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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-03-2011

El laberinto libio

Vijay Prashad
Viento Sur


En 1969, el coronel Muamar el Gadafi, que entonces tena 27 aos de edad, aprovech que el rey Idris se hallaba en Turqua por motivos mdicos para dar un golpe militar. Inspirado por los Oficiales Libres egipcios, Gadafi y sus compaeros oficiales se propusieron conducir a marchas forzadas el frgil Estado libio y la todava ms frgil sociedad libia hacia el socialismo. El principal producto del pas era el petrleo, y en la poca en que Idris fue destronado, exportaba tres millones de barriles al da. El precio del barril era el ms bajo del mundo, pero el rey acaparaba ingentes ingresos y la poblacin estaba sumida en la absoluta pobreza. Esto explica por qu apenas hubo oposicin al golpe de Gadafi.

El nuevo rgimen impuls una serie de cambios radicales para transformar la sociedad libia. El pas haba tenido la mala fortuna de ser un puesto de avanzada tanto del imperio otomano como de las aventuras coloniales italianas y careca hasta de los elementos ms bsicos del desarrollo social. Durante el primer decenio del rgimen de Gadafi, el Estado se hizo cargo de los yacimientos de petrleo e increment los ingresos. Este dinero se dedic entonces a financiar el bienestar social, principalmente en los mbitos de la vivienda y la sanidad. En el segundo decenio (1978-1988), el rgimen puso coto a la empresa privada y anim a los trabajadores a hacerse con el control de unas 200 compaas. En el campo, estas medidas se complementaron con la redistribucin de tierras en la llanura de Yefara, al oeste de Trpoli. El Estado asumi la gestin de todas las funciones macroeconmicas, al tiempo que el Banco Central redistribua la riqueza poniendo un tope a la cuanta de los depsitos bancarios.

Aunque era nacionalista de la escuela de Nasser, Gadafi no preconiz el laicismo. En su Libro Verde rechaza el capitalismo y el socialismo y postula una tercera teora universal con nimo de que el mundo rabe recupere los fundamentos del islam tanto en la vertiente econmica como en la poltica. La expulsin de Libia de los residentes italianos obedeci tanto a este postulado islmico como al ideario nacionalista, al igual que la simpata expresada por Gadafi con la revolucin islmica desde Chad hasta Filipinas (el instrumento de sus ambiciones fue la Legin Islmica creada en 1972). El fervor islmico de Gadafi no se moder hasta que l mismo se sinti amenazado a raz de un intento de asesinato en 1993 y del auge del integrismo en la vecina Argelia. El islamismo poltico de Gadafi fue sustituido por una visin paranoica de la presencia de Al Qaeda en el Magreb.

Tras el 11 de Septiembre, Gadafi se apresur a ofrecer su apoyo a EE UU. En octubre de 2002, el ministro de Asuntos Exteriores libio, Abderramn Chalgam, admiti que su gobierno mantena estrechos contactos con EE UU en materia de lucha antiterrorista, y unos pocos meses despus, el hijo y supuesto heredero de Gadafi, Saif el Islam, se jact del apoyo que prestaba Libia a Bush en la guerra contra el terrorismo. En la pgina web de Gadafi se poda leer por entonces la siguiente declaracin asombrosa del coronel: El fenmeno del terrorismo no preocupa nicamente a EE UU, sino a todo el mundo. EE UU no puede combatirlo a solas. Es lgico, razonable o fructfero confiar la tarea exclusivamente a EE UU? La misin reclamaba a Gadafi, que estaba aterrorizado ante la existencia de organizaciones como el Grupo de Combate Islmico Libio. Sin duda Gadafi sinti escalofros al enterarse de que al funeral de Ibn Sheij al Libi un integrista detenido en Pakistn en 2001 que muri siendo prisionero de EE UU acudieron miles de personas en su ciudad natal de Aydabia en mayo de 2009. Libia colabor con EE UU en este y otros casos de combatientes libios detenidos en las guerras de Irak y Afganistn.

La cuestin oriental

Aydabia se encuentra en la parte oriental de Libia, la histrica vilaya de la Cirenaica, cuya capital es Bengasi, donde se origin la revuelta el pasado mes de febrero. Libia oriental est orgullosa de su larga tradicin de resistencia a los ocupantes extranjeros, tanto otomanos como italianos. El hroe de la lucha contra Italia fue Omar al Mujtar, cuyo rostro decora el billete de diez dinares y cuyas hazaas quedaron inmortalizadas en todo el mundo gracias a la pelcula El len del desierto, de 1981, protagonizada por Anthony Quinn y financiada por el gobierno de Gadafi. De las provincias orientales procede asimismo la orden musulmana de los Sanussi, a la que perteneci el depuesto rey Idris. La orden de los Sanussi sigue contando con la lealtad de un tercio de la poblacin libia. Algunos de sus miembros todava consideran a Gadafi responsable de la cada de su rey.

El nuevo rgimen de Gadafi trat aparentemente de superar la antigua supremaca de las tribus, pero lo que hizo en realidad fue reforzar a su propia tribu, los Gadadfa, y encumbrar a sus amigos personales. La Confederacin Saadi del este qued descartada de los nuevos proyectos de inversin y las rentas del petrleo y las medidas sociales impulsadas por el nuevo rgimen revolucionario solo llegaron a cuentagotas a la parte oriental empobrecida.

Revolucin dentro de la revolucin

El abandono del este no ces, pero en la dcada de 1980 el rgimen de Gadafi tambin volvi la espalda al resto del pas. El uso nada imaginativo de los excedentes del petrleo condujo al estancamiento econmico. Gadafi se gan un indulto al salir ileso de un ataque de EE UU durante la presidencia de Reagan, cuando fue bombardeada su residencia y result muerta su hija Hanna, de 15 meses de edad. El pueblo libio se aline con su persona y su rgimen, y el antiamericanismo, un recurso fcil estando Reagan al mando en Washington, le proporcion legitimidad para lo que Gadafi llam la revolucin dentro de la revolucin. Este fue el lema libio para describir la implantacin del neoliberalismo, o lo que Gadafi denomin el capitalismo popular. En 1987 se puso fin a la anmica poltica autrquica y las reformas de la agricultura y la industria parecan calcadas de los manuales del Fondo Monetario Internacional (FMI). En septiembre de 1988, el gobierno suprimi los cupos de importacin y exportacin, permitiendo que floreciera el comercio minorista en los nuevos zocos de las ciudades.

Las sanciones de las Naciones Unidas en 1992 sumieron las reformas en la confusin y permitieron al viejo Gadafi resurgir del sarcfago en que se haba metido. Las fracturas en el seno de la lite dominante frenaban o aceleraban alternativamente las reformas. La cara visible del programa neoliberal fue Shokri Ganem, que abandonara el cargo de primer ministro en 2006 para sumir el papel ms importante de jefe de la Compaa Nacional de Petrleo. Ganem impuls intensamente la inversin extranjera en el sector petrolero y presion a favor de la firma de contratos de exploracin y produccin conjuntas con compaas occidentales e incluso chinas. Tony Blair y Nicolas Sarkozy acudieron a besar el anillo de Ganem y ofrecer dinero por las concesiones petroleras. Esta es la razn por la que el gobierno britnico puso en libertad al presunto autor del atentado de Lockerbie y Berlusconi se inclin ante el hijo de Omar al Mujtar en 2008 y entreg 5.000 millones de dlares en seal de desagravio por el colonialismo italiano. Con su tpica franqueza, Berlusconi dijo que peda perdn para que Italia recibiera menos inmigrantes ilegales y ms petrleo.

Detrs de Ganem est Saif el Islam, el hijo mayor de Gadafi, quien ley su tesis en la London School of Economics en septiembre de 2007 sobre El papel de la sociedad civil en la democratizacin de la toma de decisiones global: del poder blando a la toma de decisiones colectiva. Saif abogaba por dar derechos de voto a las ONG en organismos decisorios internacionales en los que EE UU y sus aliados occidentales suelen llevar la voz cantante. La esencia de las ONG estriba en ser crticos independientes y defensores de los marginados y vulnerables. Dejar que las ONG frenen las ambiciones del Norte es mucho ms realista, segn Saif, que esperar que cambien las relaciones internacionales. Esta clase de realismo est en el origen de su fe en las reformas y en su reciente llamamiento a responder violentamente a las protestas de Trpoli y Bengasi. La sociedad civil, en la jerga del neoliberalismo, se limita a la actividad de las ONG del sistema que son reacias a cambiar las relaciones de poder establecidas. Los miserables que se manifiestan en las calles no forman parte de la sociedad civil, son la sinrazn movilizada.

El Congreso Popular de Base se quej por las reformas en septiembre de 2000. No estaba de acuerdo con la privatizacin de las empresas pblicas y la creacin de zonas francas. Su peridico, Al Zaf al Ajdar, se puso a despotricar contra las empresas extranjeras y el sector turstico. Algunos de sus componentes tambin estaban furiosos por las concesiones polticas de Gadafi destinadas a mitigar las sanciones de la ONU y ganarse los favores de los gobiernos europeos (la abolicin del programa nuclear libio fue una de esas concesiones). El Congreso intent frenar el ritmo de las reformas, lo que a su vez irrit al FMI, cuyo informe de 2006 concluy que el avance hacia una economa de mercado es lento y discontinuo.

Los problemas de Gadafi empezaban en casa: su hijo Muatasim se dedic a crear una Zona de Libre Comercio a la Exportacin alrededor de Zuara. Muatasim, a quien el embajador serbio en Trpoli calific de hombre sanguinario y no muy listo, ha estado enemistado mucho tiempo con su hermano Saif, a quien muchos consideran el sucesor designado de Gadafi. Saif, mientras, intent acelerar el ritmo de las reformas con ayuda de su omnipotente Consejo Econmico y de Desarrollo. Los hermanos se han combatido mutuamente durante mucho tiempo, pero en el fondo ambos militan en el bando del neoliberalismo. Lo nico que ocurre es que cada uno quiere sacar partido de las reformas en detrimento del otro.

Las rebeliones en el este combinadas con los esfuerzos liberales en Trpoli hicieron que gran parte de la poblacin se volviera contra el rgimen de Gadafi. Poco le queda ya al anciano del antiguo lustre de 1969. Es una caricatura del revolucionario senil: estamos lejos del instigador revolucionario cuyo lema deca: las masas se ponen al mando de su destino y su prosperidad. El juego habr terminado cuando los militares tomen partido (el hecho de que dos coroneles se refugiaran en Malta con sus cazas al negarse a atacar a la multitud en Trpoli es un primer indicio que apunta en una direccin, pero los otros pilotos que s abrieron fuego contra los manifestantes inclinan la balanza en la direccin contraria). El desenlace todava est en el aire.

Las masas han salido a la calle. Antiguas rivalidades se han unido a nuevos agravios. Algunos tienen propsitos tribales reaccionarios, otros quieren librarse de las reformas. Unos critican que un pas de seis millones de habitantes en medio de un mar de petrleo no se parezca en nada a los Emiratos, y otros no desean ms que poder controlar un poco ms su propia vida. Pero la mayora aspira a escapar de los pasillos ocultos del laberinto libio.

[Vijay Prashad es catedrtico de Historia del sur de Asia y director de Estudios Internacionales del Trinity College de Hartford, EE UU. Su libro ms reciente, titulado The Darker Nations: A Peoples History of the Third World, gan el premio Muzafar Ahmad de 2009.]

Traduccin: VIENTO SUR

Fuente original: http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/index.php?x=3676



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