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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2011

Entrevista a Elisa Serna, cantante represaliada durante el franquismo
Juicio al franquismo, no a Garzn

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


Entre las personas del mundo del trabajo cultural que han acompaado a los trabajadores en lucha en Espaa se encuentra Elisa Serna, cantante represaliada durante el franquismo, discos y conciertos prohibidos, detenciones en la Direccin General de Seguridad (DGS), crcel, y siempre entre quienes han luchado por la libertad y la Repblica. Despus de tantos aos, su presencia los jueves en la concentracin que se lleva a cabo de 7 a 8 de la tarde en la Puerta del Sol de Madrid, exigiendo que los crmenes franquistas no queden impunes, son crmenes de lesa humanidad y por tanto no prescriben, y exigiendo VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIN a las vctimas del genocidio franquista, e invitando al conjunto de la poblacin trabajadora a sumarse para defender la Memoria Histrica, es una prueba de su entereza como mujer luchadora. Elisa Serna no ha sido cualquier cantante y tampoco lo es hoy, la polica escribi en su ficha policial que lo que cantaba, y cmo lo cantaba vuelve loco al auditorio, y no lo deca como un elogio sino como una mujer peligrosa; su voz sigue siendo reclamada por ser una voz de esperanza, de nimo y de combate poltico. Les invito a ver, antes de la lectura de la entrevista, un vdeo de youtube en el que defenda a los trabajadores de Sintel, trabajadores que dieron un magnfico ejemplo defendiendo sus puestos de trabajo, ejemplo a recordar y del que aprender.

Elisa Serna cmo ves la situacin de la Memoria Histrica en Espaa?

E.S.: La ocultacin durante mas de setenta aos del genocidio fundacional de la dictadura franquista y los crmenes de lesa humanidad de ese periodo y los treinta y cuatro aos de ocultacin histrica que siguen, demuestran que el terrorismo de Estado franquista obstruye, an hoy, en el Tribunal Supremo, nuestros derechos a la verdad, la justicia y la reparacin plenas. Pero esta batalla la vamos a ganar porque la batalla de la historiografa cientfica la han ganado ya Mirta Dez Balart con La Gran Represin, el catedrtico de Historia Contempornea de la Complutense, D. Julio Arstegui, y su extensa obra que por el momento acaba con Generaciones, o los trabajos y ediciones del catedrtico de Historia Contempornea de la Universidad de Zaragoza, Julio Casanova, o el historiador Santiago Vega Sombra, con su De la Esperanza a la Persecucin, que hay que animar a leer y estudiar.

Puede el desvelamiento de la verdad histrica ser el mayor acto revolucionario de la Universidad espaola?

E.S.: S, lo es, aunque el primer impacto de la verdad conocida nos suma en un periodo de duelo interno que a veces nos enmudece, si nobleza obliga, la casta contestataria se enriquece y provoca borbotones de argumentos veraces sobre el vano ayer ese periodo de mas de setenta aos de un pacto de silencio, pesado como el tungsteno, que haba bloqueado el conocimiento de nosotros mismos.

Pues amarga la verdad, como canta Paco Ibez, hay que echarla de la boca?

E.S: El otro da, cuando di testimonio en el auditorio de CCOO (se refiere al acto celebrado por la Plataforma Contra la Impunidad del Franquismo) en alguna medida fue muy teraputico para mi, denunci en pblico la represin, el terror, la miseria de los franquistas que ha afectado a toda mi familia durante cinco generaciones, de abuelos a biznietos, como a la mayor parte de los trabajadores, el terror franquista, fue y es no hay arrepentidos un terror al servicio del Capital que ha existido durante 40 aos y luego a partir de 1977, amnesia y engao, son las estrategias psicolgicas de los herederos del franquismo y su transformismo catlico en el Congreso, el PP, antes Alianza Popular, antes Gobierno de Franco. Buff! Qu losa mas gorda nos pusieron a la espalda!

Prescriben los crmenes de lesa humanidad del franquismo?

E.S.: Creo que no se puede dilatar ms la celebracin del juicio al franquismo, en base, para empezar, por la Vista de los Autos del buen juez Baltasar Garzn. Se echa a faltar un Tribunal Supremo renovado, verdaderamente democrtico, defensor sin ambages ni excusas de los DD.HH, de la Ley de Memoria Histrica al menos, de que se juzgue la criminalidad franquista, para erradicarla de nuestras vidas y para siempre. Como han hecho los pases de nuestro entorno

Es la judicatura espaola homologable a la alemana, a la argentina, a la chilena, por ejemplo?

E.S.: No, aun nos queda mucho para llegar a esos niveles democrticos. En Alemania juzgaron a sus nazis en el ao 1946, Proceso de Nuremberg, aunque muchos alemanes se quejan porque no fueron juzgados todos los criminales que existieron en el pas, pero por lo menos dio pie a que se hiciera una refundacin tica de Occidente, la Declaracin de Derechos Humanos. Respecto a las Judicaturas de Argentina o Chile, siento la ms sana de las envidias. Son un ejemplo para los abogados, fiscales y vctimas de Franco. Aqu padecimos el II Reich. Franco, sus leales en el Ejercito de la II Repblica, los africanistas, un 24%, del total de oficiales dio el golpe militar en 1936 y simultneamente, los militares africanistas, fascistas, llevaron a cabo muchos asesinatos en aquel feroz Agosto de 1936, en todos los pueblos, por instruccin fulminante del General Mola contra trabajadores o ilustrados, que no haban hecho nada ms que votar partidos legales republicanos, entre ellos a los cinco de Seplveda: ediles, maestros, entre ellos el alcalde republicano que era pariente lejano de mi familia No s, Ramn, enterarte a los setenta aos de todo esto, te parte el alma y te transmuta en revolucionaria de nuevo. Es como nacer otra vez, o como nacer a tu verdadera identidad, esa que los franquistas nos niegan hasta el da de hoy. La democracia espaola tiene una deuda importante con los defensores de la democracia republicana, porque fue el sistema democrtico previo, al periodo post-Transicin que hoy vivimos. Hoy el Tribunal Penal Internacional ha distribuido al buen juez Garzn la instruccin del Auto contra los crmenes de lesa humanidad de Gadafi por qu Garzn puede juzgar los crmenes de Gadafi y no los del terror y la miseria de Estado franquista?

E.S.: Es muy duro lo que nos est pasando. Mientras los franquistas sigan encriptados en las Instituciones democrticas espaolas, mientras no se renueve en base a otra carta de Inmunidad a parlamentarios, diputados y magistrados espaoles, seguirn actuando de oficio contra los supervivientes, familiares y victimas del terror franquista. Pero las movilizaciones no cesan de gritar: Hay que juzgar al franquismo criminal! Y cada vez somos ms, Ramn. Brindemos por eso!

El ex fiscal anti-corrupcin D. Carlos Jimnez Villarejo o el decano del CGPJ, Martn Palln, han sealado la necesidad urgente de renovar la nomenclatura del Tribunal Supremo Cul es el fundamento de su humanismo?

E.S.: Supongo que consideran incompatible con la democracia, la existencia de ms de mil cunetas sin exhumar, donde yacen esperando que hagamos Justicia, centenares de miles aun de personas liquidadas con tiros en la nuca que nunca fueron juzgadas, que no tuvieron abogados, juicio, ni defensa; republicanos a los que hoy, sus familiares y amigos, no cejaremos hasta que se les haga Justicia. Durante ms de 70 aos no han tenido ni posibilidad de denunciar, silencio total, ya digo, pacto de silencio. De silencio y sangre entre Franco y el Cardenal Gom, el Vaticano, en los aos cuarenta del siglo pasado. Ese silencio, se transmuta en encubrimiento en magistrados del Tribunal Supremo, como Marchena, Barreiro o Varela, por su condicin de magistrados provenientes del Tribunal de Orden Pblico, que hered los archivos de la represin franquista, va Tribunal contra la Represin de la Masonera y el Comunismo, que entre cientos de otros revolucionarios, juzg tambin a mi padre el capitn leal a la II Republica, Flix Gil de la Serna.

El humanismo, domar la ferocidad de cazadores y guerreros, acercara el Juicio al Franquismo? estn decididos los grupos de vctimas de Franco a resolver el dficit de Justicia que afecta a prcticamente, la mitad de la poblacin, sin que la Fiscala acte de oficio?

E.S.: Estoy segura de que todas las personas que desarrollan sus actividades polticas y sociales, acadmicas o creativas, sindicales o laborales, situando al ser humano, a los dos, al hombre, pero sin olvidar a la mujer y los nios y nias, en el centro, en el objeto de sus proyectos y movilizaciones en la calle, en la lucha ideolgica de la prensa y las televisiones, por el bienestar y el progreso equitativo del ser humano, en vez de ponerse del lado del capitalismo salvaje, depredador, en nuestros das, el capital financiero, la Bolsa, la defensa a ultranza de la "propiedad privada", sus patrimonios, muchas veces incautados en los aos cuarenta, sus tierras, bienes o riquezas. Yo llamo al humanismo cristiano de las juventudes del PP para que se sumen a nuestra peticin del franquismo criminal, sin entrar en sectarismos partidistas, porque ni todos los franquistas son autmatas, ni todos los socialistas honrados. Los hay sensibles, susceptibles de reaccionar en positivo, humanamente, ante nuestras reiteradas demandas de ms Verdad. Justicia y Reparacin y recordar e imitar a su Jesucristo, expulsando a los mercaderes del templo.

Que tcticas y estrategias has observado en las derechas espaolas, contra el Juicio al Franquismo?

E.S.: Pues, miedo, mucho miedo a ser descubiertos, a descubrir que tal vez algn familiar suyo estuvo implicado no solo en el Exterminio republicano de post-guerra, sino en la represin a muerte durante la Dictadura, que en forma atenuada llega hoy y pervive an en el Tribunal Supremo. Psicolgicamente van pasando del pavor a ser descubiertos, a un silencio que se transmuta en frreo encubrimiento, como dictan desde los confesionarios. Del encubrimiento a la judicializacin, el obstruccionismo a la Vista de los Autos del buen juez Baltasar Garzn, hay un salto cuantitativo, cmplice ya con los crmenes de lesa humanidad -que no prescriben- y han de ser juzgados por el III poder del Estado democrtico. Cada vez que el partido catlico, el PP, pierde un debate y una votacin en el Congreso o el Senado, busca jueces afines a sus creencias y presenta querellas contra las vctimas del franquismo, en realidad, al "empapelar" al Juez Garzn.

Dicen en la Concentracin de los jueves en la Puerta del Sol, contra Impunidad que jueces como Marchena, Barreiro o, sorprendentemente, Varela, que era de Jueces para la Democracia, deben ser apartados de la Judicatura espaola cules son los motivos?

E.S.: Estos jueces, entre otros, formaron parte del Tribunal de Orden Pblico que desarroll una represin criminal, con ayuda de la Brigada de Investigacin Social, "la secreta" la llambamos nosotros entonces, en los aos setenta. Vctimas destacadas de ese tiempo fueron Julin Grimau, el estudiante Enrique Ruano, el albail Pedro Patio, Yolanda Gonzlez, o los asesinados en la Iglesia de Vitoria donde Manuel Fraga Iribarne, hoy senador an, meti las tanquetas de los grises, la Polica Armada. Crmenes que siguen en la impunidad, que se deben juzgar.

El Tribunal de Orden Pblico, hered a su vez los archivos del Tribunal Especial para la Represin de la Masonera y el Comunismo, al acabar la guerra civil, como digo. Estaba custodiado implacablemente por la mano derecha de Franco, Carrero Blanco que "subi a los Cielos" fsicamente, por un lamentable atentado de ETA.

El T.E.R.M.C, entre cientos de otros revolucionarios, juzg tambin a mi padre el capitn leal a la II Repblica, Flix Gil de la Serna, del Batalln 167, el de los segovianos Agapito Marazuela o Emiliano Barral, la Brigada Mixta 42 que el General Vicente Rojo sum a la IV Columna, en la Defensa de Madrid, hasta que el Coronel Casado los venci, que no los fascistas, organizndole un extrao golpe al propio ejercito de la II Repblica. A poco, Casado, Besteiro y LLopis, del PSOE, rindieron la guerra contra los golpistas de Franco, en Munich. Fue algo terrible.

Es compatible el sistema democrtico espaol con las creencias y la impunidad histrica del franquismo, se puede digerir la Impunidad?

E.S.: No. En absoluto puede ser compatible la modernidad democrtica europea con los embalsamientos de Impunidad que arrastra Espaa y deja atnitos al resto de Europa. Pero esta batalla la vamos a ganar, Ramn. Conocidas las verdades histricas, a ciencia cierta a partir del ao 2000, nosotros estamos en el deber de no pasar la patata caliente del juicio al franquismo, de la Justicia pendiente, a la siguiente generacin, como hicieron los "padres" de la Transicin, de la Constitucin, con nosotros, que ramos unos pipiolos idealistas y ladina, premeditadamente desinformados por nuestros mayores, como los jvenes de hoy. Cinco generaciones de republicanos, de abuelos a biznietos, bastan como periodo de crueldad fascista... No existe otro pas en el mundo que haya resistido la friolera de setenta y muchos aos al fascismo; no es imposible seguir ocultando las verdades, en la era de Internet y un horizonte de Julian Assange nos contempla; hay que aceptar las verdades con naturalidad, como la vida en libertad plena, como acta la Naturaleza cuya energa vital siempre se abre camino, aunque nos enmudezca inevitablemente un periodo de tiempo de asimilacin.

Para eso han surgido las asociaciones de defensa de la Memoria Histrica, del derecho a recordar vivimos plenamente sin recuerdos veraces? Que estaba pasando mientras ramos unos nios? No, somos lo que fuimos en el contexto de una realidad externa que hoy conocemos cabalmente. Tener que luchar por poder recordar, por conocer quien mato y donde est Garca Lorca, por ejemplo, o preguntarnos dnde estn los desaparecidos? de quin soy hija? es mi vecino un verdugo nazi? Son incgnitas que podramos estar a punto de descubrir y resolver para saber quienes fuimos en realidad.

Se puede exigir atencin para las vctimas de Franco, mientras los submarinos de Irn, USA y Espaa, bucean secretos por el Mediterrneo Sur?

E.S.: S que con una guerra generalizada en el Mediterrneo, en ciernes, algunos tendrn la tentacin de seguir soslayando la urgente necesidad de juzgar los crmenes de lesa humanidad del franquismo, pero va a ser que no. Que el tema hay que zanjarlo de una vez. Esta vez vamos muy en serio a zanjar la cuestin de la Impunidad. Es posible que Espaa sea entonces no una ecuacin de segundo grado, sino una integral, pero matemticos y economistas, tiene el gobierno, para resolverlo. Si me permites, hago un llamamiento al humanismo de cuantas personas en la Fiscala General del Estado, el Consejo de Estado, la Casa del Rey o la Corona, estn llamadas a hacer este gran servicio a la modernidad de la la Patria iba a decir, porque me pasa como a Violeta Parra, que "la Patria son mis hermanos que estn labrando la tierra", esos que piden Justicia, Verdad y Reparacin todos los jueves en la Puerta del Sol de este Madrid nuestro.

Elisa Serna, muchas gracias por tus palabras para rebelion.org

Ramn Pedregal Casanova es autor de Siete Novelas de la Memoria Histrica. Posfacios. Edita Fundacin Domingo Malagn y Asociacin Foro por la Memoria ([email protected])

Foto de Esmeralda Arroyo Casasola: Sargento primero de la benemrita arranca la "placa" puesta el jueves en la Puerta del Sol, antiguo edificio de la gobernacin, contra la Impunidad del Franquismo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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