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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-03-2011

Indignacin de una ciudadana con cncer ante los recortes en la Sanidad pblica

Magda Bandera
Rebelin

Nota de Clara Valverde: La periodista catalana, Magda Bandera (hasta hace poco periodista de Pblico en Madrid) acaba de hacer dar a conocer que desde hace 5 meses tiene cncer y denuncia la privatizacin de la sanidad pblica.


S que tengo cncer de mama desde hace cinco meses. Todo va bien y el tumor reaccion a la medicacin satisfactoriamente desde el primer momento. Pero todo podra ser mucho ms sencillo ahora si me lo hubieran detectado 10 meses antes, cuando fui a hacerme una ecografa para controlar mis quistes. Desde entonces, he acudido a tres mdicos ms -en total, dos privados y dos de la Sanidad pblica-, porque saba que algo no funcionaba bien. Su respuesta siempre fue que me tocaba sufrir, los quistes son as, y vieron innecesaria o cara- hacerme una mamografa. Un cmulo de negligencias y listas de espera, y supongo que una dosis de mala suerte, ha hecho que mi cncer llegara a ser localmente avanzado.

Pero el momento clave fue julio del ao pasado, cuando descubr que tena un ganglio axilar muy inflamado y corr al mdico de la Seguridad Social. Segn el facultativo que me atendi, era probablemente benigno. Ante mi insistencia, encarg una ecografa que deban hacerme cuatro meses despus, maldita lista de espera. Te la harn cuando probablemente ya no lo tengas, predijo el doctor.

Uxue Barkos anunciaba el lunes que debe retirarse de la vida pblica para superar el cncer de mama que padece. La semana pasada fue Esperanza Aguirre. De repente, al orlas, todo se remueve. Es un sentimiento de solidaridad inmediato y muy profundo. Los primeros das que siguieron a mi diagnstico sola pensar a menudo cuando vea a alguna chica joven por favor, que no te pase, que no te pase. Es la misma fuerza que siento cuando voy a quimioterapia.

Hasta ahora, no saba nada sobre esas sondas que te inyectan en el cuerpo. Una bolsa tras otra. No las haba visto jams y a fecha de hoy desconozco cunto cuestan. Bromeo diciendo que deben de ponerle droga, porque siempre estoy ansiosa por recibir cada nuevo chute. Desde el principio, pude ver cmo, da tras da, se reduca mi tumor. El mismo que durante el verano, despus de mi visita a propsito del ganglio afectado por el cncer, creci hasta hacerse enorme.

Finalmente, acud a Urgencias el 8 de octubre y ah empec a tener algo de buena suerte: encontr a alguien que haca bien su trabajo y no me obligaba a esperar ms. Me atendi mi doctor perfecto, Xavier Encinas, quien aceler todo el proceso en cuanto vio mi inflamacin. Consigui incluso que el laboratorio, que iba a cerrar por el puente del 12 de octubre, pusiera en marcha un viernes a medioda (a ltima hora de su jornada laboral) el proceso para analizar la biopsia.

Por eso escribo hoy. Soy periodista y prefiero evitar la primera persona en mis textos. Llevo meses dndole vueltas a abrir un blog con informaciones sobre el cncer de mama. He estado a punto de colgarlas muchas veces, pero me venca la emocin. Hoy es otra cosa. Hoy me mueve la indignacin, como dira Stephane Hessel, y no escribo ni como periodista ni como enferma de cncer, sino como una ciudadana que desde siempre cree en la educacin y la sanidad pblicas.

Una ciudadana que hoy ha sentido rabia de veras por primera vez desde que enferm al or que el conseller de Salut de la Generalitat de Catalunya, Boi Ruiz antiguo jefe de la patronal de los hospitales-, ha decidido que los quirfanos cierren por la tarde. Ayer la noticia era que acaba de eliminar el compromiso de que las listas de espera para las operaciones no sobrepasen los 180 das. Sus recortes tambin afectarn a los medicamentos ms caros y el catlogo de servicios no incluir ningn frmaco ni prestacin nueva si no hay presupuesto. Anunci esa barbaridad Artur Mas durante su campaa electoral? Yo jams se lo o decir.

Ya tengo asignada fecha para mi operacin y ahora mismo llevo ms del 60% de las sesiones de quimioterapia previstas inicialmente. Si todo va bien, debera de haber superado el 50% del tratamiento total. Los porcentajes, los dichosos pronsticos, son muy importantes para alguien que tiene cncer. A menudo los traducimos en esperanza. Es una multiplicacin infernal que no conduce a nada, por eso la evito. Pero s hay otros nmeros que no quiero obviar: los del presupuesto que cada gobierno destina a la Sanidad pblica. El cataln ha confirmado que reducir el suyo en un 10%, mil millones de euros.

En su nota de prensa, critica adems que entre los aos 2003 y 2010 los presupuestos de salud de Catalunya crecieran en un 76,5%. Pero el gobierno conservador de Mas no es la excepcin.

Nos sublevan los controladores areos, contribuimos a la criminalizacin de los funcionarios y perdemos el tiempo espiando a los medios de comunicacin neoliberales. Pero no hacemos nada por defender lo que es de todos y pagamos entre todos, incluido los millones de espaoles que ahora estn en paro. Nos creemos a pies juntillas que tenemos uno de los mejores sistemas sanitarios del mundo, pero lo cierto es que hasta ahora slo tenemos cubiertos los mnimos. Y la cosa va a empeorar mucho.

En estos momentos, por ejemplo, la Seguridad Social no ofrece, en la inmensa mayora de los casos, la atencin psicolgica necesaria para afrontar una noticia de tal impacto ni para afrontar la dureza del tratamiento. Tampoco especialistas en nutricin para los enfermos de cncer. Yo he tenido que buscarlo y pagarlo por mi cuenta y, gracias a esa asistencia, estoy minimizando los efectos secundarios de la quimioterapia a corto y medio plazo, y he aprendido qu alimentos son adecuados para luchar contra esta enfermedad. Pronto buscar el modo de hacer pblicas todas esas recetas.

Por desgracia, en nuestro sistema, psicologa y nutricin pueden considerarse lujos. Lo que ya no es comprensible es que, en buena parte de los hospitales, como en el mo durante todos estos meses, no exista la figura del cirujano plstico para los casos que requieren una reconstruccin tras la extirpacin de una mama. Cuando pregunt por todos los servicios disponibles, me dijeron que haba recortes. A veces, esas operaciones llegan a tardar varios aos cuando se derivan a otro centro, hasta seis. Al orlo, no di crdito, pero no reaccion. Durante los primeros meses apenas si he podido hacer otra cosa que concentrarme en lo que yo llamo producir clulas buenas como una tricotosa y cuidarme.

Durante todo este tiempo, apenas nunca he usado la palabra lucha. Ni enemigo, ni bicho, ni todo ese lxico blico que acompaa a esta enfermedad mortal. Asumo que mis clulas se han vuelto locas y hay que poner cordura. Sin rencor ni rabia por los errores mdicos que han cometido conmigo. He tenido bajones y llanteras, pero hasta ahora ninguno me ha paralizado. Desde que comprobamos que no haba metstasis (por los pelos) y mi mdico pronunci la frase eso es importante para tu futuro, supe que tena que descansar y disfrutar ms que nunca.

Por suerte, yo he podido hacerlo, porque desde hace ms de tres aos no soy autnoma. Tengo un contrato de trabajo que me permite estar de baja hasta curarme y mi empresa paga el 100% de mi salario. Pero soy plenamente consciente de que vivo en el pas de los mileuristas y del 20% de la poblacin en paro. Tampoco olvido que cuando era free-lance tuve una hepatitis A que me obligaba a escribir artculos a pesar de tener los ojos amarillos como patatas y el cuerpo agotado.

Dicen que el cncer te cambia y probablemente lo sabr dentro de algn tiempo, porque estoy decidida a salir de sta. En cualquier caso, lo que noto es que me est radicalizando. No me da miedo usar esa palabra. Desde que empez mi desfile por aparatos de diagnstico de ltima tecnologa hasta qu punto afectarn los recortes diseados por los polticos con mutua privada a la adquisicin de esas mquinas?-, ms convencida estoy de que debemos ser ms activos que nunca y decir no a muchas cosas. La pasividad ante la prdida de derechos sociales y econmicos es una de ellas. Estamos obligados a indignarnos, a reclamar a qu queremos que se destinen nuestros impuestos, ms all de la casilla de la Iglesia. Por qu nadie plantea el debate de los presupuestos participativos?

Puedo perdonar los errores mdicos pero no las listas de espera que crecern en el futuro. Tampoco las declaraciones del vicepresidente primero del Gobierno espaol. Hace unas semanas, Alfredo Prez Rubalcaba se atrevi a justificar la adopcin de las medidas neoliberales de su gobierno diciendo que la austeridad son las becas, las pensiones, las camas de los hospitales y las resonancias magnticas del maana.

Con eso no se juega. Las listas de espera matan muchas esperanzas. De vida.


 

Nota edicin: Comentarios lectores.

Magda, estoy totalmente de acuerdo contigo: es verdaderamente indignante la situacin de la Sanidad y el recorte. Una verdadera injusticia cuando hay tantas otras cosas de las que se pueden recortar, empezando por las pensiones y sueldos de los polticos, las redundancias en las administraciones, por mencionar slo dos. Realmente no hay derecho y es nuestra obligacin rebelarnos. Gracias por tu testimonio y mucha fuerza, Patrcia

Enviado por: Patrcia Soley Beltran en Marzo 3, 2011 12:55 PM


Hola linda, no quiero revivir emociones de un pasado an cercano (nunca se aleja) , ni afligir ni eclipsar ni un poquito tu escrito tan enrgico, tan sincero. Durante unos aos acompa a un ser querido bajo tu mismo cielo, en aquellas reuniones, y en cada sitio y momento, siempre presente el miedo, ese miedo...

Miedo en las salas de espera, miedo en las noches, en las madrugadas de urgencia, miedo en los pasillos, miedo esperando da y hora, miedo el da de la mquina, miedo en las reclamaciones; en los resultados, miedo en el sueo, en el despertar, en la baera, en la ropa, en el abrazo....

Y de todo ese miedo aprend vuestra infinita humanidad y que hoy me has vuelto a recordar.

Para mi suerte, yo no era el enfermo.

Te quiero Magda, ya ests saliendo.

Enviado por: Ubaldo en Marzo 3, 2011 01:12 PM


Fuente: http://www.magdabandera.com/archives/000794.html#more



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