Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-02-2011

Rock and Roll: Grandeza y Miserias (2 Parte)

Carlos Tena
Rebelin


En una sociedad regida por la moral cristiana (es un decir), cuya aplicacin tuvo y tiene en el mundo llamado civilizado (el primero en lo econmico) ms de Inquisicin que de defensa de las buenas costumbres, el sexo constituy el primero de los ingredientes a combatir por las autoridades por tanto, un pinge negocio que en aplicacin de lo que se suele denominar libertad de expresin, se compensaba con la permisividad y promocin de publicaciones erticas, habida cuenta de los beneficios que se obtenan gracias a las debilidades y frustraciones humanas, como con el hoy satanizado tabaco, el alcohol y otra serie de drogodependencias legales. A finales de 1965, la industria norteamericana del disco (Columbia, Crystalate, Decca Records, The Gramophone Company, Path, Victor), por tanto del rock and roll, potenciaba el consumo de aquellas tentaciones, generando un 500% de beneficios sobre los obtenidos en 1960.* La influencia del R&R sobre las jvenes generaciones, allende el Atlntico, Pacfico y el Ro Grande, tuvieron una decisiva importancia en el desarrollo de la msica popular, desde Gran Bretaa, Centro y Sur de Amrica, pasando por Francia, Espaa e Italia, que hasta entonces se haban limitado a proteger su industria discogrfica, con imitadores de las estrellas norteamericanas, tales como Johnny Halliday en Francia, Los Teen Tops en Mxico, Los Estudiantes en Espaa, Adriano Celentano en Italia o Los Llopis en Cuba.

Pero no era solo aquella catarata de ritmo la que inundaba las ondas. Las edulcoradas canciones de decenas de solistas y grupos como los inigualables The Platters, cuyos mensajes hablaban habitualmente de amores no correspondidos, hallaron una contundente respuesta al otro lado del Atlntico, con la llegada de un tema titulado Love me Do. Haban llegado The Beatles , cabeza de puente entre EEUU y Gran Bretaa, estandarte de la llamada British Invasion, que acab abruptamente con el reinado del R&R yanqui, aunque las bandas de Liverpool, Londres o Glasgow fueran hijas directas de aquel.

El optimismo y la vivacidad que distinguan a los msicos jvenes de Liverpool (inherentes a las bandas surgidas en aquel tugurio llamado The Cavern), que se dio en llamar Mersey Sound* (tomado del ro que atraviesa aquella ciudad inglesa), contagiaron a millones de adolescentes, cansados por un lado de Elvis Presley, sus versiones de obras ya consagradas e impostacin vocal, a lo que haba que aadir su nuevo look, en el que su vestimenta habitual se hallaba ms cercana a la de una luminaria circense, que a la de un rockero.

El cuarteto ms clebre de la historia, con traje oscuro, botines negros, camisa blanca y estrecha corbata, supo cambiar radicalmente el escenario de mediados de los aos sesenta, lanzando un slogan clavado en las antpodas de los temas sentimentales: She loves you, yeah, yeah (Ella te quiere, s, s), compensaba los lamentos del She Dont Love me Anymore (Ella no me quiere ms), tpico de mil canciones romnticas de la poca.

Aquella sencillez de las primeras obras del cuarteto, el fenmeno social que provoc su irrupcin en el mundo de la msica joven, acrecentado con la frescura de los filmes que dirigi Richard Lester (A Hard Days Night y Help), sus nuevas propuestas sonoras, asumiendo la responsabilidad de sus obras, hasta en el punto de decidir cmo deban ser las portadas de sus discos (Sargeant Pepper s, Rubber Soul); su constante inters y profesionalidad a la hora de debatir y discutir arreglos y mezclas, la innegable evolucin esttica de su produccin musical, no han tenido parangn, incluso en el siglo XXI.

Discogrficamente, John, Paul, George y Ringo, cuarenta aos despus de su separacin (la vida artstica de los Beatles dur tan solo ocho aos), detentan por derecho propio la categora de clsicos. Sus discos oficiales, todas sus maquetas, todas las sesiones de estudio y actuaciones en directo que la compaa EMI nunca imagin publicar, han ido apareciendo de forma paulatina, como una demostracin palpable de aquello que, el 23 de Abril de 1984, me comentaba Eric Burdon (The Animals), tras una memorable actuacin celebrada dentro de los actos culturales del Da de Castilla y Len (Villalar de los Comuneros, Valladolid): En Estados Unidos toda la buena msica era negra. Los colonos se limitaron a seguir cantando msica country y folklore europeo. En cualquier ciudad de los USA puedes encontrar msicos formidables, pero no hay libertad para la creacin, no hay debate artstico, ni sentido del humor.Todo lo dirige la industria. Y en aquellos aos tan esperanzadores, en Gran Bretaa es donde se desarrollaban todas las nuevas tendencias del rock: desde el glam al punk, del heavy al sinfnico Somos un pas en el que los jvenes crean estilos en la calle, en el barrio. Eso es arte popular.

Los grupos de rock emergentes entre los 60 y 70 del pasado siglo eran habitualmente tildados de provocativos e izquierdosos, de incitar a las mujeres a liberarse de sus monstruos internos, de sus viejas concepciones sobre la fidelidad, el amor, el matrimonio y la libertad. El slogan Haz el amor y no la guerra, acuado en Woodstock por la comunidad hippie, alarm a la sociedad yanqui con ms fuerza an que durante la etapa dorada del rock and roll, cuyos representantes ms genuinos, comparados con Jimi Hendrix, The Doors, Rolling Stones, Janis Joplin o Country Joe and The Fish, resultaban personas dueas de un tradicionalismo ms que tranquilizador para aquel tipo de democracia.

Una buena parte de aquella glorias del rock and roll blanquecino, no soportaban su exilio en las ondas. Elvis Presley, el ms afectado por las nuevas tendencias, odiaba aquel destierro artstico, aunque su pblico ya no era joven, ni rebelde. El llamado Rey del Rock (jams aceptar ese pretencioso ttulo) inici su descenso al bal de los mediocres cuando abandon los vaqueros en el desvn. Como apunt anteriormente, sus peinados, ropas o modelos, lucan brillantina, quincalla y oropel, lentejuelas y cinturones imposibles, a guisa de vedette de revista, lo que sumado a sus ademanes, repertorio y estilo, le llevaron finalmente al luminoso escenario Las Vegas, conocido artsticamente como El Cementerio de los Elefantes.

Ello provoc que el 21 de diciembre de 1970, un mosqueado Presley consiguiera cumplir uno de sus sueos, gestado a bordo de un avin de American Airlines, desde donde escribi de puo y letra una carta para el entonces presidente de los EEUU. Elvis quera que Richard Nixon le recibiera en la Casa Blanca. Lo consigui. La breve charla demostr que ambos coincidan en varios puntos: la preocupacin por las costumbres de los jvenes, por el consumo de drogas, la amenaza del comunismo y los conflictos raciales, generados por las demandas de igualdad de derechos de los negros*.

El plan urdido por Elvis era convertirse en una especie de Agente Federal, para combatir las supuestas amenazas contra el rgimen. Una decisin que le granje tantas crticas acerbas, como alabanzas en el mejor estilo John Wayne o Charlton Heston. Ofrecerse al servicio de un gobierno ultra conservador, justamente opuesto al espritu del rock, rebelde y transgresor, no hizo ms que demostrar la miseria moral, la tragedia de la estrella en declive, las contradicciones de alguien que haba perdido un trono que jams debi haber ocupado, y que paradjicamente, en pleno verano del 1977, apareca muerto en Graceland, su mansin de Memphis, por una sobredosis de drogas. Un caso con sabor inequvocamente americano.

En los aos 70, comenz otra etapa ms enrevesada en las formas y fondos, que las bandas, grupos y solistas aprovecharon para lanzarse de lleno a la bsqueda de un Grial meldico, bautizado de inmediato merced a la utilizacin de crticos musicales, a quienes se consultaba con la misma confianza con la que los griegos consultaba al Orculo de Delfos, a la hora de hallar un nombre determinado, para una msica que pareca (deba ser) original. Las nuevas acepciones eran tantas como el nmero de artistas.

Esa labor de padrinazgo tena una lgica compensacin econmica, a la que se aada otra clase de obsequios en forma de viajes, lujosos hoteles y limusinas, amn de todo tipo de regalos que aseguraban a los empresarios del sector la sumisin de aquellos profesionales, melmanos en su mayor parte, corruptibles en una amplia mayora, que acostumbraban a ser los bigrafos (hagigrafos en definitiva) de una determinada estrella del pop, a quienes se untaba, en ocasiones especiales, cual era un debut discogrfico o el lanzamiento especial de una obra, perteneciente a una estrella consagrada o prxima a serlo.

Los locutores de las emisoras en las que el Hit Parade* era bsico a la hora de mantener viva a la audiencia, precisaban de frmulas de esa clase, cuando de presentar una cancin se trataba, ya se tratase de Surf, Soul, Detroit Sound, Flower Pop, Christian Rock y otros.

Enterrado pues el otrora escandaloso meneo de pelvis (que hoy semeja en el mundo de habla sajona algo parecido al pop yey para los espaoles, salvando las diferencias, que son enormes), la escena del rock, puro y duro, cedi su espacio a interminables variables en las que abundaban unos largusimos riffs de guitarra, tan insoportables como los solos de batera y percusin, por muy profesionales e inspirados que fueran Robert Fripp o Jimmy Page, Ginger Baker o Nick Mason. Se trataba de un guio infantil, un truco disculpable utilizado para demostrar genio y figura.

Las nuevas generaciones de msicos atravesaban por un perodo de introspeccin o psicoanlisis, de catarsis colectiva, de investigacin exhaustiva sobre su condicin de autores de una msica llamada menor, ante la avalancha de opiniones de toda ndole que aparecan en la prensa especializada. Las revistas Melody Maker, Musical Express, Record Mirror, Rolling Stone (que comenz a publicarse en 1967), o incluso el Playboy, que prestaba sus pginas centrales a las estrellas de la msica, eran lectura bsica y obligada para cualquier melmano. Algunos de aquellos profesionales, como los britnicos Charlie Gillet y John Peel, criticaban en sus artculos la escasa importancia que se conceda, dentro de la industria discogrfica, a la calidad de las letras, produccin y renovacin tecnolgica.

La cultura, grosso modo, ese terreno intangible, intrincado y misterioso, generador de debates, complejos y enormes deseos de pertenencia, pareca hasta entonces un espacio vetado a los Brbaros del Ritmo. Bastaron los escritos y poemas del tndem Allen Gingsberg Jack Kerouacs (la Beat Generation), la devocin de ambos por Bob Dylan y el rythm and blues; la espontnea decisin de Truman Capote para acompaar a los Rolling Stones en su American Tour de 1972, el memorable recital de Jim Morrison (The Doors) declamando varios poemas de Rimbaud y Baudelaire o la debilidad de Andy Warhol para con la Velvet Underground, para que el oden desde el que emergen los nuevos caminos expresivos del arte, abriera de par en par sus odos, puertas y salones a los msicos de aquella dcada.

Fue entonces, cuando algunos lderes del rock mostraron que la msica clsica o culta, no les era ajena a la hora de componer. De todo ello hablar en la prxima entrega.

Notas

1.- Las pginas de ofertas de trabajo en la prensa de la poca, se llenaban de reclamos para cubrir plazas en departamentos que precisaban de personal especializado en aquellas nuevas y no tan modernas profesiones, como editores de msica, productores, empleados de estudios, ingenieros de sonido, directivos de empresas discogrficas, expertos en publicidad, asistentes en tiendas especializadas, en agencias de derechos de ejecucin, presentadores de espectculos de msica en vivo, locutores musicales, agentes de prensa, promotores, salas de msica, tcnicos de equipo de sonido, de luminotecnia, managers, road-manager, periodistas especializados, fabricantes de instrumentos musicales y otros.

2.- Bajo ese apelativo fueron surgiendo varias formaciones que, a la sombra de los Beatles, trataban en vano de emular el xito del cuarteto. Entre ellas figuraban The Merseybeats, Gerry & The Pacemakers, The Searchers, The Troggs, The Nashville Teens, etc.

3.- La carta de Elvis a Nixon (de la que ofrezco unos prrafos), deca as:

 

Estimado Sr. Presidente:

En primer lugar, me gustara presentarme. Mi nombre es Elvis Presley. Le admiro y siento un gran respeto por su trabajo. Pude charlar hace das con el Vicepresidente Spiro Agnew, en Palm Springs, al que expres mis preocupaciones sobre nuestra patria. La cultura de la droga, los hippies, los Panteras Negras, etc. no me consideran todava un enemigo (/) Ellos, para referirse a nuestra patria dicen establishment, y yo Amrica, que me encanta. Si usted quisiera yo podra servir de ayuda a nuestro pas. No tengo otras preocupaciones, ni motivos diferentes de los que le digo, para ponerme al servicio de la nacin. (/) Deseo un ttulo, un trabajo como Agente Federal, dado que en mi carrera tengo contactos con personas de todas las edades. En primer lugar y ante todo, yo soy un artista, pero todo lo que necesito es las credenciales federales. Estoy en el avin con el senador George Murphy y hemos estado discutiendo los problemas a los que se enfrenta nuestro pas. (/) Estar en este hotel siempre y cuando se me necesite para obtener ese documento. He hecho un estudio a fondo del uso indebido de drogas y del tpico lavado de cerebro que suelen hacer los comunistas, y creo que soy de gran ayuda (/) Estoy nominado como una de las 10 personas ms destacados para los jvenes de Amrica. Ser en el 18 de enero en mi ciudad natal, Memphis, Tennessee. Me encantara conocerle slo para decirle hola, si no est demasiado ocupado.

Respetuosamente,

Elvis Presley

P.D.: Creo que usted, seor Presidente, fue tambin uno de los diez hombres ms destacados de Amrica. Tengo un regalo para usted que me encantara entregarle en persona.


4.- En la terminologa de la msica popular, el Hit Parade (denominado en ingls) es una clasificacin permanente de canciones en boga, con relacin a sus ventas de discos y frecuencia de emisin en los medios radiofnicos. Durante la dcada de 1960, el ms importante en Gran Bretaa era el oficialista Top of The Pops de la BBC. En el continente fue Radio Luxemburgo la primera estacin europea en utilizar ese mtodo de caza y captura de audiencia. En USA, las revistas Cashbox y Billboard, ambas generosas con las editoras discogrficas, publicaban su Top 100 con periodicidad mensual, ofreciendo a sus suscriptores una novedad digna de mencin, como era el envo, cada 30 das, de diez discos sencillos que contenan otras tantas novedades destacadas del mes en curso. Pero el ms exitoso entre los jvenes del viejo continente, fue el ofrecido por Radio Carolina, emisora pirata desde cuyas instalaciones (dentro de un barco anclado fuera de las aguas jurisdiccionales britnicas) se programaba una suerte de Anti Hit Parade, en el que sonaban los discos ms interesantes del momento, fuera de los circuitos comerciales.

Blog del autor: http://tenacarlos.wordpress.com/2011/02/23/rock-and-roll-grandeza-y-miserias-2%C2%AA-parte/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter