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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2011

Guerra en Libia: la furia francesa

Philippe Leymarie
Le Monde diplomatique

Traducido para Rebelin por Caty R.


Ataques selectivos, zona de exclusin area -y lo que haga falta- para cobrarse por fin la cabeza de Gadafi: los cazas Rafale efectuaron sus primeros vuelos por el cielo de Libia el sbado a primera hora de la tarde, inaugurando la campaa de bombardeos en la que participan tambin cazas britnicos y barcos estadounidenses. Francia, de vuelta de los pequeos compromisos y las grandes cegueras de principios de ao sobre el alcance del despertar rabe, por fin tiene su gran causa de saneamiento pblico internacional, recupera sus cnticos sobre los derechos humanos y puede poner msica a la injerencia al estilo de Kouchner. Y poco importa la letra de las resoluciones con tal de que sean embriagadoras

La luz cambi a verde, se ha conseguido la legalidad: el Consejo de Seguridad dio su bendicin el 17 de marzo al votar la resolucin 1973 sobre Libia; y un desayuno-cumbre organizado deprisa y corriendo el sbado en el Elseo reconfort al inesperado derrocador de Gadafi. Pero los debates de la ONU ya estn lejanos: la experiencia demuestra que no hace falta ceirse mucho a la letra de las resoluciones, cuya aplicacin se hace a menudo de forma escurridiza en funcin de las intenciones de quienes estn encargados de interpretarlas y ponerlas en prctica. Por ejemplo, con esta invocacin en bucle de la necesidad imperiosa de proteger a las poblaciones (Civilian protection):

- Las poblaciones, como tales, fueron el objetivo en la primera fase de la represin, cuando los policas libios y despus los mercenarios africanos dispararon sobre los manifestantes causando varios cientos de vctimas. Pero si trataron a todos los opositores como terroristas de al-Qaida o bandidos, entonces no hubo una poltica de masacre deliberada de civiles. Si hubiera sido as, sin duda la resolucin de la ONU se habra adoptado mucho antes. Con sinceridad o no, el gobierno libio ha pedido sucesivamente a los civiles que se apartaran, que depusieran las armas, que se unieran, que se beneficiaran de una amnista, etc.

- Hay un milln de habitantes en la regin de Bengasi, pero una parte de los civiles tambin son combatientes que pertenecen a un ejrcito, aunque ste parezca improvisado y poco eficaz. Se trata de soldados a veces muy curtidos, en especial exmilitares o policas que se han unido a la rebelin (incluidos algunos generales); o reclutados ms recientes, de origen civil pero que desde hace algunas semanas manejan armas, incluidas las de calibre respetable (morteros, ametralladoras, bateras antiareas, etc.) e incluso pesadas (algunos tanques, algunos aviones). sos ya no son civiles indefensos (clsicamente las mujeres, nios, ancianos, enfermos, etc.).

Guerra secreta

Por lo tanto es intil disimular. El objetivo no es nicamente proteger a los civiles: es revertir el curso de la batalla permitiendo que los insurgentes no la pierdan y en consecuencia conseguir la cada del rgimen. ste es el verdadero objetivo de la guerra o el efecto final buscado como dicen los militares, que siempre quieren tener claro adnde van.

Ya que el Fuera! que ha hecho furor en las ltimas semanas en el mundo rabe no ha sido suficiente en Libia para hacer que cayera el fruto (al parecer no tan maduro como en Tnez y en Egipto), haca falta un empujoncito de Occidente, que tena una vieja cuenta que saldar con el agitado dictador de Trpoli el cual, a su vez, est en tensiones con una buena parte de la Liga rabe y de la Unin Africana. Pero aqu nos hallamos en el terreno de la geopoltica ms que en el de lo humanitario que pretende la resolucin de la ONU.

Otro aspecto que puede prestarse a confusin: la intervencin terrestre la nica que puede conducir a la cada total del rgimen de Gadafi- se descarta explcitamente en la resolucin de la ONU: con la exclusin del despliegue de cualquier fuerza de ocupacin extranjera, bajo cualquier forma y sobre cualquier parte del territorio libio.

Por otra parte los principales socios implicados no desean, en principio, que sus tropas aparezcan como invasoras u ocupantes de un pas rabe o musulmn en la estela de lo que se hizo en Irak o Afganistn. Por lo tanto no debera hacerse una intervencin terrestre. Pero existen medios para esquivar la dificultad:

- El suministro indirecto de armas a travs de terceros proveedores.

- El envo de asesores para entrenar a los insurgentes libios.

- La accin clandestina llevada a cabo por los comandos (enfoque de los ataques, atentados, sabotajes, provocaciones).

Un equipo de comandos britnicos fue interceptado el mes pasado por los rebeldes indicio de la guerra secreta que casi siempre precede o acompaa a una operacin oficial-. Por otra parte, la resolucin 1973 autoriza la utilizacin de todos los medios necesarios para proteger a las poblaciones, lo que finalmente concede un margen de interpretacin bastante ms amplio

Revestimiento poltico

Esta guerra por la democracia en Libia (en el mejor de los casos!), estimulada por Francia, es esencialmente una guerra de Francia y Gran Bretaa, ambos pases dirigidos por gobiernos conservadores: sin remontarnos a las guerras mundiales, podemos recordar la expedicin conjunta al canal de Suez, en 1956, y la firma entre Pars y Londres, en noviembre de 2010, de una batera de acuerdos de cooperacin militar con una epgrafe relativo por primera vez- a la disuasin nuclear, un tipo de armamento que slo estos dos pases poseen en la Unin Europea.

Por lo tanto sta es la ocasin de desembarazarnos de un rgimen desacreditado, impresentable, etc. la paradoja es que en los ltimos aos dicho rgimen se haba enmendado y le habamos reintegrado parcialmente en el juego internacional-. Italia le convirti en su socio favorito en materia econmica y tambin en la lucha contra el terrorismo y la emigracin ilegal. Francia firm con Trpoli un acuerdo de defensa en clave de ventas de armamento y cooperaciones (que en su mayora, por suerte, visto retrospectivamente, no se llevaron a efecto). Y ahora Pars se encuentra en la situacin de tener que destruir en Libia los ltimos Mirage de fabricacin francesa vendidos en su momento y recientemente modernizados por Dassault con el apoyo del Estado francs.

Los estados mayores de Pars y Londres preparan desde hace semanas los escenarios de la intervencin. Por otra parte, en estos das, han llevado a cabo en Francia un ejercicio conjunto denominado Southern Mistral, que se prev de larga duracin, cuyos medios tcnicos y humanos pueden derivarse hacia la operacin actual. Pero en realidad, aunque ellos niegan que estn en primera fila, los militares estadounidenses garantizan lo esencial de la coordinacin de la operacin, en particular desde su estado mayor areo en Ramstein, Alemania. Aunque Francia se adjudique el papel protagonista Estados Unidos es la nacin-marco (la que toma las decisiones por delegacin de las dems, N. de T.) de hecho, al menos por ahora.

Mini coalicin

Algunos datos polticos-diplomticos:

- Los ejrcitos de esos tres pases estn respaldados, con una participacin menor, por Canad, Dinamarca, Noruega, Polonia, Espaa y Blgica.

- Italia, que quiso evitar el compromiso hasta el ltimo momento, acept que la mini coalicin utilice sus bases del sur.

- Alemania y Turqua han hecho todo lo posible para quedarse fuera de esta iniciativa.

- Los estadounidenses, que se han hecho de rogar desde hace varias semanas (debido a la peligrosa situacin en Bahrin y Yemen?), slo aceptaron aportar su voto y su ayuda cuando se vio que el rgimen de Gadafi poda salir del apuro e incluso salir fortalecido de la aventura; afirman que su apoyo a la operacin es limitado (Barack Obama);

- La OTAN es mantenida a distancia sobre todo por parte de los franceses- con el fin de hacer que se olvide la calamitosa operacin actual de Afganistn, pero acta bajo cuerda.

- La Unin Europea, como institucin, una vez ms est marginada: el gigante econmico lucha por definir y poner en prctica una poltica exterior y de defensa conjunta.

- Rusia y China han dejado hacer (Gadafi no es defendible ni siquiera por ellos) al renunciar a su derecho de veto: porque tienen otras cosas que hacer, sin duda (ver ms adelante lo que dijeron en Nueva York).

Algunos pequeos pases de la Liga rabe estn llamados a hacer la figuracin para vestir, sobre todo en un plano poltico, la intervencin franco-britnica-estadounidense: Lbano, Katar (el nico que ha comprometido cuatro cazas, en estrecha colaboracin con el ejrcito del aire francs), los Emiratos rabes Unidos y Jordania. Pero los vecinos inmediatos de Libia (Tnez y Egipto), todava frgiles, permanecen discretos. Sudn, Chad y Argelia tampoco se dan por aludidos, etc.

Banquete de ataques

En realidad el atrezzo no es tan rutilante como los hechos: despus de las primeras oleadas de bombardeos, ya el domingo el secretario general de la Liga rabe, Amr Moussa, estimaba que se estn desviando del objetivo de imponer una zona de exclusin area, una medida apoyada desde el principio por la organizacin panrabe. En cuanto a la Unin Africana, cuya participacin en el banquete de ataques se anunci el sbado al medioda en el Elseo, no est representada y el domingo exigi que callen las armas. El almirante Mike Mullen, jefe el estado mayor estadounidense, record el mismo domingo que el objetivo perseguido no era, en principio tomar el rgimen de Gadafi como tal, con lo que pareci que se alejaba de las bravatas francesas y britnicas.

Pero con respecto al Elseo, la bonita operacin de poltica interior y exterior de Nicolas Sarkozy, flanqueado por el dos veces ex primer ministro Alain Jupp, convocado en auxilio de una diplomacia francesa en peligro cuya actuacin como nacin-marco de una operacin multinacional podra hacer que se olvidasen las elecciones cantonales; las inquietudes sobre la seguridad de las centrales en Francia, campeona mundial de la electricidad nuclear; las catstrofes en Japn Nada como una buena guerra, sobre todo si no es muy difcil de llevar a cabo, para conseguir que se muevan las lneas polticas.

Objetivos prioritarios

El montaje de esta coalicin, una vez vestida polticamente por la ONU, la Liga rabe, etc., plantea, sobre todo, problemas de coordinacin y de eficacia sobre el terreno, la dificultad de distribuir las tareas y de determinar los objetivos y su prioridad en la fase de los primeros ataques: desde una ptica estrecha se trata de los radares, sistemas antiareos, pistas de aviacin y bases areas. Desde un punto de vista ms amplio, que parece que se ha adoptado de entrada, un abanico de objetivos que puede ir desde los centros de mando, cuarteles, etc., hasta los blindados o las columnas de vehculos del ejrcito de Gadafi e incluso a sus lneas de abastecimiento o sus instrumentos de comunicacin y propaganda, como los transmisores de radio y televisin.

El domingo por la tarde la coalicin afirm que haba parado el avance de las tropas de Gadafi sobre Bengasi y que haba golpeado, en diferentes grados, 20 objetivos de 22 (entre ellos los sistemas de defensa antiarea y los nudos de comunicacin estratgicos, todos en la costa mediterrnea), especialmente durante la noche del sbado al domingo, con los disparos de un centenar de misiles de crucero Tomahawk efectuados por los barcos y submarinos estadounidenses.

Sobre un plano tcnico, el cctel de medios reunidos por Francia con sus aliados parece muy consistente, sobre todo si pensamos en la relativa debilidad de los medios de los que dispondra el rgimen de Gadafi, desorganizado adems por dos o tres das de ataques intensivos: como mucho unos cuarenta mil soldados, de ellos menos de un tercio de tropas de lite, y una fraccin de mercenarios africanos; una docena de cazas y otros tantos helicpteros que estaran en estado de vuelo (antes de los ataques); blindados de modelos antiguos, etc.

Para conseguir el respeto de una zona de exclusin area en el tiempo hara falta movilizar:

- Medios de observacin (de los satlites estadounidenses) y de control o gua (aparatos AWACS franceses o de la OTAN).

- Escuadrillas de cazas (Mirage, Rafale, Tornado, F16), y sus aviones-cisternas.

- Bases (como la Solenzara en Crcega, situada a una hora de las costas libias, o las bases EE.UU.-OTAN de Sicilia).

- El portaaviones francs Charles de Gaulle, que zarp el domingo, tomar el relevo a lo largo de las costas libias, donde ya cruzan varias unidades de la marina de Estados Unidos y de la del Reino Unido.

Razones de principio

Para informacin, aqu tal como las presenta Jean-Dominique Merchet en su blog Secret dfense- las razones que han dado los cinco pases (de un total de quince) del Consejo de Seguridad que se abstuvieron de apoyar la resolucin franco-britnica:

- Alemania no quiere comprometerse en un enfrentamiento militar.

- La India est convencida de que prcticamente no existe ninguna informacin fiable sobre la situacin en el terreno que pueda justificar la decisin de establecer una zona de exclusin area y tampoco sabe cmo se van a aplicar las medidas tomadas.

- Brasil estima que el texto presentado hoy considera medidas que van ms all de la peticin de la Liga de los Estados rabes que pedan medidas contundentes para acabar con la violencia () No estamos convencidos de que la utilizacin de la fuerza permita llegar al objetivo comn de acabar con la violencia y proteger a los civiles.

- Rusia se opone por razones de principio y lamenta el hecho de no haber obtenido respuesta sobre los medios que permitirn establecer el rgimen de exclusin area. Tambin hemos visto pasar ante nuestros ojos un texto cuya redaccin no ha parado de cambiar, sugiriendo incluso en algunas partes la posibilidad de una intervencin militar de envergadura.

- China recuerda que siempre se ha opuesto al recurso de la fuerza en las relaciones internacionales y que ve muchas dificultades con respecto a varias disposiciones importantes del texto de la resolucin

Fuente: http://blog.mondediplo.net/2011-03-19-Guerre-en-Libye-la-furia-francaise



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