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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-03-2011

La trampa de la exclusin area

Abdel Bari Atwan
Alquds al Arabi

Traducido del rabe para Rebelin por Jalil Sadaka


La escena se repite, una lluvia de misiles estadounidenses cayendo sobre los objetivos libios, paralelamente con una intensa campaa de manipulacin, nos recuerda las mismas escenas de los bombardeos sobre Irak dos veces seguidas, la primera con la excusa de liberar Kuwait en 1991 y la segunda con la intencin de destruir las armas de de destruccin masiva hace exactamente ocho aos.

Aunque resulte comprensible decir que la comunidad internacional no puede mantenerse imperturbable ante las matanzas cometidas, sin piedad, por el rgimen libio contra su pueblo, no podemos por menos condenar la arbitrariedad, y el doble rasero de occidente en sus intervenciones militares para proteger a un levantamiento popular en un sitio, olvidndose de otros levantamientos rabes, incluso fomentado el hostigamiento de otros.

Los EE.UU. apoyados por Francia e Inglaterra, con cobertura de la Liga rabe y la participacin de Qatar y los Emiratos rabes, han lanzado la primera tunda de 112 misiles crucero, desde sus portaaviones en el Mediterrneo contra Libia con la excusa de proteger a los civiles libios, pero acaso no son libios las vctimas de estos misiles, o es que la muerte y la destruccin es execrable en funcin de su autor?

Antes de que nadie me malinterprete, debo recordar que desde el primer da me situ al lado de la revolucin libia, y sigo estando al lado de todas las revoluciones rabes: Considero al rgimen libio uno de los peores de la historia de Libia, me siento consternado cuando veo a los corruptos hijos de Gadafi, lanzando sus amenazas contra el pueblo, como si Libia fuera un latifundio de su propiedad y los libios fueran esclavos suyos. Pero este modo de proceder no nos puede cegar, ni llevarnos a comulgar con ruedas de molino, aceptando sin ms, que la intervencin militar occidental es para defender al pueblo libio. Creemos sinceramente que el verdadero objetivo es el inters por el control de los recursos energticos, si no por qu este sospechoso silencio y esta pasividad, ante las matanzas contra el pueblo de Yemen?. La respuesta es clara, el pueblo yemen, igual que el pueblo palestino o el libans, no tiene petrleo y por lo tanto no merecen ser protegidos.

Nos invade un sentimiento de enojo y amargura, escuchando al secretario general de la Liga rabe, Sr. Amro Musa al manifestar su desacuerdo con los bombardeos de los aliados occidentales contra Libia, alegando que estas operaciones exceden de lo pactado al decretar la medida de exclusin area, con el objetivo de proteger a la poblacin civil y no a costa de destruir a otros civiles. El Sr. Amro Musa anunci su apoyo a la intervencin extranjera en libia, incluso antes de la reunin de los ministros de exteriores rabes para consensuar una postura sobre el tema, tal y como revelan sus declaraciones a una revista alemana. Acaso intenta ahora el Sr. Musa, escurrir el bulto , descargar su conciencia de las trgicas consecuencia de sus posturas, con la esperanza de terminar su mandato en la Liga, para ganarse la presidencia de Egipto?

El objetivo de la zona de exclusin area es proteger a todos los civiles libios sin excepcin, impidiendo el uso de aviones para atemorizar al pueblo y cometer crmenes, pero la arbitrariedad occidental se manifiesta al limitar su accin a un lado y no al otro, cuando debera prestar la misma proteccin a toda poblacin libia. Pero los hechos demuestran que a los que les ha tocado estar en zonas controladas por el rgimen se consideran malvados y merecen la muerte, a ojos de la alianza occidental.

Estamos asistiendo a una eclosin de la mentira y la manipulacin, comparable solo a aquella etapa anterior a la destruccin de Iraq que llevaron a cabo los poderosos medios de comunicacin rabes e internacionales.

Con gran asombro veamos al mismo tiempo aviones del rgimen machacando ciudades del Este de libia, aviones de los rebeldes haciendo lo propio sobre Trpoli, esto nos obliga a preguntar si la exclusin area incluye a los aviones de los rebeldes.

Desconocemos cunto tiempo va a durar el rgimen, ni podemos vaticinar sobre su capacidad de resistir, pero lo que si podemos adivinar que ante el desafo de una agresin extranjera, los libios lucharn, al igual que sus hermanos de Iraq, Somalia o Afganistn, y que, esta lucha no ser en defensa del rgimen, sino por la dignidad y tradicin de resistencia contra el colonialismo y los invasores, que vulneran la dignidad nacional de este pueblo.

Lo que est ocurriendo en estos momentos en Libia es una clara invasin con el fin de cambiar el rgimen por la fuerza, es el mismo mtodo que utilizaron los neoconservadores, encabezados por Bush. Occidente piensa que el lder libio ya ha caducado, despus de haber sido exprimido hasta la ltima gota, y es tiempo de cambiarlo o librarse del l, al igual que cualquier pauelo de papel, por eso aprovech la rebelin popular beneficindose de ello con la manipulacin.

Acaso occidente, representado por Inglaterra y Estados Unidos, no permiti la rehabilitacin del rgimen libio despus de haberles pagado 3.000 millones de dlares, como indemnizaciones por las vctimas de Lockerbie y el ingreso de ms de 200.000 millones en los bancos europeos y estadounidenses?

No liber Gran Bretaa, que lidera la agresin contra libia, al acusado de ser el responsable de volar el avin de Lockerbie, a cambio de permitir el retorno de las concesiones petrolferas en Libia a la compaa B P, en el territorio libio?. No dijo Saif el Islam, el hijo prdigo de Gadafi, que Toni Blair, el idelogo de los neoconservadores, era amigo de la familia Gadafi, y que resida en su casa familiar cada vez que visitaba Trpoli?

Si los hipcritas occidentales estn sinceramente preocupados por el bienestar del pueblo libio, la democracia y los derechos humanos, por qu no condicionaron la rehabilitacin de Gadafi a un cambio democrtico del rgimen?

Una vez se despeje el polvo levantado por los bombardeos y se vea la realidad sobre el terreno, quizs veamos una Libia dividida, o somalizada, incluso podremos asistir a una guerra civil que convertir a Libia en un estado frustrado, al igual que Somalia, Iraq, o Yemen. Son posibilidades que no deseamos en absoluto. Pero es lcito plantear estas probabilidades a la luz de las experiencias anteriores resultantes de todas las intervenciones en los pases rabes y en los Balcanes.

Al-Qaeda, a la que tanto teme occidente, crece y se desarrolla en los territorios de los estados frustrados, consecuencia de las intervenciones occidentales. Esta ideologa germin en las tierras de Iraq, Somalia y Yemen, gracias a las intervenciones extranjeras, o a la alianza de los dictadores con occidente. Seguramente el lder de al-Qaeda se est frotando las manos, viendo como se desintegra Libia como fruta madura que caer en su poder despus de que los occidentales le preparen el terreno. De todos modos no olvidemos que esta organizacin est al acecho, con su rama en el Magreb Islmico a un paso de Libia.

La intervencin occidental en Libia ser sangrienta y con resultados inciertos. En Iraq las prdidas en vidas humanas superan el milln, consecuencia de una intervencin parecida. Solo Dios sabe cuntas perdidas va a producir esta nueva intervencin, que demuestra que la historia se repite, y se repiten las manipulaciones y las mentiras.

Fuente original: http://www.alquds.co.uk/index.asp?fname=today\21z999.htm&arc=data\2011\03\03-21\21z999.htm


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