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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-03-2011

El harakiri nuclear de Japn

Walter Goobar
http://www.waltergoobar.com.ar


La era nuclear se inici no muy lejos de Fukushima, cuando Estados Unidos se convirti en la nica nacin en la historia de la Humanidad en lanzar dos bombas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki y mataron a cientos de miles de civiles. Desde entonces, el mundo asiste impasible a una fuerte ofensiva global de los lobbies que propugnan el uso pacfico de la energa nuclear, apelando a argumentos como la defensa del medio ambiente, la soberana nacional, el desarrollo industrial o el calentamiento global, y adecuando las campaas a la cara y al bolsillo del cliente.

A pesar de ser una de las potencias mundiales ms avanzadas tecnolgicamente, la industria nuclear ha empujado al Japn a consumar su propio harakiri atmico lo que demuestra que de todas las formas de generar energa, la atmica no es limpia, segura, ni sostenible, y mucho menos pacfica. Dios no juega a los dados, deca el padre de la Teora de la Relatividad, Albert Einstein a propsito del azar, pero lo cierto es que el pas que fue vctima de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki temina confirmando el principal argumento de los detractores de la energa atmica que sostienen que la energa nuclear de uso no militar puede ser tan mortfera como las bombas y misiles.

Lo que ocurri en Japn era imposible que ocurriera. Pero ocurri. La probabilidad de que ocurra un determinado evento puede ser nfima, pero cuando ese evento ocurre, sus efectos son devastadores, tal como lo demuestra la catstrofe japonesa que est lejos de la excepcionalidad que ahora se le pretende asignar: el accidente en la central ucraniana de Chernobyl ya haba demostrado en 1986 que los impactos y los costos de un accidente nuclear pueden alcanzar niveles que comprometen, incluso, la economa de todo un pas. Sin embargo, los que deban aprender aquella leccin ni siquiera tomaron nota. Pareciera que est en la naturaleza humana confundir baja probabilidad de ocurrencia con bajo costo.

La localizacin de las centrales de Japn, junto al mar es la ms barata. Los generadores de emergencia no los enterraron y, claro, se inundaron en seguida... Detrs de todo esto hay corrupcin. No tengo pruebas, pero no tardarn mucho en aparecer. Cmo puede disearse una central nuclear en una zona de alto riesgo ssmico, al lado del ocano, con los generadores de emergencia en superficie? Lleg la ola y todo qued fuera de servicio. No es un error, es un delito, declar al diario La Vanguardia Yuli Andreyev, que es uno de los expertos que mejor conoce los secretos de la industria nuclear.

Una civilizacin que se juega todo a la apuesta de que lo improbable no puede suceder cuando lo improbable es una catstrofe de dimensiones apocalpticas es una civilizacin enferma, apuntaba el ambientalista Jorge Riechmann en el prlogo del libro El espejismo nuclear. No exageraba: la tragedia de Japn pone al desnudo que el discurso pronuclear tiene componentes omnipotentes, negadores y perversos que bordean lo patolgico.

Desde sus orgenes, lo nuclear produjo una fascinacin delirante que se asemeja al efecto del anillo de J.R.R. Tolkien en El Seor de los Anillos. Sin embargo, tal como explican Marcel Coderch y Nria Almiron en El espejismo nuclear, la energa atmica no ha resultado ms que una enorme fuente de desastres econmicos, nicamente rentable en cortos periodos y, principalmente, por el hecho de haber sido subvencionada, en la mayora de casos mostrando su ltimo fin: la industria armamentista.Una de las negaciones enfermizas del lobby nuclear es el tema de los desechos radioactivos que son un problema insalvable aun en los casos en que no se produzcan accidentes como el de Chernobyl o el de Fukushima. En el ncleo de un reactor existen ms de 60 contaminantes radiactivos de vida muy larga y otros de vida muy corta, pero casi todos se acumulan en el organismo humano.

Adems del insalvable problema de los residuos radiactivos, tambin es cuestionable lo del uso pacfico, porque la innovacin tecnolgica supone enormes inversiones que fcilmente son penetradas por los tentculos del complejo militar-industrial.

Otra de las falascias sobre las que cabalga el lobby nuclear es que el nivel de industrializacin de un pas y el bienestar de sus ciudadanos depende de la energa nuclear. Esto es falso: Austria, Dinamarca, Noruega, Nueva Zelanda o Australia no tienen armas nucleares ni centrales nucleares. Frente a ellos, pases como Pakistn o India, son poseedores de centrales nucleares y armas atmicas y, sin embargo, el nivel de pobreza es dramtico y el retraso de su desarrollo industrial, evidente.

El desastre de Three Mile Island en 1979 y el de Chernobyl en 1986 clausuraron la posibilidad de avanzar en nuevos proyectos de energa nuclear con objetivos comerciales en Estados Unidos. Sin embargo, la periodista Amy Goodman recuerda que ese pas sigue siendo el mayor productor de energa nuclear comercial en el mundo. Las 104 plantas nucleares habilitadas son viejas, y se acercan al fin de su vida til originalmente proyectada. Los propietarios de las plantas estn solicitando al gobierno federal extender sus licencias para operar.

Goodman revela que el reactor nmero 1 de Fukushima es idntico al de la planta de Vermont Yankee, que ahora est a la espera de renovar su licencia y que el pueblo de Vermont pretende cerrar.

La conductora del programa radial Democracy Now seala que es importante tener en cuenta que este tipo de accidente, este tipo de desastre, podra haberle ocurrido a cuatro reactores en California, si el terremoto de 9.0 grados de la escala Richter hubiera azotado el Can del Diablo en San Luis Obispo o San Onofre entre Los ngeles y San Diego. Podramos perfectamente ser ahora testigos de la evacuacin de Los ngeles o San Diego, si este tipo de cosa hubiera sucedido en California. Y, por supuesto, Vermont tiene el mismo problema.

Goodman seala que hay 23 reactores en Estados Unidos que son idnticos o casi idnticos al reactor 1 de Fukushima. El diputado demcrata de Massachusetts, Ed Markey, dijo: Lo que est sucediendo en Japn en este momento da indicios de que tambin en Estados Unidos podra ocurrir un grave accidente en una planta nuclear.

La fascinacin que ejerce el dominio del tomo no es privativa de los Estados Unidos, sino que tambin iluminan las mentes de los ayatollas en Tehern.

Ms all de las sospechas que despierta el programa nuclear de la teocracia jomeinista, la politloga y periodista iran Nazann Amirian advierte sobre el peligro que representan las centrales nucleares para los propios iranes, aunque slo se apliquen para uso civil y pacfico.

Irn, despus de Japn, es el segundo pas del mundo en movimientos ssmicos. Cada ao suceden unos 4.000 temblores de diferentes grados de Richter, y dejan un promedio de 1.000 muertos al mes y miles de edificios y casas derrumbadas. El terremoto de Bam (2003) puede repetirse en cualquier momento. Aquel sesmo, de 6,2 grados Richter mat a unas 50.000 personas, dej heridas a 40.000 y a otras 80.000 sin hogar. Bam no est lejos de la central nuclear de Bushehr, advierte Amiram.

El principal logro de la era nuclear que se inaugur en Hiroshima y que concluye en Fukushima, es que nos conduce inexorablemente a la Edad de Piedra.

Fuente: http://www.waltergoobar.com.ar/frontend/contenido/lugar.detalle.php?noticiaId=750


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