Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-02-2011

Los egipcios han cambiado el mundo

Juanlu Gonzlez
www.bitsrojiverdes.org/Rebelin


La plaza de Tahrir ha sido escenario de un sueo. Esta vez, la revolucin s que fue retransmitida minuto a minuto, cientos de millones de personas de todo el mundo han sido testigos de cmo un pueblo armado nicamente con la fuerza de razn y la determinacin de recuperar las riendas de su futuro, ha podido derrotar no sin sacrificio a un dictador apoyado por todo el poder militar y econmico del imperio y sus agentes en la regin. Sin duda, un gran ejemplo para las dictaduras de Oriente Medio y el Magreb, pero tambin para nuestras pseudodemocracias cada vez ms controladas por intereses ajenos a la ciudadana donde, cada da que pasa, los mercados y sus tteres cercenan ms nuestras posibilidades de disfrutar de una vida plena. Ha sido una hermosa leccin de la que podremos extraer mucha inspiracin y enseanza. Sin embargo, despus de la resaca de euforia, adrenalina, emociones y celebraciones, es necesario pararse un poco a pensar qu puede pasar en el futuro con Egipto y la capacidad de maniobra de las fuerzas contrarrevolucionarias una vez que las aguas vuelvan a su cauce tras el tsunami democrtico que ha barrido de norte a sur el pas de las pirmides.

No es por aguar la fiesta a nadie, pero la dimisin o el cese de Mubarak slo ha sido un primer paso. Los militares no han tenido ms remedio que sacrificar al jefe a cambio de retener su status como la nica institucin que puede garantizar el poder del estado o la propia existencia de ste. Hay que tener en cuenta que durante los 30 aos de dictadura apenas si queda algn tipo de oposicin organizada en el pas. Los Hermanos Musulmanes no estn constituidos en partido poltico como tal y representan a algo ms del 20% de la poblacin a tenor de los votos cosechados por fuerzas afines cuando Mubarak les dej presentarse. Sin emba rgo, toda la cpula militar es afn al ex presidente, a EEUU y a Israel. A Husein Tantaui, responsable del Consejo Supremo que dirigir Egipto hasta las elecciones se le conoce popularmente como el perrito faldero o la mascota del ltimo faran. Aunque no est claro su papel en el futuro de la transicin, lo de Suleimn, el torturador y favorito de Israel, es an peor, slo es otro leal servidor del sionismo y de los intereses del imperio, como ha quedado demostrado por su trayectoria y han retratado los papeles de Wikileaks referentes a la Franja de Gaza. Lo realmente interesante es que los manifestantes, quienes obviamente conocen al ejrcito mejor que quien les escribe, tampoco se fan de ellos. Antes de retirarse del todo a sus casas piden el levantamiento del estado de excepcin, la liberacin de los presos polticos y compromisos claros de avance hacia la democracia.

Una vez que todo se estabilice entrar en accin la diplomacia, o mejor, las presiones, para tratar de doblegar o prostituir el espritu de la revuelta. Resulta pattico ver ahora cmo los lderes mundiales que encubrieron y fomentaron la dictadura de Mubarak durante tantos aos se sumen ahora con pblica y descarada desvergenza a los anhelos de Tahrir. El tiempo que transcurra hasta la celebracin de las elecciones libres y democrticas ser crucial para los intentos externos de domesticar la rebelin, por eso sorprenda ayer ElBaradei al pedir un ao entero para la preparacin de las mismas (casi el doble de lo ofrecido por Mubarak) y por eso es tan importante la reclamacin de la calle pidiendo incorporar civiles al gobierno de transicin.

Pero no le queda precisamente un camino de rosas a EEUU en Oriente Medio. El status quo que el imperio ha instaurado en la regin se basa en alianzas con un elenco de dictadores y reyezuelos que nada tienen que envidiar al rais egipcio. Aunque seguro que el lenguaje ser otro en privado, la euforia democrtica pblica de Obama puede ayudar al temido contagio en el resto de pases del rea y hacer tambalearse a algn que otro tirano. A pesar de que lo primero que ha hecho el gobierno militar es apostar por el respeto a los tratados internacionales en clara alusin a los acuerdos de Camp David firmados con Israel, ningn grupo de la oposicin poltica desea continuar la trayectoria de sumisin hacia el gobierno sionista. No es que en Egipto deseen la guerra contra Israel, pero el vergonzoso colaboracionismo con el bloqueo a Gaza para castigar con la hambruna perpetua a sus habitantes es algo que no est en los planes de ningn partido de los que se vieron en las protestas o en el sentir de los participantes en las mismas, que solan vincular a Mubarak con Israel como forma de denostarlo y repudiarlo.

Israel necesita ms a Egipto que Egipto a Israel, entre otras muchas cosas porque tiene la llave del 40% del gas que ste consume a travs de un gasoducto que discurre por la pennsula del Sina. Un nuevo e independiente pas estara en situacin de obligar al estado hebreo a buscar una salida rpida y justa a los contenciosos que mantiene con Palestina, Siria y Lbano. Eso es precisamente lo que temen los sionistas. No al integrismo islmico, como manifiestan a los medios de comunicacin cada vez que tienen ocasin (de hecho los integristas judos son los que gobiernan), sino a un nuevo escenario donde sus interlocutores no sean dictadores sumisos manejados a su dictado, sino con voluntades populares expresadas democrtica y peridicamente.

Definitivamente, ayer en la plaza Tahrir se derrib un muro tan simblico como el de Berln. Parafraseando a Obama o a su hacedor de discursos: los egipcios han cambiado el mundo, a pesar de Estados Unidos y a pesar del propio Obama.

Fuente: http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=4879



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