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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-02-2011

En defensa del Foro Social Mundial
Oxgeno africano para otros mundos posibles

Manoel Santos
Altermundo


 A pesar de sus evidentes debilidades organizativas, metodolgicas, operativas e incluso ideolgicas, el Foro Social Mundial (FSM) sigue siendo, y con mucha diferencia, el mayor y ms esperanzador espacio de encuentro de los movimientos sociales mundiales. Un tesoro a conservar y a potenciar.

El FSM de Senegal se reafirm, una vez ms, como lugar preferente de puesta en comn de las alternativas de la izquierda social global frente al fundamentalismo del mercado creado por el dominio del sistema capitalista.

Con una dcada ya de experiencia en la bsqueda de estas alternativas populares termin el 11 de febrero una nueva edicin centralizada en Dakar, la tercera que se realiza si contamos el evento de Bamako en 2006, compartido con Caracas y Karachi en la cuna de la humanidad. Las cifras, y ms si tenemos en cuenta que se realizaba en la frica subsahariana, slo se pueden leer desde un punto de vista optimista, pues duplicaron las previsiones iniciales del Comit Organizador, segn el tunecino Taoufik Ben Abdallah, uno de sus miembros: 75.000 delegados y delegadas de 132 pases sin contar las muchas naciones sin Estado que participan como tales en el foro, unas 1.300 organizaciones, ms de 1.200 actividades, 38 asambleas temticas, decenas de movilizaciones a favor de las ms diversas causas y sobre todo una sobresaliente presencia de la mujer africana, que por veces pareca hegemnica en la universidad Cheikh Anta Diop. La "tente des femmes" fue sin duda uno de los espacios centrales de esta edicin.

Sin organizacin, autogestin

El FSM comenz y podemos decir que tambin termin con muchsimos problemas de organizacin. El primer da especialmente, que estaba dedicado a frica y su dispora, muchas actividades no se desarrollaron por falta de salas de aula, algo que tuvo mucho que ver con un cambio deliberado en la direccin de la Universidad a pocas semanas de comenzar el evento. No en vano, el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, afirm el da 7, en un acto centrado en la presencia del ex presidente del Brasil, Luiz Incio Lula de la Silva: Yo no estoy de acuerdo con ustedes, puede que en los objetivos de reducir la pobreza o el hambre s, pero no en el camino. Yo soy liberal y creo en el mercado. (*)

Del mismo modo, la traduccin simultnea prevista para muchas actividades no existi las cabinas se instalaron incomprensblemente el ltimo da, el sistema de acreditaciones fue ms que deficiente y la inexistencia de un programa impreso a tiempo dificult mucho el trabajo de los y de las activistas.

Sin embargo, el FSM funcion, quiz porque despus de 10 aos quien participa de l tiene tan asumidas sus metodologas, muy centradas en la autogestin de las actividades, que sabe improvisar y resolver cualquier problema. Rpidamente se produjo una instalacin masiva de grandes carpas las aldeas internas que se llenaron de mujeres, campesinos, pescadores, migrantes, sindicalistas, maestros y mil y una dimensiones de las luchas sociales. De este modo, el fracaso organizativo revel tambin una de las grandes virtudes del foro, la capacidad de organizacin de los movimientos. Chico Whitaker, uno de sus fundadores, daba en el blanco con su irona brasilea: Ya sabemos de tres cosas que no precisa el foro: Davos esta vez no se realiz en paralelo al Foro Econmico Mundial, la traduccin y la organizacin.

Movimientos africanos, una gran esperanza

La presencia del FSM al sur del Sahel revel tambin que el movimiento social crece exponencialmente en el continente negro, y que es mucho ms fuerte y diverso de lo que nos imaginamos en el Norte. Es un dato importante, por cuanto desde el altermundismo se sabe que en el momento en que frica se levante, el mundo podr cambiar a mejor. Si hay alternativas, seguramente surgirn del mundo de abajo.

El da 6, en una extraordinaria y largusima marcha inaugural que cont, segn la organizacin, con 70.000 personas, la presencia de las organizaciones africanas fue muy numerosa. All se mezclaron los brillantes colores de decenas de movimientos feministas con el verde de la Va Campesina, las pancartas manufacturadas de los sin voz sin vivienda, sin tierra, sin trabajo con las tnicas de la delegacin saharaui, las reclamaciones de una pesca artesanal y sustentable con la exigencia de la libre circulacin de personas, las denuncias del acaparamiento de tierras con la opcin de la agricultura campesina y las semillas tradicionales frente los transgnicos, las luchas contra la deuda con las alternativas populares frente al cambio climtico.

Delegados y delegadas de Senegal, Gambia, Burkina-Fasso, Mal, Benn, Togo, Nigeria o la cercana Mauritania entonaban sus consignas y se sumaban a la ilusin generada por los levantamientos de Tnez y Egipto, cuyos procesos estuvieron omnipresentes en el FSM. Si el foro comenzaba con la reciente cada de Ben Al en Tnez, finalizaba el da 11 de febrero con la renuncia o expulsin de Mubarak. Quin dice que el mundo no puede cambiar?

No hay capitalismo bueno

Reforzar y ayudar a articular y converger los movimientos antisistmicos a escala mundial es el gran objetivo del FSM. Sin embargo, en su concepto inicial, como movimiento de movimientos contra la globalizacin neoliberal, el FSM est cambiando, incluso radicalizndose en las posturas de sus movimientos.

El socilogo portugus Boaventura de Sousa Santos lo explicaba bien en un seminario organizado por el GRAP (Grupo de Reflexin y Apoyo al Proceso del foro, que integran buena parte de los fundadores) en el Institut Goethe de Dakar, afirmando que el Foro sufri una evolucin en la ltima dcada hacia un movimiento ya marcadamente anticapitalista, y no slo neoliberal, pues la historia demuestra que es imposible hablar de un capitalismo benvolo o humano. Sera como hablar de un tigre vegetariano, ironiz.

De hecho, el de Dakar es el primer Foro en el que la opcin del decrecimiento econmico en el Norte aparece por fin como un tema central para la bsqueda de la tan anhelada justicia social global. Adems de la antedicha, hubo varias actividades especficas alrededor de esta necesidad, como una de Attac Francia y otra de los catalanes de Nova, y la consigna se debati tambin en muchos espacios relacionados con el buen vivir andino, por considerarse objetivos similares a aplicar en diferentes contextos planetarios.

El director ejecutivo del ETC Group, Pat Mooney, lo resuma diciendo que el crecimiento econmico como objetivo central de nuestras sociedades conden gran parte de la humanidad a la esclavitud, a la pobreza y a la exclusin y advirti que, en tanto que se basa en un expolio de la naturaleza y de sus recursos finitos, amenaza cualquier posibilidad de un nuevo futuro.

Frente comn por el planeta

Ms all de la bsqueda de nuevos paradigmas civilizatorios, puede que la cuestin que ms consenso genera en el FSM sea la ecolgica en todas sus dimensiones, desde la crisis de recursos a la lucha contra los agrocombustibles, los transgnicos y la geoingeniera en general, la prdida de biodiversidad, etc. Las asambleas ms concurridas, adems de la de movimientos sociales, tuvieron que ver con las estrategias para caminar coordinadamente hacia la COP17 Conferencia de las Partes del Convenio de Naciones Unidas sobre el Cambio Climtico de Durban (Sudfrica), que tendr lugar el prximo noviembre, y hacia Ro+20, dos dcadas despus de la Cumbre de la Tierra de Ro de Janeiro, que acontecer en junio de 2012.

En el FSM se sabe que la cuestin ambiental es un tema central por pura responsabilidad como ciudadanos y ciudadanas de la Tierra, pero tambin por la potencialidad que tiene como aglutinador de movilizaciones a escala mundial, especialmente entre la narcotizada juventud de un norte geopoltico hurfano de movilizacin social. Bajo este prisma, el FSM pretende liderar de nuevo grandes movilizaciones, como la que el 15 de febrero de 2003 sac a las calles del mundo 60 millones de personas contra la guerra.

La Asamblea de Movimientos Sociales, que suele marcar la agenda de movilizaciones globales entre foros, estableci, adems de su compromiso con muchas luchas genricas, como las que hacen referencia a la soberana alimentaria, el patriarcado, la anulacin de la deuda o los derechos de los y de las migrantes, algunas fechas para que los movimientos se coordinen en los prximos meses. Adems de las ya clsicas, contra el G8 en junio en Francia y el G20 tambin en Francia, en noviembre se realiz un llamamiento para que el 20 de marzo sea un da mundial de solidaridad con el levantamiento del pueblo rabe y africano. Una buena causa pero tambin una convocatoria que se antoja demasiado presurosa y por lo tanto poco realizable. Tambin se quiere hacer del 12 de octubre que adems es el da de la dignidad indgena un da de accin global contra el capitalismo.

Adems, frente al fracaso de Copenhague y el acuerdo ilegtimo de Cancn, al que slo se opuso Bolivia como record Naomi Klein, la asamblea se aline con el acuerdo alcanzado en la Cumbre de los Pueblos Contra el Cambio Climtico y por los Derechos de la Madre Tierra, realizada en Cochabamba en abril de 2010, donde verdaderas alternativas a la crisis climtica fueron construidas con movimientos y organizaciones sociales y populares de todo el mundo.

La poltica, los polticos el futuro

Entre las muchas asambleas que tuvieron lugar los dos ltimos das una destacaba por incidir abiertamente en ese eterno debate que arrastra el foro desde que comenzara en Porto Alegre en 2001: su relacin con los movimientos polticos. Propuesta por el Foro Mundial de las Alternativas de Samir Amin; por Mmoire des Luttes, con gente como Bernard Cassen; y por Transform! una red europea de pensamiento alternativo y dilogo poltico con presencia en 16 pases, y que cuenta con organizaciones marxistas como la Fundacin Rosa Luxemburgo, la asamblea de convergencias entre movimientos sociales y actores polticos pas, paradjicamente, bastante desapercibida.

Claro est que la incidencia del proceso global del FSM en la sociedad planetaria sera ms fuerte si este fuese, en lugar de un espacio abierto, un movimiento con identidad propia que se proyectara a la instancia poltica. Sin embargo, tambin es evidente que un alineamiento explcito en este sentido por parte del FSM, que adems precisara de crear una direccin ejecutiva o una cpula imposible de consensuar; esto es, jerarquas impensables en un proceso que quiere ser horizontal, supondra la prdida inmediata de un gran nmero de efectivos, de una importante parte de la diversidad social que aglutina el proceso, que es uno de sus grandes xitos.

Adems, no es cierto que no exista relacin entre el FSM y la poltica, eso lo sabemos todos y todas, pues la presencia de mandatarios de la izquierda y organizaciones afines a partidos como muchas fundaciones alrededor del Foro se repite en cada edicin, aunque a diferentes niveles tambin en la importancia jerrquica de los participantes dependiendo de la regin de procedencia de esos movimientos polticos. El desencuentro es, sobre todo, entre el FSM y el poder, cosa que tiene difcil arreglo en la mayor parte del planeta.

A pesar de esto, nadie niega la influencia del proceso de los foros y del pensamiento poltico en ellos generado por ejemplo en los evidentes cambios geopolticos surgidos en Amrica latina en la ltima dcada. Esto explica que un ex mandatario como Lula, que dej la presidencia con unos ndices de popularidad nacional e internacional nunca vistos, decidiese reaparecer pblicamente a nivel mundial justo durante el Foro Social Mundial podra haber escogido Davos, la Onu o cualquier otro foro del poder, atrevindose a afirmar adems que el Consenso de Washington fracas y que el G20 no tiene la ms mnima sensibilidad con la hambre y la pobreza en el mundo. No ser que son las organizaciones polticas, que saben que tienen poca capacidad de manipulacin en la dinmica del FSM, las que no quieren tener esa relacin?

Cierto es que, como dice Esther Vivas, el Foro no tiene ya la centralidad que tuvo nos sus comienzos, en la fase de ascenso del movimiento altermundialista. Pero es que a lo mejor no es eso lo que tiene que tener, pues el FSM no pode sustituir el trabajo de base de las organizaciones que en l participan, que es, no lo olvidemos, lo realmente transformador. Sin embargo, sigue atesorando una potencialidad tremenda como espacio de visibilizacin y articulacin de luchas, como lugar de necesario encuentro internacional entre movimientos, como generador de pensamientos alternativos al capitalismo a nivel mundial y, si se quiere, como bomba de oxgeno para quien deja la vida en la ardua tarea de derribar la hegemona abrumadora del capitalismo. Slo por saber que no estamos solos y solas en la lucha el FSM ya vale la pena.

Despus de 10 aos, seguro que el Foro tiene que cambiar muchas metodologas, por ejemplo con un cambio paulatino de los espacios reflexivos hacia talleres prcticos; muchos aspectos de la organizacin interna tambin del Consejo Internacional, como el de dar mayor relevancia a los movimientos frente las grandes ONG; y tambin formas de expansin, difusin, financiacin, compromiso, o incluso consensuar objetivos ms concretos al menos unos pocos para lograr victorias concretas, cosa que sera bien factible, porque existen luchas que todos los movimientos presentes en el FSM podran asumir sin problemas.

Sin embargo, afirmar que es un proceso agotado teniendo slo una dcada de vida es mucho afirmar. Esto ltimo tiene sin duda mucho que ver con esa inusitada tendencia a la autodestruccin y la crtica excesiva que siempre tuvo la izquierda a nivel mundial. Alrededor del FSM, y sobre todo despus de cada edicin centralizada, se generan muchos artculos y opiniones sobre sus debilidades, pero muy pocos sobre sus potencialidades y menos an sobre las cosas concretas que se deberan cambiar para avanzar en este proceso nico a escala mundial. Vaya, que se vislumbra demasiada crtica y poca, muy poca, propuesta concreta.

Debemos recordar, como escribi Susan George en su ltimo libro, que nuestros enemigos, lo que ella da en llamar la clase de Davos, estn mucho ms unidos y mejor organizados que nosotros, y destrozar los pocos espacios que tenemos es, ms que la expresin de un espritu autocrtico que debe existir en su justa medida, un suicidio colectivo. Que otro espacio de la izquierda social es capaz de generar tanta dinmica a nivel global como el FSM? Ninguno? Pues sigamos construyendo, mejorando y reforzando lo ya creado.

El FSM 2013 al Norte?

La prxima edicin del FSM ser en 2013. Aunque existen algunas propuestas ya concretas y visibles en Dakar, como la de Porto Alegre, durante todo el evento senegals circul el rumor de que parte de los ms conocidos miembros del Consejo Internacional apostaban por llevar el Foro a Europa, en una especie de gesto de solidaridad ante las medidas de ajuste estructural que se estn sufriendo en muchos pases.

Slo avanzado el foro de Dakar apareci tambin la posibilidad e llevarlo a otro lugar del Norte, como Qubec, que al parecer present una propuesta formal, aunque no est claro cmo es que se presentan esas propuestas.

Pareciendo algo suicida e ilgica la segunda opcin, por cuanto Qubec est muy lejos del mundo de abajo, que es para quien ms sentido tiene el FSM; no est experimentando las duras medidas econmico-sociales que se viven hoy en Europa; y sobre todo que cuenta con una renta per cpita inasumible incluso para muchsimos movimientos europeos, lo que provocara la presencia en un hipottico FSM tan solo de una lite activista; la opcin de llevar el FSM a Europa no parece tan descabellada.

De hecho, la narcolepsia de los movimientos europeos en cuanto a sus movilizaciones, la ausencia de alternativas polticas de peso, la nula capacidad de articulacin de acciones a nivel continental y la desazn generada por la entrega de la economa europea al FMI como antes sucedi en Amrica Latina o frica hacen de Europa un campo de accin al que la alternativa del FSM debe mirar ya como estratgica. Sobre todo si tenemos en cuenta la escassima incidencia del Foro Social Europeo. Pero sobre todo tendra sentido si esta alternativa se dirige a la Europa perifrica, esa que en la cumbre de la pirmide del poder se conoce despectivamente como el grupo de los cerdos, los PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y Espaa) o esa que, sin xito alguno, trata desde el Este de acercarse a los otrora niveles de opulencia de la Unin Europea de los quince.

Que un proceso como el FSM, surgido del mundo de abajo, aterrizase como alternativa posible en el corazn de la bestia herida sera tan simblico como esperanzador para una sociedad que va, desgraciadamente, a la deriva.

Nota:


(*) Redaccin del autor

Reportaje del FSM 2011 de Altermundo: http://www.flickr.com/photos/altermundo

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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