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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-03-2011

La tormenta perfecta (en el desierto)

Pepe Escobar
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La gran revuelta rabe de 2011, el grito por democracia en el norte de frica, la revuelta de la mayora chi en el Golfo Prsico, la desesperacin occidental por el precio del petrleo, y la nueva doctrina de alteracin del rgimen de EE.UU. para Medio Oriente (por no mencionar la doctrina de dominacin del espectro completo del Pentgono) son los vientos huracanados que mueven la ltima tormenta poltica en el Medio Oriente y el norte de frica. La tormenta despliega rfagas devastadoras de vientos hipcritas.

Para comenzar, el ilustrado y democrtico Occidente ha decidido que hay que eliminar (o expulsar) a Muamar el Gaddafi.

El gobierno de George W. Bush invadi Afganistn e Iraq, matando al hacerlo a cientos de miles de personas, directa e indirectamente, y como lo sabe todo el mundo, sin que haya un fin a la vista, con total impunidad. Ahora toca aplicar las leyes del (salvaje) oeste al rey de reyes africano a travs del gobierno de Barack Obama. Es si dijramos que est bien que nosotros, los portadores de peso del hombre blanco, matemos a mucha gente, mientra que no est tan bien si el asesino es un extrao beduino vestido por John Galliano.

Y el punto decisivo absoluto es: Occidente tiene que armar hasta los dientes a los rebeldes en Libia oriental liberada o Muamar Gadafi ganar esta guerra, llevando el combate de las ciudades al desierto, y aplicando la fuerza en grados cada vez mayores. Por lo tanto, en una versin ligeramente ms tediosa que los interminables tejemanejes de una pelcula de mafiosos, el debate, desde Washington y Bruselas a Riad, tiene que ver con el mtodo ms efectivo de derribarlo (o destruirlo). En esto aparecen los planes A y B.

Es mejor cambiar al pueblo que cambiar el rgimen.

Plan A Washington ha presentado una solicitud altamente confidencial para que la Casa de Saud arme a los rebeldes, como ha anunciado Robert Fisk en The Independent, sin citar detalles (tampoco ha aparecido alguno en los medios rabes). As sera esencialmente, no hay nada nuevo. La historia se repite, como una farsa, un remix del escndalo Irn-Contra de la era Ronald Reagan, con la posibilidad de que Washington apueste a controlar el petrleo y el gas de Libia (ecos de Iraq-neoconoservadorizado; la historia se repite dos veces como farsa).

La Casa de Saud tiene todos los motivos para armar a la Libia oriental liberada contra Gaddafi con unos muy necesitados cohetes antitanque, morteros y misiles tierra-aire, y no slo porque el anciano rey saud Abdullah lo odia. Esto no es de extraar, ya que Gaddafi puso precio a su cabeza hace ms de un ao. Segn al-Arabiyya, vocero de la Casa de Saud, Gaddafi es el nico dictador rabe que queda en el poder, lo que prueba una vez ms que la hacienda petrolera familiar del desierto no tiene ningn sentido de la irona.

Evidentemente, nadie en Washington not la irona adicional de que este plan tambin copiara la distribucin de armas por los saudes a los muyahidn en Afganistn en los aos ochenta a travs de Pakistn; y as la historia se repite tres veces como farsa. Viva Bengasi como la nueva Peshawar!

En todo caso, la recompensa saud por su participacin ya est incluida en la novsima estrategia de alteracin de regmenes en Medio Oriente del gobierno de Obama.

Para el prximo viernes, se planifica un da de la ira al estilo egipcio en Arabia Saud. La represin preventiva ha sido brutal, incluyendo una prohibicin de todas las manifestaciones, porque, dice el Ministerio del Interior, violan la ley islmica. Un aplauso para el prncipe de la lnea dura, Nayef bin Abdul-Aziz, uno de los hermanos del rey, por sus esfuerzos antes y despus del da de la ira.

Y luego tenemos a la rebelin, en su mayora chi, en el vecino Bahrin, base de la Quinta Flota de EE.UU., que debe ser contenida a cualquier precio para que no se extienda al noreste, hacia el productor de petrleo de Arabia Saud, de mayora chi. Por lo tanto, segn la alteracin de regmenes (o ayudar a mantener en el poder a antiguos aliados dispuestos a introducir reformas, todo en nombre de la estabilidad), el presidente estadounidense Obama no puede decir ni una palabra si la Casa de Saud toma medidas severas contra sus chies, o si ayuda a los al-Khalifa en Bahrin con tanques y tropas para reprimir a sus chies. Traduccin: al diablo las aspiraciones democrticas del pueblo de Bahrin y de una parte sustancial del pueblo de Arabia Saud; a Washington le encantan aliados como la monarqua al-Khalifa en Bahrin y la Casa de Saud.

Alegraos, belicistas humanitarios

Y luego est el Plan B La OTAN se ocupa de combatir los crmenes contra la humanidad y el genocidio. Esencialmente, sera una repeticin de Kosovo (lo que hace que la historia se repita por cuarta vez).

Como una zona de exclusin area es objeto de acaloradas discusiones, la OTAN ya ha decidido ampliar los vuelos de vigilancia de los AWAC sobre territorio libio a veinticuatro horas al da, segn el embajador de EE.UU. ante la OTAN, Ivo Daalder. Traduccin: Ya estn buscando objetivos. Incluso el reticente Pentgono admiti oficialmente que una zona de no-vuelo significa guerra; el febril secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, insisti en que la OTAN est dispuesta a crear un infierno hasta que, predeciblemente, dio marcha atrs.

Y no se trata de un remix de Bush y los neoconservadores, por lo menos no oficialmente. Primero tiene que haber un mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: Francia y Gran Bretaa preparan febrilmente un borrador de resolucin. Y luego hay que conseguir el apoyo de Rusia (que ya dijo que no), de China (que no ha dicho nada), de la impotente Liga rabe (casi garantizado) y de la Unin Africana (ms complicado, porque Gaddafi compr a muchos de sus dirigentes).

En cuanto a todos esos fanales de la igualdad protegidos por EE.UU. en el Golfo Prsico, que ahora tienen las manos libres para seguir reprimiendo las aspiraciones democrticas de sus pueblos y del ejrcito de esclavos asiticos que sirven a sus elites, el apoyo es pan comido. Una declaracin publicada por los ministros de exteriores del Consejo de Cooperacin del Golfo (GCC), de seis miembros, exige que el Consejo de Seguridad de la ONU tome todas las medidas necesarias para proteger a los civiles, incluida una zona de no-vuelo sobre Libia.

La intervencin de la OTAN, si tiene lugar, ser presentada a todo el planeta como el retorno del imperialismo humanitario. Desde el punto de vista de los propsitos de relaciones pblicas OTAN/Pentgono/Unin Europea, es de nuevo pan comido. Al ex terrorista Gaddafi le han cambiado el nombre a nuevo Hitler, como Slobodan Milosevic en Yugoslavia, o como a Sadam Hussein en Iraq; lo que hace que la historia se repita como farsa por quinta vez. Y con Gaddafi es mucho ms fcil; el espectculo total del monstruo terrorista.

Cui bono?

No cabe duda de que Gaddafi y su pandilla estn practicando abusos a los derechos humanos en Libia. Y qu pasa con los decenas de miles de muertos por el Pentgono desde Bagdad a Faluya y ms all? Eran inhumanos, no tenan derechos, por casualidad?

Adems, al mismo Occidente ilustrado que ahora est tan preocupado por el pueblo de Libia le import un bledo el pueblo de Egipto hasta que estuvo absolutamente seguro que se haba acabado el mubarakismo. Gaddafi, a propsito, estaba perfectamente alineado con Obama, el presidente francs Nicolas Sarkozy, el primer ministro britnico David Cameron y el primer ministro italiano Silvio Berlusconi en los primeros das de la Plaza Tahrir.

Mientras serva a los amos, el espectculo mvil del monstruo terrorista con su carpa porttil y sus enfermeras ucranianas era el mejor de los amigos. Abraz alegremente el neoliberalismo; abri el santo grial de la energa a corporaciones europeas (BP, Repsol, Total, ENI); compr profusamente sus armas (Italia, Francia, el Reino Unido y Alemania fueron sus cuatro mayores proveedores); hizo que los 70.000 millones de dlares de la Autoridad de Inversin Libia apoyaran negocios europeos; y sobre todo fren el flujo migratorio del Magreb y del frica negra hacia Europa.

Y qu me dicen de la entonces secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, quien en 2008 alab los intereses permanentes compartidos entre EE.UU. y Libia, incluidos los derechos humanos y la democracia?

El problema es ahora si Occidente simplemente no tiene la menor idea de cmo podra ser la Libia post Gaddafi. Los rebeldes incluyen a todos, desde intelectuales progresistas y seculares, a islamistas de la lnea dura y empresarios neoliberales. Libia no es Tnez o Egipto, que pueden ser monitoreados e incluso relativamente domados por Washington o Bruselas.

Libia, sin Gaddafi, sera una compleja coleccin de tribus sin experiencia en la cultura poltica al estilo occidental que se arrastran hacia la anarqua. Por lo tanto, el razonamiento a favor de una intervencin de la OTAN, para que nosotros, los ilustrados, podamos controlar los peores impulsos de esos brbaros, facilitar una transicin ordenada (Secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, quin iba a ser?) y beneficiarnos de su riqueza energtica. Adems, el Mediterrneo ya es un lago de la OTAN.

Existe la OTAN y tambin la Asociacin para la Paz de la OTAN. Los 27 pases de la Unin Europea son miembros de la una o de la otra (Chipre fue el ltimo en adherirse, el pasado mes).

La OTAN es tan omnipresente como la muerte, los impuestos y la corrupcin financiera. OTAN significa guerra en Afganistn; Operacin Esfuerzo Activo, como operacin aerotransportada de contraterrorismo en Medio Oriente (por ejemplo la vigilancia de Libia con aviones AWAC); y tambin la Operacin Escudo Ocenico frente al Cuerno de frica.

Toda nacin europea que bordea el Mediterrneo, o que est en el Mediterrneo, forma parte de la OTAN o de la Asociacin por la Paz. Y todas las naciones africanas en el Mediterrneo, excepto Libia, son miembros de la asociacin por el Dilogo Mediterrneo de la OTAN: Argelia, Egipto, Marruecos y Tnez. Israel es un miembro clave del Dilogo Mediterrneo. Esto significa que, entre las naciones del litoral mediterrneo, slo Lbano (afectado por un bloqueo naval durante cinco aos), Siria y, claro est, Libia, no son miembros de la OTAN o de ningn programa asociado. La clave, una vez ms: el Mediterrneo es un lago de la OTAN.

Es una pelcula que ya hemos visto

Los verdaderos demcratas en todo el mundo no pueden hacer otra cosa que calificar la alteracin de regmenes como una lamentable, pattica, estrategia del gobierno de Obama. Adems, no existe absolutamente ninguna garanta de que la OTAN no vaya a emprender por s sola la alteracin del rgimen: una balcanizacin de Libia, exactamente como sucedi con Yugoslavia (o como el Pentgono, a travs de oligarquas locales, trat de hacer en Bolivia en 2008).

No es imaginable que la Casa Blanca quiera una verdadera guerra contra el rey de reyes africano. Los neoconservadores le estn tendiendo una trampa a Obama y blanden, como los clintonistas de 1999 y ellos mismos en Iraq, la dulce espada, siempre engaosa, de la as llamada intervencin humanitaria.

Neoconservadores como el csmicamente despreciable John Yoo (el abogado que le dijo a Bush que la tortura es legal) han ordenado virtualmente al gobierno de Obama que se trague las reglas anticuadas de la ONU y vaya al grano. En comparacin, la propuesta del presidente venezolano Hugo Chvez de una mediacin neutral suena como un monumento de granito al sentido comn. Y sin embargo nadie escucha; ni Washington, ni la OTAN, ni el clan Gaddafi, ni los rebeldes.

Y aqu vamos, vamos otra vez. Que levante la mano el primero que est dispuesto a enviar un misil Stinger a los combatientes por la libertad, para que puedan derribar helicpteros artillados de Gaddafi. La historia se repite como farsa de nuevo, bueno, perdimos la cuenta.

Pepe Escobar es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su ltimo libro es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con l en: [email protected].

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Fuente: http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/MC09Ak01.html

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