Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-02-2011

El mundo rabe
Rplicas revolucionarias

Alan Woods
Marxist.com


 En la naturaleza, un terremoto es seguido por rplicas. Estas pueden ser tan catastrficas en sus efectos como la explosin original. Lo que estamos presenciando es el mismo fenmeno en lo que se refiere a la sociedad y a la poltica. El terremoto revolucionario en Egipto y Tnez ha enviado sacudidas ssmicas a las partes ms distantes del mundo de habla rabe. Argelia, Marruecos, Libia, Sudn, Bahrin, Jordania, Iraq, Yemen, Kuwait, Djibouti... la lista es cada vez ms larga, no de da en da, sino de hora en hora.

En Bahrin, que est al lado de Irn y Arabia Saudita, el desesperado intento de la monarqua para aplastar con sangre el movimiento de masas ha fracasado. El pueblo revolucionario mostr una inmensa valenta frente a las balas de los mercenarios a sueldo del rgimen. Como resultado de ello, las autoridades se vieron obligadas a dar marcha atrs y retirar a los matones de uniforme, lo que permiti a las masas tomar posesin de la rotonda de la Perla, que se ha convertido en el centro de gravedad de la sublevacin, como la plaza Tahrir en El Cairo.

Las convulsiones en Bahrin tambin representan una chispa que potencialmente podra encender un barril de plvora en la vecina Arabia Saudita, donde tambin hay una gran minora de chitas y una poblacin cada vez ms descontenta.

La crisis ya est empezando a afectar al reaccionario rgimen saud. La semana pasada, el Mufti de Arabia Saudita advirti a la camarilla gobernante que, a menos que llevara a cabo reformas urgentes para mejorar el nivel de vida del pueblo saudita, podra enfrentarse a su derrocamiento como los regmenes de Tnez y Egipto. En una declaracin sin precedentes, critic a la familia real por su extravagancia, en contraste con la pobreza de las masas.

Es imposible subestimar la importancia de este desarrollo, ya que todo el rgimen saud se basa en un acuerdo entre la Casa de Saud y el clero. Una escisin entre ellos sera un presagio claro de una crisis revolucionaria en este bastin de la reaccin en el Oriente Medio y el mundo islmico en general. Es algo que produce escalofros en la espina dorsal de los imperialistas estadounidenses.

En Irn tambin hay indicios de que el movimiento de masas est reavivndose. Hay claras seales de divisiones en el rgimen y en el Estado en que se apoya. Segn un documento recibido por The Telegraph, varios oficiales de rango inferior de la Guardia Revolucionaria iran (una milicia profesional compuesta de 120.000 individuos) han firmado un documento en el que declaran que no quieren disparar a los manifestantes. Como hemos sealado en Marxist.com, si este documento es correcto, marca un hito muy importante en el desarrollo de la revolucin iran.

La hipocresa de los imperialistas no conoce lmites. Por un lado, se ven obligados a hacer ruidos en pblico expresando su profunda solidaridad con el movimiento pro-democracia. Pero, por otro, la realidad es que han apoyado todos los regmenes reaccionarios de la regin, entre ellos Bahrin, donde se encuentra la Quinta Flota, la principal fuerza naval de EE.UU. en el Oriente Medio. Los britnicos y los norteamericanos han armado a estos regmenes durante dcadas en contra de sus propias poblaciones. El gas lacrimgeno, las balas de goma y otros smbolos de la civilizacin occidental democrtica utilizados contra los manifestantes en la rotonda de la Perla vienen de Gran Bretaa, donde el gobierno est "reconsiderando" su poltica de venta de armas a lugares como Bahrin y Libia.

Iraq

A pesar de su podero econmico y militar, los imperialistas de EE.UU. son impotentes para intervenir directamente contra la revolucin. Ya se han quemado los dedos de mala manera en Iraq. Nueve aos, cientos de miles de muertos y mutilados, y miles de millones de dlares ms tarde, Iraq no est ms cerca de la "democracia" y la "libertad" que cuando George W. Bush derroc al ex aliado de los EE.UU. en Bagdad. Irnicamente, la deuda contrada durante esta aventura ha sentado las bases para la agitacin de masas en los propios Estados Unidos. A pesar de este derroche de sangre y dinero, los EE.UU. todava no controlan ni pueden controlar Iraq. Por el contrario, las movilizaciones masivas y la presin de las masas han dado como resultado el derrocamiento de dos dictadores y habr otros que les seguirn. Esto desenmascara la mentira de los imperialistas de que slo ellos pueden llevar la "civilizacin" a los pueblos "atrasados" de la regin, que fueron, no lo olvidemos, la cuna de la civilizacin humana.

La oleada revolucionaria que recorre la regin muestra que, una vez que las masas se movilizan, no hay fuerza en la tierra que las puede detener. Ni siquiera el poderoso Mubarak pudo sobrevivir. Si esto puede ocurrir en Egipto, puede ocurrir en cualquier otro lugar. Ahora, el descontento de masas ha estallado en el Kurdistn iraqu, amenazando el edificio tambaleante que los imperialistas han construido en un intento de reducir sus prdidas y al tiempo que mantienen su influencia en los asuntos del pas y en el petrleo.

Tnez

En Tnez, decenas de miles de personas marcharon este fin de semana en las principales ciudades en contra del gobierno de Gannouchi y exigiendo la inmediata convocatoria de una Asamblea Constituyente. "La revolucin de Tnez no ha terminado todava" fue el mensaje comn de estas manifestaciones. La mayor de estas manifestaciones tuvo lugar en la capital de Tnez el domingo 20 de febrero, donde decenas de miles marcharon hacia el edificio del Gobierno gritando consignas como "Largaos - Dgage" y "No queremos a los amigos de Ben Ali". La mayora de los medios de comunicacin trataron de minimizar el tamao de esta protesta, pero los periodistas de Reuters que estaban presentes plantearon que la asistencia era de 40.000 personas. Este video muestra claramente que por lo menos haba decenas de miles de asistentes (Vdeo). Marchas similares tuvieron lugar en Sfax (Vdeo), Kairouan (Vdeo), Bizerta (Vdeo), Monastir y otras ciudades con miles de manifestantes.

A pesar de la fuerte presencia policial y de los disparos al aire del ejrcito, los manifestantes jvenes y sindicalistas, acamparon en la explanada de Kasbah, en las afueras del edificio del gobierno, de donde haban sido desalojados por la fuerza cuatro semanas antes. El lunes haba informes de estudiantes de escuela saliendo a la huelga en diferentes ciudades y muchos de ellos marchaban para unirse a los manifestantes en Kasbah. Est claro que despus de un corto perodo de reorganizacin, despus de que la burocracia de la UGTT dio legitimidad al gobierno Gannouchi, el movimiento revolucionario de las masas de Tnez ha ganado fuerza renovada.

Libia

La oleada revolucionaria ha llegado a su punto de influjo ms sangriento en Libia, donde la situacin se ha vuelto incandescente. Situado entre Tnez y Egipto, muchos comentaristas (y el propio Gadafi!) se imaginaban que Libia de alguna manera podra evitar la conflagracin general. Segn los ltimos informes, la insurreccin se ha extendido desde el este de Libia a la capital de Trpoli. Anoche se oyeron tiroteos en el centro de Trpoli y en otros distritos. Al Jazeera calcula que el nmero de muertos en Trpoli es de 61. Otros informes sin confirmar dicen que los manifestantes atacaron durante la noche la sede de la televisin Al-Jamahiriya Dos y Al-Shababia, as como otros edificios del gobierno en Trpoli.

El Centro de Conferencias del Pueblo, donde el Congreso General del Pueblo (Parlamento) se rene, fue incendiado, y comisaras de polica y otros edificios gubernamentales tambin fueron atacados, saqueados e incendiados. Esta es ahora una insurreccin armada en toda regla. Los enfrentamientos se han sucedido entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad en las ciudades del este del pas y en Bengasi en particular, donde la oposicin al lder libio Muamar el Gadafi es ms intensa. Pero esto se ha extendido hacia el sur y el este del pas y a la propia ciudad de Trpoli.

Las protestas en Trpoli no se apaciguaron sino que se intensificaron despus de un discurso televisado del hijo de Gadafi, Seif al-Islam. Prometi reformas polticas, sociales y econmicas y dijo que el asesinato de manifestantes fue un "error", pero describi a los manifestantes como borrachos y drogadictos que seguan las rdenes de extranjeros. Prometi una conferencia sobre reformas constitucionales dentro de dos das y dijo que los libios deberan "olvidarse del petrleo y la gasolina" y prepararse para la ocupacin por el "Occidente" y 40 aos de guerra civil si no estaban de acuerdo.

El hijo de Gadafi intent dibujar un contraste entre la situacin en Libia y las revoluciones en Egipto y Tnez: "Libia es diferente. Si se producen disturbios, se dividir en varios Estados", dijo. Pero lo mismo se dijo antes sobre Egipto, que se supona que era diferente a Tnez y, por lo tanto, inmune al contagio revolucionario. Los eventos pusieron pronto de manifiesto la falsedad de estas afirmaciones. No haba pirmides en Tnez y no hay ninguna en Libia, pero hay un descontento de las masas en todos estos pases, que buscan una salida. Cuanto ms sean reprimidas, ms violenta ser la explosin cuando finalmente estalle.

El discurso insinuaba que el ejrcito y la guardia nacional reprimira a los "elementos sediciosos" que estaban extendiendo los disturbios: "Podis decir que queremos democracia y derechos, podemos hablar de ello, deberamos haber hablado de ello antes. Es esto o la guerra. En lugar de llorar por ms de 200 muertos, vamos a llorar por cientos de miles de muertos".

"Vamos a luchar hasta el ltimo momento, hasta la ltima bala", dijo Gadafi. Pero la pregunta es: para quin est reservada la ltima bala?

Guerra civil

Saif Gadafi admiti que algunas bases militares, tanques y armas haban sido incautadas y reconoci que el ejrcito, bajo estrs, abri fuego contra las multitudes, porque no estaba acostumbrado a controlar manifestaciones.

Testigos en Libia han informado de que algunas ciudades, especialmente en el este, que se perciben como menos fieles a Muamar Gadafi, han cado completamente en manos de los civiles y los manifestantes. Despus del discurso, los manifestantes en la calle comenzaron a corear consignas contra Seif al-Islam, as como contra su padre.

Ha habido informes de casos de deserciones del ejrcito en Bengasi y en Al Bayda en el este de Libia desde el 20 de febrero, y ahora los disturbios se estn extendiendo a Trpoli el 21 de febrero. Esto sugiere que el rgimen est perdiendo el control de la situacin.

Marwan Bishara, importante analista poltico de Al Jazeera, dijo que el discurso Saif Gadafi pareca "desesperado".

"Sonaba como un discurso desesperado de un hijo desesperado de un dictador que est tratando de utilizar el chantaje con el pueblo libio amenazndole de que l podra convertir el pas en un bao de sangre", dijo Bishara.

"Eso es muy peligroso viniendo de alguien que ni siquiera tiene un papel oficial en Libia - por lo que en muchos sentidos, este podra ser el comienzo de un escenario de pesadilla para Libia si un lder desptico pone a su hijo en el aire con el fin de advertir a su pueblo de un bao de sangre si no hacen caso a las rdenes o los dictados de un dictador".

Si el rgimen libio trata de aferrarse al poder por la fuerza podra acabar como el rgimen de Ceaucescu en Rumana. Esta perspectiva es escenario de pesadilla para los imperialistas y sus regmenes tteres por todas partes. Los ltimos informes indican que la fuerza area y la marina de Libia estn disparando a instalaciones militares rebeldes e, incluso, a civiles. Parecera que ahora ha estallado una guerra civil abierta en la medida en que Gadafi se aferra desesperadamente al poder, pero esta es una apuesta que puede que no gane.

Dondequiera que se mire, toda la amplia extensin del norte de frica y el Oriente Medio est en llamas. Regmenes que se consideraban estables e incuestionables hace slo dos meses, estn siendo sacudidos hasta sus cimientos. Las masas rabes, las cuales eran descritas en trminos despectivos por los comentaristas burgueses, tachndolas de pasivas, ignorantes y apticas, se han convertido en la fuerza ms revolucionaria en el planeta. Este es un importante punto de inflexin no slo en la historia de esta regin, sino en la historia del mundo.

La Biblia dice que "los primeros sern los ltimos, y los ltimos sern los primeros". Aquellos que durante tanto tiempo se consideraban como la "vanguardia" han sido pillados completamente desprevenidos y fuera de sintona con el movimiento real de la clase obrera y la juventud. Aquellos que eran "avanzados" han resultado ser los elementos ms atrasados y retrgrados en la ecuacin. Y aquellos que se supone que eran "atrasados", ahora estn en primera lnea. As es, y as ha sido siempre.

En 1917, durante la revolucin rusa, Lenin dijo que la clase obrera es ms revolucionaria que el partido ms revolucionario. Los acontecimientos de 1917 demostraron que tena razn. En las calles de El Cairo, Tehern, y Manama, la historia se repite. Los instintos revolucionarios de las masas han llevado el movimiento hacia adelante a pesar de todos los obstculos. Han dejado de lado las balas y las porras de la misma manera que un hombre aplasta un mosquito. Lo nico que falta aqu, que garantiz la victoria final en 1917, es la presencia de una direccin y de un partido verdaderamente revolucionarios.

Lo que es sorprendente es el extraordinario grado de madurez revolucionaria demostrada por los jvenes y trabajadores de estos pases. Sin un partido, sin una autntica direccin, sin un plan de accin preconcebido, han conseguido milagros. Traen a la mente el movimiento maravilloso de los trabajadores de Barcelona, quienes en 1936, armados slo con palos, cuchillos y viejas escopetas de caza, irrumpieron en los cuarteles y aplastaron la contrarrevolucin fascista. Traen a la mente la Comuna de Pars, que en palabras de Marx, "tomaron los cielos por asalto".

Es imposible predecir con exactitud cmo se desarrollar la revolucin. Esto depender de una serie de factores, tanto objetivos como subjetivos. Pero en ausencia de una direccin autnticamente revolucionaria, es inevitable que la revolucin se prolongue en el tiempo. Inevitablemente habr alzas y bajas, flujos y reflujos, perodos de euforia seguidos por perodos de decepcin, derrota e, incluso, perodos de reaccin. Pero ser imposible restablecer nada que se parezca a estabilidad, siempre y cuando el sistema capitalista siga existiendo. Un rgimen de crisis seguir a otro.

Lo ms importante, sin embargo, es que la revolucin ha comenzado. Es imposible dar marcha atrs al reloj en ninguno de estos pases. Y a travs de todos los acontecimientos tormentosos que se estn desarrollando y se desarrollarn durante un perodo de meses e incluso aos, la clase obrera y la juventud aprendern. Aprendern qu partidos y qu lderes les han traicionado y en cuales se puede confiar. Al final, llegarn a comprender que la nica forma de avanzar es una ruptura radical con el pasado y la eliminacin completa, no slo de este o aquel lder o rgimen, sino de un sistema social esencialmente injusto.

El derrocamiento de Ben Ali y Mubarak, fue el trabajo de las masas revolucionarias y, en particular, de la clase obrera y la juventud. Estas son las nicas fuerzas realmente revolucionarias en la sociedad. No puede haber solucin a los problemas de estos pases a menos que y hasta que la clase obrera tome el poder en sus propias manos y expropie la riqueza de la oligarqua y el imperialismo.

Cuando la ola actual de lucha termine, cuando las nubes de gases lacrimgenos y de plvora se levanten, los trabajadores y los jvenes mirarn a su alrededor y vern que no estn solos. El movimiento revolucionario ha ido ms all de las fronteras artificiales establecidas por el imperialismo en el pasado, fronteras que atraviesan todas las fronteras naturales y dividen el cuerpo vivo de los pueblos. El poder del imperialismo sobre los pueblos del norte de frica y Oriente Medio se basa en esta divisin criminal. Para superarla, es esencial que los pueblos han de lograr su libertad y se alzan a su verdadera altura.

El instinto de las masas es el de extender la revolucin. Se est extendiendo y se extender an ms. Esto plantea la cuestin de la unidad de los pueblos de la regin. La nica manera de lograrlo es a travs de una Federacin Socialista del Norte de frica y Oriente Medio, no como un objetivo utpico y lejano, sino como una necesidad ardiente y urgente.

Viva la Revolucin!

Abajo el capitalismo y el imperialismo!

Trabajadores del mundo unos!

http://www.marxist.com/replicas-revolucionarias.htm



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