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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-02-2011

Desde la experiencia de Irn
Los marxistas y los islamismos

Nazann Amirian
Rebelin


El objetivo de este texto es exponer los motivos que llevaron a un sector importante de los comunistas iranes, sobre todo al Partido Tudeh de Irn, a apoyar a la Repblica Islmica (RI) ylas razones que causaron la retirada de ese apoyo y llevaron a organizar su derrocamiento.

(Estas apreciaciones son un punto de vista personal)

La repercusin de las protestas que ocurrieron en Irn bajo el nombre de Movimiento Verde (MV) enjunio de 2009pusieron demanifiestolas discrepancias dentro de la izquierda a nivel mundial en cuanto a su visin acerca de los movimientos islamistas, en el poder o en la oposicin.

Un importante sector de la izquierda europea y latinoamericana dej solos entonces a millones de iranes que se echaron a las calles pidiendo unas elecciones limpias dentro del propio marco de la RI. Todava acusan al Movimiento Verde de ser otro montaje de EE.UU. como sus revoluciones de colores en el espacio exsovitico.

Tenan esos compaeros suficiente informacin para llegar a una conclusin tan grave? Fueron (son) varios los motivos de este tipo de posicionamiento:

* Un maniquesmo cuasi religioso que divide el mundo entre los pro y los contra estadounidenses. Se espera a que Washington adopte su postura en un asunto para colocarse enfrente, rebajando as el anlisis cientfico del marxismo y la dialctica de observar los acontecimientos en toda su complejidad al nivel del suelo. As, si EE.UU. est en contra de la Revolucin Islmica, sta es progresista y quienes luchan contra ella estn a sueldo del Mossad y la CIA.

* Otros consideran que la Repblica Islmica es un contrapeso de Israel en la zona y no hay que debilitarla. Ignoran que Irn y Estados Unidos comparten el gobierno chi del Irak ocupado y, en parte, el de Afganistn.Y aunque fuera como dicen, una cosa son las alianzas estratgicas (incluso con el mismsimo diablo) yotra bien distinta confundir a la audiencia y denominarlasprogresistas

* Niegan que en Irn o en otro pas amigo haya lucha de clases. Como si por arte de magia sta se hubiera paralizado, o debera paralizarse, por el bien de la paz (?) regional. En Irn todos los partidos polticos y sindicatos estn prohibidos. Representan los ayatols y los militares los intereses de los trabajadores? Dnde estn las enseanzas del marxismo sobre la independencia de la postura de los comunistas?

* Que fuesen los jvenes (que adems de universitarios vestan a la occidental en vez de ir en chanclas) y no los desharrapados quienes encabezaban las protestas, fortaleca todava ms la idea de la conspiracin de la clase media y alta contra el gobierno de los desheredados. Otro de los pecados del MV fue el uso de la tecnologa moderna para convocar las protestas. Qu extrao que ahora nadie cuestione este punto en las rebeliones de los pases rabes!

Desconocen que la mayora de la poblacin de Irn es menor de 30 aos y que casi el 65% de los universitarios son mujeres. Irn es el primer pas de Oriente Medio (OM) que consigui tener un parlamento y una constitucin, en 1911, tras la Revolucin Constitucional (1906). La modernidad est presente en Irn. El resto lo hacen su milenaria civilizacin preislmica, la racionalidad y la idea de la justicia introducida en el Islam desde el chismo. Es un pas en el que el 8 de marzo se celebraba desde 1921 y tuvo el partido comunista ms fuerte de Asia por el apoyo popular. Por eso Irn fue la vanguardia de la lucha (en la regin) contra la dictadura secular del Sha en 1979 y contra el totalitarismo religioso y por los derechos de la ciudadana en 2005. Las singularidades de la historia de Irn y su compleja sociedad moderna imposibilitan que acepte el gobierno de una teocracia militar oscurantista y corrupta que legaliza la tortura y aplica la pena de muerte por una veintena de pecados y delitos (incluso a los nios de 15 aos),lapida y corta manos y pies bajo la Ley de Talin. Ni en la Edad Media iran hubo tanta barbarie.

* La debilidad y la pasividad de las fuerzas de la izquierda han llevado a sta a buscar desesperadamente otra fuerza, la islamista, para que luche por ella contra el imperialismo. Espejismo total. Los talibanes, adems de aliados tradicionales de los colonialistas britnicos y franceses, y ahora de los estadounidenses, son ms reaccionarios que la derecha laica de sus pases. (Lean la historia de los Hermanos Musulmanes, por ejemplo, y su colaboracin con los nazis).

Algunos analistas, en su amor incondicional hacia los islamismos, han llegado a tergiversar la realidad para justificar su postura. Thierry Meyssan negaba la existencia de la ley de lapidacin en el cdigo penal de la RI (ver mi artculo (www.nazaninamirian.es/?p=4739www.nazaninamirian.es/?p=4739) y otro, para denunciar al racista gobierno israel, lleg a alabar a la RI como el paraso de las minoras religiosas, donde viven 25.000 judos, la mayor comunidad juda de Oriente Medio, despus de Israel. No saba que en 1978 haba cerca de 100.000 hebreos en Irn y que unos 75.000 han abandonado el pas (igual que otros 5 millones de personas en el mayor xodo de la historia del pas); o que muchos bahaies (fe que naci como una reforma del chismo a finales del siglo XIX), solo por serlo, han sido ejecutados, expulsados de sus trabajos y universidades y sus casas se han confiscado. Nos deca la propaganda que el templo baha estaba en Israel, sinnimo de que millones de sus fieles eran la quinta columna de Netanyahu. Ocultaban que su templo fue construido en Palestina y no en Israel, y aunque as fuera, nada justificaba el dolo que sufrieron estas personas. Ahora siete de ellos pueden ser ahorcados en cualquier momento.

Es incomprensible su trato benvolo hacia los dirigentes islamistas comparado con la actitud hacia la iglesia catlica o los rabinos judos. Escriben, por ejemplo, del abuso sobre menores por parte de miles de curas, pero nada sobre estos mismos delitos si los cometen religiosos musulmanes que legitiman el matrimonio con nias de 6u 8 aos por mandato de Dios. Los libros sagrados de las tres religiones tienen el mismo contenido, sus sacerdotes la misma actitud con respecto a los problemas sociales y su solucin, y su base social es la misma en general (mirad la fuerza de la iglesia en Amrica Latina).

La RI tiene apoyo popular. Vale, pero lo tiene en un sector, como lo tuvieron, incluso ms amplio, el nacionalsocialismo alemn o el nacionalcatolicismo de Franco. Esto no le confiere legitimidad ni la convierte en progresista.

El rgimen de Irn es una de tantas formas de fascismo, sistemas que al contrario de las dictaduras, que se apoyan en las lites, crean una base social. Conviene volver a estudiar la composicin de las masas que formaron las camisas pardas, los faccios, etc.

En Irn, con la guerra contra Irak (1980-88) y la paralizacin de la actividad industrial y agrcola, millones de jvenes slo encontraron trabajo en las instituciones militares, paramilitares, de seguridad y religiosas promovidas por el rgimen. (Para conocer cmo fue este proceso y a qu clase representa el rgimen actual, ver mis dos libros Entre coronas y turbantes, editorial Flor del viento, y Afganistn, Irak e Irn de lengua de Trapo)

La postura de los comunistas con respecto a la RI:

El Partido Tudeh de Irn (PTI), decidi apoyar al ayatol Jomeini, a finales de 1978, tras importantes discrepancias en el Comit Central (en el exilio desde 1953) que terminaron con el cese del mtico Secretario General Iraj Eskandari (1907-1985), contrario a la defensa de los islamistas, y su sustitucin por el gran estratega Nureddin Kianuri (1915-1999), nieto de un ayatol, con una postura contraria que defendi hasta la muerte, basada en alcanzar el socialismo, previo paso por la revolucin nacional-democrtica, que a nuestro pesar caa en manos del clrigo.

Hay que recordar que la totalidad de las fuerzas democrticas de Irn (desde los musulmanes reformistas hasta la totalidad de la izquierda maosta, anarquista, marxista-leninista, trotskista, etc.-, los partidos nacionalistas kurdos y azerbaiyano), consideran que hoy la RI es un totalitarismo religioso, profundamente reaccionario y retrgrado, cuyas acciones en la regin justifican la militarizacin de Oriente Medio y potencian las opciones no progresistas en los pases donde tiene influencia. La principal discrepancia entre ellas consiste en determinar la fecha en la que la RI dej de ser progresista. Fechas arbitrarias que suelen situarse en el momento en que dichas fuerzas fueron atacadas por la RI, no antes!

Factores determinantes del apoyo del PTI a la RI:

* El desconocimiento acerca del Islam y el Islam poltico. Era la primera vez que la casta clerical chi tomaba el poder. Que el Corn estuviera escrito en rabe imposibilitaba el acceso directo a su contenido a los estudiosos. Tampoco conocamos la Sharia que luego fue introducida en el cdigo penal y civil, o no sabamos de qu se trataba.

* La cada del Sha y la ausencia de una alternativa democrtica a su rgimen, por la dursima represin ejercida por aquel dspota durante dcadas, no dejaba otra alternativa. Pensbamos que un rgimen peor que el del Sha era imposible. Pero s fue posible.

* Las promesas de Ayatol Jomeini, desde Paris, de respetar las libertades polticas, incluyendo la del partido comunista (entrevista con Eric Rouleau de Le Monde) y tambin los derechos conquistados por las mujeres en la era del Sha (entrevista con Oriana Fallaci para Corriere della Sera), y de que no las envolvera en el chador ni les aplicara las leyes de haca 14 siglos. Una vez en el poder, nos dimos cuenta de que haba recurrido a taghiyya (disimulo, mentira), legitimado por el chismo para salvarse cuando se ven en situaciones de peligro, algo parecido a las reservatis mentalis de los jesuitas.

* Los islamistas recogieron las consignas de la izquierda (libertad, independencia y justicia social), a las que aadan un adjetivo islmico. Sobre la marcha entenderemos que la justicia islmica no era otra que la ley de castigos islmicos plasmada en el cdigo penal aprobado en el 1982, donde la justicia es sinnimo de castigo fsico, acompaada por el pago de limosna y otras frmulas religiosas para mantener la pobreza. O que la libertad era para el Partido de Dios, Hizbul (no confundirlo con el libans), por ser el nico partido mencionado en el libro sagrado. La terminologa socialista que usaban, como "el Islam pertenece a los oprimidos, no a los opresores", ocultaba que los oprimidos en el libro sagrado son los perseguidos por su fe y no los trabajadores. Importante matiz terico! La misma constitucin islmica divide a los ciudadanos en fieles y no fieles (condenados a muerte, de forma automtica), musulmanes y no musulmanes, mujeres y hombres, todos desiguales ante la ley. La presidencia y los altos cargos, por ejemplo, estn reservados slo para varones, chies y fieles al jefe del Estado. Intentbamos no recordar que Jomeini fue enviado al exilio en 1964 por su oposicin a dos reformas del Sha: otorgar el derecho al voto a la mujer y la "desamortizacin" de las tierras de los terratenientes y de la jerarqua chi.

* Los islamistas, de todas formas, iban a tomar el poder y no precisamente por el apoyo interior, ya que aparecieron meses despus del inicio de las revueltas que estaban organizadas por la izquierda musulmana y marxista (atencin a la postura ambigua de los Hermanos Musulmanes durante las revueltas egipcias). En el otoo del 78 empezaron a aparecer furgonetas que repartan chadores entre las manifestantes y nos obligaban separarnos de los varones. Las consignas ya se volvieron religiosas. Fue en 2005, y tras la publicacin de los documentos de la cumbre del G4, celebrada en la isla Guadalupe en enero del 1978 (http://www.irdiplomacy.ir/index.php?Lang=fa&Page=26&DWritingId=155&Action=DWritingBodyView) cuando conocimos las negociaciones entre Sadegh Ghotbzadeh, la mano derecha de Jomeini (fue ejecutado dos aos despus en Irn, acusado de ser agente de la CIA) conJimmy Carter y Giscard d'Estaing, quienes le ofrecieron su apoyo a cambio de impedir la influencia de los comunistas y de la Unin Sovitica en el nuevo rgimen. Tambin menciona este acuerdo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Pierre Salinger, en su libro America Held Hostage by Iran (http://www.ir-psri.com/Show.php?Page=ViewArticle&ArticleID=171). As Washington creaba un cinturn verde (color del Islam) alrededor de la URSS. Lo hizo con Pakistn,con Afganistn y ahora con Irn.

La RI de Jomeini mantena relaciones secretas con EE.UU. Lo supimos tras la revelacin del acuerdo de Reagan con Irn para no liberar a los rehenes de EE.UU. en su embajada en Tehern en 1980, para derrotar a Carter; tambin en 1987 sali el escndalo Irn-contra, que sealaba las relaciones ocultas entre Irn, Israel y EE.UU. Las dictaduras de los pases musulmanes siempre se han llevado mejor con los republicanos de EE.UU. que con los demcratas. No les gusta esa bandera de derechos humanos que llevaba Carter.

Lo que buscaban (y buscan) Israel y EE.UU. era el debilitamiento de Irn como potencia regional, y no iban contra la RI. All nos confundimos. Poltica que forma parte de la doctrina de doble contencin (la de Irak e Irn a beneficio de Israel). Derrocaron a su aliado Saddam con el objetivo de eliminar al rival de Israel en la zona; luego tocaba reducir a Irn, independientemente de quien lo gobernase. Saddam no era antiestadounidense.

El odio hacia "el comunismo que es el atesmo" es lo que ha unido a los islamistas con los colonialistas y el imperialismo. Igual que el nacionalcatolicismo de Franco. En el Islam no hay peor pecado que ser ateo, mientras que un banquero (cuya propiedad es sagrada) y un obrero pueden rezar al mismo Dios.

No nos dimos cuenta del fortsimo carcter anticomunista y antisocialista de los clrigos ms all de sus discursos cuando estn en la oposicin.

Reivindican su independencia con respecto a otras potencias, para no tener que responder de sus actos ante ninguna institucin. De hecho la RI no reconoce ningn tratado internacional sobre los derechos de la mujer, la infancia y los trabajadores.

Aun sin la injerencia de EE.UU. e Israel, desde la plataforma de hoy, creo que la contrarrevolucin compuesta por los miembros del antiguo rgimen y los oportunistas y reaccionarios recin llegados al poder-, abort la revolucin desde su inicio. Esto se refleja en la Constitucin, en la composicin del rgimen y en sus actos. Pero, aun as, queramos intentar el giro de la revolucin a la derecha.

Desde el Tudeh se dio prioridad absoluta a la lucha antiestadounidense; fue quizs una de las consecuencias de la Guerra Fra y la amistad que le una a la URSS. Todo lo dems se podra sacrificar en aras de esta batalla.

En la direccin del Tudeh exista la idea de que el Ayatol era una persona honesta y de que se podra influir sobre sus decisiones a favor del pueblo. Una ingenuidad absoluta con respecto a un sacerdote mayor, fantico y fundamentalista que pretenda instalar un sistema poltico a semejanza de Mahoma en Irn. No habamos ledo todava su principal libro "Tozih-ol-Masael (Hace aos lo vi traducido al castellano). Sencillamente denigrante.

Separbamos el sector jomeinista de la derecha reaccionaria (religiosa o no). Se nos escap prestar atencin a los cambios que sufri el propio Jomeini despus de la toma del poder.

Por miedo a caer en el izquierdismo en un pas musulmn, confundimos el respeto a las creencias de las masas con la aceptacin del programa retrgrado poltico-religioso-social de los sacerdotes. Es otro de los errores que comete la izquierda europea y latinoamericana. Hay muchas citas de Marx, Engels y Lenin manipuladas al respecto en los foros.

Jomeini en 1982 al aprobar La ley de los que entran en guerra con Dios cre el fundamento de un estado policial. Cualquier crtica se consideraba guerra contra Dios.

Permitimos que prohibieran los sindicatos independientes, el derecho a la huelga, a la manifestacin, etc. Impedamos huelgas de obreros -que haban esperado muchos decenios para que los atendieran-, porque debilitaban la revolucin, hacan el juego al enemigo (como si importase quin te oprime). Les despojamos de su nica arma. Miles fueron detenidos, cientos ejecutados.

Pensbamos que el ayatol Jomeini, honesto, evitara la corrupcin (nacida del aumento espectacular de precio del petrleo). Cmo es posible, si no haba ningn rgano del control popular sobre la gestin de quienes slo admitan el control de Al?

Los islamistas pueden ser anticapitalistas en la medida en que este sistema perjudica a las estructuras precapitalistas de sus sociedades y daa su influencia y poder. Dijeron que la propiedad era sagrada, y que iban a restaurar la sencilla economa del bazar, el feudalismo como si esto fuera posible en un pas como Irn. (Ms informacin sobre la base econmica de la RI en mi libro Irak, Afganistn e Irn).

Su oposicin a la injerencia extranjera era, principalmente, para impedir la influencia de la modernidad que daaba el poder del clero y para conservar las estructuras tradicionales. Irn es su feudo en el sentido amplio de la palabra y un laboratorio donde poner en prctica lo aprendido en las escuelas teolgicas y de la comunidad tribal que dirigi Mahoma, en Arabia en el siglo VI, en un Irn no rabe, capitalista y con lazos con el mundo en progreso.

A pesar de ver ya por dnde iban sus polticas, no podamos discutirlas en un congreso. Seguamos en un estado semiclandestino. La velocidad de la marcha de los acontecimientos (la toma de la embajada de EE.UU., la invasin de Irak, la declaracin de la lucha armada por parte de distintos grupos) hacan imposible una reflexin reposada sobre lo que estaba ocurriendo.

Las amenazas de una agresin militar de EEUU paralela a la de Irak (1980-88) otorgaba la prioridad de la defensa a la patria sobre la lucha por la democracia. Tampoco sabamos entonces las razones de la negativa de la RI a la peticin de paz de Saddam en 1981. La guerra es la gracia de Dios dijo Jomeini, y la alarg siete aos ms (con cientos de miles de muertos y millones de mutilados). Bajo la cortina de humo de la guerra patritica, la ultraderecha religiosa tom el poder, aplast a todas las fuerzas polticas, sindicales, feministas, estudiantiles, detuvo a decenas de miles de activistas de todos los colores, los tortur y los ejecut. En 1988 ya haban fusilado a unos 15.000 activistas. Fue cuando el ayatol Montazeri, el sucesor de Jomeini, renunci y empez a luchar contra l (ver mi artculo Teologa islmica de liberacin http://www.nazaninamirian.es/?p=30).

Aceptamos el sacrificio de las libertades a cambio de mejorar la situacin de los pobres. Esta visin atropella el abec del marxismo y su lucha de clases! Los trabajadores necesitan los partidos comunistas y los sindicatos para defender sus derechos. Nadie ms lo va a hacer por ellos.

La poltica econmica de la RI era desconcertante: construy carreteras, viviendas, hospitales en las zonas rurales, mientras destrua a la clase media del pas. Reparta la pobreza y no la riqueza, a la vez que se lucraban con la inflacin y la especulacin propias de las guerras y el aumento del pecio del petrleo y converta a los receptores de estas ayudas en su brazo militar-religioso.

Las luchas internas de la propia RI, as como atentados oscuros que eliminaron a los pensadores y polticos progresistas chies como los ayatols Beheshti y Taleghani, contrarios a la figura Velayet-e faghih (gobierno del docto islmico, una especie de Califa con los poderes de un monarca absolutista) aument el balance del poder a favor de los derechistas. El hecho de que de repente Jomeini instaurase ese cargo -inexistente en el Islam- y a su beneficio, fue un signo de la contrarrevolucin, y a pesar de criticarla no advertimos el peligro que supona para la vida poltica del pas. Hasta los propios ayatols, entre ellos el ayatol Kazemini Boroujerdi, que lleva en prisin desde 2006, criticaron el abuso del Islam por parte del rgimen y pedan la separacin entre la religin y el Estado. Un abuso, que entre otros factores elimin el poso de las singularidades de la cultura persa que convirti a la sociedad iran en la ms secular del Oriente Medio. Consecuencia de que est la religin en el poder.

No pudo crear la sociedad feliz y devota (confundi un gran pas situado en el mundo real con una tribu pequea) y decidi realizar una profunda restauracin religiosa prohibiendo la msica, el baile, el arte, las fiestas milenarias persas, los colores vivos, hasta crearon leyes que multan rer en la calle o besarse en el propio domicilio. Un talibanismo antes de que los talibanes tomaran el poder en Afganistn, significa que hay una visin compartida entre los islamistas, que bebe de la Sharia.

Tuvo un papel primordial el ejercicio de una violencia despiadada, aunque astutamente dividido en etapas. Primero fueron a por los monrquicos (y nosotros no protestamos), luego a por los bahaes, muyahidines del pueblo (grupo islamista que reclamaba parte del poder), y la izquierda radical, luego las organizaciones musulmanas progresistas y nosotros seguamos callados, hasta que vinieron a por nosotros, y ya conocis el resto del poema.

Carecamos de cultura de defensa de los derechos humanos. Insensibles a la tortura, los castigos fsicos a los nios, mujeres, a los dbiles, etc. (Lo mismo que un importante sector de la izquierda mundial). Irn es el primer pas que ejecuta a menores (la ley islmica considera adultas a las nias a los 9 aos y a los chicos a los 15). En la actualidad unos 130 nios estn en el corredor de la muerte. No se trata de la cultura del pas. El adulterio, hoy castigado con la lapidacin, en la poca del Sha no era un delito, sino un asunto de la pareja. Lo mismo que la homosexualidad. (Ver http://www.iranrights.org/english/document-289-681.php)

Los nuevos hombres que tomaron el poder eran antiguos excluidos sociales. Gentes arrancadas de su clase que paseaban por el limbo se apuntaron al partido del poder. Confundimos al lumpenproletariado con los trabajadores, por su aspecto. Sin duda es recomendable la lectura de El 18 brumario de Luis Bonaparte de Marx, para saber quines componen este grupo social y cmo actan.

Entre 1980 y 1983 cerraron las universidades para hacer una Revolucin cultural (de nuevo ideas de izquierda), expulsaron a miles de estudiantes, otros tanto detenidos y ejecutados. En su lugar entraron los basiyies y los guardianes islmicos, los familiares de los mrtires de la guerra (como Ahmadineyad) sin pasar por la selectividad.

Nos callamos ante la discriminacin legal de las minoras tnicas y religiosas del pas (que son el 60% de la poblacin) que les impide el acceso a los puestos de la administracin y a ejercer sus tradiciones y cultos. Acusarlos de separatistas lo nico que ha hecho es empujar a una parte de ellos a colaborar en las operaciones encubiertas de Israel y EE.UU. en el territorio iran.

No captamos los peligros del aumento del poder poltico y social de los Guardianes Islmicos y sus decenas de brazos paramilitares en tareas de escuchas y vigilancia de los ciudadanos, utilizando masivamente a los mutilados de la guerra. Quizs los confundimos con el papel progresista que jugaron los militares en el nacionalismo rabe.

Aceptamos, sin la lucha que se merecera, la conversin de la mujer en un subgnero en las leyes que aprobaron, despojndolas de todos los derechos conseguidos durante dcadas, como bajar la edad nupcial de los 18 aos que era, a los 8 (legalizando la pedofilia), convertirla en una menor de edad que siempre necesita el permiso de un varn hasta para salir de casa, en un pas donde las dos terceras parte de los cientficos son mujeres!

Nuestra poltica era apoyar y criticar a la RI. Sin embargo ella utilizaba nuestro apoyo para cubrirse de legitimidad en la escena interna pero sobre todo en la internacional, y ni caso a las crticas.

En 1983 ya sabamos que todo estaba perdido, aquello ya era un rgimen totalitario de corte fascista. Los cuadros se preparaban para regresar a la clandestinidad. Pero ya era tarde.

La revolucin haba sido secuestrada por una ultraderecha disfrazada religiosamente. En los aos 90, la RI se pareca asombrosamente al nacionalcatolicismo sostenida por unos tribunales que imitan las funciones de la inquisicin cristiana, y aplican la pedagoga del terror.

Con la revolucin del 79 Irn mantuvo su estatus de potencia regional, esta vez no sometido a EE.UU., sino en coordinacin con l.

Con la RI, los iranes no solo no consiguieron libertades polticas ni una redistribucin justa de los recursos del pas, sino que adems perdieron hasta las libertades personales como elegir la indumentaria, su color-.

A pesar que aun suena en los odos el discurso de los islamistas cuando tomaron el poder, en el que prometan agua y luz gratuitas para toda la poblacin, mientras manejan el gobierno ms rico de la historia de Irn en cuya caja ha entrado en los dos ltimos aos unos 120.000 millones de dlares gracias al oro negro. El aumento del dficit pblico ha arrojado al 25% de la poblacin por debajo del umbral de la pobreza, segn el ministerio de Bienestar Social.

Aun as en Irn (pas que no es pobre), la principal exigencia de quienes protestan es la separacin entre la religin y el poder. Creen que un gobierno laico pondra fin al desastre econmico, la arbitrariedad, la discriminacin entre los gneros, tendr mejores relaciones con el mundo exterior, lo cual se traduce en inversiones, mejora econmica y libertad. Cada ao unos 170.000 iranes titulados universitarios salen del pas para no regresar.

Cundo dejamos de apoyar a la RI?

Justo cuando nos atacaron. En febrero del 1983, los domicilios de miles de militantes y simpatizantes del PTI, as como 54 miembros de la direccin del partido fueron asaltados (www.tudehpartyiran.org/TN-207.pdf). Las inimaginables torturas a las que fueron sometidos los dirigentes (muchos mayores de 70 aos) y cuadros del partido es otro captulo de la oscura relacin de la RI con los servicios de inteligencia britnicos. (Mirad mi artculo http://blogs.publico.es/puntoyseguido/124/egipto-iran-%C2%BFhay-paralelismo/)

Hoy frente a los islamismos, y en concreto frente a la RI, la izquierda latinoamericana y europea repiten los errores que cometimos los comunistas iranes.

Es hora de que miren con atencin los acontecimientos que suceden en esta parte del mundo y empiecen a apoyar a las fuerzas progresistas y laicas. El Islam debe regresar al terreno personal de la vida del creyente, que cumpla su funcin espiritual y deje la poltica para los partidos polticos. La religin ya es un poder, cuando adems ostenta el poder poltico, simplemente es una catstrofe.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



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