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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2011

La pobreza no es un problema tcnico, es un crimen del capitalismo
Vergenza de ser pobre

Fernando Buen Abad Domnguez
Rebelin/Universidad de la Filosofa


Uno de los productos ideolgicos ms rentables, obra del capitalismo, es haber convencido a su enemigo de clase - la clase trabajadora- de que ella es inferior, dbil, insignificante e impotente y que, por todo eso, debe sentir avergenza de s, de su identidad de clase, de su origen y de su esencia. Negocio redondo.

En muy pocas cosas la burguesa invierte ms recursos (quiz slo compita la industria de las armas) que en demoler la conciencia del proletariado intoxicndolo con falsa conciencia, supercheras, miedos, frustracin, tristeza y vergenza. Lo vemos en las telenovelas como lo vemos en las calles, lo vemos en la Historia como lo vemos en nuestras propias casas. Los pobres cargan, por si fuese poco, adems del peso de las peores limitaciones, el estigma social de ser pobres. Y con ello el falso dilema de que los pobres no luchan por los pobres porque se avergenzan de ellos y de s mismos. Como si la lucha contra la pobreza slo fuese terreno reservado -privilegiado- para la filantropa burguesa.

Estn acostumbrados los capitalistas a pagar sueldos miserables, a imponer jornadas insoportables. Roban tiempo y fuerza, roban salud fsica y mental a los trabajadores y los ven enfermar y morir, alienarse a cada minuto, mientras los patrones gozan los beneficios en complicidad con los politicastros de turno. Eso es lo que tenemos enfrente de nuestras luchas. He ah un retrato simple pero real. Muchos patrones son cnicos descontrolados porque a sabiendas de que roban y engaan, se hacen pasar por dadivosos, por "generadores de empleo", por "cristianos". Se santiguan y hacen creer a sus familias que son buenos mientras se aplauden entre ellos. Le besan la mano al cura. Pero todos fabrican pobreza y miseria ese es su crimen.

Ninguno de los engaos literarios, simblicos o religiosos que se han ideado para disfrazar la vergenza de ser pobre, diluye objetivamente los efectos psicolgicos y culturales de un mal social monstruoso, la pobreza, obra del capitalismo, que carcome a la inmensa mayora de los seres humanos. Ms del 65 %. Cuando poblaciones enteras no tienen comida ni agua, no tienen salud y no pueden trabajar pero miran en la televisin, en la prensa y en la publicidad cmo la felicidad, la salud, el bienestar (segn lo entiende la burguesa) dependen de ser rico, famoso y hermoso los pueblos, adems de maltratos fsicos, reciben maltratos psicolgicos y discriminacin, no slo racial, sino principalmente econmica, es decir, por pobreza. Eso es humillante y es un dolor acumulativo que muchas veces queda en las cabezas de los trabajadores sin una solucin clara y de combate.

La pobreza es un delito del capitalismo y una crueldad que se impone incesante y despiadadamente, que siembra la desesperacin y el abandono mientras golpea la economa de las familias trabajadoras, el estado de nimo, la fortaleza emocional y la voluntad de lucha. La pobreza es un acto criminal que merecera sancin legal revolucionaria y sancin popular. Es indebido, es canalla es una monstruosidad que se acrecienta. Es un acto criminal que pisotea la dignidad ms elemental.

No alcanza con que nos digan los obispos millonarios, serviles a la oligarqua, que Cristo fue pobre; no basta con que las damas de la caridad repartan alimentos, medicinas, juguetes o cobijas; no alcanza con que los discursos de los politiqueros saliven promesas y ms promesas para abolir la pobrezaen realidad slo la lucha organizada, por la clase trabajadora y por los pueblos revolucionarios, terminar verdaderamente con la pobreza y con todas sus consecuencias, tambin psicolgicas y culturales, en el estado de nimo de los trabajadores.

Por eso es fundamental la fortaleza moral de la clase trabajadora y su claridad intelectual en el combate al capitalismo. La riqueza de los pueblos ha sido secuestrada por el capitalismo, y tal riqueza no slo son productos de la naturaleza, es principalmente la riqueza de la fuerza laboral de millones y millones de trabajadores que, a cambio de su trabajo, reciben migajas, maltrato, humillacin y vergenza todo eso producido por el capitalismo, nadie se engae. Cuando un trabajador est deprimido por ser pobre tambin est sufriendo, en su vida diaria, los estragos del sistema capitalista que lo quiere dcil y lo quiere sin capacidad de combate. Tenemos millones de pruebas.

Los trabajadores, adems de calidad de vida, requieren dignidad de vida. Los proletarios, viven explotados y humillados por una minora burguesa y capitalista, que impide a las personas desarrollar sus inmensas capacidades El sistema capitalista hace que la vida del trabajador sea penosa ya que es una mercanca ms sta es una situacin irracional. No es justo que un trabajador tenga que hacer esfuerzos desmesurados en condiciones deplorables para, tan slo, ganarse el derecho a seguir viviendo, a tener lo justo y necesario -a veces ni eso-, para seguir sobreviviendo en una sociedad que consume a las personas y encima las humilla. El obrero tiene ms necesidad de respeto que de pan. Karl Marx

La burguesa ha convertido la dignidad personal en un valor de cambio.

Luchamos contra es esa vergenza de ser pobre como parte de un proyecto de nueva sociedad (socialista-comunista) en la que los hombres libres de la opresin y la explotacin, en condiciones de libertad, igualdad y dignidad humana, dominen sus condiciones de existencia; un proyecto a su vez deseable, posible y realizable, pero no inevitable. Porque, si nos descuidamos, puede ser descarrilado. Deseable porque debe dignificar a los trabajadores; posible, por cuanto luchamos para consolidar las condiciones de su realizacin, y realizable si, dadas esas condiciones, elevamos el nivel de la conciencia sobre la necesidad y posibilidad de la nueva sociedad comunista y nos organizamos objetivamente. Y es que el capitalismo no es eterno pero el socialismo an est desarrollndose. Debemos terminar con lo que asfixia a los trabajadores y todo lo que destruya los valores revolucionarios: la igualdad, la justicia, la libertad y la dignidad humana.

Cuando la verdadera riqueza de los pueblos son sus trabajadores revolucionarios Quin comprende lo que siente un trabajador que adems de sentirse pobre se siente humillado y avergonzado? Quin entiende el golpe bajo que eso significa en su vida a estas horas? Quin comprende las angustias y las vejaciones quin las repara? Qu leyes, qu abogados, qu jueces se estremecen sinceramente, solidariamente, con el trabajador impotente y lastimado en su dignidad cuando lo que gana no alcanza para satisfacer las necesidades de las personas que l ms quiere?

La pobreza es un delito burgus y no una vergenza de los trabajadores. La pobreza estigmatiza a las personas y eso suele no tener reparacin, eso es una canallada que debe ser repudiada y denunciada con toda energa por todo el mundo. La pobreza es un crimen de la burguesa, es una sentencia fulminante, una injusticia siniestra, una acto asesino. Es un delito de lesa humanidad, aunque se escuden en palabrera de farsantes mercenarios (tcnicos se dicen) contratados para traicionar a los trabajadores. La pobreza es un crimen del capitalismo, es un zarpazo intolerante y criminal que no aceptaremos poniendo la otra mejilla.

En garras del capitalismo el Trabajo humano ha sido tan brutalmente, tan miserablemente tratado y tan obscenamente humillado que hemos quedado arrinconados ante el desfiladero del cinismo. No lo aceptemos. El Trabajo, que debiera ser prctica liberadora y enriquecedora de las sociedades, a estas horas se ha vuelto, paradjicamente, una calamidad devastadora del espritu, del cuerpo, de la cultura. Eso es aberrante. Se vive miserablemente con sueldos raquticos, se vive aterrorizado bajo amenazas de despido, patentes y latentes. Se vive humillado bajo la prepotencia y el desprecio de jefes y jefesuchos que se enriquecen con nuestro Trabajo. Se vive la pobreza como una forma de tortura legalizada, e ilegal, que es una mquina de infelicidad a todas horas. Quieren que nos acostumbremos al atropello y a la miseria y encima quieren aplausos y votos. Si nos descuidamos la cosa puede empeorar.

No hay lugar para ilusiones. Es preciso elevar nuestras protestas contra la pobreza y desarrollar las formas de lucha he ah la curacin y la salud mental de quien lucha. A los trabajadores slo nos salvarn los trabajadores, los trabajadores solidarios. Muchos trabajadores andan desesperados, viendo cmo arrimar a su casa lo necesario para sobrevivir al golpe criminal de la pobreza, eso es injusto por donde se lo vea, no nos hagamos cnicos, no dejemos que no nos duela, hagamos algo. Lo posible con lo que se tenga.

Necesitamos la lucha de los trabajadores que se percatan de la trampa, y abandonan toda vergenza, para luchar realmente desde abajo. Realmente puerta por puerta. Necesitamos a los trabajadores creativos y contundentes, certeros e imaginativos para que su dignidad en la lucha, florezca y se expanda en sus mejores fortalezas que son la unidad, el trabajo de base, la claridad de ideas y la capacidad inteligente de no caer en las trampas del enemigo como el estigma de sentir vergenza por ser pobre. La dignidad est en la lucha.

Es una injusticia que millones de trabajadores vivan con la vergenza, inventada por la burguesa, trabada en las quijadas. Que vivan con incertidumbre e impotencia por sentir esa vergenza atornillada entre ceja y ceja, por sentirse impotentes en el desfiladero de la humillacin. Es preciso cobrar conciencia pero conciencia que nos vuelva solidarios y revolucionarios. Es parte de la Batalla de las Ideas. Esta lucha es mundial.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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