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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-03-2011

Los desastres japoneses
Terremotos, tsunamis, fusiones nucleares

Gary Leupp
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La apodan Mori no miyako, la capital arbolada. O tal vez deberamos presentarla como Sendai la Kioto de los bosques. Al castillo de Lord Date Masamune, construido en los aos 1600, se le llama Aoba-jo o Castillo de Hojas Verdes y a la calle principal de la ciudad-castilloAvenida Hojas Verdes. Cuando la visit durante una semana en 1986 una visita prolongada ya que los tifones impedan el viaje por ferrocarril me impresion la verdura tan ausente en la mayora de las ciudades japonesas, alimentada por el Ro Hirose. Me enamor de ella, y la compar en muchos aspectos con Sapporo, donde conoc a mi esposa.

Siempre asociarSendai, comohacen muchos japoneses, con la cancin Aobajo koi uta, una balada lastimera que comienza con este verso tan representativo del arte japons, que siempre encuentra una belleza conmovedora en la fugacidad de la vida:

Hirosegawa nagareru kishibe

Omoide wa kaerazu

Hayase odoru hikari ni

Yureteita kimi no hitomi

Toki wa meguri

Mata natsu ga kite

Ano hi to onaji nagare no kishi

Seoto yukashiki

Mori no miyako

Ano hito wa mo inai

En la ribera del Ro Hirose que fluye

Recuerdo lo que no puede volver.

En la brillantez danzante de los rpidos

Veo tus ojos llenos de lgrimas.

El tiempo pasa.

El verano vuelve.

Como en ese da los rpidos entre las riberas

el delicioso sonido de los rpidos

en esta ciudad arbolada.

Esa persona ya no existe

Me pregunto si Sendai todava existe. Muchas reas de la ciudad, segn CNN, simplemente desaparecieron, el barro y las tablas cubren un rea en la que sola haber una hilera de casas; un vehculo volcado entre ramas de rboles. Una escuela en la que haba 450 personas cuando lleg el tsunami, con sus puertas reventadas y un revoltijo de muebles y un camin en el pasillo. Algunos profesores y estudiantes pudieron escapar del edificio, pero los funcionarios dijeron que otros no lo lograron.

Ubicada slo a 160 kilmetros del epicentro del terremoto del viernes, Sendai sufri ms dao que ninguna otra ciudad importante de Japn. Hablan de su vecindario, Futaki, como zona cero del desastre. Sendai, en la Prefectura Miyagi, es la ciudad ms populosa en la vasta regin Tohoku o Noreste. Tena una poblacin de un milln de personas antes del terremoto y el tsunami. Se piensa que la cercana localidad pesquera de Minamisanriku perdi cerca de 10.000 de sus 17.000 residentes. Kasennuma, tambin en Miyagi, una ciudad de 74.000, est totalmente sumergida. Ciudades y aldeas enteras han sido tragadas por el mar. La cantidad oficial de vctimas mortales sigue siendo relativamente baja, 10.000, pero la cantidad de desaparecidos es inmensa. Cuntos ha perdido Sendai?

Primero vino la violenta sacudida, que dur ms de tres minutos. Cuando comenz la gente debi pensar: Hay que apagar la estufa de gas. Todos los escolares saben eso. Luego: Preocpate por un tsunami.

Pero no hubo tiempo. En pocos minutos, mientras se incendiaban las casas, el nivel del mar baj drsticamente slo para volver a surgir con ferocidad. La tromba de agua atac la ciudad, sumergiendo las copas de los rboles, e inund casi toda la costa del Pacfico de Tohoku. La pista del aeropuerto de Sendai qued inundada. Manzanas enteras de la ciudad ardieron durante la noche mientras los bomberos permanecan inactivos, incapaces de llegarpor las calles inundadas. La tormenta perfecta de fuego y agua, una catstrofe de proporciones bblicas. Una tormenta de nieve hizo la vida an ms miserable a los que carecan de un techo.

En la costa, la polica encontr los cuerpos de entre 200 y 300 personas que haban sido arrastradas por el mar y devueltas a la costa. Ha sido el mayor desastre, no slo el mayor en 140 aos de registros histricos, sino probablemente en los ltimos 1.500 aos. Y todava no ha terminado; rplicas de una magnitud de 6 o ms han tenido lugar en el intervalo de algunas horas.

Sufro por Japn, donde pas seis aos, en total. El terremoto del viernes afect a una inmensa zona del pas. Mi suegra en Sapporo, en la isla nortea de Hokkaido, lo sinti claramente. Dijo a mi esposa (que se comunic con ella despus de tres intentos ya que muchas lneas telefnicas se han interrumpido), que pens que se trataba de otro terremoto normal. (En realidad fue de magnitud 6,8 en Sapporo). Estaba viendo la televisin cuando tuvo lugar y vio que haba ocurrido un tembloren Tokio, a 800 kilmetros hacia el sur. Qu extraa coincidencia, pens, que haya habido terremotos en Saporo y en Tokio al mismo tiempo. No se dio cuenta de que era el mismo terremoto, que por cierto se sinti hasta en Pekn.

Como la mayora de los japoneses, mi suegra tiene una actitud muy pragmtica hacia los terremotos. Son shikataganai koto, algo que no se puede remediar. Hay que tratarlos racionalmente (incluso si tal vez se intenta explicarlos con referencia al dios Nai no kami de los terremotos, o el legendario bagre gigante Namazu, que vive en el barro bajo el agua y golpea duramente cuando no se le controla).

Ella opina que el terremoto es un castigo divino a Japn por la corrupcin poltica y el faccionalismo. Pero la religiosidad y el fatalismo de esa acerada mujer de 78 aos coexisten con mucho sentido prctico. Su moderna casa prefabricada est programada de manera que cuando la tierra tiembla los armarios de la cocina se bloqueen automticamente para que no caigan los platos. Y la estufa se apaga. Es organizada, como los japoneses en general cuando se trata de terremotos. Pero ste no fue normal.

Lloro por todo el pas, pero especficamente por Sendai. Sendai con su dialecto singular que hallo incomprensible, Sendai con sus mujeres excepcionalmente bellas, Sendai con su rica historia. La elite samuri Date fue durante un tiempo amistosa hacia las misiones catlicas romanas, protegindolas incluso cuando el poder central persegua a los cristianos. En los aos 1610 Date Masamune envi emisarios al Vaticano para establecer vnculos; viajaron a travs del Pacfico a Mxico y continuaron por el Atlntico. (En 1617 siete miembros de la misin samuri decidieron no volver a casa y se establecieron en una ciudad cerca de Sevilla donde cientos de personas todava llevan el apellido Japn).

Los enviados volvieron con cartas, pinturas y mapas preservados en el Museo de la Ciudad de Sendai. Por lo menos espero que as sea. Y espero que el monumento al gran escritor chino Lu Xun, que estudi en la ciudad de 1904 a 1906, no haya resultado daado.

Los japoneses conocen Sendai como base de la Universidad Tohoku, una de las mejores universidades pblicas del pas. Tambin saben del Festival Tanabata de la ciudad, que se celebra a principios de agosto todos los aos. La poblacin aumenta al doble de la poblacin de Tohoku para celebrar el mito chino del amor de la Princesa Tejedora (la estrella Vega) y el Pastor (la estrella Altair). El padre de la princesa, una poderosa deidad que presida la Va Lctea, permiti que se reuniera con el pastor y se casara. Pero luego se enfureci cuando ella descuid sus deberes de tejer la seda y l dej que el ganado vagara hacia el cielo. Los separ y slo les permita que se vieran una vez al ao, cuando las urracas ayudaban a la princesa a cruzarun puente celestial para encontrarse con su esposo.

El festival de agosto, que celebra esa divina relacin, est marcado por el despliegue de innumerables decoraciones por toda la ciudad, fuegos artificiales espectaculares, bailes y otros eventos. Hay que pensar en l como una especie de Mardi Gras atenuado, y en Sendai inundado como en Nueva Orleans despus del huracn. Sobrevivir el festival, que celebra la persistencia del amor, bajo las circunstancias ms desfavorables?

A pesar de la opinin de mi suegra, no podemos atribuir a la accin divina o humana los movimientos de las placas tectnicas de la costa de Honshu. Es slo shikataganai as pasan las cosas en nuestro joven y vigoroso planeta. Pero puede suceder que la peor parte de este desastre sea obra delhombre. Cuando algunos seres humanos, en busca de beneficios y prosperidad, tratan de manera estpida al medio ambiente, es necesario que les obliguemos a rendir cuentas.

Un tercio del suministro de energa de Japn procede de reactores nucleares. La mayora estn ubicados enlas estrechas franjas de tierra costera donde vive la gran mayora de los japoneses, vulnerables a inevitables cataclismos. Cuando un terremoto o una erupcin volcnica causan estragos en el suministro de la electricidad necesaria para bombear el agua que enfra el reactor, puede haber una fusin nuclear que libere dosis letales de radiacin. Se piensa que el desastre de Chernobyl de 1986 produjo muchos miles de muertes de cncer fuera de las 57 muertes inmediatas por exposicin a la radiacin.

Qu pasar si como ahora parece muy probable las plantas de energa Dai-ichi y Dai-ni, eb la costa de Sendai en la prefectura Fukushima, sufren fusiones nucleares? Diremos shikataganai? O pediremos las cabezas de los planificadores, polticos y mandamases corporativos que hicieron que sucediera? Durante aos los sondeos de la opinin pblica han mostrado que numerosos japoneses se oponen a la energa nuclear. Un sondeo de Asahi Shinbun de 1999 mostr que un 45% de los japoneses se opone a la energa nuclear y slo un 32% la apoya. En 1996, la mitad del electorado de la Prefectura Mie firm una posicin que se opone a la construccin de una planta nuclear. Pero como seal un estudio de la opinin pblica y de la energa nuclear en Japn publicado por la Universidad Rice en el ao 2000, una minora argument que la energa nuclear era la clave para la independencia energtica de Japn. Esos puntos de vista permitieron que los responsables descartaran las protestas como avidez de intereses econmicos egostas a corto plazo. Utilizaron efectivamente recompensas financieras y compensaciones para calmar el descontento. Se prest poca atencin a la legitimidad de las preocupaciones del pblico relativas a la seguridad.

A pesar de la oposicin pblica y los accidentes de niveles 2, 3 y 4 (en 1995, 1997 y 1999 respectivamente), la dependencia de la energa nuclear aument. En 1990, un 9% de la electricidad de Japn fue generada por plantas nucleares, mientras que en 2000 la cifra fue de un 32%.

En el filme Yume (Sueos) de1990, de Akira Kurosawa, basado en los propios sueos del gran director de cine, hay un breve pasaje titulado El monte Fuji en rojo. En la pesadilla la gente huye del terremoto por un puente. Varias personas una mujer y sus dos hijos pequeos, un hombre con traje y otro hombre vestido informalmente se detienen para mirar al monte Fuji y se dan cuenta, horrorizados, de que est haciendo erupcin. (Es perfectamente concebible. La ltima vez que hizo erupcin fue en 1707 y lo ha hecho unas 75 veces en los ltimos 2.200 aos). Una inmensa nube radioactiva roja aparece en el horizonte mientras inmensas columnas de llamas envuelven la montaa. El hombre trajeado seala que la montaa est rodeada por seis plantas atmicas. Huyen, aunque declara que no hay escape porque Japn es pequeo.

La escena cambia a un acantilado desierto cubierto de escombros que domina el mar. El hombre de vestimenta informal pregunta dnde se ha ido la gente y el otro le dice que todos han saltado al mar. Luego apunta al cielo y explica: El rojo es plutonio 239. Un cien millonsimo de un gramo causa cncer. El amarillo es estroncio 90. Se introduce en el cuerpo y causa leucemia. El prpura es cesio 137. Afecta ala reproduccin y causa mutaciones. Produce monstruosidades. La estupidez del hombre es increble. La radioactividad es invisible. Pero debido al peligro la colorearon. Pero eso slo hace que sepas qu es lo que te mata. Es la tarjeta de visita de la muerte.

Se inclina cortsmente, dice Osaki ni (una frase que significa literalmente, yo primero) se vuelve hacia el acantilado y se prepara para saltar al mar. El otro hombre trata de retenerlo, sealando que la radiacin no mata de inmediato, pero le responde esperar la muerte no es vivir.

La mujer que estrecha a sus hijos grita: Nos dijeron que la energa nuclear era segura. El accidente humano es el peligro, no la propia planta nuclear. No habr accidentes, no hay peligro. Es lo que nos dijeron. Qu mentirosos! Si no los cuelgan por esto, los matar yo misma! El hombre que est a punto de saltar al mar dice que la radiacin los matar en su nombre. De nuevo se inclina y confiesa que l es el que merece morir. Se lanza pal precipicio mientras los vientos radioactivos rodean a los vivios.

Fue slo el mal sueo de un gran director japons ese panorama de pesadilla? Los funcionarios japoneses estn desdeando la posibilidad de una gran calamidad. El secretario jefe de gabinete Edano Yukio asume la posibilidad de una fusin nuclear en uno de los reactores de Fukushima. A riesgo de provocar ms preocupacin pblica, dice, no podemos excluir la posibilidad de una explosin. Si hay una explosin, sin embargo, no habra un impacto significativo sobre la salud humana.

Me recuerda a la mujer de la pelcula: No hay peligro. Es lo que nos dijeron. No quiero predecir lo peor, sabiendo poco sobre la energa nuclear. Pero obviamente no es segura si hay que evacuar a 180.000 personas como precaucin, cuando los trabajadores tienen que luchar para evitar desastres y los pases instan a sus ciudadanos a abandonar Japn porque la radiacin es la preocupacin principal. Ya hay una influencia significativa en la salud mental de los japoneses, presas de la ansiedad sobre explosiones y filtraciones. Mientras lloramos a los muertos deberamos, en nombre de los vivos, luchar por energa segura, sustentable, verde.

Gary Leupp es profesor de historia en la Universidad Tufts, y profesor adjunto de Religin Comparativa. Es autor de Servants, Shophands and Laborers in the Cities of Tokugawa Japan; Male Colors: The Construction of Homosexuality in Tokugawa Japan; e Interracial Intimacy in Japan: Western Men and Japanese Women, 1543-1900. Tambin colabor con la despiadada crnica de CounterPunch sobre las guerras en Iraq, Afganistn y Yugoslavia: Imperial Crusades. Para contactos escriba a: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/leupp03142011.html

rCR



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