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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-03-2011

Los Verdes son el motor de la ola neoconservadora
Los Verdes

Vicente Romano
Rebelin

(Resea del ltimo libro de Jutta Ditfurth)


Jutta Ditfurth, sociloga y escritora de ensayos polticos, guiones y novelas. Activista de la izquierda extraparlamentaria y, sobre todo, del movimiento antinucleares y feminista. Tras el otoo alemn de 1977, cofundadora de Los Verdes en 1980, cuya presidencia federal ocup entre 1984 a 1988. De 1989 a1995, presidenta de sindicato e periodistas. En 1991 abandon el partido de Los Verdes a causa de su derechizacin y pas a formar parte de la izquierda ecolgica. De 2001 a 2008 represent a la asociacin electoral kolinX-Lista antirracista en el parlamento regional de Francfort.

Entre sus numerosos libros se destaca la Biografa (2007, lleva 4 ediciones))de Ulrike Meinhof, Zeit des Zorns (Tiempo de la ira, 2009)), Die Himmelstrmerin (novela sobre la Comuna de Pars), Das waren die Grnen. Abschied von einer Hoffnung (Esto fueron los verdes. Adis a una esperanza, 2000).

Los Verdes, cuyo ttulo original es Krieg, Atiom, Armut. Was sie reen, was sie tun: Die Grnen (Guerra, energa atmica, pobreza. Lo que dicen, lo que hacen: Los Verdes, Berln 2011, 288 pp.) es el segundo libro que Jutta Ditfurth le dedica a este partido. Su presentacin tuvo lugar el 20 de febrero de este ao en Berln. Si en el primero analizaba el proceso de derechizacin de Los Verdes, el abandono de sus ideales iniciales, su aspiracin a ser la alternativa, etc., en ste documenta exhaustivamente la actuacin poltica de Los Verdes ante la guerra, la energa nuclear, la pobreza, la economa de mercado y el capitalismo. Pone de manifiesto la disparidad existente entre lo que dicen y lo que hacen.

Este excelente anlisis, realizado por una persona que conoce el tema de primera mano, resulta esclarecedor no slo para conocer la pretendida alternativa de Los Verdes alemanes. Tambin se puede aprender de ellos ahora que se anuncia un partido semejante en Espaa, publicitado de momento con el nombre de Equo.

En Alemania, Los Verdes han gozado y gozan de relativos xitos electorales que los han llevado a gobernar en coalicin con el SPD (socialdemocracia), la CDU (derecha) o el FDP (liberales) tanto a nivel federal como regional. En la actualidad las encuestas les dan 16% de intencin de voto a nivel federal, porcentaje que superan con creces en algunos de los Lnder. Muchos electores y electoras abrigan todava la esperanza de que Los Verdes son un partido de izquierda, la alternativa progresista a la dominante ola neoconservadora.

Claro que lo que las encuestas no recogen es el porcentaje de electores reales, sino tan slo el de los dispuestos a votar. Sin embargo el de los que no votan es el sector mayor, un 36%. De ah que las encuestas no reflejen el criterio de la sociedad en su conjunto sino la supuesta decisin de los que quieren votar.

Cierto, en sus inicios, antes de convertirse en partido poltico al uso y ejercer el gobierno, Los Verdes se oponan al monopolio de la violencia estatal, a la guerra, participaban en las manifestaciones contra las centrales nucleares, defendan la objecin militar, etc. Pero sus electores no podan imaginarse que Los Verdes abandonasen tan pronto sus principios, y se convirtieran en un partido como los dems, adaptndose perfectamente al sistema vigente. La supuesta fortaleza de Los Verdes, dice Jutta Ditfurth, parece transformarse en su opuesto en cuanto llegan al gobierno.

Mas, aunque se hayan convertido en un partido como los dems, s se dan ms habilidad para presentarse como algo que no son. En realidad estn tan encadenados a los intereses del capital y a la conservacin del poder como el resto de partidos burgueses. No es de extraar, por tanto, que sus medios de comunicacin flirteen con Los Verdes, que hasta cierto punto se sientan fascinados por ellos. La aburrida burguesa se siente seducida por el hecho casi romntico de que un Joschka Fischer, antiguo taxista y radical verde llegue a Ministro de Asuntos Exteriores. De que Otto Schily, otrora abogado de terroristas y diputado verde se convierta en Ministro de Seguridad con el SPD y de que Jrgen Trittin, en su da miembro de la Liga Comunista, ejerza de Ministro de Medioambiente.

Pero, con su apoyo a las medidas restrictivas del Estado social, encarnadas sobre todo en la Agenda 2010 y la Hartz IV, Los Verdes perdieron la conexin con sus bases. En lugar de una revolucin democrtica, Alemania particip activamente en una primera guerra tras su experiencia nazi. Con la minsitra verde de Sanidad, Andrea Fischer, empeor sensiblemente la asistencia sanitaria en Alemania. Al perder las elecciones federales en 2005 pas a trabajar con un buen sueldo para la industria farmacutica (Bayer). Con Los Verdes en el Gobierno desapareci en la prctica el derecho de asilo, se prepar el camino para el Estado policiaco, se redujeron las pensiones, se limit el acceso de los obreros e inmigrantes a la Universidad, etc. La revolucin, afirma Jutta Ditfurth, se tradujo en el desmantelamiento del Estado social, y en el empobrecimiento de miles y miles de personas. El prometido Neubeginn (Nuevo comienzo) devino en la reduccin de impuestos para el capital y los ricos. Las enardecedoras ideas de la coalicin rojiverde terminaron en los bombardeos y destruccin de Yugoslavia, en la libre circulacin de capitales y en la exportacin de armas.

No hay que romperse la cabeza para adivinar lo que harn los verdes cuando lleguen al Gobierno. Tan slo hay que observar lo que han hecho cuando han participado en l. Nada de extraar, pues, que los medios de la burguesa los traten tan bien, les den tanto espacio y les estn tan agradecidos. Los Verdes dominan como nadie el arte de la traicin. Ningn otro partido alemn sabe debilitar y dividir como ellos la resistencia.

Veamos algunos ejemplos.

Transporte de residuos y centrales nucleares.

Los captulos 3 y 4 estn dedicados a la relacin de Los Verdes con el transporte de los residuos txicos y las centrales nucleares. En ellos la autora documenta la evolucin desde la oposicin radical en la dcada de los 70 hasta la aprobacin en la Agenda 2010. As, cuando y donde han estado o estn en el gobierno federal o regional se han manifestado en contra o a favor del transporte y han defendido o rechazado las manifestaciones antinucleares. En esto muestran una actitud semejante a la del Partido Comunista Alemn, que considera buenas las centrales nucleares si estn en manos del pueblo y son nefastas en las del capitalismo. Como si la radioactividad pudiera discernir por s sola entre ambos sistemas.

Frente a la justificacin de que la energa nuclear resulta ms barata Jutta Ditfurth recuerda que entre 2000 y 2008 los cuatro principales consorcios de la energa elctrica, E.0n, RWE, EnBW y Vattenfall Europa, ganaron 82.400 millones de euros netos sin que por ello disminuyeran los precios para el consumidor. Ms an, a esa cantidad ingente de beneficios privados hay que aadir los 203.400 millones de euros recibidos por el Estado, esto es, de los bolsillos de los consumidores va impuestos. Porque, como deca F. Engels en el Antidhring , el Estado acta como capitalista global ideal.

Verdes y socialdemcratas apuntan hoy, hipcritamente, a la derecha de la CDU y FDP en vez de a s mismos. Pero ante la catstrofe de Japn, hasta la misma Angela Merkel ha dado un paso atrs y ha parado, durante tres meses, la produccin de las 7 centrales nucleares ms viejas. La presin del fuerte movimiento ecolgico y antinuclear alemn y la inminencia de las elecciones as lo aconsejan.

Los Verdes y la guerra

En su da, Los Verdes tambin eran contrarios a la participacin del ejrcito alemn en los conflictos internacionales. Pero, una vez en el poder, el Gobierno rojiverde (1998-205) aprob la intervencin de Alemania en la guerra contra Yugoslavia. A partir de entonces, Los Verdes se convirtieron en un partido guerrero procapitalista. Los Realos, como as se denominaban, saban muy bien que jams podran llegar al gobierno si no aceptaban el capitalismo y la OTAN.

Hay alguien, se pregunta Jutta Ditfurth, que haya odo decir que Los Verdes, a quienes tanto les gusta hablar de moral en poltica, fueron corresponsables de la destruccin de Yugoslavia y del establecimiento del estado mafioso de Kosovo? La coaalicin rojiverde contribuy a poner a H. Thaci, por nombre de guerra Serpiente, como jefe de gobierno en Kosovo. Un amigo de J. Fischer, Tom Koening, es el responsable de organizar la administracin civil. Tras su descrdito en Kosovo, Fischer lo nombr responsable de derechos humanos en el Ministerio de Asuntos Exteriores, para pasar luego a encargado especial de la ONU en Afganistn. Este individuo preside desde 2009 el Comit Parlamentario de Derechos Humanos y Ayuda Humanitaria. En enero de 2011 este verde ha votado a favor de prolongar el envo de tropas a Afganistn. T. Koening prometi colocar los derechos humanos en el centro de la poltica alemana.. En suma, que cuando Los Verdes colocan en el centro la cuestin de los derechos humanos hay que entenderlo como una amenaza a los mismos, concluye Jutta Ditfurth.

A Los Verdes les gusta defender militarmente los derechos humanos. El Gobierno rojiverde envi tropas a Afganistn, al Golfo Prsico, al Cuerno de Africa, al Mediterrneo. Con un presupuesto de 1.700 millones de euros y 10.000 soldados, Alemania es hoy el segundo proveedor de tropas despus de los EE. UU., con destacamentos estacionados desde Afganistn a los Balcanes.

La militarizacin de los derechos humanos y de la ayuda humanitaria forma parte de la poltica rojiverde. Ha servido de propaganda para salvar a los cormoranes empapados de petrleo en la Guerra del Golfo (1990-1991. Y en la guerra de Yugoslavia ha sido til para compensar los crmenes de Auschwitz y la de Afganistn para liberar a las mujeres afganas. Qu sarcasmo!

En la fraccin verde nadie pide ya la salida de la OTAN, En la agenda de Los Verdes no figura la disolucin de este pacto agresivo, sino su extensin hacia el Este, esto es, la inclusin de Rusia y los estados de la antigua Unin Sovitica. El Atlntico Norte abarca ahora desde Vancouver a Vladivostok.

Los voceros de este orden social justifican sus acciones blicas en aras de la democracia, de la igualdad , del humanitarismo, etc. Pero los derechos humanos incluyen tambin la igualdad social. Y sta, afirma Jutta Ditfurth, slo puede lograrse con la supresin de la eplotacin y del beneficio privado, esto es, la eliminacin del orden econmico capitalista global. Y ningn verde est dispuesto a pagar ese precio, puesto que, como buenos burgueses, hace tiempo que tambin ellos se benefician de este sistema.

Los Verdes y el capital

Pero la piedra de toque de la alternativa progresista de Los Verdes est en su relacin con el capital. La autora documenta esta relacin en el captulo 8 (pp. 210-255).

En la dcada de 1980, muchos verdes eran partidarios de la igualdad. Reconocan que sta es la base de la seguridad, la libertad y la felicidad de los seres humanos. Se oponan al capitalismo. Todava no lo edulcoraban como economa social de mercado y exigan la autodeterminacin de todos. No obstante, los siete aos de gobierno rojiverde agudizaron las desigualdades de clases en la sociedad alemana. Dondequiera que han gobernado, Los Verdes han acelerado el proceso de segmentacin social y mental. Cierto, hay verdes con pocos ingresos. Pero sus representantes polticos pertenecen al sector acomodado que puede permitirse una alimentacin sana, clasifica su basura, enva a sus hijos a colegios privados y vive en zonas residenciales tranquilas y placenteras. Hoy son los portavoces del sector de altos rendimientos, de las autodenominadas elites, acadmicos, etc. Y eso, aunque muchos de ellos se hallen inmersos en un proceso de proletarizacin.

La coalicin rojiverde ha incrementado sensiblemente el nmero de pobres. Socialdemcratas y Verdes han organizado la pobreza de la vejez para millones de personas. Su poltica socioeconmica ha supuesto un atentado al ya debilitado Estado social. El conglomerado de leyes establecido por la Agenda 2010, Hartz I, II, III y IV encarna el conjunto de reformas del sistema social y del mercado de trabajo alemanes. Desde 1945 Alemania no haba vivido semejante agresin contra los parados y los perceptores de ayudas. Este cmulo de reformas se ve incrementado an ms con el actual Gobierno presidido por Angela Merkel. La pretendida modernizacin introducida por la Agenda 2010 y disposiciones complementarias ha supuesto el desmantelamiento del Estado social. Y se es el modelo que se quiere imponer al resto de pases europeos.

No cuesta mucho averiguar quin es el beneficiario de estas reformas. No puede ser otro que el capital. Quin, si no, se lucra con la reduccin de los costes adicionales, el abaratamiento del despido, la prolongacin de la edad laboral, los recortes en las prestaciones y ayudas sociales, la precariedad del empleo, el crecimiento enorme del ejercito de reserva (Marx), etc.? El rtesultado de esta modernizacin es el empobrecimiento de la inmensa mayora de la poblacin. As, el 70% de los alemanes posee tan slo el 9% de la riqueza total del pas, mientras que el 10% de los ms ricos disfruta del 60% de 6,6 billones de euros. Los ricos son cada vez ms ricos, mientras que 11,5 millones de personas viven amenazadas por la pobreza. Esta afecta ya al 20% de los nios y sus familias.

En Alemania prolifera el ltimo invento del capitalismo, lo que se denomina con el trmino de Leiharbeit, esto es trabajo a prstamo, en rgimen de cesin. Consiste en la creacin de una serie de empresas que no producen nada. Se dedican a recoger los trabajadores y trabajadoras en paro, desatendidos incluso por los sindicatos por estar fuera de los convenios, carentes de toda proteccin social. Luego se los prestan o ceden a las empresas que necesitan mano de obra en rgimen de cesin. Estos trabajadores y trabajadoras cobran la mitad que los dems y trabajan 48-50 horas semanales en vez de las 38-40 que marcan los convenios. Las diferencias salariales enriquecen a los prestamistas y a las empresas que los emplean. En Alemania hay ya varios millones de trabajadores prestados, los nuevos esclavos. As es como la economa alemana es ms productiva y competitiva. Este negocio de la competitividad lo llevan a cabo en Espaa las ETT (Empresas de Trabajo Temporal), las contratas y subcontratas de todo tipo.

As, mientras unos se empobrecen, otros sectores de la clase media temen caer en la pobreza. Y este miedo los hace agresivos frente a los parados e inmigrantes, los nuevos estigmatizados sociales. Pues, haciendo honor a la popular imagen alemana del ciclista, esto es, de la persona que se doblega ante los de arriba y patea a los de abajo, el sbdito verde tambin prefiere pisar al de abajo antes que erguirse y caminar en solidaridad con l.

Para qu han destruido Los Verdes sectores considerables del Estado social, se pregunta Jutta Ditfurth? Para reforzar las ventajas del capital alemn en su competitividad con los dems capitales, responde para favorecer su capacidad exportadora e incrementar sus beneficios.

S, en Alemania Los Verdes han contribuido a ensanchar la brecha entre una minora de ricos y la inmensa mayora de pobres. Un partido dispuesto a gobernar a toda costa, ya sea con el SPD, con la CDU y a veces con el FDP, tiene que estar tambin dispuesto a mantener la ley y el orden, esto es, a proteger la riqueza.

La crisis econmica mundial slo ha desaparecido para el capital, que se ha beneficiado de todas las reformas del Estado social. Nadie frena el capital que somete al pas y al mundo. Porque el capitalismo no atraviesa ninguna crisis, el capitalismo es la crisis.

Adaptacin

Los Verdes no han cambiado en nada las estructuras dominantes, sino que se han imbricado en ellas y las han modernizado, las han endurecido y militarizado. He aqu algunos ejemplos de esta adaptacin.

Renate Knast y los Verdes de Berln, una de las secciones ms a la izquierda en los aos80, est hoy dispuesta a entrar en coalicin con el SPD y la CDU. Andrea Fischer, antigua trotskista y ministra de Sanidad ha declarado pblicamente que sus enemigos son los mdicos, no la industria farmacutica. De ah que de 2006 a 2009 trabajase como directora de seccin en la Agencia Pleon y de lobby para la Bayer y otras empresas.

Pero Joschka Fischer, el antiguo Ministro de Asuntos Exteriores, los supera a todos. Entre sus puestos bien remunerados figuran el de consejero poltico del consorcio de energa nuclear RWE, que lleva la OMV Gas y Electricidad (Viena) y la RWE Suply & Trading (gaseoducto). J. Fischer se embolsa por este trabajo un sueldo de seis dgitos. RWE se lo paga de unos ingresos netos de 48.000 euros. No es extrao que Fischer aprobase en 2003, en nombre de Los Verdes, el fomento de la energa nuclear. Ni tampoco que haya recibido tantos parabienes de los medios de comunicacin como el New York Times, la Bildzeitung o la Frankfurter Allgemeine Zeitung por sus actuaciones a favor de la OTAN. Tambin es miembro fundador del European Council of Foreing Relations, entre cuyos principios destaca el de reforzar Europa como potencia mundial, o el de utilizar la fuerza militar para detener los genocidios y evitar las catstrofes humanitarias en Europa y en el mundo. J. Fischer es asimismo consejero de BMW y de Siemens. En julio de 2010, el grupo de comercio y turismo del consorcio REWE hizo pblica la colaboracin de Fischer en la seccin de alimentos ecolgicos.

Pero, claro, Los Verdes y los ecologistas no tienen por qu ser la misma cosa, aunque haya gente que as lo crea. Si la ecologa forme parte del patrimonio de la izquierda (M. Sacristn), en Alemania tambin existe una raz popular y de derecha. Originariamente, ecologa de izquierdas significaba tambin ir a la raz de las condiciones de vida y trabajo de los seres humanos. Pero en ninguna industria qumica han metido su nariz Los Verdes. La pobreza y el desempleo masivos atemorizan a los que disfrutan de un buen puesto de trabajo fijo, Resulta fcil imaginar qu miedo, qu terror sentirn cuando los millones de marginados y excluidos articulen su indignacin. Entonces veremos cmo se defienden con uas y dientes las privilegios y la propiedad.

La ola neoconservadora

Desde la disolucin de la Unin Sovitica y la reunificacin alemana ha entrado en accin una ola neoconservadora que penetra todos los mbitos sociales y mentales. Es lo que se denomina con los conceptos de globalizacin econmica y pensamiento nico. Los xitos ms destacados de este rodillo han sido la guerra de Yugoslavia y la destruccin de del Estado social, con el concomitante de mayor enriquecimiento de los potentados. Los Verdes, igual que los socialdemcratas, constituyen una parte personal, ideolgica y poltica de este rollback neoconservador.

Para Jutta Ditfurth, lo terrible es que en esta burguesa acomodada crece el pensamiento elitista, derechista, islamfobo. Se esparce en ella un sentido autoritario de la justicia. En suma, la burguesa se corrompe a ojos vistas. Hace tiempo que le es indiferente lo que pase con las vctimas de la poltica econmica. Mientras mantenga sus privilegios y su propiedad no le preocupan las condiciones creadas por el consumo de bienes chinos, la muerte de los nios africanos, los inmigrantes que se ahogan en el Mediterrneo o que malviven tras las alambradas de los campos de internamiento. Sus actitudes envenenan la sociedad. A travs de campaas, apoyadas por sus medios de comunicacin, esta burguesa agresiva difunde su mensaje brutal: abandonad toda esperanza (Dante), sois intiles, la culpa de vuestra situacin es vuestra. Para qu sirven la solidaridad, la democracia participativa, la responsabilidad social? Si la moral burguesa fue siempre etrea, inestable, hoy ha desaparecido por completo.

La desigualdad social pervierte a quienes la practican y se identifican con ella. Se desinhiben, se quitan la careta. Y caen precisamente en el ambiente donde se ubican hoy los Verdes, en el centro, a la izquierda del centro. No importa hasta dnde se extienda su derechizacin. Los Verdes son hoy un motor muy especial de la ola neoconservadora, concluye Jutta Ditfurth.















Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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