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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-02-2011

Revoluciones pacficas

Jon E. Illescas Martnez (Jon Juanma)
Rebelin


Durante estos agitados das no dejamos de or en prensa, televisin e internet sobre las revoluciones en el Norte de frica y Oriente Prximo. Y una de las caractersticas que la mayora de los medios destacan sobre stas es el componente pacfico de las mismas.

Adems del pacifismo de las revueltas, una y otra vez, los medios de comunicacin masivos nos transmiten otros aspectos de esa matriz de opinin en la que las revoluciones del siglo XXI aparecen impulsadas por medios como Facebook, Twitter u otras redes sociales mediante el valeroso empeo de lderes perifricos de clase media occidentalizados (lase modernos/buenos). Hombres y mujeres que luchan por lo que tenemos aqu (democracias por si no caa en la cuenta) contra malvados y tercermundistas dspotas. Adems, en este relato posmodernista los obreros (lase sucios/molestos/feos) aparecen poco menos que como monos de comparsa, miembros de un conjunto protoarcaico, perifrico, anecdtico, casi imposible y en todo caso obsoleto, llamado clase trabajadora. Un ingrediente caduco que se empea en permanecer en la nevera de nuestros das para disgusto de la progresa posmodernista. As que, en definitiva, tenemos revoluciones limpias con gente joven derrocando malvados dictadores (que anteayer no lo eran para el mundo libre) a travs de mtodos pacficos. Visto as, ya casi podramos visualizar el prximo anuncio de Coca-Cola donde esculturales jvenes rabes occidentalizados cantaran en una manifestacin tipo videoclip de Santana baados por las burbujas del conocido refresco mientras la voz en off dice en perfecto y seductor rabe: Rompe con el pasado y saborea tu libertad. Pero desde una perspectiva crtica, deberamos preguntarnos si estas revoluciones son verdaderamente pacficas, y si lo son: Para quin?

Repasemos los datos que tenemos hasta el da en que escribo estas lneas: ms de 345 muertos en Egipto1, 219 muertos en Tnez2, 5 muertos en Marruecos3, 300 muertos en Costa de Marfil4, 12 muertos en Yemn5, 7 muertos en Bahrein6, y de 46 a 62 muertos en Libia segn otorguemos mayor credibilidad a Aminista Internacional o Human Right Watch7. Adems en otros pases como Arabia Saud, Irn, Argelia, Djibouti o Kuwait, tambin se estn dando fuertes protestas y manifestaciones pero aqu las cifras de vctimas no acaban de ser del todo fiables dado el oscurantismo informativo que existe en muchos de esos regmenes, si bien todo parece indicar, lamentablemente, que lo ms probable es que se estn produciendo. Y por supuesto dentro de todo este paraso pacifista hablamos slo de vctimas mortales. Deberamos aadir los miles de heridos, detenidos y/o torturados8. Entonces al final, tenemos revoluciones pacficas o violentas?9

All por 1848 los jvenes Marx y Engels ya lo tenan muy claro. En el Manifiesto escriban que las revoluciones seran violentas, sin ninguna duda. Y no porque los amigos comunistas fueran unos sanguinarios deseosos de colgar empresarios y aristcratas de la copa de un pino (el propio Engels era empresario), sino porque sencillamente entendan que la mayora de los miembros de las clases dirigentes, los propietarios de los medios de produccin, no se dispondran pacficamente a devolver con una sonrisa en sus rostros todo aquello que robaron al pueblo tras aos de explotacin y latrocinio. Robo forjado al amparo de sus leyes derivadas de la propiedad privada y el predominio en el control de las fuerzas coercitivas (Ejrcito, Polcia, etc). Y todo esto simplemente porque las lites de las clases poseedoras, a diferencia de la mayora de los miembros del pueblo, s tienen conciencia de clase todo el tiempo. No una vez cada muchos aos como el pueblo. Se lo crea usted o no, realizan una lucha de clases todos y cada uno de los das de su existencia para garantizar y aun ampliar su poder en el sistema-mundo en que vivimos. Lo hacen desde las empresas, los juzgados, los parlamentos, las universidades, la televisin, la publicidad, los libros, el cine, etc. Y si en los tiempos de paz les da igual condenar a la muerte a millones de personas en el mundo por hambre10 o guerra, de verdad cree que dudaran en pegarle un tiro en la cabeza si usted formara parte de una de esas turbas que pusieran en peligro sus intereses?

Nosotros les importamos menos que nada, y sinceramente considero que sta es una de las primeras lecciones polticas que deberamos aprender si queremos actuar seriamente en pro de la emancipacin del ser humano. Ms all del seductor contoneo de las sacrosantas banderas nacionales ondeadas bajo la partitura de la alienacin colectiva y la danza de los payasos clebres (llamense Alonso, Messi, Shakira o Maldonado), sta es la primera leccin que deberamos aprender: ellos no creen que usted sea parte de su grupo, ergo ellos no creen en las banderas que muchos de los de abajo besan y ondean reproduciendo una falsa aunque anhelada unidad. Estas telas pintadas ocultan las vergenzas de una sociedad enfrentada entre los dueos del capital y los esclavos asalariados a duras penas propietarios de sus cuerpos. Humanidad escindida entre los que disfrutan de la mayor parte del producto del trabajo social y aquellos que, para poder si quiera aspirar a tener un techo sobre el que cobijarse o alimentos que echarse a la boca, deben vender la mayor parte del tiempo de su vidas a los expropiadores.

Y esta infeccin del pensamiento burgus, del poder dominante, sobre las llamadas revoluciones pacficas arriba con la resaca de la marea postcolonial hasta las fronteras de un pas, donde se supone, hay un ejecutivo gobernado por socialistas, como se reconocen (as mismas) las propias autoridades venezolanas. All, sorprendentemente, se viene repitiendo una y otra vez que la revolucin que acontece en esas tierras es pacfica, hacindole el juego al pensamiento de derecha. Pacfica de qu? Pese a haber sido asesinados cientos de luchadores sociales como sindicalistas, abogados, lderes indgenas y populares?11 Desde luego que la revolucin ha sido pacfica para la oligarqua venezolana, para los De Abreu, Macedo, Mendoza, Cisneros y compaa. Prueba de ello es que muchos de los que organizaron el golpe de estado en 2002 contra el gobierno de Chvez fueron absueltos de muchos delitos con un Decreto de Amnista que el mismo Chvez promulg el 31 de diciembre de 2007 para esos demcratas de derecha a pesar del consiguiente escarnio entre las bases revolucionarias. Sin duda, hay que reconocer que la mayora de esos oligarcas siguen en sus mansiones y con su dinero en los bancos, de un modo harto pacfico. Extraa revolucin aquella que no es capaz de, por dejadez o falta de conviccin, cuando no por cierta connivencia, impedir que a los miembros ms combativos del pueblo se les asesine y en cambio, s garantiza la seguridad jurdica a la lite explotadora. Extrao camino al socialismo, extraa revolucin la caribea...

Extrao pacifismo en todo caso el de todas estas revoluciones. Parece que, al margen de los discursos y la ampulosa retrica, unas muertes cuentan ms que otras. As los 365 asesinados del pueblo egipcio no merecen que se le quite el epteto de pacfica a su principio de revolucin, quizs sea porque los violentos de siempre fueron respetados y sus amigos de allende los mares tambin (con sus multimillonarios contratos empresariales). Tengan por seguro que si las cosas se profundizan y el pueblo egipcio consigue forzar a sus gobernantes que renegocien o nacionalicen algn sector de la economa egipcia en manos de multinacionales forneas, la prensa libre occidental comenzar a repetir como una papagaya que la revolucin en Egipto se torn violenta.

No me malinterprete el lector, con este artculo no quiero que crean que abogo por cortarles el cuello a los explotadores o proclamar el culto a la violencia en las revoluciones. Si lo hiciramos, nos convertiramos en parte de ellos, ensuciaramos nuestros sujetos humano-polticos desvindonos del objetivo emancipador y dificultaramos el nimo prosocialista de las masas. Ms bien lo que sugiero es que las crceles, abarrotadas de no pocas vctimas sistmicas, sean oxigenadas reduciendo la densidad de presos por m2 con unos pocos hijos de sus madres que actualmente siguen viviendo pacficamente de la explotacin y la violencia generalizada. Autnticos criminales que sortean la justicia a golpe de talonario, desde cmaras legislativas y tribunales. Adems, por supuesto, tendramos que reingresar toda su fortuna a las arcas pblicas y declarar inoperativas todas sus cuentas extranjeras (en parasos fiscales y bancos del norte). Porque ya est bien de que se les permita que pacficamente nos vayan matando a todos, millones a millones, de miles a centenas, de centenas a decenas, uno a uno. De muerte lenta o sbita. Ya basta.

Nosotros s queremos la paz, ellos nunca la quisieron. Lo que para nosotros es nuestro ms excelso sueo, para ellos slo significa el final de su permanente orga genocida de cuerpos asalariados sacrificados a cambio de plusvala. La violencia es su medio y su nico remedio; la paz nuestra meta, fuerza y fortaleza. Nuestra bandera siempre ha sido la blanca y debemos garantizar que lo siga siendo hasta el ltimo momento, hasta que no exista otra posibilidad para nuestra supervivencia que teirla de rojo. Pero la suya es la de la violencia, siempre lo ha sido y siempre lo ser mientras existan los explotadores. Dos no bailan si uno no quiere.

En tiempos de paz y en tiempos de guerra permanecer la violencia mientras se produzca explotacin (estructural, individual, colectiva, etc.), slo que en las revoluciones, si verdaderamente lo son, la violencia tambin se vuelve como un boomerang contra los violentos sistmicos de siempre. Por eso no hay nada que les aterre ms que una revolucin, sinnimo de la posibilidad que tienen, muy de vez en cuando, de encontrar una horma a su zapato.

Cuando sus medios de comunicacin dicen revoluciones pacficas los explotadores anhelan que el pueblo contine poniendo los cuerpos para contar muertos, explotados, castrados y desempleados. Le prometen reformas, medallas y das nacionales en los calendarios de la derrota. Nos aseguran encendern velas, cantarn himnos a los mrtires de la patria y todos seguiremos juntos, enmomiados en telas multicolores pintadas por las manos de los esclavos, mientras no dejamos de bailar el vals de los condenados al ritmo que marcan las razones del Mercado.

Ante las revoluciones, las lites de aqu y de all nos pedirn por favor, asustados ante el poder inigualable del pueblo unido, que nos dejemos razonablemente persuadir para seguir siendo explotados y asesinados en el ms ptrido de los silencios, entre la farsa de unas democracias que no lo son y las razones de Estado. Rompamos ese enmudecimiento de la dignidad. Hay demasiada sangre derramada, demasiados sacrificios, como para no hacerlo.

Nosotros queremos la paz y ellos la guerra, no queda otra, no lo elegimos: libremos la ltima batalla en nombre de la paz.

Empecemos llamando a las cosas por su nombre.

Es el principio del camino al Socialismo.

* Jon Juanma es el seudnimo de Jon E. Illescas Martnez.

Blog: http://jonjuanma.blogspot.com/  

Exposicin de parte de su obra plstica: http://jon-juanma.artelista.com/  

Artculo finalizado el 23 de febrero de 2011.

Notas:

1. Ver: http://www.abc.es/20110216/internacional/abci-muertos-revuelta-egipto-201102161659.html  

2. Ver: http://prensalibre.com/internacionales/Revuelta-Tunez-muertos-heridos-ONU_0_419358187.html

3. Ver: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/21/internacional/1298288117.html  

4. Ver: http://www.europapress.es/internacional/noticia-menos-tres-muertos-choques-fuerzas-gbagbo-pro-outtara-20110221080243.html  

5. Ver: http://www.europapress.es/internacional/noticia-sale-no-conseguiran-objetivos-anarquia-asesinatos-20110221133510.html  

6. Ver: http://noticias.terra.com.pe/internacional/medio-oriente/muere-en-bahrein-un-manifestante-chiita-herido-en-las-protestas-opositor,023cf6ce3084e210VgnVCM4000009bf154d0RCRD.html  

7. Ver: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=122804   http://www.abc.es/videos-actualidad-internacional/20110222/gadafi-esta-dispuesto-morir-799564343001.html .

8. Ntese adems que las cifras anteriormente expuestas de asesinados suelen ser conservadoras y dependientes de los Ministerios de Interior de turno.

9. Aqu tenemos un vdeo donde, para continuar con nuestra exposicin, se ve lo pacifica que est siendo la revolucin egipcia: . Extrao pacifismo este reguero de sangre: http://www.youtube.com/watch?v=rt3OW_8AtOs (duras imgenes).

10. Segn el Banco Mundial se espera que debido a la especulacin con los precios de los alimentos, desde junio de 2010, o sea, hace poco ms de medio ao se hayan sumado 44 millones de personas a las filas de la extrema pobreza en el sistema-mundo: http://www.bancomundial.org/temas/preciosalimentos/alerta-sobre-precios-2011.htm .

11. Lderes estudiantiles como el merideo Yuban Ortega ( http://www.aporrea.org/ddhh/a77179.html ), trabajadores como Pedro Surez y Jos Marcano, de la empresa multinacional Mitshubisi muertos por la polica del Estado de Anzotegui ( http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:3G8BnKQV4J4J:www.militante.org/node/678+asesinados+en+la+revoluci%C3%B3n+venezolana&cd=1&hl=en&ct=clnk&gl=es&source=www.google.es ), dirigentes sindicales como Richard Gallardo, Lus Hernndez y Carlos Requena ( http://www.aporrea.org/ddhh/a67832.html ) o los ms de 200 campesinos asesinados como reconoci el Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora ( http://laclase.info/movimiento-campesino/campesinos-asesinados-en-venezuela-desde-el-2001 y http://www.nodo50.org/tortuga/Campesinos-son-asesinados-por ). Esto slo por poner algunos de los cientos de casos (puede que lleguen a los mil) reportados por organizaciones de base, en su mayora de ideologa de izquierdas y progobierno. Las autoridades pblicas (no pocas chavistas) se muestran incapaces de capturar a los asesinos, cuando no se vislumbran como altamente sospechosas, en algunos casos, de ser conniventes con los intereses que fueron a consolidar los ejecutores. Como prueba decir que el FNCEZ citado anteriormente deca que de 214 campesinos asesinados en 2009 slo haba 7 personas detenidas, lo que nos da una idea con la impunidad con la que operan. Esta impunidad judicial hace que muchas veces se haga perentoria la autodefensa del pueblo por parte de grupos revolucionarios no adscritos a las rdenes de los mandamases del PSUV como el MRT en Caracas y otras ciudades. Tambin es de destacar el caso del lder yupka Sabino Romero que permanece en la crcel con pruebas muy dudosas, seguramente por su defensa de los derechos de su pueblo contra los terratenientes. Y por supuesto, imposible olvidarnos del caso del abogado ecologista e izquierdista Danilo Anderson que muri en un atentado de coche bomba cuando estaba investigando a los autores y asesinos que estuvieron a favor del golpe de estado derechista de 2002 en Venezuela ( http://es.wikipedia.org/wiki/Danilo_Anderson ).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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