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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-03-2011

Codicia y cinismo ante el horror marfileo

Editorial Gara
Gara


Un espasmo de violencia mortfera sacude a Costa de Marfil. Tras las elecciones presidenciales de noviembre de 2010, verificadas por la ONU, el lder de la oposicin Alassane Ouattara fue reconocido como ganador. El presidente, Laurent Gagbo, se neg a ceder el poder. Las elecciones se han transformado en una peligrosa disputa de poder cuya implosin ha derivado en una escalada de atrocidades indecible, algunas cometidas por el Ejrcito, y la mayora, por las violentas y variopintas milicias que apoyan a ambos bandos. Las torturas, los atentados selectivos, las desapariciones forzosas, las violaciones sexuales de motivacin poltica o calcinar en pblico seres vivos forman parte de la coleccin diaria de horrores que ya se ha cobrado centenares de muertos y obligado a decenas de miles a huir.

Si hace una generacin se preguntaba a cualquier africano occidental que pensara en un pas estable y prspero, la respuesta hubiera sido Costa de Marfil. Primer productor mundial de cacao, era un lugar de gente amable, que acoga a inmigrantes de los pases ms pobres del mundo, como Mali o Burkina Faso. Pero en 2002 se parti en dos. El norte, musulmn -como Ouattara-, con lazos tnicos y tribales con pases vecinos, y el sur -dirigido por Gagbo-, que se considera guardin de la esencia marfilea, lucharon en una guerra abierta, con intervencin de pases regionales y potencias coloniales, especialmente el Estado francs. Las ltimas elecciones presidenciales se suponan que seran las de la reunificacin del pas. Nada ms lejos de la realidad. La transferencia pacfica de poderes a travs de elecciones libres no es la norma en frica.

Los marfileos queran un presidente, pero ahora tienen dos. Ouattara controla el Banco Central y Gagbo el Ejrcito. Queran paz y tienen guerra. Queran prosperidad y la economa cerr la persiana. Algunos lderes africanos se preguntan por qu los poderes mundiales centran su atencin en Libia y no en Costa de Marfil. Qu diferencia a la poblacin civil de ambos pases? La hipocresa, la codicia y un ejercicio cnico del poder a gran escala dominan una poltica internacional para la que Costa de Marfil puede esperar... desangrndose.

Fuente: http://www.gara.net/paperezkoa/20110326/256099/es/Codicia-cinismo-ante-horror-marfileno



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