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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-02-2011

Peter Handke, un testimonio de la memoria subterrnea

Edgar Borges
Unidad Cvica por la Repblica


En el discurso que Peter Handke (Griffen, Austria, 1942) pronunci en el entierro de Slobodan Milosevic habl de "El mundo, el supuesto mundo", para referirse a la realidad meditico-poltica que nos imponen como verdad absoluta. Ms all de las simplezas conservadoras que nos quieren dividir la vida en blanco y negro (buenos y malos de una mediocre pelcula), y sin centrarme en el caso Milosevic, las palabras de Handke apuntan directo al centro de la mentira global. Sirven para mostrar los hilos invisibles que se utilizan para manejar la tierra. El mundo que vemos es una vestimenta ajena a la vida (y por ende a la naturaleza), los muchos mundos que existen (y que sangran a contra luz) andan por los subterrneos del planeta.

Peter Handke, alejado de la simpata que hoy muestra un "gremio literario" empeado en caer en gracia a la estupidez generalizada, compromete doblemente (en voz y tcnica) su palabra. A paso de equilibrista atraviesa el hilo que comunica el borde del precipicio literario con el del precipicio poltico. Llega, escribe novelas sobre la incomunicacin (interior y exterior) del ser humano, y regresa a la crnica para descomponer las piezas del puzzle social (y no detiene su viaje de ida y vuelta). Handke contradice, quiz como ningn otro intelectual (y vaya que reivindica la accin que hay detrs de esa palabra), el dogma capitalista que nos pretende hacer creer que "literatura y compromiso son dos vas que en la supuesta posmodernidad caminan por separado". A la obra de Handke le llegamos por cinco caminos de alto brillo (y compromiso): la poesa, la novela, la crnica, el teatro y el cine. Y en los cinco senderos la llegada (que nunca es llegada porque siempre es camino) es de las ms importantes que ofrece la literatura concebida en tiempos de aislamiento humano. En su escritura el lector deber aceptar el reto de sentir que la palabra slo es til si nos sirve como puerta de acceso a un espacio (muchos espacios). La palabra, ms que llegada, es una va. Handke, como implosionista, dinamita palabras en uno y otro extremo del abismo. Y entre las ruinas del verbo encontramos los pedazos del mensaje que andbamos buscando (que acaso sea una rplica del individuo extraviado).

 

Peter Handke tiene varios libros que le aseguran un lugar en la mejor historia literaria. Desconocer eso, por ms que algunos representantes de la cerrazn mental hayan pretendido silenciar su voz (la novelada), sera absurdo. No obstante, es mucho el estudio que merece su otra voz, la que habla en clave de crnica. En ese terreno el escritor enfrenta al individuo a un espejo donde su otro yo es la sociedad (y la nada. Como si todas las observaciones nos llevaran a un mismo punto: la desolacin interior). El propio autor explica su transito por ambas rutas (la individual y la colectiva). De "El peso del mundo" (1977), ese libro que pudiera ser el diario ntimo de cualquiera, dice que "No es una narracin consciente sino una crnica inmediata de las percepciones, fijada simultneamente. La crnica de una conciencia individual publicada en forma de libro." De "Un viaje de invierno a los ros Danubio, Save, Morava y Drina o Justicia para Serbia" (1996) afirma que "Era sobre todo a causa de las guerras por lo que yo quera ir a Serbia, al pas de aquellos a los que generalmente se les llama los 'agresores'. Sin embargo, lo que me tentaba tambin era simplemente ver el pas que, de todos los estados de Yugoslavia, era para m el menos conocido y, a la vez, debido quizs precisamente a las noticias y opiniones que corran sobre l, el que en aquel momento ms me atraa..." Y guiado por la inconformidad que le impulsa a no aceptar la realidad meditica que nos cuentan, se convierte en testigo excepcional de las pequeas (y mltiples) realidades que habitaban (y habitan) tras las puertas visibles de la guerra de los Balcanes (el humo invisible que permanece en el tiempo). Aquel libro de viajes, donde el observador nos cont los detalles hermosos y brutales (el da a da) que su mirada descubri entre la vida cotidiana y la irrupcin del fuego mancomunadamente extranjero (OTAN), signific un castigo pblico para el escritor. Los "grandes especialistas" de la opinin pblica lo condenaron, segn la historia exclusiva de ellos, a ser "amigo ntimo" de Milosevic y de los "serbios extremistas". No obstante, la contemplacin activa de Peter Handke no se detiene, ms all de la progresiva pretensin de censurar "democrticamente" el pensamiento crtico. Handke es, afortunadamente, un escritor que avanza a contracorriente de la mediocridad internacional. Su silln de escritura lo usa para armar (el fuego luminoso del verbo) su palabra, nunca para dormir la siesta de la "intelectualidad" que se regocija de los "favores pblicos recibidos". En ese mismo recorrido por los stanos de la saturacin informativa, nos encontramos con la publicacin de "Preguntando entre lgrimas. Apuntes sobre Yugoslavia bajo las bombas y en torno al Tribunal de La Haya" (2010), un nuevo libro de crnicas. Gracias a la reiterativa censura editorial (basada en la imposicin de una oferta y de una demanda) la obra no ha sido publicada en Espaa. El libro, demostrando que cualquier rincn del planeta sirve para trinchera de la causa humana, ha sido lanzado en Chile por Ediciones Universidad Diego Portales. Cecilia Dreymller (Eifel Alemania, 1962), traductora, prologuista y aguda estudiosa de la obra de Handke, me dice que "Este libro, tal como est en espaol, no existe en alemn. Tuve la idea de hacerlo porque sent que las posiciones de Handke respecto al tema de Yugoslavia necesitaban una presentacin conjunta y contrastada. Busqu en vano un editor en Espaa y al recibir negativas de varias grandes editoriales, Ignacio Echevarra me facilit el contacto con los editores de la Universidad Diego Portales que estuvieron encantados con mi propuesta de libro, as que lo hice con ellos".

"Preguntando entre lgrimas" es otra puerta que Peter Handke le abre a la realidad escondida (la que aplastan las potencias de tradicin imperialista, con botas y con ideas impositivas). "Un anciano, de pie como yo ante el cordn, de repente y en silencio, me da un apretn de manos y se marcha. Pero, al darse la vuelta, percibo, no por primera vez en este viaje por Yugoslavia, que tiene los ojos humedecidos". La palabra del escritor es un paso (una mirada) que se detiene en los dolores minsculos que no resea el tic tac del gran reloj informativo. Como la oncloga que encuentra en el camino y lo recibe vomitando preguntas en medio de su espacio bombardeado: "Realmente somos tan culpables"?...Para que haya un sufrimiento as, debe haber antes una culpa. No puede ser de otro modo, debemos ser culpables. Pero de qu? Y por qu?" Y el observador descubre, otra vez, la lgrima del pueblo: "Y tambin ella tiene los ojos humedecidos...Pero no aparta los ojos inmediatamente, como antes el anciano en Belgrado; al contrario, nos los muestra frontalmente; los expone a la luz, al sol. Entre lgrimas preguntando, preguntando. Preguntando. Pretexto, tema para un escultor, pero, para cul?" "Preguntando entre lgrimas" rene dos nuevos viajes que Handke realiz a Yugoslavia en 1999 y los informes que recopil luego de sus visitas al Tribunal Internacional de La Haya, en 2002 y 2004 (en una de las cuales se entrevist con el ex presidente serbio Slobodan Milosevic). En el libro el autor advierte sobre la prolongacin de la tragedia impuesta: "La aniquilacin de Yugoslavia, todava no del todo evidente para el resto del mundo, es una emboscada que lleva un dispositivo que me parece temporal y no local, y que ser desastrosa ms adelante. Una emboscada del tiempo. Otro lenguaje, por favor, o simplemente otro tono para Yugoslavia, para todos los pases!" Mi lectura me indica que la observacin (activa) de Peter Handke es un testimonio que nos comunica por igual con la memoria de todos los pueblos que han sido ocupados por una fuerza extranjera. Y una ocupacin es una bofetada a cada individuo digno del planeta.

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Peter Handke (Griffen, Carintia, Austria, 1942), escritor en alemn. Es autor de teatro, novela y poesa. Tambin es director de cine.

Durante las guerras balcnicas de la dcada de 1990 fue polmica su oposicin a los ataques de la OTAN sobre Belgrado en 1999; de seguro tena en cuenta los bombardeos nazis a esa ciudad y la impunidad de muchos croatas, que colaboraron en la destruccin de los judos en toda la zona. Ello le vali ser considerado como partidario de la causa serbia, extremo que l ha matizado como una negativa a la criminalizacin de un pueblo: habra que castigar, afirmaba, a todos o a ninguno. La presencia de Yugoslavia le haba parecido siempre una "Europa posible" como amalgama cultural, y sin embargo se haba hecho pedazos. Por ese mismo motivo, hubo una campaa en 2006 contra l cuando le fue concedido el Premio Heine; el alcalde de Dsseldorf, donde fue premiado por un jurado, denunci esa 'caza de brujas'; y Handke renunci al fin, no sin resaltar que podra visitar la tumba de Heine en Pars, cerca de donde vive, con plena tranquilidad. Fue defendido por la novelista austraca Elfriede Jelinek y el cineasta alemn Wim Wenders. Luego logr el Premio Franz Kafka.

Como director de cine, Handke ha realizado La mujer zurda y La ausencia. Tambin ha colaborado como guionista con su amigo Wim Wenders, as en El miedo del portero ante el penalty, Falso movimiento o en Cielo sobre Berln .



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