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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-02-2011

Resea
Las transformaciones silenciosas de Francois Jullien

Luis Roca Jusmet
Rebelin

Las transformaciones silenciosas.Francois Jullien. ( Traduccin de Jos Miguel Marcn). Barcelona: Edicions Bellaterra. 2010, 101 pginas.


Franois Jullien es un filsofo francs ( europeo, occidental en el sentido preciso que l apunta), que, con una brillante y slida formacin acadmica, un buen da decide pasar una larga temporada en China. Allse dedica bsicamente a estudiar la lengua y a partir de aqu trabajar diferentes ideas elaboradas por esta milenaria tradicin cultural. Lo original de su proyecto es que China se convierte en un rodeo para volver a la filosofa. Porque lo que Jullien reivindica es la filosofa como apuesta radical, como aventura del espritu que implica siempre un cuestionamiento de la ideologa, de las creencias sociales. El problema es que la filosofa tiende a esclerotizarse y constituirse tambin en creencia. Desde la tradicin filosfica occidental la crtica se convierte en transgresin y sta se constituye en norma, cayendo en un relativismo en el que aparece el impasse. Aqu es cuando entra la propuesta de Jullien : servirse para fines filosficos de una tradicin y una lengua que no tiene nada que ver con la filosofa. Hay que cruzar las dos tradiciones evitando los peligros del etnocentrismo ( ir al otro desde lo Uno, que somos nosotros) y del exotismo ( dejarnos fascinar por el Otro). El proyecto de Jullien requiere mucha sutilidad, es un trabajo de matices que implica un conocimiento muy profundo de ambas tradiciones. Evita de manera inteligente tanto confundirlas como diluir la perspectiva original, que es la filosfica. Tampoco busca comparar, ya que considera que no hay esquema comn que posibilite el universalismo cmodo. Tambin evita un relativismo fcil que sera tericamente muy poco fecundo.

Hay un debate, por cierto muy interesante, de Jullien con otro sinlogo francs, Jean Franois Billeter. ste critica a Jullien por la separacin radical que establece entre la sabiduria china y la filosofa europea ( Contre Franois Jullien, Editions Allia, 2007). El punto de vista de Billeter, magnficamente recogido en Cuatro lecturas sobre Zhunagzi ( Siruela, 2003) busca lo que hay de comn y de universal en las reflexiones de este sabio taosta. Desde estas pginas invito a la doble lectura, no desde la polmica sino desde la complementareidad de dos perspectivas que sealan planteamiento diferentes pero compatibles.

Las transformaciones silenciosas es uno de los ltimos textos publicados por Jullien : tiene un gran valor sinttico y una gran densidad conceptual. Pero quiero referirme a l trazando un breve recorrido por algunas de sus obras fundamentales, que vale la pena recordar porque este texto viene a ser una especie de conclusin de las anteriores.

La estrategia de Jullien es la de volver a la filosofa desde lo impensado, que es justamente lo pensado en China, como comprobamos en el libro La China da que pensar ( Ed. Anthropos, Barcelona, 2005 ). Pero China no utiliza conceptos ni modelos tericos : es Grecia quien los inventa en la doble vertiente de la filosofa y las matemticas. China formula ideas de forma intuitiva y esquemtica y slo utiliza las matemticas como clculo sin extraer de ella ningn modelo terico de razonamiento. En algn momento de la historia del pensamiento chino, de manera puntual, aparece algo parecido al debate que podra originar una argumentacin filosfica, pero no cuaja, pasa de largo. China piensa siempre en trminos de proceso, de interaccin, no lo hace desde la entidad, desde lo que son las cosas y por tanto no desarrolla una ontologa propia del ente, de lo que es cada cosa, de la que surgirn conceptos como el de Ser o el de Dios. Por otra parte no vive la experiencia poltica de la Polis ( la democracia , la libertad reivindicada por los griegos contra los peligros externos, la dicotoma entre hombre libre/esclavo). En toda su tradicin intelectual no piensa en trminos de formas polticas ni llega a plantearse una forma poltica diferente de la monarqua. Finalmente no vive la experiencia de la interiorizacin, la conciencia desgarrada y de falta que es producto de la tradicin griega y sobre todo de la irrupcin del cristianismo. Son todos estos temas, que son filosficamente tan familiares, que nos parecen tan evidentes es justamente por lo que no vemos su contingencia.

Tratado de la eficacia ( Siruela, Madrid, 1999) es sin duda uno de sus mejores trabajos. En China , una estrategia que puede ser eficaz en su conjuncin con la moral o como puro ejercicio del poder. La primera opcin es la que defiende la tradicin de los realistas ( con muchos puntos en comn con la tradicin confucionista, a la que pertenece Mencio, cuyos textos son la base de la reflexin de Jullien sobre moral china) y la segunda que es la de los mal llamados legistas ( porque no defienden el respeto a la ley sino la sumisin a la autoridad del poder). Pero siempre hay en la concepcin china de la eficacia ( de la estrategia) una serie de elementos comunes que surgen bsicamente de la idea de transformacin a partir de una accin indirecta ( wu wei) que produce efectos indirectos. Hay un proceso continuo regulado por una lgica cuya coherencia hay que descubrir, que implica una maduracin que hay que respetar. No podemos forzar no controlar, hay que seguir la propensin de las cosas, aprovechar su potencial, facilitando la orientacin ms favorable. Este planteamiento no se base en ninguna de las dualidades: teora/ prctica, fines/ medios, modelo/ aplicacin, objetivos/ planes. No hay ni decisin, ni elaboracin ni eleccin solo adaptacin al curso de las cosas de las que nosotros formamos parte.

Fundar la moral ( Taurus, Madrid, 1997) plantea un interesante paralelismo entre la legitimacin de la moral de un clsico chino, Mencio, y la de dos filsofos ilustrados, Rousseau y Kant. La lnea de Mencio va, desde la reaccin humana de vivir como insoportable el dolor ajeno hasta la virtud de la humanidad ( ren). Desde lo condicionado hasta lo incondicionado, desde lo relativo hasta lo absoluto que lo que hace es actualizar nuestro potencial moral, es decir, nuestra humanidad. Este perfeccionamiento interior es el que conduce a la autntica felicidad, es lo que nos diferencia de los animales, es lo que nos hace humanos. Contrariamente a lo que plantea Kant que considera que solo es posible la moral desde la afirmacin de la libertad, Mencio, al igual que toda la tradicin de la forma parte, ni se plantea este concepto. Y tambin contrariamente a Kant no se trata de seguir el imperativo que marcan los principios morales sino que para el sabio chino que ha desarrollado hasta el final su naturaleza moral. No se trata de seguir ni normas ni principios solo de madurar el talento moral y a partir de aqu actuar espontneamente, transformando las cosas naturalmente, ejerciendo una influencias invisible. En realidad el bien ( tema de la moral) es una forma de provecho, que es lo que busca la eficacia, slo que elevado a los otros. Lo que representa el Sabio para China es el estratega que combina la virtud y la eficacia, el que consigue la victoria gracias a la propagacin y la atraccin. Esto enlaza con otro libro sin desperdicio, Un sabio no tiene ideas ( Siruela, Madrid, 2001).

Volviendo al libro que nos ocupa lo que hace Franois Jullien es elaborar esta nueva y rica nocin, la de la transformacin silenciosa. Reivindica, con la sabidura china, la captacin de la vida como un proceso que madura dando unas consecuencias. Esta simple afirmacin, tomada en su radicalidad nos lleva a cuestionar planteamientos muy arraigados en nuestra mentalidad occidental. La primera es el nuestra concepcion del tiempo, muy ligada a la conjugacin en tiempos pasado-presente-futura de las lenguas occidentales. Esto me remite a otro gran libro de Jullien ( Del tiempo. Elementos de una filosofa del vivir, Arena Libros, Madrid, 2005), al que vale la pena recurrir para profundizar en la cuestin. El cambio no es lo que se manifiesta cuando hay una ruptura aparente sino que es la consecuencia de una transformacin silenciosa a partir de un giro sutil, casi impercentible de la que es resultado. Lo que hay es una emergencia visible de un largo proceso invisible. La misma relacin causa/efecto se diluye en este planteameinto, ya que es a todo al proceso al que hay que referirse para entender lo que pasa. Proceso que es por otra parte global y nunca local, que forma parte de la duracin y no del acontecimiento. El envejecimiento no es ni decandencia ni degradacin sino un elemento ms del proceso del vivir. La muerte no es una ruptura sino una consecuencia ms de la vida, no hay ni drama cristiano ni tragedia griega, ni tan solo la melanclica heroicidad del romanticismo. Todo pasa naturalmente, como el fruto que madura y finalmente cae.

Lo que importa no es lo extraordinario del acontecimiento nuevo, sino la persistencia de lo ordinario. Es como las estaciones, que se transforman las unas en las otras sin un lmite estricto que seale su separacin. Pasa mucho y parece que no pase nada, Estamos en la sociedad del acontecimiento en el que siempre esperamos lo novedoso, lo que rompe la rutina. Es el acontecimiento-espectculo de los mass media, de la moda, del turismo en el que siempre esperamos lo diferente. China desconfia de la Palabra y de la Accin, confia ms en el paciente proceso de las cosas que no necesitan ser forzadas ni transformadas en discursos retricos. No hay dicotoma entre teora y prctica, slo los procesos que desarrollan las condiciones favorables o desfavorables que son el peligro y la oportunidad que debemos saber canalizar, de inducir el efecto que queremos.

Hay en este texto unas reflexiones puntuales que pueden sernos polticamente tiles. La primera hace referencia a la cultura y plantea que hay que salir del dilema identidad/diferencia para plantear el dilogo entre culturas ( siempre heterogneas, como bien seala el propio Jullien) a partir de la distancia que marca la inmersin de una cultura respecto a la otra; pero tambin desde la fecundidad de lo que nos puede aportar el otro a nuestro punto de vista sin renunciar a l. La segunda es entender la transformacin del sistema como algo silencioso, que surge de procesos internos que van avanzando en profundidad ms que de rupturas que acaban provocando la reaccin contraria.

El camino de Jullien es por supuesto el de los clsicos chinos, desde el arte d ella guerra de Sun Zu hasta Confucio y Mencio, pasando por Lao Zi o Zhunagzi. Pero sobre todo el I Ching ( o Yi King en la transcripcin actual), del que hay una magnfico trabajo del propio Jullien en francs : Figures de l'immanence. Pour un lecture philosophique du Yi King ( Bernat Grasset, 1993).

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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