalizan nuestra historia e ideologa tenemos que gritar que no slo no nos arrepentimos sino que sentimos orgullo de ser comunistas, de militar en el Partido Comunista de Espaa.

Ser comunista hoy y aqu significa asumir la lucha contra el capitalismo desde la certeza de que es posible su superacin y la construccin del socialismo y el comunismo. Ser comunista hoy y aqu significa entroncar nuestro trabajo con lo mejor de nuestra tradicin y hacerlo desde esa pasin por la unidad de la clase obrera que nos ensearon Pepe Daz y Dolores Ibarruri, esa pasin por la unidad que nos debe situar a la cabeza de la lucha, a la cabeza de la movilizacin, y que nos obliga a no alejarnos de los/as trabajadores/as, a saber situarnos siempre en el centro de sus preocupaciones, de sus miedos y anhelos para desde ah construir la alternativa y fortalecer el bloque social antagonista al capital. Unidad para avanzar huyendo del vanguardismo y tambin del pragmatismo.

Tenemos una doble tarea que desarrollar en este 90 aniversario. Por un lado defender nuestra historia frente al revisionismo que pretende equiparnos con el fascismo. En el mayor acto de cinismo de la historia, el pensamiento neocom pretende situar al mismo nivel a vctimas y verdugos. De otro lado, tenemos la obligacin de mirar hacia el futuro y situar al partido en las mejores condiciones para ser un instrumento de lucha til para quienes buscan una alternativa anticapitalista a la actual crisis, una salida transformadora frente a la que est tratando de imponer la dictadura del capital (escondido bajo el eufemismo de los mercados) que permita mantener y acentuar la ms arcaica forma de relacin econmica, la explotacin de la mayora de la humanidad en beneficio de una minora.

Debemos plantear al conjunto de la clase obrera, a las personas ms dbiles, a todos/as los/as que estn sufriendo el ataque ms duro del capital ms parasitario, unas propuestas claras que evidencien que hay alternativa, que es falso que slo exista la va del recorte social, laboral y de libertades que nos ofrece la derecha cerril y la socialdemocracia vergonzante, que ese camino slo persigue mantener la tasa de ganancia del capital especulativo a costa de liquidar las conquistas que tanta sangre y tanto sufrimiento cost al movimiento obrero. Que hay alternativa y un partido que se construye da a da estando en cada momento a la altura de las circunstancias, un Partido que no se entrega, que tiene claro su horizonte revolucionario, y que a la vez es capaz de dar respuesta a los problemas concretos, diarios, que sufren millones de espaolas y espaoles y hacerlo desde el convencimiento de que es necesario generar un bloque social, critico, alternativo en el que podamos trabajar juntos diferentes colectivos unidos en torno a un programa, bloque que se referencie en nuestra apuesta estratgica por una Izquierda Unida refundada, organizada como Movimiento Poltico y Social, capaz de poder desarrollar los acuerdos de la IX Asamblea Federal de IU.

Desde este planteamiento tenemos que construir una propuesta de futuro para el PCE que ilusione primero a nuestra militancia y que permita recuperar la alianza del mundo del trabajo y de la cultura, integrando en ella a sindicalistas, intelectuales que no se resignan a mercantilizar su creatividad, jvenes que luchan por una Universidad pblica, gratuita y de calidad o frente a una economa que les empuja hacia una vida de precariedad laboral, y de forma especial a las mujeres, doblemente explotadas al ser las primeras excluidas del mercado laboral y estar sometidas a distintas formas de violencia.

Queremos entonces dejar claro que el objetivo principal del PCE es cmo construir una salida anticapitalista a la crisis actual del sistema, demostrando que no es ni una utopa, ni mucho menos una frase hecha, sino que se trata de dar respuestas concretas y viables a las agresiones del capitalismo en este S. XXI, el ms depredador de la historia de la humanidad, desde nuestra apuesta por el socialismo y el comunismo.

Para ello es fundamental conocer, profundizar y aprender de aquellas experiencias capaces de plantar cara al capitalismo para articular un tipo de sociedad distinta, combativa, participativa y solidaria.

Debemos esforzarnos porque la clase trabajadora, la que est pagando la crisis perciba claramente que sta es nuestra principal preocupacin y que nuestra alternativa se basa en la defensa de lo pblico, junto con la intervencin y la planificacin de la economa por los poderes pblicos desde el inters social, en el desarrollo de la democracia econmica y social que contemple la participacin de los trabajadores y trabajadoras en las organizacin del trabajo y en la distribucin del excedente econmico. En definitiva que proponemos un nuevo modelo de desarrollo que debe ser sostenible, social y medioambientalmente.

Nuestro reto tambin es dar la batalla por la hegemona ideolgica frente al dominio de los valores del sistema capitalista y del pensamiento neoconservador. Esta batalla es fundamental, ya que la primera derrota no es la electoral sino la que se desprende de la sustitucin en el pensamiento de los trabajadores y trabajadoras de los valores socializantes, la igualdad, la solidaridad, la cooperacin, la conciencia de clase, lo colectivo por los del individualismo insolidario, cuando el ser humano pasa de ciudadano/a a consumidor/a en todos los mbitos de la vida, incluida por supuesto la poltica.

Pasar a la ofensiva en el debate ideolgico supone implicar a la mayora de la poblacin mediante una gran movilizacin social y cultural que extienda la conciencia crtica y de izquierdas empezando por cuestionar el intento de identificar Democracia con mercado y Ciudadano/a con consumidor/a. Tenemos que sublevar a los/as trabajadores/as contra el intento de imponer una democracia de baja intensidad, ligada de forma indivisible a la economa de mercado capitalista, que anula la capacidad crtica de la persona, impidindole la participacin directa en los asuntos polticos.

Pero para esto es fundamental armarse ideolgicamente, formar, liberar, generar espacios para la libertad de pensamiento, luchar por modelos educativos capaces de formar personas libres, solidarias, respetuosas con la diversidad tnica y de gnero, que vivan en igualdad... Para conseguir estos objetivos es fundamental empezar por concienciarnos de esta necesidad a nosotros/as mismos/as, cuestionarnos, estudiar la realidad, profundizar en nuestras ideas y convertirlas en invencibles con slidos argumentos.

Y hacerlo precisamente en un momento marcado por la debilidad de la izquierda social y poltica de este pas, y del conjunto de Europa, debilidad motivada por causas externas e internas en las que hay que analizar para superarlas, porque no podemos estar satisfechos/as del Partido que tenemos.

Cuando en el XVIII Congreso planteamos la reconstruccin del Partido no slo nos referamos a la necesidad de recuperar militancia y capacidad organizativa, sino a ser capaces tambin de dar forma al Partido que se necesita en estos tiempos para hacer frente a los retos que tenemos por delante de una forma efectiva sin renunciar a nuestros objetivos revolucionarios que dan sentido al Partido.

Este debate que debemos realizar sin complejos es el que nos puede situar en las mejores condiciones para ser el instrumento que necesitan hoy y aqu millones de seres humanos que sufren sin capacidad de respuesta la mayor crisis del capitalismo.

Tenemos tambin que trabajar para transformar la rebelda y el inconformismo de la juventud en accin y organizacin poltica y social. Debemos organizar a quienes luchan contra la precariedad laboral, por una Universidad pblica e implicar a la juventud sin empleo y con nulas perspectivas de futuro. Para esta tarea contamos con un instrumento que debemos apoyar e impulsar, a la Unin de Juventudes Comunistas.

Igualmente situamos como nuestra prioridad la lucha del PCE por la igualdad entre hombres y mujeres, lucha que ahora ms que nunca tiene que tener una importancia especial para nosotros/as, ya que la crisis golpea a las mujeres de forma especial: salarios ms bajos, trabajo de peor calidad, cuidados a los y las dependientes por la disminucin del gasto pblico, disminucin del gasto pblico que tambin afecta a las polticas de igualdad. Ahora ms que nunca es necesaria una ley del aborto ms acorde con las necesidades de las mujeres, sobre todo de las ms desfavorecidas, cambios en la ley de violencia de gnero, basados sobre todo en la prevencin y una solucin al problema de la prostitucin, situndola claramente como una extrema forma de violencia que hay que erradicar. Estas son batallas en las que el PCE lleva aos implicado, y ah seguiremos con ms fuerza si cabe.

Nuestra apuesta Republicana debe ser definida en positivo y en la perspectiva de construir un movimiento republicano amplio que nos permita implicar en la lucha por la III Repblica a amplios sectores de la poblacin, fundamentalmente a los trabajadores y trabajadoras que vean en ella una oportunidad para avanzar en conquistas polticas y sociales.

En torno a estas propuestas planteamos la necesidad de que el PCE se ponga a trabajar para conseguir una amplia convergencia poltica y social que se tiene que concretar, por una parte en el trabajo del Partido para desarrollar sindicalismo sociopoltico y combativo y tejido social alternativo con el que converger en las luchas sociales, y por otra parte en el compromiso con una IU Refundada, como expresin organizada de esta convergencia poltica y social.

Por ello planteamos la necesidad de implicarnos en el proceso de Refundacin de IU para que sea el camino que consiga la Refundacin de la Izquierda en Espaa, por eso frente a quienes plantean un proceso que ataca y excluye a los y las comunistas, para dar lugar a una organizacin acomodaticia, cmoda al sistema, desde el PCE debemos pasar a la ofensiva y plantear una Refundacin que permita confluir en torno a un programa democrtico y anticapitalista a toda la izquierda poltica y social, superando desconfianzas, sectarismos y falsos debates identitarios, una convergencia que sea poltica y social, en la que el PCE juegue un papel fundamental desde la lealtad mutua al proyecto unitario y el respeto reciproco al colectivo, y hacerlo con urgencia porque es una realidad que tenemos que asumir de forma autocrtica que nuestros titubeos y nuestra lentitud son los mejores aliados de quienes nos quieren excluir, para demostrarles que no hay futuro para la izquierda alternativa en Espaa sin contar con el PCE.

Por todo ello tenemos que tener muy claro cmo la necesidad de una convergencia con la izquierda social y la configuracin de un referente poltico fuerte, exige de los y las comunistas, nuevamente pasin por la unidad, para construir esta convergencia desde nuestra implicacin en los movimientos sociales, en la organizacin del tejido social alternativo, concretando propuestas para aportar en los distintos frentes de trabajo, como sanidad, educacin, medio ambiente, servicios pblicos, desarrollando a la vez la Alternativa Social Anticapitalista para salir de la crisis como eje de todo nuestro trabajo.

Hacemos un llamamiento a nuestra militancia y a quienes han compartido en algn momento de sus vidas nuestra lucha y nuestra historia a que bajo estos planteamientos demos la batalla contra quienes pretenden mantener la explotacin del ser humano sobre el ser humano, contra quienes pretender liquidar al PCE. En este noventa aniversario reafirmamos la necesidad histrica de la existencia de un Partido Comunista activo, organizado, implicado en el conflicto social, con vocacin de fortalecer a la izquierda.

Enlace: http://pce.es/docpce/pl.php?id=4437


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