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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-03-2011

Sudn del Sur, nuevo enclave neocolonial (II)

Jos Steinsleger
La Jornada


Para llegar al ordenado y prolijo plebiscito (democrtico?) que el 15 de enero pasado rompi la integridad poltica de Sudn, el pas ms grande de frica (as como sus milenarios lazos culturales con Egipto en el valle del Nilo), el imperialismo ensay durante 100 aos todas las variables de la nica dictadura terrorista realmente existente: la del capital.

Nada fue descartado: intrigas, sabotajes, golpes militares, campaas de difamacin, bloqueo econmico, enardecimiento de las diferencias sociales, importacin de mercenarios, bombardeos a precarios laboratorios farmacuticos sealados como fbricas de armas de destruccin masiva y masacres de aldeas y comunidades que, mediticamente, se endosaban a los odios tnicos y religiosos.

Desde el tratado anglo-egipcio (1899), y tras la cada de la dominacin otomana en El Cairo (1914), los ingleses se volcaron a fomentar las fricciones que de suyo existan entre los pueblos sudaneses. En 1924 (y contra las objeciones del propio sultn egipcio elegido por Londres), los ingleses dividieron a Sudn en dos territorios separados: rabe musulmn (norte), y animista y cristiano (sur).

Hasta la revolucin del Grupo de Oficiales Libres que derroc la monarqua egipcia (1952), los movimientos nacionalistas y revolucionarios sudaneses de unidad poltica con Egipto fueron duramente reprimidos. Entonces, El Cairo descoloc a Londres: abandon las pretensiones de soberana sobre Sudn, apoy su independencia, y as se puso fin a 55 aos de gobierno britnico en Jartum (1956).

La independencia de Sudn fue una de las ms infelices de frica. Mas no slo por sus estructuras de tipo feudal, que en el occidente del pas se vieron agravadas por el avance de la desertificacin, las sequas, el consecuente flagelo del hambre y un crecimiento demogrfico explosivo. La cizaa poltica y religiosa sembrada por los ingleses ya renda frutos superlativos de enardecimiento poltico, violencia social y confusin institucional.

El vasto territorio sudans recibi el impacto de nueve pases fronterizos, con distintos niveles de crisis y conflictos blicos: el propio Egipto, Libia, Somala, Chad, Uganda, Repblica Centroafricana, Congo, Etiopa y Eritrea. Sucesivamente, las guerras en Chad, Etiopa, Uganda y Eritrea desplazaron a millones de refugiados que, en situacin lmite, se instalaron en Sudn.

Para remate, Dios maldijo an ms a los sudaneses. Fuera de las compaas mineras que daban por hecha la existencia de importantes reservas de uranio, las compaas petroleras detectaron en el sur de Sudn y en la regin occidental de Darfur ingentes yacimientos de petrleo.

Ahora bien. En 1914, cuando el petrleo flua en abundancia en los pases del Magreb y Medio Oriente, siete potencias coloniales de Europa dominaban el continente africano. Pero en 2011, cuando la curva de produccin de petrleo se aproxima al cenit (pico de Hubbert), slo dos se miran feo en frica: China y Estados Unidos.

Los clculos del geofsico texano M. King Hubbert (que hasta la fecha no han sido refutados) estiman que el recurso no renovable que mueve los engranajes de la economa mundial empezar su descenso irreversible en 2015.

Si damos crdito a los informes que destacan que para 2012 Estados Unidos estara en posicin de importar de frica cantidades de petrleo equivalentes a las que importa actualmente de Medio Oriente, la sorpresa mundial deparada por las repentinas, sbitas (y legtimas) revoluciones democrticas de los rabes, as como la previsible y silenciosa particin de Sudn (que se vea venir), se torna ms comprensible.

Qu sigue despus de la particin de Irak y, posiblemente, Libia? Algn pas latinoamericano productor en gran escala de petrleo, que podra ser balcanizado para terminar con la atroz violencia y masacres que sacudieron a pases como Sudn en aos recientes?

Mientras que a los palestinos y a los saharauis no se les reconoce el derecho a tener un Estado, el referendo que el 9 de julio prximo har de Sudn del Sur un Estado independiente fue automticamente reconocido por Estados Unidos, Israel y la Unin Europea.

Reconocimiento que empata con el inters de las grandes corporaciones econmicas de dividir a los pases productores de petrleo, y el de Israel en particular, con el fin de consolidar su superioridad por mediacin de la balcanizacin de Medio Oriente.

En el transcurso de la ltima guerra civil de Sudn (2003-2008), Israel enviaba armas a los movimientos de liberacin a travs de Etiopa y Kenia. Los grupos separatistas de Darfur y Sudn del Sur visitaban con regularidad Tel Aviv (donde abrieron oficinas), y coordinaban sus acciones con el Mossad.

Los plumferos del sionismo, directores de cine y actores de Hollywood, como Spielberg, Mia Farrow y George Clooney, se encargaban del resto: hacer llorar al mundo por la carnicera que cometa el gobierno del norte de Sudn. Islamita, claro que s. Y tan represivo como el que hoy agoniza en Libia.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/03/02/index.php?section=opinion&article=023a2pol



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